Atención: Mashashi Kishimoto es el dueño de Naruto… ¿cómo? ¿Qué ya lo sabíais? XD jeje.

Para leer correctamente el fic:

-Sakura y Kakashi hacen la mejor pareja.- Narración normal.

-"Sakura y Kakashi hacen la mejor pareja".- Pensamientos.

-Sakura y Kakashi hacen la mejor pareja.- Dialogo.

-"Sakura y Kakashi hacen la mejor pareja".- Recuerdos de algún dialogo.

-"Sakura y Kakashi hacen la mejor pareja".- Sarcasmo o titulo de algo, por ejemplo un libro.

Lo primero que tengo que deciros es que siento el retraso. He empezado con la universidad y ya no tengo tiempo de nada… Así que poco a poco iré escribiendo, no se cuanto tardaré esta vez pero que sepáis que no he olvidado, ¿OK?

Reviers:

Polaris, Maky Kaos, Arhen, Hoshino Shipon o Tohru Honda, Mery jo, Fleur 14, Sakura 555, Hatake Miaka, Marion-asakura y Momichilee…

Muchísimas gracias. Os llevaré siempre en el corazón. Vuestro animo y apoyo es la fuente de mi inspiración.

-En el capitulo anterior…

-Oyasumi, Sakura. – y sin más la joven se fue despacio, caminaba lentamente. Kakashi la seguía con la mirada… No hubo abrazo ni beso de despedida… El ninja se quedó ahí, estático… estaba esperando a que algo ocurriera.

Segundos más tarde, lo esperado. Quien les estaba espiando salió a la luz…

-Nas Sasuke… - dijo el ninja copia en un tono muy apagado mientras que el Uchiha solo le miraba con rencor… Su verdadera pelea había llegado.

13. Realidades.

El joven estaba furioso. Terminaba de descubrir una gran verdad y aún no sabía como iba a reaccionar. Kakashi se le adelantó, como siempre…

Sasuke estaba de pie, en estricto y puro silencio, sin embargo… el ambiente de aquella noche, tan calurosa como todas las demás, se enrareció nada más él desvelar su posición.

Quiso mirar a Hatake a los ojos, pero en cuanto vio en ellos compasión, aún cuando nada más se trató de un atisbo, en seguida volvió su cabeza para atrás; ni la quería ni la necesitaba. Aún todavía más dolido y con la mirada baja, oprimía su mandíbula fuertemente provocando el chirrido de sus dientes. Por dentro se preguntó que sonido sería el más fuerte: si el de todos sus dientes apretados a estallar en su boca o el de su corazón resquebrajándose en mil pedazos por todo el pecho… No había comparación; ¿la respuesta…? ; el llanto de su alma… -

El Uchiha estaba intentando, por todos los medios, calmar toda su rabia y tristeza… tenía que aclararse las ideas pero no lo conseguía. Y cuanto más miraba, de reojo ya que aún permanecía cabizbajo, a aquel que se hacía llamar su maestro, su amigo, más sufría por dentro. No podía expresar con palabras cuanta era su angustia y desconsuelo. Lagrimas salieron de sus ojos, no se molestó en limpiarlas.

-No sé si me creerás, Sasuke. Pero lamento que te hayas enterado así, de esta forma.- Kakashi no era ciego, podía ver perfectamente cómo dentro del muchacho se estaba batiendo una lucha interior… Sasuke nunca se había caracterizado por dejar al descubierto sus sentimientos, siempre se mostró apático ante cualquier situación. No cabía duda, el Sasuke de ahora no era el de antaño sin embargo… ¿cómo podía influir en él esta nueva situación?

-¿Cómo? - pausa larga.- ¿Cómo has podido? – preguntaba el Uchiha. Las palabras salían entrecortadas de su boca; era una mezcla entre decepción y enfado. Kakashi permaneció callado…- ¡Tú! Tú que tanto alardeabas de que los amigos son lo primero… Tú que decías que todos tenemos unas responsabilidades, obligaciones… Tú que tanto te preocupabas por mi… - sollozos ahogados de Sasuke… No quería reconocerlo pero estaba mal, muy mal.- ¡qué hipócrita! – dijo con desdén.

-Lo siento mucho Sasuke. – se disculpó sinceramente el hombre, no obstante copia permanecía con la misma actitud de siempre.

-Hay que ser muy cínico para que todavía haciéndome esto, pongas esa cara de despreocupación, Kakashi. – El Uchiha ya podía encararle.

-No sé que más quieres que te diga, Sasuke. La vida es así, lo siento mucho… de verdad. Pero, según parece, no creo que mis disculpas vayan a servir de mucho…

-Me la has quitado… me la has robado…- efectivamente, el chico no escuchaba las palabras de Hatake. Su odio no le dejaba ver más allá.

-No hables de ella como si de un objeto se tratara. No le gusta nada. – añadió tranquilamente Kakashi…

-Y tú no hables de ella como si la conocieras de toda la vida… ¡Nunca le has hecho ningún caso, ¡nunca te ha importado!

-Eso no es cierto. – contestó Hatake.- Está bien que, en su día, no me preocupe mucho por su entrenamiento pero eso fue porque había otro alumno que necesitaba más mi ayuda… Creo que sabes a quién me refiero… - Sasuke se quedó en silencio… Sabía que era cierto lo que estaba diciendo pero aún así no podía perdonarle…

-Nunca se te han dado bien las excusas, Kakashi, y esta vez no va a ser distinta… ¡Te has metido entre nosotros dos y…!

-¡Yo no me he metido entre ninguna pareja!- el jounin comenzaba a irritarse. Realmente él nunca tuvo mucha paciencia, aunque fuese más bien de un carácter tranquilo, pero era hablarle de Sakura y Sasuke como novios y le faltaba poco para explotar; los celos florecían.- Tú tuviste una oportunidad y la cagaste… ahora no vengas reclamando lo que tú mismo despreciaste años antes.

-¡Sakura siempre me ha querido! ¡Siempre ha estado enamorada de mí! – gritaba el chico queriendo que esas palabras que pronunciaba fueran ciertas sin embargo él sabía, por la misma boca de Sakura, que no…

-Ya no. – contradijo secamente el hombre.

-¡Es imposible que de la noche a la mañana haya dejado de quererme! – de nuevo lamentos por parte de Sasuke.

-Han pasado más de tres años… Eso no es precisamente de la noche a la mañana, Sasuke…

-¡No importa! – respondió con furia.- Ella debe quererme aún, aunque solo sea un poco… Ella… ella… ella… ella no puede dejarme solo… no puede… - Sasuke comenzaba a desmoronarse. Días antes Sakura le había confesado sus sentimientos por otro hombre, lo cual decepcionó mucho al joven, pero de ahí a saber que ese mismo hombre era su maestro… era una noticia bastante indigesta.

