Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto
Autora:NebelKattyto
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LA BAILARINA
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Género: Romance/ Drama
Personajes principales: Hinata H. / Itachi U. /Sasuke U.
Advertencias:Hurt/Comfort / Algo de (OoC)/ Palabras soeces (ligeras)
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CAPÍTULO IV
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Llegar a su departamento fue un martirio. Su mente no podía dejar de reproducir la imagen de ellos dos, ella tan frágil y él tan sobre protector. ¿Cómo ellos llegaron a eso? Él como idiota creyó que ella seguía sola.
«Soy un idiota», se dijo mentalmente.
Ella no era más que un manojo de virtudes y belleza. Definitivamente alguien como ella no pasaba desapercibido, estaba claro que no se quedaría sola por mucho tiempo pero… ¡Tenía que ser su hermano!
Entró a su departamento, se sentía tan vacío. Recordó cuando vio las fotos la primera vez y el dolor que luego fue remplazado por la furia. Sakura había jugado bien sus cartas. Y desde que supo la verdad no encontraba forma de sentirse menos idiota.
—La forma en cómo la protegía…— susurró a la nada.
No había forma de que esos dos no estén. Su mente fue más rápida que él y se imaginó involuntariamente a una Hinata bajo el cuerpo de su hermano, pidiendo más. Se sentía envenenado, traicionado pero ¿con qué derecho se sentía así? Él dejó que todo se fuera a la mierda. Él dejó que todos sus miedos lo invadieran. Dejó que Sakura alimentara su rabia. Más idiota no podía sentirse ya.
Ya había terminado con ella. Miró su mesa de centro y vio el estúpido porta cuadros donde estaban juntos, ella se lo dio al día siguiente que empezaron esa relación que nunca debieron empezar. Lo arrojó a la pared.
—Maldita Sakura…
Fue a su despacho. Todas las malditas revistas. Esa saña con la que especulaban cada accionar de la joven bailarina. Esas diatribas tan fuertes.
La imagino aguantando las lágrimas. Resistiendo. Itachi fue el soporte que él se negó a ser. El remordimiento le dio directo, cómo pudo ser capaz de hasta sentir placer de ver como dejaban por los suelos su honor en cada una de esas revistas amarillistas.
Leyó en la portada más visible. La verdad de Hinata, la bailarina ángel.
Una periodista seria hizo su tarea. Investigó, recolectó información cercana y lejana. Una par de veces la siguió, como señalaba en el artículo periodístico.
La experimentada periodista Yamaka Ino se vio sorprendida de ser espectadora de los improperios a los que era sometida su bailarina favorita. Su instinto de periodista le decía que algo había encerrado en todo esto. Recabó información, testimonios, especulaciones.
Sasuke se sentó, abrió el periódico en la página indicada y releyó una vez más el artículo que tenía entre las manos.
Hinata, una joven de clase alta, de carácter suave. Es la viva imagen de la reconocida y desaparecida actriz de teatro Hyūga Hannara, fallecida hace dieciocho años tras un terrible incidente en los escenarios donde llevaba a cabo los ensayos de la obra prima, «Hammlet».
Muchos conocidos cercanos aseveran el cambio repentino del líder bancario, Hyūga Hiashi, vieron con impotencia el modo autoritario y casi ortodoxo con el que comenzó a criar a su primogénita.
Los años pasaron y la joven Hinata no pudo detener la vena artística que corría por su ser. Cada actuación en el colegio la hizo tomar la decisión que cambiaría su vida subyugada. Postulando secretamente a la Escuela Central de Danzas Clásicas. Ella pasó una a una las diversas pruebas por una intensa semana. La siguiente decisión fue tal vez aún más dura. Enfrentar a su padre.
El hombre de negocios y de carácter inquebrantable lanzó el grito por los aires. Ella decidió al fin marcharse, sin ni un solo centavo del dinero que le correspondía por ley de la herencia de su madre.
Amigas como su maestra del colegio, Yuhi Kurenai y la actriz consagrada: Samui, mejor amiga de su difunta madre, fueron las que, de manera desinteresada, tendieron la mano en su peor momento.
Y a pesar de la adversidad, Hinata, desde un inicio mostró tener madera para la danza, emanaba una energía que trascendía lo visual.
«Era la primera en todo, aunque solía contenerse. No deseaba verse arrogante ante sus compañeros. Ella siempre consideró a los demás», dijo la primera maestra de danza contemporánea de Hinata, Senju Tsunade.
Sus maestros estaban encantados. No tardó demasiado en hacerse notar y así la compañía Shinobi puso sus ojos en ella.
