Una chica Alienígena

(Parte tres)

-Esto no ha terminado-digo-, y ya hemos interferido.

-Trogark atacará con todo-sigue la alienígena-. Es sólo cuestión de…-una voz masculina con extraño tono la interrumpe. Ambos volteamos y vemos al Rey gordoniano dándonos un mensaje a través de un holograma.

-"Tontos-comienza. Vaya forma de empezar-, no debieron entrometerse. Su osadía será castigada. Su ciudad va a ser destruida."-el mensaje terminó. La gran nave se acerca más hacia nosotros y saca lo que parece… ¡¿Un arma de partículas?!

-Genial-dice Raven sarcásticamente.

Escucho al verde decir algo pero lo ignoro. Ahora no solo se trataba de salvar a la alienígena, sino a toda la ciudad de ser vaporizada-incluyéndonos a nosotros cinco. Diablos, ¡¿Por qué no nos dijo qué tan peligrosos eran?!

-¡Tú tienes la culpa!-me señala la pelirroja enfurecida. Me echo para atrás. ¡¿Mi culpa?!-¡Te ordené que me dejaras en paz, pero insististe en seguir siendo amable!

-¡No es cierto!-contradigo-Me golpeaste, me besaste-cuento con los dedos-¡Pero nunca te detuviste a mencionar que tienen una gigantesca arma de partículas!-Me arrepiento de haberte ayudado.

-¡Si no hubieras interferido…!-continúa. Chico Bestia y el Cyborg también comienzan a discutir.

-¡Nadie me dice esas cosas! ¡Deberías agradecerme! (N/A: Lo siento si no es lo que dice realmente, es lo que pude entender en esa parte)

-¡… nada de esto hubiera pasado!

-¡Eres una mal agradecida!

-¡Eres el único responsable!

-¡SILENCIO!-grita Raven a todo pulmón. Todos cerramos la boca y la miramos-Hola-se avergüenza.

¿Qué estábamos haciendo? En vez de gritarnos deberíamos estar luchando contra esos tontos reptiles espaciales y salvar a la ciudad.

-Oigan-llamo la atención-, no importa cómo nos metimos en este lío. Es un hecho, y tenemos que resolverlo. Juntos-tomo posición de un líder. Todos asienten con la cabeza-. Entonces vamos. Tenemos una ciudad que salvar-sonrío.

-Eso es un gran plan-comenta el Cyborg-, pero ¿cómo llegaremos hasta allá?-No había pensado en eso.

-Ammm... Yo puedo llevarlos-comenta Raven. Antes de que alguien pudiera decir algo, una esfera negra nos comienza a rodear y a elevar.

-Grandioso-exclama la pelirroja con una sonrisa. Prefiero eso antes que su faceta de enojo.

Al llegar, me concentro en ver si algún extraterrestre está cerca o no. Veo que unos estaban del contrario en donde debíamos ir pero desaparecieron en los pasillos de los costados. Era nuestra oportunidad para escabullirnos.

-Tenemos que llegar a la sala de control-indico yo para empezar a dirigirnos hacia el pasillo-. No queda mucho tiempo.

Caminamos lentamente durante el lapso del pasillo sin encontrar a ningún lagarto cerca. Espero que podamos detener esto.

Ahora, pensándolo bien, ¿desde cuándo yo soy tan histérico? Quiero decir, preferí discutir con la alienígena, culparla por no haber dicho nada acerca del gran avance tecnológico que poseen estos extraterrestres y más que nada: le reclamé el beso. ¿Desde cuándo a mí me importan esas cosas? No digo que me dé igual que me besen o no, pero no son cosas que no les tomaba mucha importancia, hasta hoy. No debí gritarle, debo disculparme.

-Te pido…-la alienígena llama mi atención-disculpas

-No te preocupes por eso-la detengo-. Lamento haberte gritado también-sonrío.

-Y de nuevo, eres muy amable. En mi mundo solo mi k'norfka me mostró tanta gentileza-así quepor eso le extrañaba tanta amabilidad.

-Bien-digo suavemente-, todo es diferente aquí-y esbozo una sonrisa.

Tal vez ella y yo podemos ser amigos. Veo que su sonrisa es muy cálida y el rubor de sus mejillas es algo divertido…

-Ammm, amigos-llama el verde. ¿Me distraje con la alienígena?-, creo que saben que estamos aquí-dijo señalando a varios gordonianos venir hacia nosotros.

Nos rodearon aproximadamente ocho extraterrestres. No sé cómo hicimos pero en un parpadeo ya estaban derrotados en el suelo. Somos un gran equipo. Corremos hacia la puerta principal. La voz de ese Rey gordoniano se hace cada vez cercana, lo oigo burlarse de nosotros. Nos topamos con una enorme puerta que nos impedía el paso. Tomo un par de explosivos de mi cinturón y lo lanzo contra la puerta, derribándola.

-No somos cinco súper héroes, somos un equipo-aclaro. El Rey gordoniano gruñe y varios gordonianos vienen hacia nosotros.