Kakashi se acercó al muchacho. Le veía tan mal que no dudo en tenderle la mano para ayudarle y consolarle; él era su amigo y le apreciaba. Sasuke apartó la mano de éste con violencia, como si se tratara de un vulgar insecto, y comenzó a mirar al jounin con resentimiento… Entonces fue cuando Kakashi supo que no había modo de evitar una confrontación; lo había intentado, pero sus buenas palabras no fueron suficiente para Sasuke. Ya no había marcha atrás…

"Lo sabía, sabía que esto iba a ocurrir. Era inevitable." – alguien miraba la disputa desde las sombras.- "Pero no hay otro camino… somos combatientes. Parte de nuestro destino lo deciden nuestros puños…".

Sasuke se enderezó todo lo que pudo y más, atrás dejo todo pensamiento o razonamiento. Solo se guiaba por la rabia y el odio que, en aquel momento, sentía por su maestro. Cogió todo el aire que pudo de sus pulmones y comenzó, envolviendo a estos, a concentrar chakra en su pecho. Kakashi adivinó, gracias a su experiencia en el campo de batalla, que éste iba a realizar un jutsu de fuego… "tal y como está no creo que pueda realizar algo más que un simple Katon no jutsu. Con la muerte de Orochimaru ha perdido el poder del sello y teniendo en cuenta que durante estos años solo se ha servido de él para obtener fuerza y poder… Esta lucha carece de sentido."

El Ninja Copia estaba preparado, fácilmente podía esquivar tal ataque, sin embargo…

-Katon Karyuu Endan (elemento de fuego: llamarada del dragón).-

-¿Cómo…? – solo alcanzó a decir el jounin esquivando, casi por los pelos, el ataque del Uchiha. Esa técnica era la de mayor nivel en el campo de los elementos de fuego. Tan solo unos pocos del clan Uchiha, los de mayor talento, podían ejecutarla. Kakashi se sorprendió muchísimo, no se esperaba para nada aquella técnica y eso casi le cuesta la vida… "¡un segundo más y me chamusco entero! No debí subestimarle, al fin y al cabo es un Uchiha y le sobra talento. Sin embargo para realizar ese jutsu es necesario el gasto de mucha energía por lo que su chakra acaba de descender notablemente…".

-¡Eso si que ha sido una sorpresa Sasuke! De verdad, cosas como esta hacen que me alegre de ser tu sensei… - Kakashi se levantaba del suelo mientras quitaba el polvo de su uniforme debido a la caída anterior. – Pero creo que ya has tenido demasiada suerte por hoy. No me volverás a pillar desprevenido.- serio el jounin, tomando el protector de su frente con su mano, se descubrió su ojo izquierdo. – Esta vez va hacerte falta algo más que llevarme a un lugar tabú para mí. - (NDA: recordemos que en la pasada lucha de Sasuke vs. Kakashi, el Uchiha lo llevó al puente de Kanabi: lugar donde murió su mejor amigo Obito). - ¿Listo?

-¡Vamos! – exclamó Sasuke, desplegando su pupila giratoria también. Estaba deseando que empezara el duelo. Ambos saltaron hacia delante, en la búsqueda del otro.

Aún el aire, el Uchiha comenzó a sacar de su arsenal de armas distintos shurinkens; los lanzaba con bastante velocidad y destreza, no obstante Hatake los esquivaba sin ningún tipo de problema. El caso era que Sasuke estaba queriendo hacer tiempo para ejecutar una de sus técnicas predilectas: el Fuma Shurinken no jutsu. Cogió los shurinkens más grandes y afilados que tenía y se los tiró a su oponente con fuerza. Kakashi se adelantó a sus movimientos y se acercó hasta tenerle en frente. Golpeó el brazo de Sasuke con una patada, desviando totalmente el arma arrojadiza, por lo que el chico aprovechó para, con su otro brazo libre, intentar asestarle un puñetazo en el pecho; iba directo al corazón. El Ninja Copia cogió más impulso y pegó una voltereta para atrás evitando así el choque. Ahora, ambos estaban en tierra. Había pasado el primer contacto.

Y es que no era nada fácil esta pelea. Ambos eran poseedores del Sharingan, de manera que podían ver perfectamente cual iba a ser el ataque y los movimientos del otro. Mientras que Kakashi estaba en pie como si nada, Sasuke estaba respirando con dificultad. Era lógico, después de todo solo llevaba alrededor de un mes sin el sello. Tuvo que volver a empezar entrenamiento donde lo dejó y los milagros no existen… necesitaría algo más de un mes de adiestramiento para, no vencer, sino alcanzar minimamente el nivel de su sensei.

-¿Qué estás cansado ya? ¡Si aún no hemos empezado! – dijo Hatake con una sonrisa de despreocupación que encolerizó al muchacho.

-¡Cállate! Por supuesto que esto todavía no ha acabado. – Sasuke se recompuso y adoptó el segundo nivel del Sharingan.

-¡Vaya! El segundo nivel, ¿eh? ¿Estás seguro de que quieres utilizarlo contra mí? Yo puedo usar los tres primeros niveles del Sharingan con bastante facilidad y aprovecho para decirte que también puedo utilizar el Chingekyou Sharingan."aunque este último no lo domino del todo". - ¿Crees que vas a poder conmigo?

-…- Sasuke permaneció callado mientras temblaba de enfado. ¡Cuánto le exasperaba Kakashi! - ¡Te mataré! – dijo con furia mientras fue a por él. "¡Qué problemático! Como diría Shikamaru" pensaba el jounin "¿debería de darle una buena lección? Supongo que sí… Tú lo has querido, Sasuke".

Kakashi activó directamente el chingenkyo cuando Sasuke estaba a menos de un metro de él. A pesar de que el muchacho también estaba utilizando el Sharingan su ataque quedo bloqueado por la intensidad de la técnica de su maestro; era de un nivel mucho más poderoso. Sasuke quedo sumido en un fuerte genjutsu, tanto que ya no discernía entre la realidad y la ficción. Todo lo de su alrededor estaba distorsionado; solo veía el ojo de Kakashi con esa extraña forma. (NDA: para que sepáis de que técnica y forma hablo mirad el cap 276 del manga.) "¿Va a matarme?" pensaba el Uchiha con terror. Estaba más asustado que incluso la primera vez que luchó contra su hermano. Paralizado por el jutsu y el miedo, Sasuke ya no sabía que hacer… cerró sus ojos intentando buscar alguna solución… no había ninguna. A menos que Hatake finalizará su jutsu él no podría escapar y, en el peor de los casos, estaría condenado a morir.

Inesperadamente, Kakashi se detuvo; Sasuke ya no estaba bajo el dominio de su técnica. El chico, tumbado en el suelo casi inconsciente, abrió los ojos lentamente. Estaba agotado, pero aún de su boca podían salir algunas palabras…

-Mierda. – masculló entre dientes. - ¿Por qué me tiene que pasar esto?

-Porque eres estúpido, simple y llanamente. – contestó el jounin cubriéndose su ojo. Ya no le haría más falta, había ganado el enfrentamiento.

-Déjame en paz. Aún no hemos terminado… - Sasuke intentaba levantarse, eso sí, sin mucho éxito. Estaba hecho polvo pero aún le quedaban ganas de luchar.

