Le llamó al celular luego de haber caminado hasta la estación de trenes para regresar a la capital.
- Yoochun?
- Junsu ah...-empezó pero suspiró al no poder continuar- vuelvo.
- Vuelves? Qué ocurre? Que no estarías en casa de tus padres?...
- En su... ex casa, dirás. – compró el boleto y se quedó esperando
- Micky... no entiendo... qué ocurrió? – Junsu estaba cuestionando mucho pero la curiosidad le picaba más fuerte.
- Destruí la casa de mis padres. –dijo firmemente mientras subía la vagón.
- ... –no contestaron de primera instancia pero luego...- QUE HICISTE QUE?!!... Micky...
- Sí sé, te lo prometí etcétera, etcétera... –suspiró sentándose al final- pero tuve mis razones...
- Siempre tienes tus razones! –le regañó el abogado perdiendo la paciencia- contrólate!!
- Trato!... pero... tu no sabes nada! –en un acto de nerviosismo le colgó arrepintiéndose casi al instante, pero no podía volver a hablar con él. Por una cuestión de orgullo, al parecer...
La gente empezó a acumularse mientras varias personas se le arrimaban muy cerca de Micky. Odiaba la multitud, que la gente estuviera cercana de él. Pero luego una imagen se le incrusto de repente: había uno de ellos en el vagón. Miró atentamente hacia arriba, parándose mientras una señora se aprovechaba de su lugar. Empezó a moverse entre el mar de gente y se encontró con el tipo a unos diez asientos más allá. En vez de la máscara que generalmente llevaban, este llevaba anteojos oscuros. Le miró profundamente pero luego advirtió que había gente y mucha. Además... estaban en un vagón que en unas 2 horas pararía. Si hubiera un incendio ahí, morirían todos. Se lo había prometido (o lo que quedaba de promesa) a Junsu... no le pasaría nada estando solo.

Ding Dong.
- Yo abro!! –gritó Jae bajando a toda prisa las escaleras siendo observado por todas las personas que conversaban en la sala de estar. Pasó por el pasillo de la entrada y abrió. Ahí estaba Yunho con una amplia sonrisa mirándole un poco confuso- Yunho sshi~ viniste! -fingió ya que hace unos instantes lo había visto desde su ventana- Pasaa...
- Jaejoong? –su madre estaba tras él con cara de pedir explicaciones
- ah madre~, tu tienes invitados, no? –contestó Jae cerrando la puerta y ubicándose al lado de Yunho- pues yo también lo tengo! –Yunho miró de reojo un tanto asustado a Jae, que temblaba ligeramente- él es mi amigo y maestro, Jung Yunho.
- Un gusto señora.
-... maestro?!
- No seas mal educada madre, saluda a mi invitado!~
- ... Bienvenido, señor Jung –saludó medio en disculpa la mujer lanzándole una mirada de 'después hablaremos' al menor. Se alejó dejando a los chicos en el pasillo de la entrada
- Qué ocurre, Jae?
- Yunho... ayúdame! –Jae se aferró al brazo de el mayor mirándole lastimosamente a los ojos- sospecho que me quieren comprometer!
- Quee?!
- baja la voz –le señaló con la mano- desde ayer que viene el cuento de una chica. Esta ella y su familia allá adentro...
- Joongie...-Yunho le miró con tristeza soltándose del agarre- qué quieres que haga? Son tus padres y la familia de esa chica contra nosotros... que quieres que les digamos?
- Pues que no me gusta ella!
- Eso sería un poco... desubicado...-dijo Yunho mirando hacia adentro de la casa- además creerán que soy yo la razón por la que no te gusta esa chica al invitarme.
Hubo un silencio y al ver que Jae no contestaba se volteó a mirarle. El otro tenía una ceja levantada con expresión enojada.
- Entonces que diablos eres, a ver?! –se cruzó de brazos y le miró con enfado- me decepcionas!
- Qué quieres decir...?!
