Capitulo 28 La partida

Capitulo 28 La partida.

-Weasley- dijo Moody -hemos encontrado, después de mucho pensarlo para que tú puedas crear el escudo y al mismo tiempo los dos estén protegidos-

-ME NIEGO, NO DEJARE QUE NINGUNO LANCE LA MALDICION ASESINA A DONDE ESTE HERMIONE- dijo Ron.

-Es necesario- dijo Bill.

-No dejare que por mi torpeza le pase algo a ella- respondió Ron.

-No le pasara nada- dijo Remus.

-Ron tiene razón, son unos idiotas por siquiera pensar en entrenar usando la maldición asesina- dijo Ginny.

Molly iba a reprender a su hija, sin embargo, sabía que lo que la pequeña pelirroja decía era una gran verdad y que la idea de la Orden era una soberana tontería.

-No Ginny- dijo Tonks –todo ha sido cuidadosamente planeado-

-Lo mejor será que lo vean todos hija- dijo Arthur.

Todos salieron al patio, había varios de los miembros de la Orden incluidos la profesora McGonagall y Hagrid, quienes tampoco veían con buenos ojos la idea que había tenido Kingsley.

Kingsley y Ojo-loco se colocaron frente a frente separados por unos cinco metros, apenas kingsley hizo un guiño su oponente saco su varita a una velocidad sorprendente y dijo.

-Avada Kedavra-

Una floritura de la varita de Kingsley hizo aparecer un reluciente escudo de plata que detuvo la maldición asesina, el escudo estallo al contacto, pero logro detener a la maldición asesina.

-Lo vez Ron, ambos estarán seguros- dijo Tonks.

-y que pasara si a Hermione no le da tiempo a hacer es escudo- dijo Fred.

-Es muy arriesgado- añadió George.

-Kingsley estará al lado de Hermione, si Ron no logra aparecer su escudo el lo hará- dijo Charlie.

-Además la distancia a la que estará Moody será mucho mayor- agrego Bill.

Harry recordó que ya había visto antes hacer eso a alguien, había sido unos años atrás cuando vio a su antiguo director hacer lo mismo para detener la maldición que Voldemort le había lanzado, sin embargo Dumbledore había hecho que una de las estatuas del ministerio de Magia se interpusiera a la maldición.

Hermione miro a Ron, y el pelirrojo se dio cuenta de que ella estaba de acuerdo con la idea de la Orden y finalmente acepto. Sabia que aunque era peligroso, era una forma mas segura de poder aprender a aparecer el escudo a voluntad y así poder proteger a Hermione y ayudar a Harry, después de todo Voldemort jamás se imaginara que hay un poder mágico capaz de repeler la maldición asesina y eso le daría la ventaja a Harry.

Los entrenamientos habían comenzado y esta vez Ron se forzó a pensar en que Kingsley no estaba con ellos y que solo de el dependía el lograr repeler la maldición, todos los intentos de ese día fueron exitosos, los primeros escudos fueron bastante fuertes y lo dejaban exhausto por un rato, después aprendió que lo indicado era controlar la fuerza con la que se concentraba para invocarlo y así los últimos intentos del día eran escudos con la suficiente fuerza para repeler la maldición sin dejarlo cansado y podía hacer aparecer un escudo casi seguido de otro sin cansarse.

-Lo lograste Ron- dijo Hermione.

-Ahora hay que intentar que Ron lo haga con otras maldiciones- dijo una de las brujas de la Orden.

Y así fue los siguientes intentos fueron con maldiciones tenebrosas casi mortales, y Ron una vez mas pudo detenerlas una tras otra, hasta que estuvieron seguros de que podría hacerlo aparecer a voluntad.

Los chicos entrenaban todos los días durante varias horas con los miembros de la Orden y estaban mucho mas seguros de sus habilidades, Harry sin embargo después de mucho pensarlo había tomado una decisión, su varita seria inútil frente a la de Voldemort, ya una vez e habían enfrentado las varitas hermanas y la suya había sido la vencedora, pero no podía y no quería arriesgarse a algo así, así que recordando el regalo que le había enviado Dumbledore, el moreno estaba sentado en su cama y veía las dos varitas de sus padres, la de su padre era un poco mas larga que la de Lilly, tenia un mango tallado con runas, de hecho era bastante parecida a la de Sirius, la de su madre era mas delgada y parecía un cuerno de unicornio, vio su varita por ultima vez antes de guardarla y después tomo las de sus padres.

Al siguiente entrenamiento Harry decidió comenzar a entrenar con sus nuevas varitas, pensaba que seria difícil usar la varita de otro mago, sin embargo las varitas parecían reconocerle y se comportaban igual que lo hacia su propia varita hecha de acebo y pluma de fénix.

-Harry…esa varita no es la tuya- dijo Tonks mientras entrenaba con el.

-Potter no debes entrenar y menos enfrentarte a Voldemort sin tu varita- dijo Bill.