-Está bien. – respondió Hatake sacando"algo" del interior de su bolsa de armas… "entonces no me queda más remedio que utilizar esto."

-¡¿Qué coño!- se preguntaba el genin en voz alta. El ninja copia había sacado una fina cuerda de su revestimiento; ésta estaba hecha de distintos materiales, tales como el acero y el titanio, era muy resistente y flexible. La usó para atar a Sasuke en un árbol, el más cercano, tal y como ocurrió hace ya algún tiempo. El chico no podía moverse, aunque en su estado tampoco es que pudiera ir a algún otro lado, pero, por si acaso, Kakashi no dudo en amarrarle. El jounin comenzó a hablar.

-¡Mira que eres pesado! Tengo que recurrir a estos métodos para que me prestes atención… - ambos se miraban directamente a los ojos. Sasuke con rabia, Kakashi con despreocupación…- Creía que Sakura ya te había dicho que no te quería, al menos, no de la forma que tú pretendes. Tú ya sabías que esto iba a ocurrir; tarde o temprano ella iba a rehacer su vida. No puedes pretender que ella…

-¡Cállate! – Sasuke gritó a Kakashi. "Vaya… aún le quedan fuerzas para chillarme" pensó Hatake.- ¡Tú no sabes ni una mierda! Vas por la vida como si supieras todo, Kakashi… y no… no tienes ni idea.

-Sé muchas más cosas de la vida que tú, Sasuke. Ya sea por propia experiencia o por mi misma edad. – respondió tranquilamente el jounin.

-¿En serio? – preguntó escéptico el muchacho.- ¿Sabes lo qué estoy sintiendo en estos momentos? Eh, Kakashi-"sensei"… ¿lo sabes? – ironía y tristeza reflejaban sus palabras.- ¿Acaso sabes cuan insoportable es este dolor que siento dentro de mi pecho? ¿Acaso sabes lo qué es cuando la mujer que más quieres se va de tu lado? ¿Cuándo lo que más amas… cuando lo único que te queda en este mundo, se esfuma delante de tus propios ojos? ¿Lo sabes? ¿Lo has sentido alguna vez, Kakashi? – el joven Uchiha continuaba discutiendo angustiado; aún no se desahogaba. - Ese sufrimiento es como un vacío, como tener un agujero…

-En el alma…- añadió Kakashi acabando la frase del Uchiha. Éste puso cara de extrañeza.- ¿Te sorprende que sepa lo que se siente? Pues no debería… - el jounin se puso más serio.- Durante toda mi vida he visto muchas cosas y la mayoría no han sido precisamente buenas. He visto como han ido cayendo, uno tras otro, las personas de mí alrededor, las que verdaderamente me importaban; mi padre, mi mejor amigo, mi maestro… He presenciado y ejecutado muchas más muertes de las que me hubiera gustado. – Suspiro.- Llevo esta máscara desde los seis años y no creo que sea capaz de quitármela jamás. ¿Crees que sabes algo de mí? Pues no tienes ni idea, Sasuke. En cambio yo si que sé de ti. Te conozco mucho mejor de lo que crees, te conozco mejor que, incluso, tú a ti mismo. ¿Y sabes por qué? Porque veo en ti al estúpido chico que yo fui hace muchos años… - Sasuke parecía estar más calmado. Esta escuchándole atentamente.- bueno, quizás tú seas peor…

-¿Por qué tengo yo que ser peor?

-Yo al menos rectifiqué… me di cuenta de mis errores y cambié. – el chico iba a protestar, el jounin siguió diciendo…- Sí, puede que hayas cambiado algo pero aún sigues siendo un imbécil. ¿Qué es lo que realmente te angustia, ¿qué es lo que te da tanta rabia?; ¿qué Sakura ya no sienta algo por ti? ¿o qué todos tus compañeros te hayan superado? – Sasuke abrió los ojos sorprendido.- Has vuelto a la villa después de unos cuatro años y está todo muy distinto a cuando nos dejaste… todo ha cambiado, todos han crecido… pero tú, en el fondo, sigues siendo el mismo. Tienes miedo de que aquellos a los que tú llamaste compañeros, amigos, ya no sientan ese cariño por ti… Tienes miedo de no encontrar a alguien que te ame porque la única persona que te quiso de verdad ya no lo hace… Tienes miedo de quedarte atrás en la lucha porque ya no posees esos poderes demoníacos… Tienes tanto miedo que eres incapaz de razonar y ver lo que tienes ante tus narices. Si no haces algo al respecto lo perderás todo y, esta vez, será para siempre. ¡Reacciona! – le grito golpeando su rostro con fuerza. Sasuke sintió todo el puño de su maestro en el rostro, lo sintió tan fuerte que no fue capaz de articular palabra alguna… solo estaba ahí, quieto. "Después de esto dudo que pueda levantarme." Pensaba el chico. De nuevo, Kakashi tenía razón. Es cierto lo que dicen que el diablo sabe más por viejo que por diablo… medio sonrió cuando interiormente estaba llamando a su maestro viejo, si él lo hubiera sabido… otro puñetazo habría caído, seguro "y no necesito otro…".

Sabía que sus compañeros habían hecho un esfuerzo al aceptarle de nuevo pero él aún se sentía inseguro. Algo totalmente lógico, tan solo el tiempo puede curar las heridas, viejas y sangrientas heridas. Sasuke agachó su rostro, se había calmado completamente. O era eso o es que se había desmayado… Kakashi continuó observándole, ya todo estaba aclarado. Se puso de cuclillas y colocó su mano en la cabeza del muchacho:

-Buen chico, Sasuke. – después se marchó. Eso sí, sin desatarle… Tocarle "la moral" al jounin tenía sus consecuencias…

Allí estaba él, en medio de la oscuridad atado a un árbol; sería todo un espectáculo, bochornoso espectáculo, si no estuviera tan malherido… En sus pensamientos maldecía a Kakashi por haberse pasado tanto de la raya "se supone que es un profesor. Debería controlar más… aunque claro, alguien que mantiene relaciones con sus alumnas ¿qué clase de persona es? ¡Pervertido! – gimió de dolor.- ¡Dios Sakura! ¿Por qué has dejado de quererme? ¿y por qué te has ido a enamorar precisamente de él, de nuestro maestro?"

-¡Menuda mierda! – exclamó asqueado el genin.

-Eso mismo iba a decir yo…

-¿Eh? – giró su cabeza como pudo y vio como una figura se aproximaba… - ¡Sakura! ¿qué estás haciendo aquí?

-No debería ser yo la que contestara a esa pregunta…

-¿Estás enfadada? Porque si lo estás no es un buen momento para pegarme la bronca… - el Uchiha estaba casi apunto de desmayarse.