- ahh~! Eres un tonto! –se le enganchó de el brazo y se lo llevó hasta la sala de estar soltándolo antes de que los demás los vieran.

Conforme pasaban los minutos, lo único que podía hacer Yoochun era seguir vigilando al hombre que se encontraba rígido desde el momento en que lo encontró. No sabía que podría pasar... en cualquier momento aquel tipo le podría atacar y Micky simplemente no se controlaría... toda esa gente no tenía la culpa de aquel suceso y el pirómano se juró a si mismo no hacerle daño a nadie más...ni a él ni a Junsu, a quién estaba defraudando deliberadamente. El vagón paró en seco y adivinó que debía de estar en la parada del pueblo que limita con el suyo y Seoul. El hombre empezó a moverse junto con la gente que ingresaba. Micky empezó a retroceder empujando a la gente que tenía a espaldas. El hombre empezó a tomar velocidad acercándose a él. Micky se afirmó la mochila y giró escapando del hombre, saliendo por la puerta trasera de el vagón donde la gente iba entrando. Nadó en el mar de personas hasta llegar a la estación donde corrió burlando a su persecutor entrando en otro mar de gente que subía y bajaba las escaleras. Ya un poco lejos de la estación, entró en lo que era una fuente de soda y busco con la mirada algo familiar que le ayudara. 'Bienvenidos a Daegu' decía el poster que estaba pegado en la puerta del local. Micky suspiró y cerró los ojos... 'Estoy en Daegu... por qué diablos me pasan este tipo de cosas a mi?' Tilín. La campana de el local sonó; era el hombre. Ahora a Micky no le importaba si quemaba aquel recinto o Daegu entero: estaba cansado. Fulminó al hombre que se prendió por completo haciendo que las personas que compraban y comían algo en el local empezaran a gritar. Micky salió de el local entremedio del barullo y corrió hasta la estación. 'Muchas emociones por hoy... cálmate Micky...ahora te me vas a Seoul y a hacerle teatro a Junsu....' por qué él? Por qué siempre él?

Entró al dormitorio tras el menor que le evitaba la mirada. Cerró la puerta en silencio y le quedó viendo hasta que Chris se sintió observado
- Te debo una disculpa de parte de mis padres...
- Las disculpas me las deben ellos, no tú –le devolvió Changmin al menor que miraba el piso avergonzado- pero sí me debes una explicación.
- Yo... –comenzó Chris aún sin mirar al más alto- no le hagas caso a mis padres... no saben lo que dicen...
- Así que... lo niegas...
- Sí pero... –Chris al fin le miró a los ojos y le tomó la mano en un arrebato- no me malinterpretes, Min. –de repente soltó la mano de Changmin con brusquedad evitando su mirada otra vez
- Qué ocurre? –preguntó Changmin curioso acercándose a Chris- Chris por favor... –tomó sus manos en las de él y lo miró atento- me quieres decir que es lo que pasa?
Chris no lo soportó más y soltó unas lágrimas apretando las manos de el mayor. Suspiró y se sentó en la cama mientras Changmin se ubicaba en cuclillas frente a el atento.
- Min... –sintió un escalofrío e intentó mirarlo- es una gran coincidencia de que... te llame Min cuando ya llamé a alguien así...
- Sungmin?
- Tienes una gran memoria –sonrió y posó su mano en la cabeza de Changmin palmeándola, seguido por posarla en las manos entrelazadas de el primero- Sungmin... fue mi mejor amigo... –miró la expresión confundida de Changmin y siguió- éramos muy buenos amigos; siempre venía a casa, más que Jaejoong, y hacíamos de todo juntos... hasta que...él se enamoró de mí.
El ambiente se tensó y Chris suspiró. Sintió como Changmin acariciaba sus manos en señal de apoyo, asi que continuó.
