Zootopia y todos sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Disney.
Parachute (Paracaídas)
3. Malas noticias
El resto de la semana había pasado sin ningún problema. Dejando de lado algunos delitos menores, las cosas en el Departamento de Policía de Zootopia habían estado bastante tranquilas.
"¿A qué no te parece gracioso?" le preguntaba cierto felino mientras sostenía el celular más cerca de ella.
Judy soltó una risita divertida al darse cuenta que uno de los bailarines de Gazelle, un tigre alto de cuerpo fornido, tenía la cara de Clawhauser. "No te conocía ese talento," bromeó con su amigo.
"Querida y aún no has visto nada," canturreó el guepardo mientras quitaba el video. "Pronto habrá un concierto de ella en la ciudad y es un hecho que tú irás conmigo."
La coneja asintió de inmediato. No se consideraba fan de Gazelle, al menos no como él, pero sí conocía muchas de sus canciones. "Tendrás que prestarme algunos de sus CDs para que vaya preparada."
"¡Por supuesto! Sería un pecado si no te supieras canciones como Paws don't lie o She Wolf."
"I wanna try everything, I wanna try even though I could fail…" a Judy le pareció divertido que una de sus canciones quedara justo con la ocasión y comenzó a cantarla. Clawhauser se emocionó apenas escuchó la primer estrofa y se le unió sin pensarlo. "¡Try everythiiiing!"
Ambos oficiales se soltaron a carcajadas pero rápidamente trataron de disimularlo. El Jefe Bogo ya había regañado varias veces a Benjamin por andar "haciéndola de payaso" en el trabajo.
"¿Sabes Judy? Me da gusto verte más animada."
La susodicha dejó de reír cuando escuchó aquello. "Pero siempre estoy contenta."
"Lo sé linda, pero estos últimos días parecías un poco cabizbaja. ¿Sucedió algo?"
Judy lo pensó por un momento. Sabía a qué se refería pero tampoco quería que malinterpretara lo que pasaba en su cabeza. "No Benjamin, todo… todo ha marchado bien."
"Esto no es por lo que vimos ese día, ¿verdad?" Judy abrió los ojos como platos. "Ya sabes, a Nick y esa linda zorrita."
"No-no," titubeó la oficial. Necesitaba ser más convincente. "Ya ni si quiera me acordaba de eso."
El guepardo la miró preocupado. "Es solo que después de eso estuviste muy callada en todo el camino a la estación de autobuses."
"Yo, he… ¡Tenía sueño!" Soltó rápidamente en un intento por restarle importancia, pero la expresión del felino seguía siendo la misma. "Lo digo en serio."
"Dime Judy, ¿se trata de una novia?"
La coneja abrió la boca para replicar, esta vez tenía una excusa más creíble, pero aquella palabra la desconcertó un poco. "No lo sé." Fue lo único que alcanzó a decir.
"¿Nick no te ha contado nada al respecto?"
Judy agachó las orejas. "No."
Aquello fue suficiente. "Comprendo." Clawhauser tomó su teléfono y comenzó a picar algunas teclas. "¿Cuál es el perfil de Nick en ZooBook?"
"¿Eh?" La palabra le sonó familiar. "¡Oh, te refieres a esa portal de animales?"
"Se llama Red Social, querida."
"¡Sí, eso!" Asintió al entender. Varios de los oficiales en el Departamento tenían una cuenta en esa página pero Judy, quien había pasado toda su vida en las madrigueras, apenas si sabía de su existencia. Pero si de algo estaba segura era que a Nick le aburrían ese tipo de sitios. "Pero a él no le gustan esas páginas."
"¡Pff! ¿Qué es, un anciano?" Sonrió el oficial mientras negaba con la cabeza. "Es una lástima, quizá ahí hubiéramos obtenido más información sobre su compañera."
"¿Información?" Se preguntó más para sí que para su amigo. "¿Para qué?"
"¡Para saber, Judy!" Dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo. "¿Acaso no te gustaría conocer quién es esa zorra? ¿O qué relación tiene con Wilde?"
Judy suspiró derrotada. Por supuesto que moría por saber. "No lo sé Benjamin. Además no hay forma de saberlo, a menos que le preguntemos a Nick."
"Pues yo puedo hacerlo," empezó el guepardo pero al ver la expresión de Judy, rió. "Ya, ya, no le diré nada. No te preocupes, ese día me quedó claro que no querías que se enterara."
