Capítulo 1: Padre...
Cuando Natsumi se enteró del escape de Hans todo sentimiento de justicia se fue por los suelos, preguntándose cómo había sido posible siendo una cárcel de alta seguridad, «ahora esa frase es solo un eslogan», recordó. Cuando los clones se enteren de esto ya no podrán vivir tranquilos, más aún con sus hijos corriendo peligro. Y sus sospechas eran más que ciertas.
Tres meses después las noticias de un extraño Pokémon se hicieron virales, tanto así que llegaron hasta la región vecina, y el Monte Quena no iba a hacer la excepción.
Mewtwo tuvo que hacer guardia durante la noche, preocupando a su compañera a causa de su falta de sueño. Ella comenzó a hacer guardia a pesar de su condición, hasta que llego ese día...
—¿Estás seguro de tu decisión? —Preguntó mientras terminaba el nudo de su capa.
Él arrugó el entrecejo, estaba seguro de lo que había decidido, pero no quería separarse de la familia que tanto le costó formar junto a ella. Ambos se iban a extrañar, lo supo cuando vio sus lágrimas pasar por su rostro; ella se acurrucó en su pecho, sintiendo sus brazos rodeándola.
—No fue tu culpa... —musitó, siendo más estrechada hacia él.
Se separaron, él no dijo nada, dirigiéndose hacia la salida logrando escuchar a su mujer decirle "cuídate". Y se fue del monte para no volver por un largo tiempo.
†
Un Mewtwo más joven cayó al suelo después de ser empujado por los abusadores del sector, Deimos, el primero en nacer de los gemelos, cuando su padre se fue, no evito que el joven sintiera cierto rencor por haberlos dejado a tan corta edad. Ya había pasado un año desde que no lo veía. Ahora Deimos había crecido mucho más desde entonces. Aunque aún no sobrepasaba a su madre en tamaño.
Volviendo con lo que estaba pasando.
Deimos fue objeto de burlas después de que su padre se fuera, él no entendía los motivos de la manotada, hasta ese momento.
—Oye, niño, ¿dónde está tu padre ahora? —preguntó uno de ellos de forma burlesca.
Deimos sabía que, de cierta forma, ellos le tenían miedo a su padre al saber lo que pudo haberle hecho a la raza humana. Pero, hasta que él se fue, lo consideraba el mejor; era duro con quienes eran ajenos a su familia, mas era amable con quienes se ganaba su confianza y, obviamente, los miembros de su familia también tenían ese privilegio.
Deimos logró levantarse, pero duro poco al recibir un puñetazo cerca de la boca del estómago, dejándolo sin aire y cayendo de bruces en el piso. Respiró de forma agitada, pero escuchó algo que lo lleno de coraje, difícilmente podría olvidarlo.
—De seguro vio que su trabajo ya estaba hecho, la ida de ese clon tal vez fue causado por hijos tan molestos. —Él frunció las cejas, levantándose y apretando sus puños—. Quizás ya debe estar arrepentido de haberlos concebido...
Deimos se abalanzó sobre él, golpeándole el rostro a puño limpio.
—¡Escúchame, idiota! No vuelvas a hablar de nosotros de esa forma —rugió, causando temor en quienes segundos antes lo tenían sometido.
Cuando él terminó, miró con desdén a quienes estaban detrás de sí. Simplemente tomaron a su compañero y se fueron. Deimos al volver en sí se fue a su hogar, ignorando lo sucio que estaba su pelaje, pero lo que ellos dijeron fue algo que iba a perseguirlo durante todo el camino.
Cuando entró a la caverna se encontró con su madre y su gemela, haciendo que se quedaran sorprendidas y al mismo tiempo horrorizadas con su estado. Megami lo guió hasta el manantial de curación, esperando que las heridas de su rostro sanaran, el joven se metió en el agua, apoyándose en la orilla para sentir el efecto curativo más tranquilo.
—Peleaste de nuevo, ¿verdad? —preguntó su madre.
