Lo conocía hace tiempo pero en ese entonces, cuando los presentaron él era solamente el amigo de su guapo novio, un cero a la izquierda para nada importante, en cuanto lo había visto le pareció atractivo pero volvemos al punto era novio de su entonces mejor amigo.

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Lamentablemente un año después su amistad se había roto cuando Kise se metió con Midorima, ¿por qué? pues porque simplemente uno no va y se acuesta con el novio de su mejor amigo, eso no se hace. Ese día que los encontró en la cama Takao se quedó sin mejor amigo y sin novio.

Durante un par de semanas se preguntaba ¿Qué es lo que habría sido de Kasamatsu? ¿Cómo habría tomado el acostón de Kise? ya que eran novios después de todo pero no tenía modo de contactarlo hasta que al final, dejó de pensar en él.

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Eran casi dos años desde que lo había conocido cuando se volvieron a encontrar en esa fiesta de año nuevo antes de que Kazunari se graduara de preparatoria y lo más triste de todo fue, que no le recordaba. Su senpai lo había llevado a la fiesta de la universidad, para que fuera conociendo a algunos de los que sería sus compañeros al inicio del curso y le vio de nuevo.

– Mira Takao te presento a Yukio Kasamatsu – Imayoshi le dijo señalando al azabache

– Mucho gusto – dijo el otro como si nada y desde ese momento por muy guapo que Kasamatsu le pareciera Takao perdió el interés después de presentarse de nuevo, si no recordaba haberle conocido antes, ni siquiera haber visto su cara pues la verdad ya no le parecía que valiera la pena

En la fiesta no hablaron mucho y después de la misma tampoco volvió a saber de él, no fue hasta más de un año después, de verdad que eso le parecía el colmo, se encontró con ellos de nuevo en la fiesta de graduación de su senpai de periodismo, Imayoshi y todos los del grupo habían llevado el concepto de ebriedad al siguiente nivel en la despedida de la fraternidad a la que pertenecían y Takao estaba presente y de lo más atento grabando todo en vídeo para la posteridad.

– Takaooo – dice Imayoshi con voz pastosa – te presento a Yukio Kasamatsu – dijo casi arrojándole al chico encima y tras aquello se fue con un chico castaño a perder por algún lugar de la fiesta dejando a su kohai sin más tonterías para grabar.

– Mucho gusto – dijo Kasamasu y Takao suspiro antes de contestar con un escueto – igualmente – para dirigir su mirada a la multitud buscando a que otro senpai podía grabar.

Kasamatsu no entendió mucho la actitud del chico irrespetuoso así que lo siguió.

– ¿Hay algo que te esté molestando? – le dijo y Takao lo miró enarcando una ceja.

– No es nada importante – dijo con un gesto de la mano para tratar de alejar el tema y si se podía, al chico.

– Si no es nada importante ¿por qué pareces molesto?

– No estoy molesto, decepcionado sería el término apropiado.

– ¿Y eso por qué? si se puede saber – Kasamatsu ahora tenía curiosidad, ya que parecía que lo que molestara a ese chico tenía que ver con él.

– Nada, es solo un tipo al que me han tenido que presentar varias veces y aun cada vez que lo veo me lo presentan por que no se acuerda de mi nombre o siquiera de haberme visto antes

– ¿Existe una persona así? – Takao lo miró con sorpresa y soltó la carcajada sin importarle las personas a su alrededor ya que era un mar de gente más ebria que nada, la decepción había pasado a ser su broma personal ya que el chico ni se ha enterado de que hablaba de él.

– ¿Qué es tan gracioso?