-La varita que escoge al mago es la que le dará mejores resultados- añadió Charlie.

-No debes de tomar ningún riesgo chico…déjate de juegos y usa tu varita- dijo Moody.

Fue McGonagall la que interrumpió esta vez.

-Albus nos dijo que había relación entre las varitas del señor tenebroso y de Harry- dijo la profesora.

-Ya le venció una vez enfrentando esas varitas- dijo Kingsley.

-Lo podrá hacer de nuevo- dijo Moody.

-No Alastor, de hecho es muy peligroso que ambas varitas se enfrenten, ya una vez la varita de Harry le venció, pero no puede arriesgarse a tener una desventaja, es mejor que aprenda a usar una varita distinta, los duelos entre varitas hermanas son muy raros y peligrosos, Albus lo dijo- interrumpió el profesor Flitwick.

-Pero una varita nueva es mas peligrosa, si no lo acepta como nuevo amo los hechizos pueden salir mal- dijo Bill.

-En el colegio de Aurores tenemos prohibido usar una varita que no es nuestra- dijo Tonks.

-En duelo podría fallarle y…..- dijo Kingsley.

-No le fallaran- dijo Remus con la voz más ronca de lo normal.

El se acerco a Harry y tomo las varitas, sus ojos se veían cristalinos, las tomo con mucho cariño y las miro mientras parecía que recordaba algo.

Hermione y Ron de inmediato entendieron que era lo que pasaba, eran las varitas de los padres de Harry, ambos miraban enternecidos a Remus.

-Las varitas le obedecerán- dijo Remus sonriendo –apuesto a que Harry ya lo comprobó- dijo el licántropo mientras le regresaba las varitas a Harry-

-Pero Remus…- dijo Arthur.

-Son las varitas de Lilly y Remus- dijo Hagrid.

-Son su herencia, esas varitas son suyas- dijo Remus.

Tonks ya se había acercado a Remus y sin decirle nada lo abrazo, ella sabia lo que estaba sintiendo, que una parte de sus recuerdos se abría, recuerdos dolorosos de separaciones y perdidas, Remus tampoco dijo nada, la abrazo y le sonrió.

Harry sonrió mientras veía a su viejo profesor, miro a los miembros de la Orden y le dijo.

-Usare estas varitas cuando me enfrente a el, funcionan tan bien como la mia, las he estado probando y me siento muy cómodo con ellas- dijo el moreno.

Los miembros de la Orden se vieron unos a otros como esperando tomar una decisión.

-Usare estas varitas- dijo Harry con convicción.

-Si Harry dice que las varitas le funcionan igual deben de creerle- dijo Ron.

-Harry seria un tonto si las usara sabiendo que no le responden como su varita- dijo Hermione.

-El es el que mejor sabe lo que siente al usarlas- dijo Ginny.

-Potter ya las probo, y si dice que funcionan créanle, y si no hay una forma muy simple de que ustedes queden satisfechos- dijo Draco.

-Malfoy tienen razón, Harry muéstrales lo bien que te funcionan- dijo Neville.

Los miembros de la Orden aceptaron la demostración, Harry era igual de bueno con cualquiera de las dos varitas de sus padres a como lo era peleando con su propia varita y eso era inobjetable.

-La mirada de Harry es diferente- dijo Ginny.

-La mirada de Harry es la misma- dijeron los gemelos.

-No lo es- dijo la pelirroja –hay un brillo distinto-

Hermione de inmediato lo comprendió, para Harry debía ser algo nuevo, era como estar cerca de sus padres, ella no se había dado cuenta hasta que Ginny lo dijo, años de conocerlo y aun no podía leer su mirada, en cambio con Ron era diferente, solo una mirada bastaba para entenderlo, por eso Ginny fue la primera que se dio cuenta.

Los chicos habían intentado regresar al refugio de los Potter, pero las suplicas de Molly los hicieron quedarse ahí definitivamente.

Sin embargo un acontecimiento marco ese día, Harry había estado intentando poner en practica un plan del que nadie salvo el sabia, dejo de usar la oclumancia y abrió su mente intentando poder captar alguna información que le sirviera a la Orden y lo logro, había tenido una visión, veía a nagini que reptaba en busca de alguna presa, estaba en un cementerio, Harry alcanzo a leer en la puerta que era el cementerio de Wiltshire, si la serpiente estaba ahí, entonces seguro de que Voldemort había cambiado su guarida a otro lugar, después de todo ya la había cambiado una vez, o al menos eso parecía al haberlos encontrado cuando fueron a buscar la piedra que escondía el secreto del heredero. Pensó en decirle solo a Ron, pero recordó que Hermione siempre había estado de su lado, y seria un juego sucio huir solo con Ron, debían ir pocas personas, y el numero perfecto era tres.

Harry busco quedarse a solas con Hermione y Ron y les contó lo que había descubierto, Hermione se alarmo por lo temerario de su actuar, Ron aunque parecía un poco alarmado la calmo.