—Ellos se lo buscaron, ¿cómo se atreven a hablar así de mi familia? Son unos ignorantes, no saben hacer nada mejor que imponer su supuesta superioridad.
—Hijo, sabes que peleando no vas a solucionar nada.
—Pero, mamá, la última vez que lo intenté ni contar hasta diez funcionó. Como me gustaría dejarlos en su lugar para que ya no molesten.
Ella sonrió, acariciando su pelaje, la misma que heredó de su padre. Ahí se dio cuenta, ambos niños necesitaban a su padre; ella también lo necesitaba, «Mewtwo, ¿dónde estás ahora? Tu familia te necesita más que nunca», formuló apretando su puño, haciendo que su hijo reaccionara. Inquietándose al ver a su madre llorar.
—Mamá, tranquila, no es tu culpa que yo haya salido algo "rebelde".
—No tiene nada que ver eso, solo recordé a tu padre, y veo que heredaste parte de nuestra terquedad. —Vio que su hijo frunció el ceño—. Sé que no te gusta este tema, ya que te afecto bastante el hecho de que se fuera. Pero tienes que saber que él nos quería, en especial a ti.
Deimos frunció más el entrecejo, no le gustaba que tocaran el tema de su padre, no quería recordar el momento en que se fue; él estaba escondido viendo como salía de la cueva para no retornar.
Deimos se relajó, ahora sentándose en la orilla del manantial.
—Mamá, ahora que lo recuerdo —pronunció—. ¿Cómo fue que ustedes terminaron juntos?
Megami sonrió al ver cierto interés en su hijo, era la primera vez en muchos años que recibía una pregunta sobre la relación que tenía con el padre de ambos niños. Se acomodó en su asiento antes de comenzar a hablar.
—Fue hace cuatro años... Tu padre y yo nos conocimos por una casualidad, ninguno de los dos imaginó que terminaríamos en una relación de pareja, no nos llevábamos tan bien después de todo; pero ambos cambiamos y nos empezamos a enamorar, aunque estuvimos a punto de flaquear muchas veces, no nos rendimos y logramos seguir adelante.
—Mamá, ¿a pesar de todo, sigues amándolo?
—Te digo algo, hijo; cuando ese sentimiento es real es muy difícil que cambie. Todo estará bien, Deimos, él va a regresar, y volveremos a ser una familia.
†
Un Talonflame saló volando, con algo amarrado en su pata, su dueño estaba en la cima de un árbol, tomando su capa para que no saliera volando por el viento; esperaba que su mensaje llegara hasta su amada. Miró de soslayo la máquina que estaba atrás de sí, logrando esquivar el rayo que el artefacto le lanzó para inmovilizarlo. Él tiró una bola sombra para destruir la máquina.
El encapuchado chasqueó la lengua irritado por los intentos de aquel humano por tomar parte de su material genético.
—Él no se rinde... —Se quitó la capucha, dejando ver que su ojo derecho estaba vendado, como si hubiera sufrido un accidente—. Pero necesitara más que eso.
Mewtwo miró hacia el cielo, viendo a su compañero alado que se perdía en el horizonte.
†
Había llegado el plenilunio al monte, los gemelos se encontraban durmiendo en sus cavernas, la madre, por el contrario, estaba en el exterior observando el cielo nocturno. El viento meneó parte de su pelaje, haciendo que su semblante cambiara de la preocupación a relajación. Megami pudo ver un ser que cruzaba el rio que los separaba del resto de la región. Ella, al reconocerlo, se acercó para recibir al ave que aterrizaba.
Este le mostro su pata, dejando ver el mensaje que traía para ella. El ave de fuego se fue al ver que había cumplido su objetivo.
Megami quito la cuerda para ver el mensaje que él le entregó. Satisfecha con su contenido, puso una mano sobre su pecho. «Te voy a esperar».
El momento fue interrumpido cuando ella dio media vuelta, ahí estaba su hijo, algo somnoliento, pero con una mirada decidida.
—¿Podemos hablar? —interrogó. Su madre asintió, siguiéndolo hasta la cueva del manantial.