"¿Qué día…? ¡Oh!" Se sonrojó al recordar como había reaccionado cuando Benjamin trató de preguntarle a su compañero. "Lo siento, es solo que no estaba lista."
"¿Lista para qué, linda?"
Judy se quedó sin palabras, aquello se le había escapado sin darse cuenta. "Lista para escuchar su respuesta," respondió en sus adentros.
Clawhauser la observó bastante serio por un rato. "Judy, ¿estás segura de que no sientes algo más que amistad por Nick?"
La oficial se puso rojísima en cuanto escuchó a su amigo. "¡Benjamin! ¡Ya te dije que no es así!"
"Está bien, está bien… Aunque no te vendría mal pensar al respecto. Ya sabes, para estar segura."
Judy le desvío la mirada. "Estoy segura."
El felino suspiró. "Bien, si tú lo dices." Ambos se quedaron callados después de eso, y justo cuando Judy trataba de idear un plan para escaparse de ahí, el celular de Benjamin sonó.
Mientras el oficial respondía el mensaje Judy comenzó a dar unos pasitos hacia atrás, con toda la intención de escapar a su oficina.
Clawhauser soltó el teléfono de inmediato, tan rápido que Judy se asustó. "Judy, ¿qué hay del celular de Nick?"
Judy levantó una ceja sin comprender. "¿Su celular? ¿Qué tiene?"
"¡Que siempre lo lleva encima! Seguramente ahí debe de haber alguna conversación o foto de la zorra."
Aquello tenía sentido, por desgracia había un problema mayor. "Nick jamás me ha dejado ver su celular, a menos que sea para tomarme una foto." Recordó con molestia.
Benjamin movió la cola de un lado a otro. "No tendría por qué enterarse."
"¿Qué?" La idea la sorprendió. "No, no, eso estaría mal. Además ya lo dijiste, Nick no suelta su teléfono, no habría forma de que yo pudiera echar un vistazo."
"Pero en algún momento tiene que descuidarse."
Judy pareció molestarse esta vez. "Ya dije que no Benjamin."
"Esta bien linda, era solo una idea. Olvida que dije eso."
"Eso haré." La coneja suspiró, no tenía caso enojarse con su amigo. "Tengo que irme ya, hablamos después."
"Ok, pero Judy… ¿No estás molesta conmigo, o sí?" La pregunto con un hilo de voz.
Judy negó con una sonrisa. "No Benjamin, es solo que tengo cosas que hacer."
A decir verdad Judy no había querido ser tan cortante sobre ese tema. Le parecía tonto reaccionar así, infantil incluso, pero no podía evitarlo. Es sólo que no entendía por qué se sentía así cada vez que alguien mencionaba algo al respecto.
O cada vez que ella lo recordaba, para ser más precisos.
Porque si era complemente sincera con ella misma, pensaba en eso todo el tiempo. Incluso cuando Nick reía por algún chiste tonto que ella hubiese dicho, incluso cuando la veía con esa sonrisa cómplice tan típica de él, la incertidumbre siempre estaba ahí.
"¿Es que acaso hay alguien en su vida? ¿Alguien realmente importante?"
"Y si es así, ¿qué pasará conmigo?"
El timbre de su celular la sacó de su letargo, recordándole dónde estaba, y sin perder más tiempo contestó.
En la pantalla la saludaron un par de ojos iguales a los suyos.
"Mamá, ¿cómo va todo?"
"Bien querida," Bonnie le sonrió con cálidamente. "Estos últimos días ha habido mucho trabajo en los plantíos. De hecho tu padre sigue por allá."
"Qué alegría escuchar eso. ¿Eso significa que ya está más tranquilo?"
La naricilla de su madre se movió con rapidez. "Algo así, tus palabras del otro día lo animaron bastante y es por eso que le ha estado echando más ganas a la cosecha de esta temporada."
"¿Entonces cuál es el problema?" Se preguntó.
"Pero eso es bueno… ¿o no?"
"Sí, lo es linda, pero me preocupa que se esté cargando con demasiado trabajo." Judy la escuchó suspirar desde donde se encontraba. "Tu papa ya es un conejo grande pero eso a veces él no lo entiende."
Judy río. Desde que tenía memoria su padre siempre había sido así.
"Mamá, papá ha cultivado zanahorias toda su vida. Es lo que mejor saber hacer, tenle un poco más de confianza."