– En serio me vas a decir que no recuerdas - Kasamatsu lo miró intrigado, no entendía nada

– Entonces... ¿de verdad no sabes que esta es la tercera vez que nos presentan? - Yukio lo miró de lo más sorprendido - ¿Es en serio? – Preguntó Takao muriendo de risa – ¡Oh Dios! - más risas - bueno esta va para que no me olvides de nuevo – Takao se acercó dejando un beso en comisura de sus labios y se fue perdiéndose entre las personas dejando al otro chico en estado de shock

– Tres veces... – susurró perdiéndolo de vista mientras intentaba recordar si era verdad lo que ese chico le había dicho

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Ocho meses Kasamatsu no había dejado de pensar en ello ni un solo día, ¿de verdad era la tercera vez que veía a ese chico y le decían su nombre? estaba que ni el mismo se lo creía y luego vino ese día.

– Kasamatsu senpai

– Kise – su rostro palideció al verlo sobre todo por que no iba solo, su actual novio iba con él

– Senpai ¿cómo has estado?

– Bien – contesto mirando hacia cualquier lado tratando de buscar una salida de ese encuentro incómodo.

Después de lo que Kise había hecho con Midorima terminaron, si, le golpeó en la cara pero aun así Kasamatsu se despidió diciendo diciendo que no le guardaría ningún rencor que seguirían siendo amigos una vez que lo pudiera asimilar aunque por dentro se estuviera muriendo, su orgullo no le permitiría exteriorizarlo nunca, pero no le volvió a buscar, no contestó jamás ni un mensaje suyo, y aun así el rubio le hablaba como si nada a pesar de los años el mayor no olvidaba aquello y no se permitiría verse débil frente a ellos.

Estaba a punto de entrar en pánico cuando su salvación llegó plantándole un reverendo beso que le supo a gloria.

– Perdón por llegar tarde – le dijo Takao dejándolo respirar mientras permanecía abrazado a su cuello.

– No, llegas justo a tiempo - dijo Kasamatsu aliviado, abrazando su cintura

El otro par se quedó mirando sorprendido

– Takao – habló primero el peliverde sin intenciones de hacerlo, de hecho se vio traicionado por sus labios diciendo su nombre

– ¡Ah! Shin-chan, perdón, no te vi – fingió sorpresa y soltó la mentira más grande jamás dicha ya que su vista era envidiable y de los presentes, fue el primero al que había visto. – Bueno, nos vamos o no alcanzaremos la función.

Se alejaron a paso rápido hacia los cines, el mayor seguía un poco atontado por la estúpida coincidencia. Se detuvieron frente al cine Takao fue a la taquilla mientras Yukio se preguntaba que hacer, ya no estaba de humor para ir a casa y estar solo.

– ¿Qué piensas hacer? – el otro le preguntó acercándose a él.

– No sé, no quiero ir a casa

– Quieres ver una película, hay una de acción que parece interesante

– Creo que será mejor que me… – Kasamatsu estaba por rechazar la oferta cuando vio que Takao tenía dos boletos en mano, lo miró a los ojos y el menor sólo levantó una ceja – será mejor que me dejes invitar las palomitas – aceptó tomando el boleto.

La película fue interesante y aunque el menor hablaba de vez en cuando generalmente eran comentarios hacia la misma, bastante divertidos a decir verdad. Lo había reconocido de inmediato como el chico de las presentaciones y la verdad aún se preguntaba si sería verdad ya que le parecía increíble no recordar a una persona así.

– ¡Los efectos estuvieron increíbles! – el menor se expresaba mientras salían del cine.

– Sí, la verdad también tenía planes de ver esta película pero no sabía cuándo podría venir – contestó

– A veces es bueno improvisar – le sonrió – por cierto soy Takao Kazunari – se presentó de nuevo

– Lo sé – respondió el otro

– ¡Entonces esta vez no me olvidaste! – contestó sorprendido Kazunari

– Digamos que me dejaste pensando en ti la última vez – dijo el otro y se sonrojó por el modo en que eso sonó – Parece que conoces a Midorima – preguntó tratando de cambiar de tema aunque se arrepintió en el momento.

– Shin-chan y yo éramos novios, hasta que me engañó con Ryōta – confesó con algo de amargura – Sabes, él era mi mejor amigo, nos presentó cuando ustedes eran novios pero creo que no recuerdas eso, creo que nadie recordaría conocerme si le ha conocido a él.

