Hace mucho tiempo, una pata se enamoró de un príncipe. Este príncipe no tenia corazón y la pata sufría en su lugar.
Un día, aquella pata se volvió humana aún sabiendo que su destino no era junto al príncipe y le fue devolviendo trozos de su corazón.
Pero cuando llegó él momento de entregar él ultimo trozo, ella dudó.
Dudó porque entregarlo era perder su forma humana y jamás volverlo a ver.
Sin embargo, entrego él ultimo trozo y volvió a ser esa pata.
En príncipe, con todos sus sentimientos de vuelta salvó a la princesa y ambos se casaron. Dejando a la pobre pata feliz por aquella pareja.