"Lo hago cariño, pero me preocupa que pueda ser contraproducente para su salud."
Por ese lado sabía que su mamá no mentía. Stu era propenso a enfermarse de los nervios.
"Sí, en eso tienes razón," razonó. "Dile que se tome este fin de semana libre y que los muchachos se encarguen."
Bonnie mostró una pequeña sonrisa al oír aquello. "Si digo muchachos creerá que me refiero a él."
Ambas rieron ante la idea.
"Entonces habla con uno de mis hermanos y que ellos lo convenzan."
"Si, eso haré. ¿Pero tú cómo estás Judy?"
"Bien mamá," fue la primer respuesta que se le ocurrió. "No hemos tenido tanto trabajo como otros días."
"Eso es bueno, cuando puedas date una vuelta por acá. Aquí todos te extrañamos mucho."
Esas palabras siempre lograban hacerla sentir mejor. "Lo tendré en cuenta, te quiero mucho mami."
"Y yo a ti tesoro, hablamos después."
Y con cierto pesar finalizó la llamada.
En todo ese tiempo mantuvo la vista en la pantalla del celular, sosteniéndolo fuerte con ambas patas, como si en cualquier momento el rostro de su madre aparecería de nuevo.
Ella también los extrañaba, y mucho.
"¿Todo bien Zanahorias?"
Aquella voz la hizo saltar en su asiento.
Nick se encontraba recargado en el marco de la puerta –quien sabe desde qué hora– y aunque esperaba encontrarse con una mirada divertida, en esa ocasión los ojos de Nick la observaban preocupados.
Judy no respondió aquello. Al menos no inmediatamente.
"Lo siento, no había visto que estabas aquí." Aún estaba algo sorprendida, por decir lo menos, pero cuando Nick le mostró una de sus sonrisas, una genuina, Judy sintió como un poco del peso que tenía en sus hombros desaparecía.
"Sí, todo bien," continuó. "Ya sabes como son mis padres, se preocupan demasiado."
La sonrisa del oficial se mantuvo intacta todo el tiempo. "Me recuerdan a cierta coneja que conozco."
Judy lo miró con una sonrisa melancólica, preguntándose si hacía bien en angustiarse de esa manera.
"Todo va a salir bien Judy."
A pesar de sus palabras, había cierta presión en su pecho que no podía ignorar. Como un mal presentimiento.
Nick pareció notarlo también. "Dile a tu viejo que debería de venir a verte para, no se…" pareció meditarlo. "Observar su competencia directa. Como pretexto, claro, y así se toma unas pequeñas vacaciones."
Una risita escapó de sus labios. A veces Nick la sorprendía. "No es mala idea."
"Por supuesto que no," Esta vez sonrió con satisfacción. "Se me ocurrió a mi."
Ambos oficiales guardaron silencio después de eso, cada uno perdido en sus pensamientos.
"En realidad" Nick fue el primero que habló. "Venía a decirte que el Jefe Bogo quiere vernos pero… ¿qué te parece si después de eso vamos a cenar? Yo invito."
Y con eso, todo malestar pareció esfumarse de inmediato.
"Esa idea me gusta aún más."
Al final habían optado por un pequeño restaurante a las afueras de Zootopia. El lugar era bastante sencillo, con un par de mesitas y una barra donde ordenar, pero aún así el ambiente era bastante cálido. "Oh La La" había abierto apenas hace un par de semanas y desde entonces Nick y Judy lo tenían en la mira. Les gustaba salir a probar nuevos restaurantes.
En esa ocasión se decidieron por una orden de papas fritas y pan francés.
"Vamos Zanahorias, llevas dos horas con esa papa."
Judy no se molestó en mirarlo. "Hago lo mejor que puedo."
"Solo digo que si no te das prisa no quedará nada para ti."
La coneja estaba a punto de replicar, algo como "comería más rápido si tuviera un hocico como el tuyo" pero en ese momento su teléfono vibró.
Clawhauser le había mandado un video de Gazelle.
Mientras reía, y sin despegar los ojos de la pantalla, sus dedos buscaron inconscientemente el pedazo de papa que había dejado en su plato. Solo para encontrarlo vacío.
"¡Hey!" Le riñó a su compañero.
"Te lo dije," masculló entre mordidas.
Judy le sacó la lengua en respuesta y continuó viendo el video.