-¿Enfadada? ¿yo? ¿por qué? No sé me ocurre ninguna razón por la que debería estar enfadada… ¿y a ti, Sasuke? – preguntó sarcástica. Él se limito a quedarse en silencio… - ¡Dios! – exclamó con resignación. – Se supone que ya no eres un niño… ¿por qué tienes que hacer tantas tonterías? Pelear con Kakashi… ¿a quién se le ocurre? Y mira, ni te voy a preguntar el por qué lo has hecho porque imagino la respuesta… pero creo que tú y yo ya mantuvimos una charla y…

-Perdóname… - dijo casi en un susurro. Las fuerzas se le iban.

-Bueno… eso ya lo veremos… De momento voy a curarte. Luego hablaremos sobre esto, ¿de acuerdo? – el genin asintió ante las palabras de la joven cerrando sus ojos. Ahora él estaba en sus manos.

Lentamente fue despertándose… se sentía cómodo, muy a gusto en algo que parecía ser una cama; "¿cama? ¿Pero no estaba en plena calle?..." En seguida reconoció el lugar, estaba en su habitación, "¿cómo habré llegado hasta aquí?" Inmediatamente lo comprendió al ver a Sakura allí, junto a él. Ella le había curado y le había llevado hasta su casa…

-¿Qué hora es? – preguntó el muchacho. Realmente no le importaba mucho pero no sabía como empezar una conversación con ella…

-¡Sasuke-kun! Ya estás despierto… ¡qué bien! – dijo ella con una sonrisa.- Casi las doce pero no te preocupes, no me marcharé de aquí hasta que vea que ya estás bien, ¿de acuerdo?

-Hai. Gracias, Sakura. Siempre te portas muy bien conmigo y yo…

-¡Y tú fatal conmigo! No creas que he olvidado lo de hoy…

-¿Sigues cabreada? – ella le iba a responder que sí, que muchísimo, que era un gran tonto y que se podía meter sus chorradas por el… Sin embargo…

-No… -retornando la calma en ella.- En estos momentos no estoy enfadada. Lo que estoy es preocupada, preocupada por ti Sasuke-kun.

-¿Nani? – preguntó el muchacho.

-No quiero ver de nuevo como cometes los mismos errores del pasado; no quiero que te encierres en ti mismo. – la joven se inclinó acariciando la cara del chico.- No creo que pudiera soportar perderte de nuevo… - Sasuke la miro con ternura y esperanza…- aunque, esta vez, te quiera solo como una amiga todavía me importas. Por favor, no hagas más estupideces… - vuelta a la realidad "solo como amiga".

-Sabes que a ti no puedo negarte nada, Sakura. – ambos sonreían… El hecho de que ella ya no le quisiera no significaba que él hubiera dejado de amarla. - Tranquila a partir de ahora cambiaré y está vez será de verdad. Quiero ser feliz… y si Naruto ha logrado tener novia yo no voy a ser menos… ¡no voy a dejar que ese idiota me supere! – los dos reían a carcajadas. Naruto y Sasuke tenían una extraña manera de admitir que se apreciaban mutuamente.

-Bien, Sasuke-kun… Ahora que has decidido ser un buen chico vamos a aclarar una cosa… - el genin escuchaba atentamente las palabras de su amiga.- ¡qué sea la última vez que peleas contra mi novio! – dijo a gritos la joven provocando que Sasuke temblara de miedo; ella nunca antes le había chillado. Se estaba comportando como normalmente lo haría con Naruto… "y eso que todavía estoy convaleciente" pensó el UchihaPor otro lado, también pensaba; "¿novio? ¿también tendré que aguantar que Sakura llame a Kakashi cariño o cosas así?" Espero que entiendas que yo al ser una superior tuya… - "¿QUÉ?" dijo Sasuke en su mente aún aterrorizado por sus turbios pensamientos. – puedo tomarme la libertad de encomiarte terribles tareas… Así que te sugiero que no me cabrees… - acabó de decir la muchacha en un tono amenazador. Sasuke continuaba mirándola con terror "me da pánico… Ahora entiendo a Naruto."

-De acuerdo, Sakura… ¡Prometo no cabrearte de nuevo! Ya el día de hoy ha sido bastante malo, no quiero repetirlo…

-¡Hoy! ¡Eso es! Hoy es tu cumpleaños, Sasuke-kun, y todavía no te he dado tu regalo… - la joven fue a buscar algo dentro de su mochila y sacó un pequeño paquete. Éste estaba envuelto por un papel de color azul y tenía bastantes adornos… Se notaba que lo había embalado con mucho cariño. – Toma. Esto es de parte de todos… no solo mío. De los chicos y de algunos profesores, aunque he de decirte que esto solo es una pequeña parte de tu verdadero regalo… ¡por favor, ábrelo! – el joven comenzó a quitar la envoltura del obsequio…

-¡Dios! – exclamó el joven emocionado. – Es… es… - no quería que se le notara pero realmente sintió mucha emoción cuando vio lo que había en el interior del paquete…- Es genial… de verdad, Sakura, me encanta.- Era un cuadro, un cuadro hecho a mano por la misma Sakura. En él se podía ver toda Konoha, durante un amanecer, desde un plano en picado; desde la cara de los Kages hasta el final de la aldea salían en la pintura. Sasuke en seguida pensó en los sentimientos de Sakura cuando pinto el cuadro, probablemente ella quería que él volviese a sentir que esa era su ciudad, su aldea natal.

-Me alegro. Y ahora mira por detrás… - el chico obedeció y descubrió un montón de firmas en el reverso del cuadro.- Estos son todos los que quieren desearte un feliz cumpleaños. Por supuesto todos nos alegramos de tu vuelta y…-

-¡Joder! Esto es… demasiado.- dijo afectado el muchacho mientras leía quienes habían participado. Muchos nombres conocidos; Sakura, Naruto, Hinata, Lee, Shino, Kiba, Neji, Ten Ten, Gai, Tsunade, Jiraya… de pronto, Kakashi… Se le encogió el corazón al leer este último.

-Pues aún queda la fiesta de este finde… – la chica le vio tan conmovido que se acercó más a él para darle un cariñoso, y amistoso, abrazo.- Bueno, creo que ya es hora de que me vaya…

-Bien… - dijo Sasuke sin apartar sus ojos de las firmas…

-Entonces mañana nos vemos por la mañana. Que descanses, Sasuke-kun.- se despidió mientras salía de la habitación.

Poco después el genin se levantó de su cama para colgar el cuadro en la pared. Decir que le encantaba era poco… "no creo que sea capaz de emocionarme más esta noche…" Volvió a tumbarse en la cama; guió su vista hacia la ventana para ver como estaba la luna esa noche, era llena. Algo le llamó la atención, había algo en su escritorio, no sabía lo que era y tampoco parecía recordar haber dejado nada anteriormente, "¿se le habrá olvidado algo a Sakura?" pensaba… De nuevo estaba en pie y dirigiéndose hacia la mesa lo pudo ver con mayor claridad… ¡su foto de equipo! ¡Y estaba en un portarretratos nuevo! Uno especialmente bonito y caro. Ya ni se acordaba de esa foto, hacía muchos años de eso… Pero después de verla, recordó como antes de partir de la villa la dejo boca a bajo en ese mismo pupitre. Al lado de la foto, dos cosas más: una antigua bandana, la que se estropeó cuando peleó con Naruto cuando se fue de Konoha, y otra nueva. Esta venía con una nota; PARA QUE DEJES ATRÁS EL PASADO Y PUEDAS VIVIR EN PAZ EN EL PRESENTE Y EN EL FUTURO. BIENVENIDO, SASUKE. El Uchiha cogió su nuevo protector y lo estrechó fuertemente entre sus brazos… "creo que si podré emocionarme un poco más" Y rompió a llorar… sin embargo, esta vez, eran lágrimas de felicidad.