Deimos tragó preocupado por la reacción de su progenitora, su madre no quería que se metiera en problemas, pero de algo estaba seguro, iría a buscarlo, encontrarlo y traerlo de vuelta. Megami no comprendió el interés de su hijo al querer hablar con ella, pero él era como su padre; una caja de sorpresas andante. Deimos detuvo su caminar, esperando que su madre hiciera lo mismo, se giró sobre su ubicación para ver a su madre cara a cara. Viendo los ojos violáceos que él heredo.
—¿Pasa algo, hijo? —preguntó.
—Madre, lo he estado pensando bastante, pero espero que no te preocupes. —Hizo una pausa, apretando sus puños, aunque ahora la miró decidido—. Quiero iniciar un viaje, voy a encontrar a mi padre, sé que te preocupa el mundo exterior por lo que paso ese día. —Se estremeció con solo pensarlo, algo que no pasó desapercibido por su madre—. Pero... lo encontrare, y así, podre verlas sonreír de nuevo.
Megami, al escuchar a su hijo, arrugó el ceño, un poco sorprendida por lo que él dijo, cerró sus ojos, recordando lo que Mewtwo le dijo en su mensaje: "No dejes que ellos salgan del monte". Pero, ¿cómo resistirse a los deseos de su hijo? Entonces, abrazo a su pequeño de una forma maternal, el joven no correspondió debido a su sorpresa.
—Deimos... —musitó—, ¿crees poder enfrentarte al mundo exterior?
Él respiró sobre el pecho de su madre, separándose de ella para poder mirarla.
—Estaré bien, mamá.
—Te puedes ir mañana, tienes que despedirte de tu hermana. —Sentenció antes de separarse.
Deimos se retiró del lugar, formando una sonrisa al ver que había convencido a su madre de salir a la aventura. Megami dio media vuelta, dándole un último vistazo a su hijo; se obligó a suspirar, mirando el plenilunio, nuevamente sintió el viento, como si el mismísimo Arceus quisiera darle un mensaje.
†
Hans sonrió para sí, ignorando a la criatura que estaba atrás de él, aquel Pokémon era un Mewtwo, pero a diferencia de los primeros proyectos, este media dos metros, siendo el más alto de la especie; él arrugo sus cejas, alejándose unos pasos al momento de recibir una orden de su creador.
—Ellos finalmente están listos... —profirió.
Los vidrios de los tubos de ensayo se rompieron, dejando ver a dos hembras y a cuatro machos, estos abrieron sus ojos, mirando fijamente a quien les dio vida. El creador de las criaturas sonrió, satisfecho por haber recreado a la perfección a los proyectos originales.
Lust era la hembra que estaba en el primer tubo, físicamente se parecía a Megami, pero la recién nacida era de mayor tamaño.
El macho que estaba a su lado recibió el nombre de Envy, sus rasgos eran apagados, reflejando cierta actitud tímida en su mirada; el Mewtwo que estaba a su lado parecía que su espalda estaba encorvada, dejándolo como un cuadrúpedo, mientras se desarrollaba, sus dientes crecieron superando el tamaño promedio. Su nombre era Gluttony. La hembra que le seguía mostraba seriedad en su semblante, ella fue nombrada Pride.
Uno de los clones le prestaba más atención a los objetos de valor, haciendo que su creador le llamara Greed.
El último, que no mostraba signos de querer algo, se llamaba Sloth, solo mirando confuso a su alrededor, no entendiendo muy bien lo que estaba pasando.
El hombre de cabello azabache sonrió a sus "hijos".
—Han estado dormidos durante un año, a diferencia de Wrath —se dirigió al Mewtwo más alto—, ustedes eran más frágiles; por eso tuvieron que estar más tiempo en los tubos de ensayo. Y ahora que lo veo, me doy cuenta que valió la pena la espera.
Pride parpadeó sin dejar de ver a su creador, pero la fulminante mirada de Wrath la hizo fruncir las cejas. Por algún motivo, él no le inspiraba confianza. A diferencia de ella, Envy se sintió intimidado por él, haciéndolo agachar la cabeza para que no lo viera.