"¿Estás escuchando a Gazelle?" Preguntó el zorro al escuchar la melodía que salía del artefacto. "¿Es en serio? ¿Ahora?"
"No, es un video que Benjamin me mandó." Y mostrándole el teléfono, sonrió. "¿No te parece gracioso?"
Nick la miró como si aquello lo hubiera ofendido gravemente.
"Ajá," contestó antes de resoplar.
"¿Entonces…" tanteó después de un rato. "Esta amistad con Clawhauser… Va en serio?"
Judy, quien apenas había dejado el móvil en la mesa, lo observó sin comprender. "¿Qué clase de pregunta es esa?"
Nick se encogió de hombros. "Simple curiosidad."
Judy lo miró sin decir nada, esperando que fuera él quien le explicara lo que le estaba molestando. Pero cuando vio que era Nick ahora quien sacaba el celular, suspiró.
Siempre hacía eso cuando quería evadir las cosas.
"Creí que Benjamin te caía bien." Se mordió los labios esperando su respuesta.
Que nunca llegó.
"¿Esto es por que lo llevé al cine?"
"No, claro que no." Comentó de la forma más casual, aún con los ojos clavados en el teléfono.
"Bien," decidió que si el zorro no quería hablar por su cuenta, ella tendría que darle un empujón. "Porque le prometí que a la próxima iríamos los tres."
Y claro que funcionó.
"¿¡Qué!?" Nick abrió los ojos como platos. "¿Te has vuelto loca?"
Su reacción la sorprendió. "¿Cuál es el problema?"
Su compañero la vio con desesperación, como si aquello fuera la cosa más obvia del mundo.
"Que no quiero pasar dos horas escuchándolo hablar sobre Gazelle."
La coneja se cruzó de brazos. No lo podía creer. "Eres un dramático."
"¿De verdad lo dices en serio?"
"Sobre lo de ser dramático, sí." Rió, pocas veces lo veía salirse de sus casillas. "Sobre lo otro, no le veo ningún problema."
Esta vez fue Nick quien se cruzó de brazos.
"Creí que era, ya sabes," murmuró y Judy tuvo que mover las orejas en su dirección. "Cosa de los dos."
"¿Qué cosa?"
"El ir al cine o ir ver películas en tu casa, ir a buscar nuevos restaurantes, no sé." Suspiró, se veía algo cansado. "Lo que quiero decir es… que no me gustaría que Clawhauser formara parte de esas cosas."
Judy se quedó sin palabras por un segundo.
"Zanahorias, solo puede haber un depredador en este grupo."
La coneja tomó aquella respuesta como un pequeño intento por recuperar algo de su semblante "casual" que tanto cuidaba pero ya era demasiado tarde.
Jamás se habría imaginado que Nick tuviera ese tipo de pensamientos.
"No lo había visto de esa forma." Y lo decía de corazón. "Lo siento. Quiero decir, tienes razón Nick. Ya bastante tengo con un depredador." Sonrió tratando de aligerar las cosas. "Mejor lo llevaré por aparte."
Pero la respuesta no tuvo el resultado esperado. Nick abrió aún más los ojos.
"Judy, ¿estás saliendo con él o algo así?"
La coneja parpadeó mientras trataba de procesar su pregunta, y cuando lo hizo, su mirada de pasó de sorpresa a diversión en cuestión de segundos.
"¿Qué? ¡Por supuesto que no!" Le aseguró entre risas. Aquello le parecía demasiado gracioso para dejarlo ir. "¿De dónde sacas eso? ¿Tan raro es que tenga otro amigo además de ti?"
"¡Pues sí!" Nick pareció molestarse por su falta de seriedad sobre el tema. "¡Ya para de reírte!"
"Lo siento, lo siento." Pero la risa no se detuvo ahí.
Mientras Nick murmuraba cosas como "que falta de respeto" o "estos conejos, todos son iguales" una idea pasó por su cabeza.
"Nick… ¿puedo hacerte una pregunta?"
El susodicho regresó a su celular sin prestarle mucha atención. "¿Qué?"
Sabía que era el momento, después de todo era su amigo quien había sacado el tema.
"Es ahora o nunca Judy."
"¿Tú estás…" Comenzó, aún un poco insegura de lo que estaba por hacer. "…saliendo con alguien?"
Nick se quedó estático en su lugar y por un momento Judy pensó que no la había escuchado. Pero algo en su expresión la hizo cambiar de parecer.