Me adelanto y le doy una patada a uno lanzándolo contra el suelo. Se levanta y me intenta dar un puñetazo, lo esquivo tomándolo del brazo y lo lanzo hacia la pared, dejándolo inconsciente.

Veo que Raven está en aprietos, será mejor ayudarla. Salto sobre el extraterrestre e intento, pero él me lanza hacia el suelo. Logro hacer una acrobacia para evitar una mala caída. Otra vez, salto hacia él y le doy un puñetazo y una patada. En mi tercer intento, me toma la cintura con una mano, estrujando mis huesos. Me gira y me lanza hacia el otro lado de la sala. Esto dolerá por la mañana.

-¡ROBIN!-me llama la alienígena, preocupándose.

Me duele demasiado la espalda como para seguir combatiendo. Veo que la alienígena y el Cyborg noquean a uno pero rápidamente se levanta e inmediatamente manda a volar a ambos hacia mi lado. El brazo de Cyborg hizo un extraño ruido. Tengo una idea.

-¿Puedes transformarlo en algún tipo de arma?-pregunto.

-Puedo intentarlo-responde. Es como si desconociera por completo su cuerpo entero.

De repente, un gran número de gordonianos nos tenía rodeado a los tres.

-Aléjate de mis amigos-ordena Raven por detrás de ellos, ayudando a Chico Bestia-¡Azarath Metrion Zinthos!

¡Boom! Hizo explotar el lugar y caemos al agua. Vaya, es poderosa. Pero aún el Rey Gordoniano seguía en pie. Se dirige hacia ella y se quedan de frente, mientras el alarga sus garras. Antes de que pudiera lastimarla, el Cyborg le lanza un rayo azul laser con su-lo que parece-cañón sónico. El Gordoniano cae al suelo.

-Muy bien, sólo lo diré una vez-dice el Cyborg-: ¡Booya!

-¡Eso sí que fue sorprendente! Eres genial, Raven-dice Chico Bestia con gran emoción.

-Ah… gracias-agradece mientras lo soltaba.

-Será mejor irnos de aquí-comento-. Esto está a punto de hundirse.

Raven de nuevo nos envuelve con esa esfera de energía oscura y los eleva. Escucho como de a poco la nave se va hundiendo. Menos mal que salimos de allí.

Siento tierra firme en mis pies y veo que la energía oscura desaparece. La torre de los gordonianos está aquí, no veo nadie además de nosotros y escucho el sonido de las olas golpear las rocas: estamos en una isla.

. . . . . . . . .

La vista es preciosa. Puedo ver como los todos del cielo cambian por el amanecer, realmente hermoso. Lo mejor de todo es que podía ver la ciudad desde aquí.

-Es una linda vista-es como si Raven leyera mis pensamientos.

-Alguien debería construir una casa aquí-y Cyborg también.

Ignorando lo que dice Chico Bestia, no puedo creer que ya haya amanecido, y no he podido dormir. Ahora que lo pienso, ni siquiera tengo dónde hacerlo. Voy a extrañar la cómoda cama de la mansión. Habrá muchas cosas que extrañaré de la mansión, pero hay cosas que deberé sacrificar a partir de hoy: mi cama, por ejemplo. Es parte de ser independiente y responsable como héroe.

-Por favor-llama la alienígena, captando mi atención y la de los demás-, me veo… ¿Bien?

Tenía un traje diferente: es un top, una falda y unas largas botas color púrpura con el abdomen, brazos y piernas al descubierto, y se había quitado la corona. Es linda. Me acerco a ella, ya era hora de que dejara de llamarla con el término "alienígena", podíamos ser buenos amigos.

-Aún no sé tu nombre-digo. Mejor dicho, no sabemos su nombre.

-En tu idioma sería: Starfire-responde acercándose hacia mí.

-Bienvenida a la Tierra, Starfire-le doy la bienvenida. Era lo mejor que podía hacer ya que al principio la recibí con una gran batalla.

-Les agradezco a todos su valentía y su ayuda-continua-. Y quiero pedirles permiso para permanecer aquí-se quedará-: Donde las criaturas son extrañas, pero… también son muy gentiles-se ruboriza y… yo también lo hago. Supongo que estamos pensando lo mismo: El beso.

El día de hoy fue extraño: conocí a un chico que se transforma en cualquier animal, a un chico mitad robot, a una chica misteriosa, y una alienígena me besó. Pero más allá de eso, conocí a cuatro personas extraordinarias que me ayudarían poder progresar como héroe si ellos aceptaban formar un equipo. No me arrepiento de no haber dormido, ni menos de discutir con Bruce ¿Quién diría que contradecir a Batman podría traer buenas consecuencias? Gracias Bruce.

Seremos fuertes, seremos valientes, seremos… Titanes.


Notas de Autora: Bieeen! finalmente terminé el capítulo por dios :D Para los que no entendieron: este es el capítulo uno recién y me faltan... muchos más xDD

Muchas pero muchas gracias por comentar y por tomarse el tiempo a leer, se los agradezco mucho.

Espero que lo hayan disfrutado! Y les guste la historia en sí!

~Luna Anders~