Llegó a su casa agotada… No era de extrañar; todo el día trabajando y por la noche… va y le toca hacer de médico "¡me pegaré un buen baño de agua caliente y después estaré como nueva!".

Sakura entró a su casa y, como siempre, ya era bastante tarde. Le sorprendió no encontrar a su madre en la salita esperándola, tal y como solía hacer cada noche para asegurarse de que su hijita llegaba sana y salva a casa. La verdad que su madre parecía no entender que ella era una ninja; no había nada que temer, pero si la mujer así se quedaba más tranquila… ella no le iba a decir nada al respecto.

Se notaba que Sakura era la primera kunoichi de su familia. Los Haruno no eran una familia que se dedicara, más bien, a ser ninjas y tampoco era que descendieran de otras ramas de shinobis, tales como el clan Hyuuga o los Uchiha, precisamente. Ellos eran más bien gente corriente y pacifica, que vivía y tenía su negocio dentro de la aldea, pero que se dedicaban a otras tareas, entre ellas, la floricultura. Ellos eran los que plantaban y cultivaban las flores que, más tarde, la floristería Yamanaka vendía.

Cuando Sakura le dijo a su madre que quería ser ninja ésta casi se puso a llorar de tristeza, pero, eso sí, nunca le obligó a hacer nada que no quisiera hacer y la dejó seguir su propio camino… La joven jamás entendió la actitud de su madre pero siempre le agradeció que respetara sus opiniones.

Aino Haruno, la madre de Sakura, siempre siguió el camino que le dictaron sus padres. Siguió con el negocio familiar en vez de seguir estudiando lo que ella verdaderamente deseaba, ser una kunoichi, y jamás se le ocurrió desobedecer una orden… no por lo menos hasta que, un día, conoció a un hombre. Él era bastante mayor que ella, pero eso nunca le importó; en él veía lo que a ella le hubiera gustado ser, lo que ella jamás tendría… Él era un ninja, de alto nivel por cierto, y sabía muchas cosas de la vida; tantas que cada vez que hablaban juntos a ella se le caía la baba escuchándole, no tardó demasiado en enamorarse de él… Y así, los dos vivieron un corto pero apasionado romance que acabó justo cuando la joven Aino, de tan sólo diecisiete años de edad, se quedó embarazada del hombre y tuvo que decírselo a sus padres.

La vergüenza cayó en el clan Haruno y los padres de la joven se vieron obligados a separar a la pareja de enamorados… Aino fue encerrada en su casa para que nadie notara su abultado vientre. El ninja intentó verla varias veces pero le fue imposible… sin embargo logró hablar con el padre de la chica:

-Cuando acabe esta misión, volveré a la aldea y dejaré de ser un ninja. Me casaré con Aino y tendremos a nuestro hijo… - esas fueron las últimas palabras que consiguió escuchar la joven, a través de una puerta, de la boca de su amado ya que después de esa misión no supo nada más de él. Sus padres se lo recriminaban constantemente, pero algunos meses más tarde descubrieron que es que el muchacho había muerto en esa última misión. No pudo cumplir con su promesa.

Aino jamás pudo perdonar a sus padres por lo que le hicieron. Ni tan siquiera pudo despedirse de él… no le dieron oportunidad alguna. Por eso, se prometió a si misma que no educaría a su hija conforme la educaron a ella, no obstante eso nunca lo sabría Sakura. No necesitaba saberlo; ni eso, ni que al verla ella Aino estaba viendo, sin duda, la figura de su padre… (NDA: ¡ojo! Me refiero al padre de Sakura, no al padre de Aino.)

Tenía tanta hambre que fue directamente a la cocina para preparase algo rápido. Allí vio una nota en la que su madre le decía que no vendría a dormir esta noche…. Se había vuelto a ir de fiesta con sus amigas. Sakura se echó a reír, como le gustaba que su madre fuera así de activa y alegre. (NDA: ¿alguien se ha dado cuenta de que la madre de Sakura y Kakashi tienen casi la misma edad? XD). Después de su cena, fue al aseo… allí le esperaba un buen baño caliente.

Salió del baño tarareando una de sus canciones favoritas. En su cuerpo, solo llevaba puesta una fina y pequeña toalla de color blanco; esta no cubría demasiado pero tapaba todo lo que tenía que tapar. Distraída y ya más descansada, fue a coger otra toalla a su habitación para secar su cabello. No le dio tiempo a encender la luz cuando de pronto…

-Nas…

-¡DIOS! ¡Qué susto!

-Ya sabes lo que me gusta pillarte desprevenida…- ese era Kakashi. El que poseía, no solo el Sharingan, sino también el don de la oportunidad… - ¡Vaya! ¿Estabas duchándote? ¿O es una nueva forma de recibirme en tu casa? – preguntó el ninja mientras se fijaba en el cuerpo de la chica. Sakura se sonrojó, como le gustaba a aquel hombre hacerla de rabiar. "Pervertido" se escuchó de sus labios mientras se ponía encima una bata de seda negra que usaba para estar en casa.

-¡Cuántas veces te habré dicho que no me asustes de ese modo! ¿Un millón? ¿Dos? – ahora la joven solo vestía con la bata y utilizaba una de sus toallas para secarse el cabello.

-¡Qué exagerada! – exclamó el hombre echándose las manos a la cabeza "como me gusta picarla…". - Sólo han sido unas 169.753 veces… - "¬ ¬" "¿es qué las contará?" se preguntó la chica traumada… - Es broma… XD.

-Eso espero… ¿Qué haces aquí? ¿Ya has acabado tu pelea con Gai? – preguntó ingeniosa y mordaz Sakura.

-Ironía… ¿eh? ¿Sabes lo que me gustas cuando eres tan sarcástica? – respondió el ninja olvidándose de darle una contestación a la anterior pregunta…

-¡Jaja! – rió a gusto la joven.- Por tu bien espero que "eso" si que no sea broma…

-Por supuesto que no… - se acercó a Sakura y la rodeó con uno de sus brazos mientras le acariciaba afectuosamente la espalda con su otra mano libre. Ella se dejó envolver entre sus brazos, le gustaba tanto estar así… (NDA: ¿¡y a quién no? ¡Kami-sama!).

-¿Serás capaz de no decirme nada de lo que ha pasado esta noche, Kakashi? – preguntó tranquilamente la chica mientras le abrazaba.