"No." Respondió sin levantar la vista del teléfono.
El corazón de Judy dio un brinco. "¿Por qué?" Se aventuró a continuar.
"¿Por que qué?"
"Quiero decir…" Trató de poner en orden sus pensamientos. Sentía que el corazón se le iba a salir en cualquier momento. "¿Acaso no hay alguien especial? No sé, ¿alguien que te interese?"
Aún sin mirarla, Nick se encogió de brazos una vez más. "No tengo tiempo."
"Oh… Ya." Respiró con más calma.
Pero justo cuando creyó que no necesitaba más explicaciones, Nick volvió a hablar.
"Pero sí, hay alguien."
Judy se detuvo en seco. Quizá no había escuchado bien.
"¿Hay alguien especial?"
Los ojos de su amigo se toparon con los de ella y en ese instante supo que todo eso eral real. No se lo había imaginado.
"Demasiadas preguntas por hoy, oficial." Comentó mientras se levantaba de su asiento. "Ahora vuelvo, iré por unas servilletas."
Con miles de pensamientos en su mente, Judy solo pudo asentir sin devolverle la mirada.
Por fin había obtenido respuesta a la pregunta que tanto la atormentaba. Entonces, ¿por qué no lograba sentirse mejor? Sabía lo mucho que valía su amistad para ambos –incluso al grado de no querer compartirla– en ese caso, ¿no se supone que debería de estar feliz por él?
¿O por qué tenía tantas ganas de llorar?
De la única cosa que estaba segura era que necesitaba salir de ahí cuanto antes, pero en el momento que puso una pata en la mesa, el celular de Nick vibró.
Ni si quiera había notado que estaba ahí. Y como si de imanes se tratara, sus ojos siguieron de cerca cada una de las notificaciones que iban apareciendo.
Catherine:
"Por supuesto."
Catherine:
"¿Dónde estás ahora?"
"¿Catherine?" Repitió lentamente, como si de esa manera podría encontrarle un rostro a aquel nombre.
"¿Sucede algo Judy?" Sus orejas se irguieron con tal rapidez que por un momento creyó que se le despegarían de la cabeza.
"No-no para nada, yo solo, yo quería ir al baño pero tu celular estaba aquí y bueno..."
Nick arqueó una ceja, no parecía estar muy convencido. "En ese caso ve, no te preocupes."
Sin esperar otro comentario de su parte, la pequeña coneja se paró tan rápido que apenas si pudo ponerse de pie sin caer en el intento.
La expresión de su amigo cambió al notarlo. "Judy, ¿estás segura que todo está bien?"
Judy lo miró un poco afligida, buscando las palabras adecuadas para no levantar sospechas.
"¿Es por lo de tus padres?"
Aquello le dio una idea –tendría que seguirle el juego– y asintió con vehemencia. "¿Podemos irnos ya?"
Nick no lo pensó dos veces antes de levantarse. "Sí, claro."
Le había costado convencer a Nick de que estaría bien quedándose sola. "Si necesitas algo no dudes en llamarme" había sido su respuesta y por mucho que quería tomarle la palabra, sabía que en esa ocasión sería imposible.
Y en cuanto estuvo a solas en su casa ni si quiera se molestó en quitarse los zapatos, solo avanzó a la cama y se tiró en ella. Parecía asustada, con la mirada perdida y la naricilla sonrosada.
"¿Qué pasa conmigo?" Cubrió su rostro con ambas patas, quería borrar de su mente todo lo que había pasado en las últimas horas.
"Estos últimos días parecías un poco cabizbaja. ¿Sucedió algo?"
"¿Acaso no hay alguien especial? No sé, ¿alguien que te interese?"
"No tengo tiempo."
"¿Estás segura de que no sientes algo más que amistad por Nick?"
"Aunque no te vendría mal pensar al respecto. Ya sabes, para estar segura."
"Pero sí, hay alguien."
Recordó entonces una conversación que había tenido con su hermana poco antes de que esta se casara y que, en su momento, no había logrado comprender.
"¿Cómo supiste que él era el indicado?"
"Bueno, en un inicio no lo sabía. Él solo era un conejo con el que me la pasaba bien y que me hacía reír."
Aquella respuesta le pareció graciosa, pero la dejó continuar.
"Hasta que un día me hizo enfurecer y después llorar, y después reír de nuevo. Supe entonces que nadie más me había hecho sentir tantas emociones en tan poco tiempo y, de alguna forma, hacerme sentir más viva."
