Capítulo 7: destino

"donde el caos entrelaza vidas"

Kiba llegaría pronto, que debía hacer, como actuar después de lo que hiso el Uchiha, estaba nerviosa y por primera vez sentía ansiedad de ver a su novio.

Hinata ya estás aquí – dijo sonriente como siempre

Kiba – susurro arrojándose a sus brazos con desesperación y de la misma manera besarlo de forma nerviosa, el responde de inmediato sorprendido pero no molesto.

Tranquila Hinata, que te pasa – dijo sorprendido viendo como la chica lloraba silenciosamente mientras juntaba sus labios de nuevo

Debemos irnos pronto, pero no sé qué hacer con Hanabi – susurro en los labios intentando no mostrar culpa

Sabes que no podemos llevarla, ni siquiera sabemos que será de nosotros ni donde iremos, tenía pensado ir a Suna o a Konoha, podríamos buscar trabajo –ambas ciudades le eran inadecuada, a pesar que ambos países eran grandes y poblado y la posibilidad que la encuentren era casi nula, Suna le traía malos recuerdos y Konoha, cada vez que escuchaba ese nombre esos ojos negros aparecía en su mente.

No quiero dejarla sola – decía mientras se dejaba abrazar por el chico, mientras su mente formaba un caos de situaciones donde unas palabra resonaban tan perdurablemente que la marcaba

Sera difícil pero podríamos llevarla – dijo al final, la chica sonrió sinceramente e inmediatamente volvió a besado.

Sus besos eran tiernos pero poco a poco se volvieron intensos, ella era más intensa, esos ojos negros volvieron a su mente erizando su piel , esos ojos negros lleno de esa lujuria que siempre temió en los hombres pero que en esos orbes oscuro eran tan atrayentes, tentadores - aahh – gimió cuando el chico metió sus manos por debajo de su vestido y le apretaba sus senos

Hinata no sabes cuánto te deseo – dijo entre besos mientras sus manos la recorrían

Se dejó guiar por ese sentimiento que no la satisfacía, su mente vagaba en el recuerdo de las caricias de otro hombre, su mente la traicionaba sin que ella sea consiente – tu cuerpo lo llamara – las palabras de Chiyo se ponían en frente mientras Kiba metía su mano debajo de su entrepierna – y tu corazón clamara por él aunque quieras negarlo

Te deseo Sasu… - las palabras conspiraban en pronunciarse – Sa…Sasu - y de pronto todo paro y el tiempo dejo de trascurrir y la figura de una bestia se formó en sus ojos… y su corazón se helo. .

Oye que te pasa – grito Kiba, ella quedo pasmada viendo esa ancha espalda, ese porte y ese cabello oscuro que conocía bien, tenía miedo, ese hombre le producía mucho miedo e inmediatamente intento cubrirse, como es posible que ese hombre estuviese en ese lugar, ese lugar era muy difícil de encontrar, era un lugar que solo ella y Kiba conocían.

Kiba detente – grito cuando vio a su novio atacar al lord, sin embargo fue Kiba quien salió volado en la dirección contraria, no lo podía creer Kiba era la persona más fuerte que conocía y ese hombre lo estaba tratando como un chiquillo.

Maldito – susurraba entre dientes el Uchiha mientras golpeaba sin cesar al joven que ya estaba inconsciente.

Kibaaaa – grito golpeado con una piedra la cabeza del atacante, se petrifico cuando se dio cuenta de lo que había hecho e inmediatamente se arrepintió, retrocedió lentamente cuando ese hombre a pesar del golpe se volteaba para encararla, esos ojos negros, no quería que esos ojos negros la miraran.

Intento correr pero fue detenida al instante, esos ojos lleno de furia la absorbieron por completo tanto que no sintió los labios de Sasuke apoderarse de los suyos.

Déjame ir – suplico inútilmente mientras la lengua del Uchiha se introducía en su boca y una de sus manos se metía entre su sexo

Odiaba esa sensación, pero su cuerpo reaccionaba a esas caricias indebida, la acorralo contra uno de las rocas del lugar, rompió la parte superior de su ropa y empezó a devorar sus pezones, todo sucedía muy rápido mientras de sus ojos llorosos no podía quitar la imagen de Kiba tirado en el suelo cubierto en un mar de sangre, quizás muerto.

Detente.. por favor.. detente – suplicaba mientras el hombre la volteaba y levantaba su faltada, escucho el ruido de metal del cinturón caer y sintió el miembro del Uchiha frotarse contra sus glúteos – detente Sasuke – dijo agónicamente cuando el la penetro y un agudo dolor recorrió sus entrañas – ahhhhh – grito fuertemente.