– No es eso, cuando estaba con Kise me la pasaba más ocupado en a universidad que en cualquier otra cosa, y luego el equipo de Starky, no prestaba atención a muchas cosas, probablemente si Kise no me lo hubiera dicho yo jamás me habría enterado – durante mucho tiempo se auto-compadeció pero la situación de Takao era peor, eran su novio y su mejor amigo y lo que le dijo después fue algo que jamás se esperó.

– Por lo menos a ti te lo dijeron, no tuviste que verlos revolcarse – Yukio no pudo más que abrir la boca de asombro. Kazunari soltó la carcajada al ver su cara. – así que no sabes esa parte de la historia eh… digamos que pasaron cosas y Shin-chan salió temprano de la escuela, yo fui a su casa para ver que todo estuviera bien con mi novio, me dejaron pasar y llegué a la habitación donde lo esperaría pero ahí sólo me encontré a ese par, cogiendo como conejos, en la cama dónde días atrás él lo había hecho conmigo, sabes lo que eso le puede hacer a tu autoestima – volvió a reír porque tras los años llorar ya era en vano, acarició su cabello.

– Eso es…

– Sip – Kazunari contestó juguetón

– ¿Y ahora que sientes?

– Que no valgo una mierda – contestó simple, como si fuera lo más obvio.

– Pero eso no… oye quien no vale mierda son ellos

– Puede ser, pero oye, mi novio me cambió por un modelo, nunca voy a superar eso

– Mi novio me cambió por un nerd

– Un nerd que pronto será médico

– ¿Cómo lo sabes?

– Siempre fue su sueño, no creo que haya cambiado de opinión – la nostalgia en su voz le hizo caer en cuenta de algo

– Aun no le olvidas

– Supongo que tienes razón, no me he fijado en nadie en estos años, ¿Y tú ya le olvidaste? Porque tu parálisis anterior me hace pensar que no

– No es que aún le quiera pero creo que la herida sigue abierta

Kazunari se detuvo frente a un edificio de departamentos

– Aquí me quedo – anunció y el otro se dio cuenta de que habían caminado ya un rato – aunque si quieres seguir platicando puedes pasar, no tengo mucho en el refrigerador pero hay cerveza

– Una cerveza suena bien –

Subieron al sexto piso, Kazunari se anunció a lo que un chico de cabello negro salió – Kazu bienvenido, por cierto no vendré el fin de semana

– No hay problema Tatsu-chan – Se despidieron con un beso en los labios que dejó a Yukio con expresión de incredulidad.

– ¿Es tu pareja? – Preguntó una vez en la sala con cerveza en mano.

– Tatsuya, no, es mi compañero de piso, paga la mitad de la renta, hemos follado una o dos veces pero bueno ya sabes un polvo entre amigos equivale a "nada pasó aquí" además ese tipo se acuesta con alguien diferente cada tercer día

– eso es…

– Lo sé – ambos chocaron sus cervezas y bebieron un largo trago, Kasamatsu fijó su vista en punto en especial y Takao lo notó – ¿Te gusta?

– Tengo una parecida en casa

– Yo no sé tocarla – tomó la guitarra que había llamado la atención del mayor – pero puedes hacerme el honor – se la tendió a Yukio

El mayor la tomó pasando las manos por el instrumento, a pesar de estar un poco inseguro porque era de alguien más.

Mientras el comenzaba a tocar unas notas Kazunari comenzó a seguirle, tarareando con voz melodiosa, acabaron su cerveza y el menor fue por otro par, mientras continuaban.

...

La cabeza le dolía como nunca, ¿Cuánto había tomado la noche anterior? Abrió los ojos y la luz le quemaba hasta el cerebro, ¿Qué bendita hora era? Sintió algo extraño y mirando su cuerpo se dio cuenta, estaba desnudo bajo la sábana – Diablos no – exclamó intentando recordar algo de la noche anterior pero todo era confuso, había tomado con… Kasamatsu – Diablos no – dijo de nuevo – trató de levantarse pero el dolor en su cadera se lo impidió – No, por favor – se quejó de nuevo.