Ahora lo entendía.
Al día siguiente se levantó más temprano que de costumbre, tenía que empezar a poner orden en su vida si quería olvidar lo que había pasado.
Esta vez estaba decidida, no daría paso a ningún pensamiento negativo. Después de todo, antes le había funcionado: cuando se encontraba con un obstáculo en su camino la mejor solución siempre había sido resistir y tener la mejor actitud.
"Actitud positiva Judy, positiva." Repitió como mantra antes de entrar a la Comisaría.
En realidad fue más fácil de lo que imaginó. Benjamin había hecho un par de comentarios sobre el próximo concierto de Gazelle –territorio seguro–; Bogo ni si quiera había notado su presencia –lo cual era bueno– significaba que tenía que seguir trabajando en el mismo caso; y Nick, con quien Judy temía encontrarse, no había dicho nada sobre la noche anterior.
Por el contrario, había estado más molestoso que otros días.
"Vamos Zanahorias, no seas aguafiestas."
"¡Pero qué ternura de coneja!"
"¿Cómo es que siempre tienes energía?"
"Los conejos deberían de venir con un botón de apagado."
"¡Zanahorias mira! Oh, que no alcanzas, ¿quieres que te levante?"
"¿Es en serio que también existen los celulares en las granjas, que diga, madrigueras?"
Esa era su forma de hacerla sentir mejor. Y de alguna extraña manera, funcionaba.
"¿Qué te parece si leo estos reportes desde el sofá?" Fue lo último que le escuchó decir antes de encontrarlo dormido.
Y desde su lugar, a unos cuantos pasos de él, Judy se preguntaba cómo había logrado pasar la escuela de Policías.
La oficial suspiró al ver que todo el trabajo le había quedado a ella. "Zorro astuto."
De alguna forma aquello la ayudaba a mantener la mente ocupada, por supuesto, pero también tenía que admitir que el zorro tenía un ingenio digno de admirarse. Judy era inteligente en una manera dedicada y estudiosa, pero Nick iba más allá, podía leer entre líneas y ver cosas que ella desconocía.
Por lo que su ayuda en este caso era indispensable.
"Oficial Wilde, ¿piensa despertar algún día?" Y al ver que aquello no había tenido efecto alguno, "¿Nick?"
Pero el susodicho parecía estar bajo un sueño profundo. "Como la bella durmiente," pensó, lo cual le sacó una risa al imaginárselo como tal. "Solo que en lugar de beso, será un susto de verdadero amor."
En ese instante la risa se detuvo. No quiso continuar con aquel pensamiento, ese sí era terreno peligroso y un tema que Judy había estado evitando desde la noche anterior.
"Actitud positiva", se recordó de nuevo.
Pero al estar lo suficientemente cerca como para taparle la nariz, algo más llamó su atención.
Nick se había quedado dormido con el celular en el pecho. Y la pantalla seguía iluminada, lo que significaba que estaba desbloqueado.
La tentación estaba ahí.
"Seguramente ahí debe de haber alguna conversación o foto de la zorra."
¿Y si Clawhauser tenía razón? Sería muy fácil echar un vistazo y dejarlo donde estaba. Nadie tendría por qué enterarse.
Así que, en un impulso, lo tomó. Era su única oportunidad así que no debía desaprovecharla, por lo que rápidamente buscó en el menú la opción de mensajes, hasta dar con ella.
La pantalla mostró un listado de conversaciones, y cuando sus ojos dieron con el nombre que buscaba, algo la hizo detenerse.
Pero ella lo sabría.
No, Judy Hopps no era ni jamás sería esa clase de animal. No podía hacerlo.
"Tengo que salir de aquí," murmuró sin pensarlo y todo fue tan rápido que no lo vio venir.
"¿Judy?" Aquella voz somnolienta la paralizó por completo. "¿Qué estás haciendo?"
Ella tampoco lo sabía. "Eh, yo…"
Pero los ojos de Nick se adelantaron y la observaron hasta dar con el artefacto que sostenía. Entonces, justo como Judy temía, se abrieron de par en par. "¿Estabas leyendo mis mensajes?"
Judy comenzó a negar con la cabeza, temerosa de lo que podía pasar después. "¡No, yo solo…!"
Nick parecía molestarse con cada segundo que pasaba. "¿Entonces?"
