8. Atando extremos…deshaciendo nudos.
Que Allen le haya dejado a Mugen a su cuidado no era el problema, si no lo que esto representaba. Desde que Tiedoll conoció al Brote de habas y a Mugen no había parado de acosarlo con preguntas sobre su relación con el frijol, o sobre el huevo.
"¿Cómo está el pequeñín?, ¿cuándo vendrá a ver a su abuelito?", "¿Cómo está Allen?, ¿ya lo invitaste a cenar como te dije?", "Salúdame a tu novio y a tu hijo"
Kanda sabía que su 'padre' era creativo, con eso de ser pintor y eso, pero a veces no podía comprender su capacidad de inventarse cosas de la nada. Como eso de que el Moyashi era su novio o que él era el abuelo de Mugen.
"¿Se van a divorciar?" preguntó su despistado padre adoptivo después de la trigésima pregunta acerca de Allen y su hijo, y claro la trigésima vez que Kanda se reusaba a contestar.
Daisya interrumpió muy elocuentemente la unilateral charla cuando se ahogo con el trozo de pescado que iba a consumir, 'bien' pensó Kanda 'se lo merece', porque aunque aún no había dicho nada sobre el frijol, el menor sabía que simplemente se estaba preparando para soltar un comentario mucho peor, como era su costumbre. Estuvo a punto de detener a Marie y dejar que su otro hermano se ahogara…pero el viejo se pondría insoportable si aquel payaso muriera, así que dejo que el mayor de sus 'hermanos' socorriera al otro.
"Apuesto que el pequeñín lo dejo por el genio endemoniado que su esposita se carga" dijo Daisya apenas recuperó el aliento.
Marie no intervino cuando Kanda se le lanzó al otro, su hermano había cavado su propia tumba.
"Es una pena" dijo Tiedoll ignorando la pelea entre sus dos hijos menores, "Allen dijo que le gustaba el pescado"
El mayor sólo asintió, si su padre estaba bien ignorando a los otros él lo podría imitar, por su salud mental claro esta…
"Espero que pronto venga a vivir con nosotros, no es bueno que el niño esté tanto tiempo sin sus padres…"
…Bien ignoraría a sus hermanos y a su padre, Marie sacó sus audífonos y se los puso sin ningún remordimiento. Por cosas como estás es que pensaba que era el único cuerdo en su familia.
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Si tienes que decir la verdad a los demás hazles reír o de lo contrario te matarán. (1)
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Allen despertó con un dolor de cabeza impresionante, si tuviera la edad legal para beber y la curiosidad para hacerlo estaba casi seguro de que así se sentiría la resaca, después de años de ver como Cross se levantaba con un humor de perros al día siguiente de una de sus juergas, podía ver en su propio reflejo rasgos del mismo padecimiento.
La cosa es que no había tomado, simplemente había asistido a una cena familiar; al parecer convivir con su parentela tenía los mismos efectos nocivos que el alcohol.
"Y hoy tengo dos exámenes y la primera reunión para redactar el trabajo final de la profesora Klaud" Allen valientemente reprimió un quejido, "No podría ser peor, ¿verdad?" preguntó a su reflejo.
La persona en el espejo le regresó una mirada algo maniática y desesperada. Bonita forma de iniciar el día.
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Ya saben eso de las leyes de Murphy, ¿no?
Por sí mismas, las cosas tienden a ir de mal en peor.
Cuando todo va mal…No reniegues, que te podría ir peor
Digamos que Allen terminó por arruinar su suerte por sí mismo.
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Una semana, eso era lo que les quedaba de tiempo juntos, después de entregar el reporte final y el huevo, oficialmente él y el Moyashi no tendrían nada más que hablar. No es que fueran amigos, Allen era amigo de Lavi, y él por otro lado formaba parte de una alucinación muy compleja del conejo donde según su mente retorcida él era su mejor amigo. Se llevaba bien con Lenalee, por decirlo de una manera, pero aquella mujer era la mejor amiga de Allen, no la suya.
