Summary completo:

―Es ella― señaló un punto rosado apenas visible en la multitud de la cafetería―. Si logras tirártela en lo que queda del año, dejaremos de hackear la computadora de la escuela y haremos servicio comunitario hasta la graduación; si no lo logras, nos tendrás que pagar a cada uno de nosotros veinte mil yenes, ¿trato hecho? / ―Bien./ Como presidente de la clase 3-A, Sasuke Uchiha tenía que enfrentarse día a día con problemas de hormonas revueltas como estos, pero nadie le dijo que su pequeña apuesta venía con manual de instrucciones. Ni menos que la otra persona involucrada venía con ciertos cambios de actitud.

Disclaimer: Naruto le pertenece a papá Kishimoto.

Advertencia: Esta historia puede contener palabras malas que los niños buenos no deben repetir y situaciones sexuales para los pillines. Universo alternativo.


Entre rosas y presidentes

V

―¿Sasuke, a dónde vas?

―A la escuela.

― ¿Así sin desayunar?― pero antes de que Mikoto pudiera agregar algo más su hijo ya había atravesado la entrada de la casa.

Aún con el paso de los días, Sasuke seguía pensando en la mirada jade de Sakura. Furia mezclada con dolor y tristeza. No se podía quitar aquella imagen de la cabeza. Sakura no había asistido a la escuela desde entonces, serían ya unas dos semanas. No sabía nada de ella y eso lo hacía sentir frustrado y a la vez aliviado, lo cual lo hacía sentir todavía peor.

La travesía desde su casa hasta la escuela le pareció demasiado corta de lo normal y, todavía con Sakura en mente, se adentró a los pasillos del instituto caminando directamente hacia el salón del consejo estudiantil. Ino se encontraba allí, era la más puntual de todos y se hallaba revisando algunos registros en su ordenador.

―Hola.

Sasuke contestó al saludo con un movimiento de cabeza.

―Lo hicieron otra vez.

El chico enarcó una ceja de manera interrogativa. Ino suspiró.

Hackearon la computadora del director otra vez, espero que hayas llegado a un acuerdo ya, porque el director no está muy feliz que digamos― Ino descansó su barbilla en el soporte improvisado que había hecho con sus manos y analizó la mirada perdida de Sasuke―. ¿Sasuke?

―¿Hmn?

―¿Cómo se encuentra Haruno-san?

Sasuke se tensó ante la pregunta y pensó bien su respuesta.

―Ella... ella está bien.

―¿Bien?

―Sí, bien.

―¿Después de lo que sucedió? Sé que pasó hace unas semanas pero no me convence, incluso yo tengo algunos hematomas en los brazos― Ino recalcó el pronombre haciéndole recordar que era una experta en artes marciales―. Si supieras como se puso el director cuando se enteró que utilizamos violencia...―Ino se llevó una mano a la frente― Estuve revisando su registro, fue transferida de Shibazeki y sus registros en la enfermería son tan frecuentes como los que tenemos aquí... o tal vez más― siguió con el tema de Sakura y estudió cada una de las reacciones del pelinegro―. Sasuke, respóndeme algo y con sinceridad― al haber un silencio, la rubia lo sobrentendió como una invitación a continuar―. ¿Estás interesado en ella?

Hubo otros segundos de silencio, hasta que Sasuke habló.

―Sí.

―¿Te gusta?― la cara de Ino fue todo un poema al presenciar el ligero sonrojo en las mejillas de Sasuke, casi invisible, y al recibir otra afirmación por parte de él― ¡Oh por Kami, en serio te gusta! ¡¿Te gusta, de gustar?!― Esto era noticia.

Sasuke le lanzó una mirada asesina a su compañera, se había olvidado del lado chismoso de Ino.

―¡Pero Sasuke eres un gran imbécil! ¿Cómo se te ocurre hacer eso?― el grito de horror que Ino profirió al escuchar una breve pero detallada narración de Sasuke casi hizo que se le rompieran los tímpanos― ¿Y qué mierda estás haciendo aquí? ¡Tienes que ir por ella!

―Ella no se está yendo a ningún lado, Ino.

―¡Ay, no puede ser Sasuke! Yo te mato, te juro que te mato... ¡Eres un completo idiota! ¡Sabes a lo que me refiero! ¡Ahora, ve con ella si no quieres que acabe contigo como el maldito bastardo que te comportaste, ve y arregla las cosas con ella!