"Yo solo quería… Yo…"
En ese momento el zorro se puso de pie, con la expresión más dura que le había visto portar. "¿Es lo que tratabas de hacer ayer, no es así?"
"¿Qué?" Aquello la tomó por sorpresa. "No, no es eso…"
Su mirada se desplazó por toda la habitación, como tratando de poner en orden sus pensamientos, hasta caer de nueva cuenta en ella. "Judy, ¿tratabas de leer mis mensajes, sí o no?"
"Sí." Soltó sin más, ya no tenía caso ocultarlo. "Pero Nick, déjame…"
"No puedo creerlo", aquellas palabras la detuvieron. Jamás había visto a Nick tan molesto, al menos no desde la vez que había decidido meter la pata en aquella conferencia de prensa. Justo como ahora.
"Aún después de todo este tiempo, ¿sigues desconfiando de mi?"
"¡Por supuesto que no!" Se apresuró en contestar. No quería que volviera a suceder lo de aquel día. No podía perder su amistad otra vez. "Nick, yo no…! ¡Nick, espera!"
Y como en aquella ocasión, Nick no regresó.
Judy supo entonces que no volvería cometer el mismo error dos veces. Nick era demasiado importante para ella, no podía dejar que se fuera sin que la escuchara, sin que le explicara lo que en verdad había sucedido.
Y si tenía que pedirle disculpas de rodillas, lo haría.
"El puente, tiene que estar en el puente."
Con esa idea en mente, la oficial había salido corriendo de la Comisaría. Sin embargo, apenas había llegado al estacionamiento cuando su celular comenzó a timbrar.
"¡Judy! ¡Que bueno que contestas!" Exclamó su madre
"Lo siento mamá," le cortó enseguida, "en este momento no puedo–"
"¡Espera hija!" La voz angustiada de su madre la hizo detener el paso. "¡Algo ocurrió!"
Algo andaba mal, su madre no le hablaría de esa manera si no fuera algo grave. Así que, con cierto temor, se atrevió a preguntar: "¿Qué sucede?"
"Oh Judy…" Bonnie chilló, provocándole miles de escalofríos por todo el cuerpo. "Es tu padre, él…"
No, no podía ser. Judy sintió sus piernas flaquear. "¿Qu-qué pasa con papá?"
"Está muy delicado hija… sufrió un ataque al corazón."
¿Qué les pareció? Sé que muchos esperaban que se resolviera el misterio de la "zorra" desde el capítulo anterior y sí, quizá tenga algo que ver con la identidad de "Catherine", solo que ese asunto tendrá que esperar un par de episodios más… Pero no se preocupen, todo se va a aclarar en su momento. Como ya habrán notado, la trama va a tomar otro giro pero esto con el fin de que la historia sea un poco más larga. (Cualquier sugerencia es bien recibida, a veces me quedo sin ideas xD).
Hablando de eso, este capítulo fue más largo que los demás y es que no sabía dónde detenerme D: ¿está bien así? Siento que pasaron muchas cosas en tan poco tiempo…
Por cierto, ayer volví a ver la película (y creo que iré una tercera vez el domingo jaja) y me di cuenta de varias cosas que había ignorado por completo: La primera, lo mucho que amo la voz de Nick y… ¡No sabía que en el doblaje Clawhauser se llama Garraza! ¿Quiéren que empiece a llamarlo así en la historia? Y ya que estamos en eso, ¿cuál fue su parte favorita?
¡Y ya fue el estreno en Estados Unidos! Esperemos que le vaya muy bien en su primera semana (que no dudo que así será).
También presté más atención a las personalidades de todos los personajes y espero no haberlos escrito muy OOC… Cualquier opinión al respecto no duden en decirme. Oooh y disculpen a todos los que no he podido contestar :( apenas si tuve tiempo hoy de terminar el capítulo pero mañana trataré de hacerme un espacio, de cualquier forma sepan que los leo a todos (¡y con todos los comentarios me emociono!)… ¡Muchas gracias por su apoyo!
Y para Wariuko: ¡Yo adoro su amistad! Incluso aunque en la secuela no haya romance, con verlos preocupándose el uno por el otro me conformo :') y claro que se puso celoso, aunque no sé si hago bien al imaginarme que Nick trataría de aparentarlo D: a veces lo pienso dos veces antes de escribir sus diálogos, es un personaje algo complejo. ¡Gracias por los comentarios!