- Sungmin se alejó de mi luego de haberle rechazado... sí, le rechacé –contestó ante la interrogativa cara de el otro- y se volvió contra mí. Me dejó de hablar y nunca más vino... hasta hace poco dejó de ir al colegio y le he estado llamando para que regrese pero siempre me evita, y las pocas veces que contesta, pues es muy cortante... Changmin... realmente hecho de menos a Sungmin...-el menor bajo la mirada y sus ojos se tornaban cada vez más brillantes
- Vamos Chris –Changmin le abrazó mientras el otro se largaba a llorar en su pecho- no debes de preocuparte... me tienes a mí. –el menor se separó un poco y le miró a los ojos regalándole una pequeña sonrisa entre medio de lágrimas
- Gracias...

Estaban absolutamente todos esperando en la sala. Todos. Sus padres, sus hermanas, aunque no todas; los padres de la chica y el hermano de ella. Estaban todos. Quizás la reacción de todos ellos no fue muy agradable ya que al ver otro invitado se sentían un poco incómodos. Un invitado que no conocían. El primero en pararse fue el padre de Jaejoong con una expresión totalmente gastada.
- A qué se debe el placer? –preguntó el dueño de casa sin mirar al invitado pero si dirigiéndole la palabra a su único hijo
- Él es MI visita –indicó Jaejoong devolviéndole la mirada a su padre- encontré justo invitar a alguien por mi cuenta, no?
- Supongo... –contestó el hombre con tono cansado- y bien? Quién es usted?
- Soy Jung Yunho, amigo y profesor de Jaejoong- contestó firme dejando a todos callados. Amigo y profesor? Se podían ambas cosas?...
- Profesor... –balbuceó el hombre- es-esta bien, profesor Jung. Sea bienvenido a mi hogar. –luego le lanzó una mirada de 'ya hablaremos' a su hijo (ya iban dos...) y se dio media vuelta. Primera fase: la comida.
Estaban todos en el comedor. Frente a Jaejoong se encontraba un sonriente Yunho sin dejar de mirarlo. A su derecha, encabezando la mesa, su padre quien vigilaba de cerca de Yunho, quien se encontraba a su derecha. Al lado de Jae estaba aquella chica y su familia siguiéndole. La chica no dejaba de mirar a Yunho 'Que no era él la víctima?' Prefería ser mil veces él que Yunho. Yunho estaba ocupado. Sí señor.
El dueño de casa agradeció los alimentos y dio la orden para empezar a comer. Al principio era todo silencio pero de a poco empezaron a surgir los temas de conversación. Jae no tenía muchas ganas de hablar y menos de comer, así que casi toda la cena observó a su invitado y a ratos miraba como su padre también vigilaba al profesor. En tanto su madre no paraba de hablar con los padres de la chica, y ésta trataba de entablar una conversación con Yunho quien solo le sonreía a Jae. Un caos.
- y qué materia impartes?
- Educación física –contestó Yunho sin mirarla
- ahh... y tu eres de aquí?
- No, vine a la capital para estudiar. -respondió aún mirando a Jae
- ahh... y donde estás...?
- Puedes guardar silencio? –inquirió Jae un tanto enojado sobresaltando a Yunho y a la misma chica- ni siquiera se como te llamas y estás aquí molestando a MI visita –le levantó una ceja despectivamente y se enderezó. Comió un pedazo de carne y le regalo un lindo- piérdete.- la chica entrecerró sus ojos con furia y giró donde sus padres. Les susurró algo y luego asintieron.
- Perdón, señor Kim...- el padre de la chica se dirigió al padre de Jae quien le dirigió la mirada- creo que... es hora...
- ah, por supuesto... –el dueño de casa carraspeó un poco llamando la atención de todos quienes pararon de hablar- ha llegado el momento de convocar el tema de por qué estamos aquí.
Jaejoong miró nervioso a Yunho. Se suponía que Yunho no sabía qué pasaba pero Jae le había confesado su teoría... y el hecho es que era cierto.