―Las clases están por empezar.

―No me vengas con eso. Sasuke tú y yo... además de Naruto, sabemos que no es normal que te estés comportando como lo estás haciendo ahora. Uchiha, eres un cobarde, ¿desde cuándo tienes miedo?― antes de que él pudiera hablar, ella continuó― Sí lo tienes, admite que tienes miedo de enfrentar tus sentimientos. ¡Si no, no estarías evadiendo a la persona que te gusta como un maldito cobarde! ¡Sasuke, la estás lastimando!

Ino no podía creer que su amigo fuera tan lento. ¡Era el presidente de la clase por el amor de Dios! El mejor puesto de toda su prestigiosa escuela, y aún así no entendía que lo que estaba haciendo causaba un profundo dolor a la persona que quería proteger.

Sasuke la miró por un momento y le dedicó una mueca lo más cercana a una sonrisa de agradecimiento a su amiga de la infancia. Tenía una peculiar manera de decir las cosas.

―Gracias, Ino― dijo antes de desaparecer por la puerta a toda velocidad.

―Hmp― la rubia sonrió con suma confianza. Las cosas resultarían bien. Incluso mucho mejor. Nunca se equivocada. Soltó una risilla perversa y traviesa―. De nada― ¡Ah! Quizá debería hacerlas de casamentera más seguido.

Sasuke atravesó los pasillos, esquivando con agilidad la gran masa de estudiantes que recién llegaba y caminaban endemoniadamente lento. Ni el grito de Naruto cerca lo detuvo e incluso el de un profesor que se hallaba arreglando su maleta; sin embargo, se detuvo al ver la conocida sonrisa socarrona de Suigetsu.

―Hey, Uchiha― saludó despreocupadamente como siempre―, último día.

Sasuke se detuvo observándolo detenidamente.

―¿Ya lo hiciste o planeas hacerlo después de clases? Aunque no lo veo tan seguro pues no la he visto llegar...

―Déjala en paz.

―¿Eh? No me digas que...

―Déjala en paz. Desde hoy dejarás de molestarla.

―Hey, tranquilízate, amigo. No le he hecho nada... aún― Suigetsu amplió su sonrisa al ver la mirada furibunda que Sasuke le dirigía―. A no ser que tal vez haya pasado algo... hmmm, no me acuerdo todo es taaan borroso― Suigetsu se llevó las manos a la cabeza para hacer más dramática su actuación, pero la presión que sintió en el cuello lo hizo ponerse alerta―. ¿P-pero qué...?

―Atrévete a tocarle un solo cabello y estás muerto― Suigetsu tragó saliva al escuchar la voz tan fría de Sasuke, casi parecía que sus ojos cambiaban de color, y se quejó sonoramente al sentir más fuerza en su garganta―. Nos vemos luego, Hozuki.

Dicho esto, Sasuke soltó al de ojos violetas y continuó su camino con un solo pensamiento: Sakura.


―¡Sasuke-kun, que sorpresa!― la pequeña figura de la madre de Sakura fue la que lo recibió en la entrada― ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en la escuela?― le preguntó una vez adentro.

―Suspendieron las clases de hoy por algunos problemas y quería ver qué tal estaba Sakura― medio mintió medio dijo la verdad.

―¡No sabes cuánto me alegra eso!― exclamó emocionada la mujer― Digo... Me apena que pierdan clase, pero eso significa que Sakura no tendrá más cursos en los que ponerse al día. Er, ya que estás aquí quisiera pedirte un favor Sasuke-kun, la fiebre de Sakura subió ayer por la noche y estaba pensando en faltar al trabajo hoy, pero tengo un proyecto sumamente importante que entregar y no estaba segura de dejar el encargo a un amigo. ¿Sasuke-kun, podrías por favor cuidar de Sakura? No estoy cien por ciento segura, pero tal vez pueda demorarme un poco y no puedo dejar a mi hija sola y como tú eres un gran amigo de ella pensé que sería buena idea, ¿qué me dices?

Sasuke asintió, no muy seguro de lo que estaba haciendo.

―¡Muchas gracias, Sasuke-kun! Debes en serio apreciarla bastante como para hacer un gran favor como este. Sakura duerme, si despierta dile que por favor tome su desayuno― Haruno cogió un portafolio repleto de hojas y se lo colocó debajo del brazo―. Trataré de volver tan rápido como pueda, no se como agradecértelo, cualquier cosa mi número está pegado en la refrigeradora. ¡Nos vemos Sasuke-kun!