Eran rivales, así era su relación con la fregona con patas…y sí a veces le gustaba pasar tiempo con él, es porque definitivamente tanto tiempo de cercanía con aquél conejo atarantado le había dañado algo. El único amigo que reconocía tener era Alma, eso claro gracias a que lo conocía de niño, a una edad en que él no sabía mucho del mundo y no pudo reconocer a tiempo el error que cometía.
Regresando al tema, una semana y Kanda sería libre, ignoraría esa opresión extraña en su pecho nada más al recordarlo y se concentraría en rendir bien todos los exámenes, hacer un excelente reporte, empezar a escribir cartas para las Universidades que le interesaban y persuadir, amenazar en realidad, a algún profesor para que le extendiera una carta de recomendación.
Aquél era un plan a prueba de tontos, a su corazón más le valía ponerse al día.
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El primer día en que se reunieron para redactar el trabajo fue algo caótico.
Allen llegó diez minutos tarde gracias a Lavi, quien insistía en acompañarlo citando una tras otra excusas estúpidas, afortunadamente llegó Lou Fa y lo arrastró para que le ayudará en el trabajo que sí era de su familia.
"Pero también soy como una madre para Tim" chilló el pelirrojo al verse separado del peliblanco, "tengo mucho que aportar"
"Oh, eso utilízalo para el reporte de Yoshi ahí te dejaré expresarte todo lo que quieras" repuso enojada la otra chica y le dio una mirada de disculpa a Allen, "Lo siento Allen"
"No te preocupes" todo era culpa de Lavi, pero lo último no lo dijo prefiriendo mejor sólo sonreír.
Diez minutos tarde y Kanda, Allen estaba seguro de ello, debía estar más que enojado. No creía que contándole la interrupción de Lavi le ayudará en algo, así que se preparo mentalmente y se estiro hasta adoptar una postura de confianza, la postura le duro hasta estar dos metros lejos de la mesa en la que habían quedado; la mirada gélida que le dirigió el japonés fue más que suficiente para quitarle la seguridad.
"Siento el retraso Kanda" se disculpó Allen, esperando que eso ayudará un poco a disipar el ambiente tenso entre ambos.
"Tch" chasqueó la lengua el otro y no hizo ningún comentario más acerca del tema, se limitó a sacar sus notas, "Yo: introducción y de la primera a la tercer semana del desarrollo, tú te encargas de la cuarta y quinta, conclusión y post-mortem"
Y con eso Kanda lo ignoró durante una hora, hora que Allen pasó tratando de hablarle, sí había llegado un poco tarde pero tampoco para tanto. Lo de la división de trabajo era inteligente, pero tenía que haber más retroalimentación por parte de ambos sí quería sacar una buena calificación.
"¿Kanda?"
"Cállate de una vez brote de habas, tu voz chillona me desconcentra" gruñó cabreado el pelilargo y por sí las dudas le lanzó una mirada fulminante para rematar.
Allen sintió como sus nervios se crispaban y su propia personalidad endemoniada salió a flote de inmediato. Hoy no había sido el mejor de sus días desde que despertó, y ser tratado así por Kanda a pesar de haberse disculpado y de no haya sido realmente su culpa, termino por sacarlo de sus casillas. Al diablo la biblioteca y su norma de silencio.
"¡Ya estoy harto!" empezó a levantar la voz, "Llevó una maldita hora tratando de que me hagas caso y hacer este estúpido trabajo de la mejor forma, pero no me haces caso, mis comentarios también son válidos y no sólo los tuyos vale, estúpido BaKanda; me importa una mierda si no te interesa, pero a mí sí, necesito pasar una nota alta si quiero entrar a la Universidad que quiero y dejar atrás a la excusa de guardián que tengo…así que cuando estés dispuesto a escucharme me buscas"
Y con eso último, sorprendiendo a más de uno con sus gritos y el uso de groserías, salió furioso de la biblioteca; ignoró los propios gritos de la encargada tratando de detenerlo para sancionarlo, incluso el sonido estridente que soltó Tim cuando comenzó la discusión. Allen estaba tan furioso que todo parecía ver rojo y como en un túnel, seguía caminando sin dirección.