- La familia Lee me ha pedido explícitamente que comprometa a...
- Padre! – gritó Jaejoong mirando su plato un tanto nervioso
- Silencio, Jaejoong... esto no te incumbe...
- Que no me incumbe?! Si se trata de mí!
- Tu no tienes derecho de elegir!
- Ah no?! –Jaejoong se paró de golpe y miró con suma rabia a su padre- Usted no me va a decir qué hacer...
- Soy tu padre!
- Pero no mi dueño. –Jae corrió la silla y miró con desprecio a la chica que lo miraba con lágrimas en los ojos- yo no pedí nada...
- Yo tampoco te lo estoy pidiendo! –se alteró el hombre golpeando la mesa- Te lo estoy ordenando.
- Oblígueme. – Jae salió corriendo a su habitación sin pensar qué haría desde ahora en adelante. Yunho aún estaba allá abajo pero suponía que se iría ahora... lo conocía. Sonrió y pensó en la salida de el sábado 'pues si vamos así terminarás viviendo conmigo...' la voz de Yunho retumbó en su cabeza y se decidió. Como pudo intentó meter lo necesario en su mochila. Esa noche no dormiría en casa.

Luego de los grandes bochornos de aquel día, Yoochun trató de concentrarse en su viaje. No podía dormir porque quizás no despertaría jamás, gracias a los malditos temores que le tenía a aquellos hombres ninjas. Suspiró y le mandó un mensaje a Junsu 'Iré a mi casa, espero que estés allí ' luego de una hora y algo el tren paró y Yoochun pudo respirar 'Seoul~ ' pidió un taxi y se dirigió a casa. Ya a los minutos se encontraba allí y en el pórtico de su hogar se encontraba Junsu jugando con lo que parecía un...
- Game boy?
- Advance, querido. –ratificó el abogado sin mirarlo aún. –que? No vas a abrir? Me estoy congelando...
- C-Claro... –abrió la puerta y lo hizo pasar. Dejo su mochila en el piso y se dirigió a la cocina a servirle algo- qué quieres?
- Café, por favor. – Junsu se sentó a tientas mientras seguía metido en el juego, pero de repente, sin perder la concentración, preguntó- qué tal tu familia? Supongo que no los habrás carbonizado también...
- Junsu..
- Está bien... pero... – apagó el aparato y se giró hacia Yoochun con expresión cansada- me explicarás ya?
- Tenías razón... no soy... 'yo'... es la rabia, algo demasiado interno...
- Por más que te diga que te controles nunca lo harás...-suspiró y se levantó dirigiéndose a la cocina- aún así tienes mi apoyo... aunque tenga que morir carbonizado...
- hmph... tonto. –susurró Micky y se echó a los brazos de Junsu empezando a llorar en silencio.

- Iré a ponerme el pijama... – Chris se paró secándose algunas lágrimas y se dirigió al armario. Al entrar le recorrió un molestoso escalofrío haciéndole recordar lo de la noche anterior. Changmin le había insinuado algo anoche ahí...