– Agh mi cabeza – escuchó justo a su lado – ¿Pero qué diablos…? – Kasamtsu había despertado

– Cálmate – dijo, pero él mismo estaba entrando en pánico

– Pero tu… y yo… – Yukio no hallaba las palabras

– Parece ser que sí

– Estas de broma

– Aunque quisiera, mi cadera dice que no

– ¿Entonces yo fui…?

– No sé supongo, levántate a ver si te duele – Kazunari dijo sarcástico sin creerlo cuando Yukio se levantó

– Estoy bien

– Perfecto, ya que tu si te puedes mover, podrías pasarme el analgésico que tengo en el cajón

El mayor hizo caso, tomando también una aspirina para sí mismo ya que la cabeza le iba a torturar el resto del día.

Cuando se sintió en mejores condiciones se fue a su casa, con la resaca a todo lo que daba y sin poderse creer lo que había hecho.

...

Una llamada proveniente de un número desconocido interrumpió su descanso de la mañana en la universidad – Hola, línea caliente – contestó sacando una risa a la persona del otro lado.

– ¿Cómo sigue tu cadera?

– Ah eres tú, pues estoy en silla de ruedas gracias a ti así que hazte responsable y ven a empujarla

– ¿Y dónde está la silla? – preguntó el chico detrás suyo sobresaltando a Kazunari, algo que no parecía posible considerando su visión

– La olvidé en casa, tendrás que cargarme – contestó – ¿Cómo conseguiste mi número?

– Alguien nos presentó en una fiesta, así que se lo pedí – Kazunari supo de quien hablaba – Sabes desde ayer algo me molesta

– ¿Ah sí?

– No sé, me la he pasado bien y nos entendemos así que quisiera saber si quieres salir conmigo en serio

– No sé, siento como si recolectara a los ex de la misma persona

– Olvídate de él, es sólo que algo que dijiste me molesta, no quiero ser un "No pasó nada", no sé si hay algo que tenga para ofrecer pero me gustaría averiguarlo sin estar ebrio

– Acepto – Kazunari contestó con una sonrisa – Si funciona o no, que lo decida el tiempo y esperemos "pasen muchas cosas" mientras tanto
Kazunari soltó una carcajada, el otro se avergonzó pero en realidad el también esperaba que pasaran muchas cosas.

Extra…

Play

Bueno Kazunari Takao entrevistado al señor cantante famoso Kasamatsu Yukio hay algún mensaje que tenga que darle al mundo – La voz de un Kazunari ebrio se escuchaba aunque la cámara del celular enfocaba a un chico de cabello negro tocando la guitarra

La risa de un Yukio visiblemente igual de ebrio fue lo primero que se escuchó – Tienes unos hermosos ojos

Una risa de respuesta y la cámara enfocó un montón de botellas de cerveza sobre la mesa – Creo que bebiste demasiado – la cámara regresa para enfocar al mayor que se levanta dejando la guitarra de lado y se quita la camisa, la deja en la silla y se acerca al menor quitándole la cámara.
Yukio enfoca a Kazunari en el vídeo – No sé cómo no te recuerdo si tú eres inolvidable – El celular se cae enfocando al sofá donde ambos están besándose y acariciándose mutuamente

Se levantan del sofá para ir a la habitación y el celular se quedó grabando el sillón, sin embargo los sonidos provenientes de la habitación se escuchaban aunque amortiguados, un pitido en la grabación anunció el fin de la batería del mismo guardando la grabación antes de apagarse.

– ¡Dios borra eso! – Takao exclamó

– Claro que no, ahora puedes estar seguro de que no te olvidaré de nuevo

– Bueno por si las dudas soy Takao Kazunari

– Y yo Kasamatsu Yukio gusto en conocerte – Un saludo de manos sobre la sábana terminó con su broma personal que ahora sólo les daba risa, mucha risa.