La hora indicada llego.- su mente no paraba de repetir la misma frase una y otra vez, como un mantra. No podía evitarlo aquellas simples palabras marcaban el tiempo en que su vida cambiaría radicalmente, porque no sería un compromiso cualquiera, porque él no era un ser cualquiera.
"Tu linaje es sagrado Lucius, no ocurre frecuentemente en la familia pero es algo único del mundo mágico. Único y además secreto, no lo reveles, no confíes en nadie mi hijo los hombres son corrompidos por él… Oh pero cuanto te amo." Cada día recordaba las últimas palabras de una de las personas más importantes de su vida, su madre, aquella mujer fuerte y bondadosa, que no dudaba en apoyar a su padre y que nunca los abandono hasta ese fatídico día.
Retuvo la corriente de pensamientos pues aun después de tantos años aun no podía evitar las lágrimas al pensar en la bella mujer que se le fue dada como madre, aunque su belleza ahora solo pueda ser vista por medio de los hermosos retratos, que extrañamente permanecen aún inmóviles.
- And when the night is cloudy, There is still a light that shines on me – Las palabras corren como una fuente dulce y tranquila como las lágrimas que surcan su rostro. Su padre lo mataria si se enterara que era tan débil y su nombre caería si alguien se percataran de sus vicios, pero confio en que esta vez como siempre la suerte fuera su compañera en los momentos de tristeza y lo salvara de todas sus consecuencias- Shine on until tomorrow, let it be. I wake up to the sound of music.
Tres leves golpes en la puerta-la hora indicada llego- su mente no paraba de repetir la misma frase una y otra vez, como un mantra.