El dolor era muy intenso, las lágrimas brotaban de su rostro y solo quería que eso acabase pronto, sentía el miembro ajustado en su interior sin moverse mientras los sentimientos de ira e impotencia le desgarraban el alma, escucho una pequeña risa, casi inaudible, como la de un niño pequeño que acababa de cometer una travesura y supo que eso apenas era el comienzo y de alguna manera también empezó a reír por la ironía. Sus manos recorrieron mi espalda y tomo una porción de mi cabello, parecía en trance como recordando un sueño y en mi interior deseaba que siguiera así, quieto, jalón fuertemente de mi cabello obligadme a ir hacia atrás sintiendo su miembro en mi interior aún más profundo, un dolor escapo de mis labios, pareció disfrutar esa sensación y empezó a moverse lentamente, saboreando de cada gesto y grito que generaba mientras mi rostro se bañaba cada vez más en lágrimas, jalo nuevamente con fuerza al momento que comenzó a envestir mi trasero, mis gritos y llantos alimentaron solo mas su diversión, sus envestidas cada vez fueron más fuertes, mientras su mano conocían cada rincón de mi cuerpo, su respiración se volvía agitada y fuertes gemidos escapaban de su boca mientras el movimiento de su cadera continuaba sin perder ritmo

Detente, detente ya no más – gritaba ya no por dolor sino por vergüenza, vergüenza a un placer extraño y oculto en mi interior que no quería demostrar

Pude ver por primera vez su sonrisa ladina y sus envestidas aumentaron mientras mi cuerpo reaccionaba a ella y luego todo se nublo, un placer inmenso que jamás había experimentado antes una sensación de libertad que jamás conocí conscientemente.

Eres mía – susurro en mi oído cuando me volteo, se quitó el resto de su traje y me levanto como si no pesara nada, entro en mi interior y comenzó de nuevo toda esa locura.

Me sujetaba fuertemente de su cuerpo duro como una roca mientras el entraba y salía de mi, haciéndome delirar de placer, mi respiración se volvía cada vez más agitada y entre los gritos y llantos empezaron a escapar gemidos que me no me gustaba escuchar. En ese momento no me importaba nada, no me importaba que estuviese siendo violada por ese hombre, ni que Kiba posiblemente esté muerto a unos metros mío… me sentí la persona más horrible del mundo por dejarme sentir esto.

Lo sentía cada vez más fuerte y profundo, mi vientre parecía que se derretía cada vez que el ingresaba y salía, sentía sus fuertes músculos ya al límite y mis labios no podían dejar de besarlo, su cuerpo, su piel, su sudor, su olor todo estaba imprecado en mi como si yo le perteneciera, sus movimientos cada vez más rápido me llevaban al límite y de nuevo todo exploto en mi interior

Lo siento Kiba – fue mi más sinceras palabras por algo que salía totalmente de mi control, por haber disfrutado del placer que el cuerpo de ese hombre me producía – lo siento… - ya no pude observar a Kiba pues todo se había vuelto muy oscuro.

Cuando desperté estaba dormida en un carruaje y llevaba puesta una ropa de hombre, recordé lo sucedido y me levante de inmediato, lo que mis ojos vieron son unas imágenes que jamás olvidaría la de ese demonio Uchiha parado frente a la cabaña en llamas donde vivía, con un rostro sereno y serio y con las llamas tan cerca de su cuerpo que parecían quemarle

Papa, Hanabi – grite con todas las fuerza que me quedaban, hasta que mis pulmones ya no tuvieran oxígeno, el me miro desde su lugar, con esos ojos negros fríos y sin sentimientos – Kiba, Hanabi, papa – susurre llorando desplomándome en el lugar, mi alma ya no aguantaba más y nuevamente todo se volvió oscuro…

Mi nombre es Hinata Hyuga soy una simple campesina, de un lugar remoto que no tiene dueño, mi vida no es fácil, me levanto todos los días muy temprano para trabajar, mi papa no me tiene mucho afecto y siempre me está regañando y menospreciando, tengo una hermana fastidiosa que siempre me está molestando pero a la que amo con todo mi ser y tengo un novio que aunque no tenga nada me cuida y me protege de todo mal, mi vida no es perfecta, pero yo solo quería esa tranquilidad para poder vivir.

Papa, Hanabi – dije entresueños mientras me levantaba, todo parecía tan lejano, un mal sueño, pero me desperté en una cama gigantesca y muy hermosa, llevaba puesto un hermoso camisón de seda, estaba dentro de una habitación tan lujosa y majestuosa que solo podía pertenecer a alguien de la realeza, me levante asustada e intrigada pensando que tal vez esto era solo un sueño, abrí la ventana del lugar buscando saber mi ubicación y vi un hermoso paraíso de rosas rojas y flores que se extendía por el todo el lugar como si se tratara de una tierra fantástica y misteriosa

Despertaste – dijo una gruesa vos que conocía muy bien, la voz de quien quemo mi casa, del que posiblemente mato a mi padre, hermana y Kiba – tienes que comer – la voz de la persona quien robo mi vida, esta vez vistiendo un traje negro muy elegante que lo distinguía como lo que realmente es, mientras me observaba con esos ojos negros que solo trasmiten la nada.

Mi corazón dolía tanto que sabía que esto no era un sueño sino una pesadilla