-¿Para qué? Creo que ya lo has visto todo, ¿no? – él siempre supo que Sakura no se fue, que se quedo ahí presenciando lo que ocurría entre aquellos dos. No se metió en la pelea porque no debía hacerlo… También, fue por eso por lo que Kakashi dejó tirado a Sasuke ahí, sin siquiera intentar ayudarle. Sabía que Sakura le curaría.

-Cierto… ¿pero no crees que ha sido excesivo utilizar el chingekyou?

-Bueno, ya sabes eso que dicen de que es mejor pasarse que no llegar… Además, le has curado, ¿verdad? Debería estarme agradecido Sasuke… he sido considerado.

-Ya.- contestó Sakura.- Así que supongo que estás aquí para ver a que hora llegaba de casa de Sasuke-kun; los celos te carcomían, ¿eh?

-Solo lo justo… - ambos reían. Todavía estaban abrazados y mientras hablaban se daban muestras de afecto. Tal y como hacían antes de que el Uchiha les interrumpiera esa misma noche. – Yo sé que no puedes vivir sin mí… así que en ese aspecto estoy tranquilo…

-¡Qué arrogante! – exclamó la joven de cabellos rosados golpeándole con la toalla en la cabeza. Kakashi la paró arrebatándosela.

-¡Pero si sabes qué es verdad! Tú no puedes vivir sin mí al igual que yo sin ti tampoco… - "¡OH! ¡Qué mono es!" pensaba embobada Sakura. – Me encanta la cara de tontita que se te queda cuando te digo estas cosas… ¡es tan graciosa!

Serás idiota! – dijo fingiendo estar molesta… - ¡Ahora verás! – y comenzó una batalla de cosquillas entre los dos. Sakura sabía que Kakashi no las soportaba; en seguida, le aparecía un cosquilleo por todo el cuerpo, el cual dicho sea de paso le ponía frenético, y luego le daba por reír nerviosamente… A pesar de esto, ella continuaba hasta que el jounin cayó rendido en su cama.

-Para… para ya, por favor. No puedo más… - dijo respirando con dificultad. En verdad es que se ponía malísimo…

-Así aprenderás… - le explicó triunfadora la joven. Ella estaba de pie, justo en frente suyo. Aún con el cabello mojado, gotas de agua caían sobre su cara y sus hombros; tenía los brazos colocados sobre sus caderas, en una posición de orgullo muy típica de ella. Sacó su lengua, proclamando su victoria, mientras bromeaba todavía con él.

Sin apenas darse cuenta, Kakashi comenzó a mirar a Sakura como nunca antes lo había hecho; en sus ojos se podía ver claramente reflejado el deseo. No era que antes no se sintiera atraído por ella, ni muchísimo menos, era solo que esta vez parecía que sus impulsos eran más de índole sexual que otra cosa.

-Debería irme…- sugirió Hatake sentándose en la cama intentando recomponer la compostura. Parecía como si de repente tuviera prisa por marcharse, Sakura se pregunto el por qué.

-¿Y eso? Pero si acabas de llegar…

-Bueno es que tu madre debe estar durmiendo y puede que con este jaleo se despierte y… - la primera excusa que se le ocurrió. No había tiempo para pensar, no quería que ella notara que comenzaba a excitarse ante esa situación… Intentaba disimularlo desviando su mirada.

-¡Si es por eso no te preocupes! Hoy mi madre no viene a dormir. Ya sabes, se ha ido con sus amigas. Incluso puede que no regrese hasta mañana por la noche…- mientras que la joven pensaba en lo considerado que era Kakashi al preocuparse por el descanso de su madre, los pensamientos de éste eran muy distintos a los que la chica imaginaba: "¡ese comentario no me ayuda demasiado! Kakashi, por favor, no pienses en lo que hay, mejor dicho, en lo que no hay debajo de su bata… ¡hentai, ¡hentai!".

-¿Te pasa algo? – volvió a preguntar intrigada.

-¿Eh? No… nada… - probablemente si no fuera por su máscara y por la oscuridad de la habitación, Sakura habría percibido que estaba totalmente rojo y muy acalorado.

-Pues entonces… ¿por donde nos habíamos quedado…? – le preguntó muy sensual la muchacha. Él se quedo de piedra… "así empieza una de mis fantasías eróticas con ella…".

Sakura le miraba insinuante. Al no obtener respuesta alguna por su parte, fue aproximándose, cada vez más, hacia él .De manera muy lenta y pausada, fue posándose sobre el regazo de Kakashi…

-¿Qué estás haciendo? – preguntó nervioso.

-¿Acaso no es obvio?

-Hai, por eso mismo lo digo…

-No te entiendo, Kakashi. ¿Por qué estás tan preocupado?

-No quiero que te asustes…

-¿Qué me asuste? ¿De qué voy a tener miedo yo…? ¡OH! – exclamó la chica averiguando, por fin, cuales eran los temores del hombre. – Esto… esto es… - efectivamente, Kakashi había comenzado a excitarse antes por ver a la joven semidesnuda y ahora que la tenía en sus rodillas estaba acrecentando aún más sus deseos lo que derivó en una erección.

-Hai- respondió apenado. No sabía que decir.

-Esto… esto no nos había pasado antes… -dijo Sakura. Interiormente Kakashi agradeció el gesto de la joven al incluirse también en el "problema".

-Hai… - volvió a responder… Durante unos segundos más permanecieron callados. – Ahora si que tendría que marcharme… - añadió el hombre cubriéndose la cara, con su mano, todavía más avergonzado. Apartó suavemente a Sakura de su regazo y la dejó sobre la cama. Él se puso en pie dándole la espalda a la chica… - Ya nos ve…

-No quiero que te vayas.- la joven interrumpió su despedida. Sus palabras fueron contundentes y bien claras. Y es que, al parecer, le salieron del corazón, no de la garganta, ya que no supo como tuvo el suficiente valor de pronunciarlas. Por supuesto el ninja alucinó con esto último.

-¿Cómo dices?

-Por favor, no me hagas volver a repetírtelo que me da mucha vergüenza…- la chica miraba al suelo bastante cortada.

-Sakura…- le dijo arrodillándose en el suelo mientras le prestaba atención. Kakashi le levantó la cabeza con la esperanza de que ésta le mirara a los ojos.- Lo siento, yo… verás si me quedo no podré responder de mis actos y no quiero que hacerte daño.

-Pues sencillamente no lo hagas y punto… Y no me hables así, como a una niña. Se perfectamente que es lo que pasará si te quedas aquí esta noche… - le molestaba tremendamente que Kakashi fuera tan paternalista con ella. Por eso le reprendía de esa manera. Ya más sosegada le volvió a preguntar.- Pero dime, ¿tan malo sería eso?

-No… no lo sería.

-¿Y por qué no hemos hablado de esto hasta ahora?

-No había surgido.

-Bueno pues ya ha surgido… Hablemos, entonces. – Sakura se sentía inquieta, estaba muy nerviosa. Tenía la boca seca y sus manos comenzaban a temblar. Ella no quería que Kakashi lo notara pero era demasiado evidente. Aunque intentó, por todos los medios, que sus palabras sonaran firmes y seguras por dentro estaba hecha un flan; nunca antes había estado con un hombre y él si que había estado con algunas mujeres. Arrugó su nariz ante ese pensamiento.