- Chris... – el mayor estaba apoyado en la entrada observándolo fijamente- creo que ya te dije antes que sin polera te ves mejor...- se acercó al menor como anoche lo había echo y le rogó a mil santos que no les interrumpieran los mismos tipos otra vez... y si así fuera, por lo menos esta vez no dejaría ir a Chris... nunca más. Chris temblaba frente a él y de a poco sus mejillas se iban colorando expandiéndose por toda su cara, quemándole fuertemente. Changmin lentamente posó sus manos en las caderas de Chris deslizándolas hasta atrás cerrándolas en un abrazo que se apretaba de a poco haciendo chocar ambos cuerpos haciendo escapar el primer gritito de Chris provocando a Changmin. Éste le miró a los ojos en una corta distancia entre sus rostros. El olor y la respiración agitada de Chris se mezclaba de golpe frente a Changmin disfrutando aquel momento. Chocó levemente su nariz con la de el otro- ... tu me debes algo...- Luego una sonrisa y después el acercamiento final. Rozó levemente sus labios tanteando aquella sustancia con sabor a frutilla que llevaba Chris. Luego abrió su boca y comprobó el permiso de el menor al abrir la suya también. Finalmente el beso se había concretado. Changmin estaba besando a Chris. El menor pasó sus brazos por el cuello de el más alto atrayéndolo hacia a el, profundizando aquel primer beso. Ya el aire fue necesario tras unos segundos y ambos abrieron los ojos para encontrarse con sus miradas un tanto avergonzadas pero por demás felices. Sí... aquello era la felicidad... eso que Changmin no conocía hasta ahora... y más que estar feliz... sentía algo muy pesado y que a momentos explotaba de sobremanera dentro de sí... ¿qué diablos era?. Sonrió conjuntamente con Chris. Le besó la frente y luego en su nuevo sitio favorito, los labios de su Chris.
- Tenemos colegio mañana – Changmin revolvió los cabellos de Chris regalándole otra sonrisa- otro día podré conocer tu... armario. –le guiñó un ojo y salió en dirección al baño. Chris quedó atónito ante la idea de... bueno... el armario. Se mordió los labios donde antes Changmin había posado los suyos y soltó un suspiro. Si todo aquello era real... entonces se podría decir que estaba enamorado.

Luego de echar todo en su mochila, abrió la ventana de su habitación y la tiró cayendo en el patio trasero. Luego escuchó pasos provenientes de la escalera y rápidamente se convirtió en un pequeño pájaro y volándose por la ventana es que evitó su encuentro con su padre quién abría la puerta confundido de no encontrarlo dentro. Escuchó unos gritos y llegó rápidamente a tierra convirtiéndose en él nuevamente, cogiendo la mochila y escapando hacia el auto de Yunho donde éste se encontraba ya. Entró y apenas cerró, Yunho partió rápidamente.
- Cómo es que te saliste? – preguntó Jae agitado
- Tu padre empezó a discutir con todos y yo me fui alejando lentamente hasta salir y llegar al auto. –dio luz roja y Yunho le miró preocupado- cómo le hiciste tu?
- Magia... –contestó aún agitado. Se echó para atrás y cerró los ojos suspirando- está bien que me quede...?
- Todo lo que quieras. – contestó Yunho partiendo- tarde o temprano vivirías en mi casa... ya te lo dije, no? –sonrió sin dejar de mirar hacia delante.-y... trajiste tu delantal?...
- ... ayy noo~ -contestó Jae haciendo un puchero- es que estaba en la cocina... ah~ al menos traje todo lo de el colegio –comentó revisando su mochila- por lo menos para mañana... tendré que volver a casa...
- Tu padre fue muy injusto...
- Claro que sí... mira tu que me quería comprometer con esa chica!~
- ah.. y acaso... te opones por que no quieres... o porque es una chica?
- ... digamos que por las dos.
Yunho le miró divertido mientras entraban en el estacionamiento. Ya en el departamento Yunho se dejó caer en el sofá mientras llamaba a Syong y Jae iba a dejar su mochila en la habitación. Luego se dio cuenta de que aquel departamento no contaba con una habitación para visitas así que de golpe se sonrojo
- Yunho!~ Dónde dormiré? –gritó mientras inspeccionaba las habitaciones- no creerás que dormiré con...
- Conmigo? –preguntó apareciendo tras él, haciendo que se sobresaltara- qué tiene de malo? Mi cama es grande.
- Sí, como la de Chris –comentó sentándose en ella- bueno... no creo que haya... ningún problema... –se levantó al estudio y al abrirlo pegó un grito. Una imagen se pegó en su cabeza y Yunho, quién también lo percibió, lo tomó por la boca llevándolo hasta el armario cerrando las puertas. Los hombres estaban afuera del departamento. Aquellos hombres de negro... y llevaban en sus brazos lo que parecía un cuerpo decapitado, la razón de por qué Jae había gritado. Golpearon la puerta y Jae miró frenéticamente a Yunho que empezó a destaparle la boca.