Después de escuchar la puerta cerrarse, solo se oían las manecillas del reloj.


Sakura no bajó en ningún momento. Lo cual, por una parte, lo hacía sentir aliviado. Subía a chequearla de vez en vez, le cambiaba el agua y le pasaba el paño frío por su rostro, en ninguna de esas Sakura despertó. Sasuke se entretuvo leyendo y observando el hogar de la pelirosa. Había también fotografías de la familia Haruno colocadas en un lugar de la sala, pudo ver como Sakura permanecía con el rostro serio en algunas y como en otras mostraba su sonrisa risueña.

Eran eso del mediodía cuando Sasuke sintió hambre, había olvidado su bento por la mañana y no tenía almuerzo con qué satisfacer su hambre. Descartó la idea de pedir comida porque carecía de dinero. Su única opción fue utilizar la cocina de los Haruno, aunque se sintió un poco mal por ello.

"Si alguien tan torpe como Sakura puede cocinar", pensó recordando el día en el que Sakura preparó un pie de manzana para su madre, "entonces yo también podré hacerlo".

Casi provoca un incendio.

Después de comer su huevo frito-carbonizado y de eliminar cualquier rastro sospechoso en la cocina, volvió a su lectura. Hasta que escuchó un ruido extraño en la parte de arriba. Miró el reloj que marcaba las 2 : 37 de la tarde. ¿Tanto se la había pasado en su intento de prepararse el almuerzo?

Con cautela subió las escaleras hasta llegar a la entrada de la habitación de Sakura. Y la encontró en el piso. Rápidamente la cargó y la depositó nuevamente en la cama, estaba acomodando las sábanas cuando Sakura empezó a removerse.

―¿M-mamá?― Sasuke se tensó al oír su voz― ¿Mamá por qué huele a quemado...?― Después de tallarse los ojos, la figura al frente suyo se hizo más clara. Sus labios formaron una línea recta y sus ojos se volvieron fríos como el ambiente― ¿Qué haces acá?

Sasuke se enderezó, pero no dijo palabra alguna.

Sakura lo observó por unos segundos y luego repitió:

―Qué haces acá.

―Vine por mi suéter.

―¿Desde qué hora estás acá?― Sakura pronunció la pregunta tan rápido como Sasuke terminó de contestar.

―Desde la mañana.

Se quedaron un rato en silencio.

―Ahí está tu suéter, ahora vete― Sasuke no se movió ni un centímetro―. ¡¿Por qué aún sigues aquí?! ¡Vete!

―Sakura...

―¡Te dije que no volvieras! ¡Vete! ¡¿Por qué aun sigues parado?! ¡¿Por qué no te vas?!― "¿Por qué haces las cosas tan difíciles?", pensó. Si tan solo el dolor que sentía en su pecho fuera de mentira, todo sería más sencillo― Ya para... ¡Ya para! ¡Deja de hacerlo, ¿quieres?! ¡Deja de hacer que mi corazón lata de esta forma! ¡Para ya, páralo!― se cubrió el rostro con las manos, odiaba que la vieran tan vulnerable, pero es que el bastardo tampoco ayudaba, si tan solo no hubiera vuelto, ella no estaría llorando por él de nuevo.

Tsk― Sasuke se colocó frente a ella, y de un movimiento rápido la obligó a mirarlo a los ojos.

―¡Suéltame!― sollozó la chica mientras evitaba su mirada y forcejeaba para que la dejara libre. Sasuke aplicó más fuerza. Con una mano tomó su mentón y la miró directo a los ojos.

―Tú también me gustas.

Los ojos verdes de la chica se dilataron al sentir los cálidos labios de Sasuke sobre los suyos.


Bueno, creo que la mayoría se identificaría con Ino. Sasuke tiene una pésima habilidad para las relaciones interpersonales, pobre.

Muchas gracias a todas las personas que comentaron, le dieron follow y favoritos, su apoyo me halaga en verdad :D

Nos acercamos al final, este sería el penúltimo capítulo. No se olviden de dejar un review con sus comentarios en este capítulos para las próximas actualizaciones, nos leemos pronto ;)

Besitos, Chris.