-Bien. – Kakashi volvió a sentarse sobre la cama junto a la chica. - ¿Tienes alguna pregunta que hacerme? – ante la seriedad de Kakashi, Sakura no pudo más que echarse a reír…

-¡Qué serio! – riendo a carcajadas… Él ya no entendía nada.- No es que tenga que hacerte preguntas sobre "eso". Recuerda que Tsunade-sama ha sido mi sensei durante mucho tiempo… - gotita en la frente del ninja "¿qué es lo que le habrá enseñado esta mujer?".- Ya sé todo lo que tengo que saber sobre el sexo aunque solo sea en teoría… la práctica es otra cuestión.

-Bueno, tú ya sabes que lo mío es la práctica. – "vaya si lo sé" pensó la joven.Él la agarró de la mano por sorpresa, ella se sobresaltó…- Entonces, ¿quieres que me quede esta noche? – le preguntó Kakashi. Ella alucinó; su mente le decía cosas como "esta y todas las demás" o "¿por qué has tardado tanto en preguntarlo?" pero de sus labios apenas se escuchó un…

-Hai…- él asintió con la respuesta y se acercó a ella todavía más.

-Espero que no te arrepientas.

-No dejes que lo haga.- él sonrió enternecido. Cogió su protector y lo dejó en la mesita de noche, hizo lo mismo con su máscara. Volvió a mirarla a los ojos mientras la sonreía; le acarició el cabello para confortarla y ella agarró esa misma mano con fuerza a la vez que cerraba sus ojos… Ambos sabían que iba a continuación.

Mientras mantenía sus ojos cerrados notó como Kakashi se aproximaba más hacia ella, lo hacía tan lentamente que para ella pasaron años en vez de segundos. Dejó de acariciar su cabello para pasar a su cara; comenzó a darle pequeños besos en ésta mientras que iba bajando, poco a poco, por el cuello de la joven. Sakura estaba sintiéndose cada vez más relajada, Kakashi la besaba de una manera tan cariñosa y tranquila que ella no hacía más que estremecerse y dejarse guiar por él. Uno de los besos fue más profundo, ella suspiró hondo por lo que Kakashi aprovechó para cogerla con sus brazos y ponerla encima de él. Separó las piernas de la joven de manera que cada una rodeaba la cintura del hombre… Sakura no se estaba enterando de mucho, entreabría los ojos de vez en cuando pero el placer que sentía por sus besos la cegaba… Hatake, abrazándola, la pegó más a su cuerpo y fue entonces cuando comenzó a besarla en los labios, cada vez más desenfrenadamente.

La pasión estaba acrecentándose más en la sala. Cada beso, cada caricia y cada suspiro hacían que el ambiente se volviera más húmedo. Un tremendo calor se apoderó de sus cuerpos… tenían tanta necesidad el uno por el otro que no dejaban de besarse en ningún momento, parecía que el mundo fuese a acabar mañana mismo.

Kakashi, sin poder evitarlo, empezó a manosear a la joven. Primero comenzó por su espalda; de arriba abajo iban sus dedos tocándola intensamente… quería recordar ese primer contacto para siempre. Después buscó sus nalgas y, por debajo del batín, las apretó vigorosamente mientras iba frotándose con todo el cuerpo de la muchacha. Sakura soplaba y resoplaba, jamás se había sentido tan bien… estaba tan cegada por el placer que solo atinaba a sujetarse del cuello de su amante. Continuaba besándola íntimamente por el cuello cuando se atrevió a bajar un poco más… deslizó el batín de la joven por sus hombros dejando al descubierto sus redondeados pechos. Se quedó observándolos por un instante y, después, comenzó a palpar con su mano uno de ellos. Sakura gimió y buscó la mirada de Kakashi. Éste también la estaba mirando a la vez que le acariciaba el seno… Sakura sintió un profundo ardor en su zona íntima… El hombre sostenía el pecho de la joven con firmeza cuando, aún sin apartar la mirada, comenzó a lamerle el pezón. -Un respingo por parte de Sakura.- Primeramente lo lamió despacio, muy lentamente, para que la chica pudiera acostumbrarse a esa sensación pero después comenzó a succionarlo con ímpetu y ganas… Sakura notaba como su vagina se humedecía por momentos.

Los gemidos de la joven provocaban que la excitación de Kakashi aumentara… El hombre besaba los pechos de la joven casi con vehemencia mientras los sostenía entre sus manos. Ella creyó enloquecer cuando sintió como una ola de placer le venía y, casi en plena inconsciencia, se quitó de golpe la bata que vestía; quedándose así completamente desnuda encima de su amado. De la garganta de Kakashi se escuchó un sonido indescifrable, probablemente sería gutural. Ahora tan solo tenía deseos de penetrarla…

No podía más, su erección rozaba la zona intima de la chica y ya quería hacerla suya… no hubiera tenido ningún inconveniente si se encontrara desnudo pero aquel no era el caso. Separó a Sakura de su cuerpo, con todo el dolor de su corazón, y la tumbó en la cama… Ella abrió los ojos y se le quedó mirando aún obnubilada por las sensaciones de su primer orgasmo; parecía como si se acabara de despertar de un agradable y bonito sueño… Mientras que Kakashi rápidamente se deshacía de sus ropas, ella se acariciaba los pechos y el estomago… sus ojos le decían que quería más: aquello incentivó mucho más aún al hombre… Ya completamente desnudo y con una gran erección fue a colocarse encima de la chica, ella le esperaba con los brazos abiertos.

Fue recostándose sobre ella muy pausadamente, no quería aplastarla con su peso… Ella empezó a besarle en los labios y en cuello mientras le rodeaba con sus brazos regalándole palabras de amor eterno… Aquello provocó en el hombre un sentimiento muy extraño, algo que nunca antes había experimentado. Sentía un agujero en el estomago, éste era muy profundo y hacía que su cabeza le diera vueltas. Le gustaba escuchar como Sakura le decía que le quería y que estarían juntos para siempre… entonces fue cuando descubrió cual era la diferencia entre el sexo y lo que ellos estaban haciendo… el amor. Por eso mismo se le llamaba así, nunca antes había estado enamorado pero, en cambio, si que había estado con otras mujeres… Cuánto debía agradecerle a Sakura… se juró a sí mismo que nunca le haría daño o la perjudicaría. En ese mismo momento paró de acariciarla, se dio cuenta de algo que había olvidado completamente; ¿cómo podía ser tan estúpido? Se preguntaba entre reproches…

-Sakura…- las palabras del hombre eran algo roncas por la excitación…

-¿Mmmhhh? – la joven aún estaba acariciando y besando a su novio…

-No podemos seguir…

-¿Qué dices? – preguntó cariñosamente en un tono muy meloso.- Claro que podemos…

-No tengo condones… - el hombre estaba "doblemente" dolorido por aquello…

-En la mesita…

-¿Cómo? – preguntó el hombre queriendo que Sakura le repitiera lo que acababa de decir…

-En la mesita de noche, mira ahí. Tiene que haber alguno…- Kakashi se tomó un poco en broma las palabras de su chica. No tenía sentido que ella tuviera protección de ese tipo si era virgen. Pero cuando abrió el cajón y vio aquella cantidad de preservativos se quedó sin palabras… "ver para creer" se dijo a sí mismo mientras escogía uno.- ¿Ya lo has cogido?