- Guarda silencio... –le susurró Yunho mientras abría de a poco el armario. Los pasos retumbaron en el pasillo y la puerta de la habitación se abrió. En ese momento Yunho lanzó el candelabro que descansaba en el velador aterrizando en la cabeza de el que llevaba el cuerpo, mientras Jae se transformaba en lo que parecía un águila. Voló hasta el otro hombre y posándose en su cara le quitó los ojos con las patas haciendo que el hombre gritara de sumo dolor. Mientras caía al piso Jae empezó a picotearle todo el cuerpo pero fue detenido por Yunho que lo tomó de la cabeza hacia atrás, convirtiéndose de nuevo en él. Sacudió su cabeza y miró a Yunho con vergüenza.
- Lo siento...
- Cada vez que pase eso, yo estaré para detenerte... - le agarró la nariz traviesamente y ayudó a levantarse.- de quién será este cuerpo...? –se acercó a aquella víctima y comprobó que era un maniquí.- Maniquí?... pero si...
- Parecía tan real...-completó Jae mirando el cuerpo con un poco de susto- En fin, qué haremos con ellos?
- No creo que Changmin quiera venir... no me gustaría dejarlos acá porque... bueno, puede empezar a oler mal...
- Mmm... puede sonar macabro pero por mientras déjalos en el cuarto de la basura allá afuera y mañana temprano llamo a Changmin a que venga...
- Y si no viene?
- Sí vendrá porque debe de haberse ido a casa de Chris y a él lo van a dejar en automóvil
- Está bien...
Cubrieron los cuerpos con bolsas de basura y Yunho los elevó hasta el cuartucho de basura de el edificio. Vuelta al departamento Yunho atrasó un poco la alarma para levantarse mas temprano de lo habitual y llevar los cuerpos donde el camión de la basura no los triturara.
En un comienzo Jae se sentía un poco incómodo de compartir la misma cama con Yunho pero al cabo de un rato se resignó: habían pasado tantas cosas en el día que estaba completamente cansado, además de que mañana tenía colegio y ya era muy tarde. Salió de el baño y se encontró con la sorpresa de que Yunho estaba sentado sin polera en la cama, seguramente esperándolo.
- Que... que no tienes frío?...
- Quizás, pero voy a compartir mi cama contigo y supongo que tu calor humano me sofocará.
- Ahh~ - emitió un gruñido y se dejó caer en la cama pesadamente haciendo saltar a Yunho- asi que te sofoco!?~ -el menor se sacó la chaqueta de franela y se la tiró en la cara a Yunho- pues muérete asfixiado por mi calor!!~ -el menor se giró dándole la espalda notablemente enojado
- Nooo~ -Yunho le suplico tomándole de la cintura y atrayéndolo hacia él- ya ya nunca más!~ No te enojes~
- Nooo~ -gritó Jae entre divertido y sosteniendo su enojo- suéltame!~
- No te dejaré ir!~ -lo levantó y lo acostó en su regazo mirándole fijamente a los ojos- dime que me perdonas!
- No!~ -se levantó y se sentó a su lado cruzándose de brazos- mal educado!~
- Jae... – Yunho le tomó la mano y lo hizo mirar a los ojos- acaso es de mala educación decir que tú me das el calor suficiente para soportar un invierno entero?
Jaejoong se derritió. Simplemente estaba muerto ahí. Era lo más tierno que le habían dicho en su vida. Yunho era lo más dulce que había visto, conocido, escuchado y casi probado en toda su vida y gracias a eso en un arrebato se le lanzó a sus brazos.
- Un invierno quizás no sea suficiente... –Jae se acomodó en el pecho de el otro y cerró los ojos- pero por lo menos asegurare que esta noche lo sea.