Disclaimer: El mundo y los personajes de este fic pertenecen a Rick Riordan.
Disculpen por la tardanza, es sólo que no se me ocurría cómo continuarla xD
En relación a la música, no encontré nada relacionado... Me recomiendan alguna? (La canción del cap anterior era The Call, de Regina Spektor. Se me olvidó aclararlo)
Espero que les guste :)
Y no, no era necesario decirle adiós, aunque tal vez no físicamente, ella siempre estaría conmigo...
-Ya es hora-Dijo Zeus sobresaltándonos.
-No...-Murmuró ella entre lágrimas. Sólo atiné a abrazarla y besarla en la frente.
-Vamos, sólo es un día-Intenté reconfortarla
-Sí, un día-Me dijo fríamente-Un día convertida en cervatillo, perseguida por las mejor cazadoras de la tierra-Vi cómo nuevamente comenzaba a sollozar.
Se levantó y se secó las lágrimas. Comenzamos a caminar nuevamente hacia la sala de los tronos. Les dirigí una mirada asesina a las cazadoras, quienes la miraban con recelo.
-Tienes una hora antes de que nosotras te persigamos-Dijo Artemisa, impasible-
-Habrá una excepción-Comentó Zeus-Ya que has sido la mejor cazadora, sólo tendrás que escapar y sobrevivir, nada de metamorfosis-Intentó sonreír.
Thalia se adelantó, dejó sus armas en el suelo y me miró...
Punto de vista de Thalia:
Me acerqué a Nico, mirándolo.
-Yo...
-Nada-Medio sonrió y me estrechó en un abrazo-Pase lo que pase ahí, no cambies, cara de pino-Susurró en mi oído y se separó.
Respiré hondo, y me acerqué a Artemisa.
-Ten-Me dijo ella-Creo que lo necesitarás-Me extendió un abrigo de lana.
-Ya... -Susurré, y poco a poco vi como el paisaje cambiaba...
Me encontré en un lugar absolutamente cubierto de nieve e inmediatamente me puse el abrigo.
-Bien, una hora-Susurré para mí misma y comencé a correr...
Luego de un rato comencé a cansarme y decidí parar unos minutos. Me escondí tras unos arbustos y me quedé pensando en los acontecimientos ocurridos.
Abracé mis rodillas con mis brazos, y poco a poco, me fui quedando dormida.
-¿Nico?-Dije al verlo caminar bajo la nieve-¡Nico!-Me levanté y corrí tras él.
Lo tomé del hombro y lo giré hacia mí. Vi su mirada perdida en el horizonte.
-¿Por qué lo hiciste?-Me preguntó el-¿Por qué me hiciste eso?-
-¿Qué cosa?-Le dije mirándolo fijo.
-¡Eres una idiota!-Gritó y me empujó, lanzándome a la nieve.
-Sólo querías causarme problemas, sólo querías que el Olimpo esté en mi contra, ¿verdad?-Fijó su mirada en mis ojos-¡Jamás te importe! Y ahora... Tampoco me importarás-Terminó susurrando y se desvaneció.
Desperté sobresaltada y comencé a llorar.
-No, Nico, no...-La nieve comenzaba a derretirse ante el contacto de mis lágrimas. Sabía que había sido una ilusión, pero en el fondo sabía que lo que me había dicho era verdad. Siempre le había causado problemas, y ahora aún más.
Escuché unos pasos cerca de mí y me asomé por entre los arbustos. Vi asustada a las cazadoras. "Por favor no" Pensé...
Todas pasaron por ahí sin verme, a excepción de una.
Alyss... Una cazadora que había entrado al grupo poco tiempo antes. A los meses ella se había enamorado y me había confiado a mí su secreto.
Me miró apenada, y vi cómo sus labios formaban un "Suerte"...
Quedé sentada unos minutos más y al cerciorarme de que se habían alejado, volví a correr, esta vez en la dirección contraria.
Entre tanto pensaba cuánto tiempo había pasado, y recordé mi reloj. Miré, y esbocé una sonrisa al ver la hora. "17:54" Me distraje y tropecé con unas ramas y golpee contra una piedra. Toqué mi frente, y mis dedos se mancharon con un líquido espeso y rojo.
-Maldita vida...-Susurré y vi a una chica de cabello blanco mirándome a unos metros...