-Hai… - respondió. Se sentó en la cama y fue deslizando la goma por su miembro masculino. Sakura se incorporó y fue acercándose a Kakashi por detrás. Se puso sobre su espalda, estaba rozándola con sus pechos, mientras le abrazaba y besaba el cuello… La piel del hombre comenzaba a erizarse y suspiró de placer. Volvió su cabeza encarándola… -¿lista? – ella le sonrió, dándole así su respuesta.

Tan rápido como se quitó la ropa, Kakashi volvió a tumbar a la joven en su lecho y a colocarse encima de ella. Sakura le daba pequeños besos por todo el rostro mientras él le masajeaba sus largas piernas. El deseo, anteriormente pausado, volvió a aparecer cuando Kakashi comenzó a acariciar el abdomen de la muchacha… Sakura cerró sus ojos de nuevo para apreciar mejor las sensaciones. Kakashi bajo su mano hasta la zona íntima de la joven; palpó su clítoris con suavidad mientras observaba sus reacciones… Ella estaba suspirando mientras cubría, con su mano, su boca y el resto de la cara: estaba algo ruborizada. En eso, Kakashi introdujo uno de sus dedos en ella y, esta vez, la joven gimió con fuerza mientras comenzaba a mover sus caderas… Conteniendo sus ganas de poseerla, volvió a meter otro dedo más en ella; ella le contestó agitando aún más sus caderas… Sacó sus dedos de dentro de ella y la sostuvo por la cintura por un momento. Ella ya estaba lista para la penetración.

Kakashi cogió su miembro y lo colocó sobre el orificio de entrada de la chica. Ella notó como algo duro le acariciaba por ahí abajo; le gustó esa sensación… Fue adentrándose poco a poco en ella, sabía que la primera vez de una mujer dolía y él antes se había prometido no dañarla… Sakura ya sabía lo que tenía que hacer; debía estar relajada porque cuanto más tensa y nerviosa estuviera más dificultaría la penetración. Se sabía de memoria todos los pasos, posturas y detalles que podían hacerse en el acto sexual pero de ahí a ponerlos en práctica… eso era otra cuestión. Recordaba los consejos de su amiga Ino, la cual ya estaba bastante experimentada en esta materia, pero no le sirvieron de nada. Y es que por mucho que hubiera escuchado historias sobre la primera vez cada una era diferente y eso poco le podía servir como referente… Estaba nerviosa aunque también muy excitada… dos sentimientos contradictorios pero comunes en este tipo de situación. Decidió dejar su mente en blanco y hacer a Kakashi… A continuación, el hombre comenzó a entrar en ella… La sujetó de las caderas mientras iba empujando; a pesar del preservativo podía sentir como iba adentrándose en su interior… El dolor hizo mella en ella pero era muy distinto al que creía que iba sentir; era como si la fueran a partir en dos mitades… un dolor punzante que poco a poco se iba apagando conforme Kakashi iba introduciéndose en ella. Sus movimientos se hicieron constantes y ya estaba totalmente dentro de ella. Paró por un momento de empujar y se quedo quieto. Quería que ella se acostumbrara, también, a esta sensación. Ella seguía suspirando… Él se recolocó como pudo y se fundió en un abrazo con ella. Sakura comenzó a besarle y él a moverse dentro de ella, con cada empujón, por suave que fuera, ella se aferraba más al cuerpo de él exhalando suspiros, lo que provocaba más las ansías del hombre… Y así, esos empujones se convirtieron en embestidas… Sakura ya no sentía dolor, solo placer… y era tanto el que sentía que no podía pensar en nada. Llamaba a Kakashi entre suspiros y gemidos y cada vez que lo hacía, Kakashi la penetraba con más fuerza; ambos estaban fuera de control. Una y otra vez la penetraba, no había descanso entre los dos… uno porque llevaba mucho tiempo conteniéndose y la otra porque estaba experimentando algo totalmente maravilloso.

Sakura sentía otra oleada de fervor por su cuerpo… Estaba muy acalorada y sus movimientos se hacían cada vez más intensos…, se agarró fuertemente de los brazos de Kakashi mientras le decía que no parara por nada del mundo. Él sonrió para si, estaba orgulloso de excitarla hasta ese nivel… Sabía que le quedaría poco para llegar a su orgasmo y, de nuevo, apresó los pechos de Sakura y empezó a succionar uno de ellos mientras que con el otro acariciaba su pezón… Palabras confusas salían de la boca de la joven mientras arqueaba su espalda con violencia. Iba a tener su segundo orgasmo… Ante las acciones de la chica, Kakashi sabía que no iba a poder más; podría eyacular en cualquier momento. Y así, con una mezcla de pasión y fuerza envolvió su última embestida provocando que, simultáneamente, llegaran al clímax.

Ambos estaban agotados, tanto que no podían articular palabra; Kakashi se medio incorporó y miro a los ojos a Sakura para ver que tal se encontraba; ella estaba sonriendo y también le observaba con los ojos entrecerrados… él se acercó y le dio un suave beso en los labios. Iba a apartarse cuando Sakura le detuvo, no quería que se fuera todavía; necesitaba tenerlo un poco más de tiempo dentro de ella.

Se besaron de nuevo, esta vez más amorosamente, y Kakashi tuvo que retirarse al baño para asearse un poco. Sakura se quedo sola en la cama y no le gustó esa sensación, así que se limitó a seguir al hombre hasta el cuarto de baño… Él se dio la vuelta y la vio apoyada en la puerta del cuarto mirándole con ojos de cordero degollado… Él rió y la trajo para sí… En ese mismo abrazo comenzaron a besarse y acariciarse de nuevo… tenían toda la noche para ellos dos solos.

FIN CAPITULO 13.

PD: ¿Qué tal? Ya sabéis que espero vuestros reviews con ganas. Este capitulo no tiene muchos puntos pero yo creo que esta bastante detallado, me he explayado bien…

-La pelea/discusión de Kakashi y Sasuke.

-El fin de las paranoias de Sasuke (¡jaja!).

-La historia de la madre de Sakura; esto es totalmente invención mía… Como no se sabe nada de la familia Haruno me he pegado la inventado del siglo… Ya entenderéis el por que de esta historia en los siguientes caps. Recordad que todo lo que escribo tiene una razón de ser, no me gusta rellenar por rellenar.

-Y el lemon primera vez de estos dos…

Gracias de nuevo a todos los reviews, si tenéis alguna pregunta o cuestión que decirme ya sabéis… Besos, ja ne.