Su belleza fue de gran ayuda para ser vista entre tantas jóvenes bailarinas novatas, pero desde su primer trabajo en los escenarios demostró que no era solo una cara bonita. Ella era músculos y huesos fuertes que toleraban hasta siete horas de ensayo continuo sin queja alguna. Bastó una presentación para que el público, sorpresivamente no solo masculino, se rindiera a sus pies. Mas la joven bailarina no se dejó segar ni confundir por la emergente y súbita fama. Agradecía cada regalo y cartas de los admiradores. Firmaba autógrafos y se tomaba fotos con la sonrisa más dulce a pesar de lo cansada que pudiese estar.
¿En qué momento se comenzó a desvirtuar la imagen de tan talentosa bailarina?
La envidia, tal vez. Celos infundados. La competencia entre las bailarinas es más que obtener un jugoso contrato en alguna buena compañía de danza. La mayoría no solo lucha para ganar mucho dinero sino para alcanzar renombre. Ganar honor. Cosa que Hinata consiguió relativamente rápido. Muchas comenzaron a rumorar que se aprovechaba de su belleza y que fingía ser noble, mas Hinata no se dejaba intimidar, revelando constantemente de qué está hecha: Trabajo duro, hora tras hora ensayando, pocas salidas recreativas y cero reuniones con amigos. Ni qué hablar de viajes, solo cuando era por cuestión de trabajo ella cedía.
Pero nuestra dulce Hinata no había heredado solo el gusto por las artes de su madre. También había heredado de su padre algo. El gusto de fumar. Ella lo mantuvo oculto cuanto pudo. Sus amigos tanto fuera como dentro de su entorno laboral le sugirieron que lo deje. Ella acudió a un discreto médico para ayudarla a reducir su consumo.
Nuevamente fue blanco de los rumores y especulaciones.
«Todos tenemos nuestro lado oscuro. No soy un ángel como todos creen. No soy el ejemplo que deban seguir. Solo soy una bailarina a la que muchos les gusta ver danzar», fue una de las declaraciones que Hinata llegó a dar debido a las fotografías publicadas en una revista donde se la veía en casa de su maestra Tsunade, con un cigarrillo en la mano intentando pasar desapercibida con una gorra y lentes oscuros.
Cuando el fuego de las agresiones parecía parar otro nuevo suceso se destapó tiempo después. Hinata con dos hombres, dos hombres apuestos, dos actores muy cercanos a ella. Las fotos se colaron por cuanta revista se viera, y todas sin excepción afirmaban la doble vida que ella tenía. Para entonces ya era muy conocida su relación con Uchiha Sasuke, joven promesa de la Ingeniería. Incluso ellos se conocieron por medio de uno de los proyectos en la que participó como novato.
El joven Uchiha, un discreto caballero del que ahora sabemos fue un prodigio desde muy temprana edad dejó de ser visto a lado de la bailarina.
Mientras él se lucia con una guapa colega: Haruno Sakura; nuestras bailarina favorita se dejó ver rodeada de amigos. Después de unos meses se abrió el telón, Hinata sería la protagonista de la tan esperada obra, «Juana y sus dos maridos». El misterio se debeló para mostrar a una Hinata digna hija de Hannara. Los teatros llenos desde la primera función nos mostraron la nueva faceta de la joven bailarina más querida por todos […]
Miró las fotos donde ella interpretaba sus escenas junto a dos morochos actores. Las imágenes golpeaban fuerte sus ojos y su estúpido orgullo mal fundado.
—Hinata, estoy perdido sin ti…
Botó todo las revistas malintencionadas a la basura como si con esa acción pudiese arrojar todas sus faltas. Hinata ahora estaba con él, con su hermano. Y esa sin sazón lo abatía pues tenía muy en claro que contra su hermano no podía luchar.
—Él es mejor que yo en todo.
Resignado se acostó en su cama, deseando que tal vez durmiendo aclarase sus ideas y quizás algo pueda hacer para recuperar a su bailarina-ángel.
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Reeditado el 16 de mayo de 2016.
Nebel dice así:
Mil disculpas por la tardanza, estas últimas semanas tuve que ver mi matrícula (en la universidad), todo fue muy problemático pero ya lo he solucionado. Estoy a menos de una semana de entrar a clases así que puede que no actualice pronto pero intentaré escribir de tanto en tanto para poder actualizar.
No sé si este capítulo les guste, es relativamente corto y bueno, no me den tan duro.
Gracias por todos esos reviews, por sus consejos y sus ánimos. Los estimo mucho por ello.
Mis agradecimientos infinitos para:
AntoniaCifer, Hinatacris, Fumis, Busimeushi, Tactics2012, Laaulyy, Danielle Franks, Tenshihinata, Hisha-Hyuga, Blackladu Hyuuga, Karla-eli-chan, Korra56, Yanisaku (no eres fan de esta pareja e igual le has dado una oportunidad, gracias), Violetamonster, Sasuhinas fans, Antoinette Gray, Cristal Night.
Mis agradecimientos especiales para Abril y Invader Zam que no tiene cuenta y me escriben, yo les aprecio tanto. Muchas gracias.
Comentarios, si lo desean.