—Mañana comenzara su entrenamiento —continuó—. Wrath será su mentor, escuchen y obedezcan todo lo que diga.
†
A la mañana siguiente Deimos se despertó, saliendo de la cueva donde dormía con su hermana gemela, ella todavía no despertaba pero aún no se enteraba de su partida, por eso, Deimos tuvo que esperar a que los brazos de Morfeo la soltaran.
«Ella, ¿cómo va a reaccionar cuando lo sepa? Hemos compartido tantos momentos juntos que le será difícil emular esto, espero que pueda entenderme». Su pensamiento fue interrumpido cuando escucho la voz de su hermana Amber, Deimos se sobresaltó, empezando a tartamudear.
—Perdón si te asuste, hermano.
—Tranquila, Amber, no me asustaste, para nada. —Él noto que su semblante se enserio—. ¿Qué te pasa?
—Te escuche hablar con mamá anoche. —Deimos se mantuvo callado—. ¿Te vas a ir?, ¿cómo lo hizo papá?
—No me iré como lo hizo él, yo... Voy a ir a buscarlo, quiero saber sus razones, por qué tuvo que irse.
Ella frunció el ceño, girando su mirada para que él no la mirara. Pero Deimos conocía muy bien a su hermana, apoyo sus manos en los hombros de Amber, haciéndola reaccionar.
—Todo estará bien, hermanita, te prometo que encontrare a nuestro padre.
Ella limpio una lágrima que recorrió su mejilla. Entonces, sonrió.
—Encuéntralo.
Su madre apareció detrás de su hijo rodeando su cuello y hombro con lo que parecía ser una capa marrón, el chico se miró, notando que la manta le llegaba hasta el tobillo debido al desgaste de la tela. Megami sonrió, tomando los hombros de su hijo.
—Tu padre lo uso incluso antes de conocerme, me dijo que si llegabas a viajar te lo diera —comentó mientras le hacía un nudo—. A él le habría gustado verte así.
Ella abrazó a su hijo, haciendo que él sintiera un líquido caliente en su hombro, Deimos devolvió el abrazo, formando una semi-sonrisa.
—Tranquila, mamá, todo estará bien, volveremos a ser una familia.
Ellos se separaron, ahora las únicas que habitaban el monte eran Megami y su hija. Las dos vieron como Deimos salía de la cueva, usando levitación para cruzar el lago que separaba el monte de la región. La madre vio como un Talonflame volaba junto a él, aunque Amber se sorprendió con la presencia del ave, Megami sonrió, sabiendo que su hijo estaba en buenas manos.
†
Mientras el chico aterrizaba, no se dio cuenta que alguien escondido entre los árboles y matorrales lo observaba. El ave que lo acompañaba aterrizo en una rama cercana. Mewtwo se dirigió al ave.
—¿Él está bien? —preguntó, el Talonflame asintió—. Megami me pidió que lo cuidara, es hora de recuperar ese año perdido.
El ave volvió a tomar vuelo, haciendo que las hojas hicieran un ruido que no llego a los oídos de Deimos, Mewtwo comenzó a caminar, haciendo leves sonidos cuando quitaba las hojas y ramas del camino.
Bueno, así empieza oficialmente esta secuela. Aparte, finalmente se rebela el nombre del hijo varón de la familia Mewtwo, el motivo de que se llamara como el hijo de Ares y Afrodita, y una de las lunas de Marte, pues ese motivo sera revelado mientras avanza la historia. Y posiblemente eso pueda definir el destino final del personaje.
Antes de que me pregunten por el vendaje que tiene Mewtwo en su ojo derecho... nop, no perdió el ojo en una batalla, pronto se sabrá que le paso y su encuentro con Megami durante la noche. Solo pido paciencia ya que debo terminar el capitulo de "La Batalla por Kalos" y "Monochrome Heart".
Eh... no tengo nada más que decir así que...
Nos vemos.
