II

¡Come Together! –Una gran mancha negra se deslizaba por la escalera principal de una de las mejores mansiones de sangre puras de su tiempo, los Black. La familia podrida en la que tuvo la desgracia de nacer el rebelde y desenfrenado Sirius Black. Con solo decir que aun sabiendo lo importante del día y las "grandiosas" visitas que se encontraban en su casa, se dejó caer relajado en medio del salón de esa casa de locos que su madre llamaba hogar- Right now ¡OVER ME!

Los gritos no tardan en escucharse en la gran habitación continuados por la apurada salida de una mujer con exceso de maquillaje y un traje de seguro dos o hasta tres tallas menores que la de ella, aunque no sabía muy bien sobre esos temas y lo demostraba más que bien con la poca ropa que llevaba.

¡Sirius Orión Black!- Rugió su madre, la recatada mujer, prima de su padre, protectora de los buenos modales, líder en la muestra de los mayores dotes y comportamientos de una mujer, madre, prima y esposa sangre pura- No querrás que le diga a tu padre sobre tan precario comportamiento, así que quiero que vallas con las mejores ropas que encuentres en el armario ahora mismo a la oficina de tu padre. Es una orden.

¡Help, I need somebody! –cantaba a todo volumen desafinando más de una vez logrando, como solo él podía, que a aquella recatada dama le saliera humo por su enojo - ¡Help, you know I need someone, help!- Movía su desordenada cabellera al ritmo de la canción saltando mientras cantaba, si fuera posible, más alto- Won´t you please, please help me, help me, help me, oh.

Llego hasta su santuario, que de santuario no tenía nada, el olor de la pólvora llego hasta el junto con el de los ingredientes de una de sus últimas obras maestras de las bromas, aun en ciernes, a simple vista era un ataque rojo y dorado a punto de explotar, una cama que no ha estado en orden en, ¿Cuántos años tiene?, varios años, un gran escritorio lleno de experimentos y notas esparcidas sin orden aparten y coronando en una de las esquinas un gran gramófono rodeado de un sinfín de discos de vinilo que atormentan a todo su linaje en pesadillas, porque nunca se ha visto antes un Black tan "muugle" en la historia de la magia.