-Necesitamos ir ahí- dijo el moreno.

-No Harry, no debemos ir solos, debemos de decirle a la Orden- dijo la castaña.

.No Hermione, la Orden insistirá en hacer un plan y tardaran días en decidirse a atacar, además eso los pondrá sobre aviso- dijo Ron.

-Lo mas importante es que debemos de hacer esto rápido, eliminar a nagini y si se puede lanzar un patronus que avise a la Orden donde estamos, con nagini muerta tenemos todo para poder derrotarle- dijo Harry.

Hermione dudo, pero sabia que era verdad lo que sus amigos decían, necesitaban hacer esto solos, y después llamar a la Orden y atacar a Voldemort, el factor sorpresa seria un golpe duro para ellos y mas duro si el se enteraba que sus preciados horcruxes estaban destruidos y finalmente acepto, y esa noche el trío salio de los limites de la madriguera y desapareció para aparecer lo mas cerca que pudieron del lugar donde Harry había visto a nagini.

Apenas habían visto a la enorme serpiente se escondieron, entonces Harry comenzó a hablar en parssel y la serpiente le obedeció, siguió su voz hasta que estuvo muy cerca, la castaña rápidamente arrojo hacia ella un frasco que rompió con un movimiento de varita instantes mas tarde la serpiente moría entre un siseo agónico cuando la poción destrozaba su cuerpo, todo fue tan rápido que al aparecerse y ver a la serpiente los tres olvidaron poner hechizos antiaparicion y muy tarde se dieron cuenta de que estaban atrapados y no podían huir, Ron fue el primero en reaccionar, tomo a Harry y a Hermione de la mano y echo a correr para encontrar algún lugar que estuviera fuera del hechizo y poder huir, pero vieron que ya era demasiado tarde, pues varias figuras vestidas de negro les salieron al paso.

Mientras tanto en la madriguera, Molly que había subido a buscar a los chicos se alarmo al no encontrarlos, y mas se alarmo, cuando se dio cuenta de que no estaban en ninguno de los lugares que pensó, llamo a gritos a los gemelos, quienes junto a los demás comenzaron a buscarlos por todos lados, minutos mas tarde todos se reunían en la sala, nadie los había encontrado, no había una nota, nada que les indicara a donde podían haber ido.

Ginny estaba aterrada de que Harry, Hermione y Ron hubieran ido a buscar a la serpiente, tenia la esperanza de verlos aparecer de un momento a otro por la puerta, pero eso no paso y se puso a llorar.

-No pensamos que fueran a hacernos esto- dijo Remus a Bill.

Un par de horas antes, mientras los demás entrenaban, Harry le dijo a Remus que quería hablar con Hermione y Ron sobre Ginny, el profesor pensó que no había nada malo en ello y dejo de practicar con ellos para unirse a Luna y Neville que entrenaban con Tonks.

-El señor tenebroso estará feliz de verlos- dijo la voz de una mujer que estaba a la sombra de un árbol –le encantara ver al heroico Potter, al traidor a la sangre y a la sangre sucia insoportable-

-No hables así de ella- escupió Ron que miro desafiante a Bellatrix.

-El pequeño Weasley es todo un hombre- dijo sarcásticamente la mortifaga-

-Lo suficiente para matarte si te atreves a insultar a Hermione una vez mas- dijo Ron.

No tenían escapatoria, estaban acorralados y frente a ellos poco a poco aparecían más y mas figuras, en verdad que Voldemort había logrado reunir un enorme grupo de seguidores, eran al menos el doble o quizás el triple de los miembros de la Orden, poco a poco el grupo se fue abriendo para darle paso a su maestro.

-Al fin…..el momento ha llegado Potter- dijo la fría voz de Voldemort que mostraba una sonrisa que le helo la sangre a Hermione y a Ron.

-Al fin- dijo Harry.

-No tienes quien te defienda- dijo el señor tenebroso.

-Ni tu tienes tus horcruxes- dijo Harry sonriente –los hemos destruido todos-

Eso borro la sonrisa que había aparecido en los labios de Voldemort quien miro con odio al trío, sin embargo volvio a sonreírles cuando vio a Hermione y a Ron.

-Una buena estrategia, lo que has hecho me molesta demasiado, pero puedo cobrártelo, tu destruiste mis preciados horcruxes, pero yo puedo destruir a tus amigos, una cosa por otra……- dijo Voldemort.

-No te atrevas a tocarle un solo cabello a Hermione- dijo Ron quien de inmediato se puso frente a la castaña.

-¿Y que harás si lo hago?- dijo burlonamente el señor tenebroso.

-Juro que te matare si intentas hacerle algo.

-Muy bien en ese caso me protegeré de tu ira- dijo sonriendo Voldemort mientras les daba la espalda –Mátenlos a los tres-

-Avada Kedavra- gritaron más de una veintena de mortifagos que estaba frente a ellos.

-Los amo- fue lo unico que dijo Ron.