Su único pensamiento era alejarse lo más lejos posible de Kanda.
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Kanda se quedó congelado por unos momentos después del desplante del Moyashi, nunca había visto al frijol tan molesto desde que lo conocía. La única vez que lo había visto furioso fue cuando su estúpido guardián le dejó más deudas como regalo de cumpleaños, pero ni siquiera eso había hecho que soltara tantas groserías como ahora.
No sabía si sentirse orgulloso de sí mismo, por al fin haber hecho que el siempre-caballero Allen Walker vociferara como cualquier mequetrefe; o hacer lo políticamente correcto y sentirse ¿culpable?, ¿preocupado? Lo primero debía ser.
Porque Kanda sentía esa sensación de placer al sacarle otro tipo de expresión al brote de habas, al ser el único que lo podía poner en ese estado. Incluso si dicho estado no era positivo. Pero incluso así, por un momento, Kanda pensó que el chico se veía radiante.
Con los ojos grises que parecían echar chispas y las mejillas rojas del coraje, lo tensos que estaban sus labios y como sus cejas se fruncían; las palabras siendo escupidas y ese tonto acento Inglés más marcado que nunca. Fueron cosas que trato de desechar tan rápido como cruzaron su mente.
Escuchó el pitido del huevo a su lado y tronó la lengua irritado, nunca había hecho algo así ese artefacto del demonio, pero tampoco es que Allen hiciera ese tipo de desplantes a menudo, así que el pelilargo supuso que el estado era causa de los gritos.
"Deja de llorar Mugen, tienes que ser fuerte" le dijo el japonés cuando levantó el huevo hasta posicionarlo frente a su rostro, "Yo grito y no te pones así, no seas llorica y vamos a buscar a ese estúpido Moyashi"
El pitido cesó, para fortuna de sus oídos, volvió a dejar por un momento el huevo y se dedicó a guardar sus cosas y las que frijol atarantado había dejado, quería irse de ahí antes de que la responsable de la biblioteca regresara de perseguir al Moyashi y decidiera reprenderlo a él.
Ahora tendría que ir a buscar al peliblanco, cosa que no le causaba gracia, su día iba cada vez de mal en peor.
Primero su estúpido 'padre' con sus tontos comentarios tan temprano por la mañana, acompañados de la sonrisa burlesca de Daisya. Para luego recibir un mensaje de una de las personas más odiosas que haya conocido y que no era Lavi remató su mañana.
Y el Moyashi que llega tarde por estar tonteando en quien sabe que cosas. Pero ese maldito mensaje.
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De: 519-14X-XXX
·Imagen Adjunta.
Por si tenías curiosidad de lo lindo que se ve mi Allen-chan durmiendo, disfrútalo que es la única forma en lo que verás, Samurái-san.
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Con todos esos emoticones burlándose y esa estúpida foto(2) que su rival le mando. Una donde se encontraba su rival de kendo, con su usual cabello negro despeinado y esos ojos ámbar arrogantes mientras su cara se transformaba en un expresión de triunfo, sentado muy junto a un relajado Allen durmiendo plácidamente. Ambos vestían de traje, una visión no muy distinta a la algo formal vestimenta que Allen usaba usualmente, pero sin duda el Moyashi estaba vestido para un evento más importante que ir a clases. Era algo que no había visto hasta ese momento.
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Yo:
Ya lo he visto dormir, imbécil.
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El día del campamento, cuando había permitido que la fregona con patas se quedará durmiendo sobre su hombro más tiempo del que podía explicar.
Lo que le molestaba era el hecho de que lo dejará a cargo de Mugen para ir quien sabe donde con Nea, cuando Allen sabía perfectamente lo mucho que odiaba al otro tipo. Por eso había sido especialmente más borde con el otro joven, tratando de hablar lo menos posible; no tenía ganas de decir más de lo que le correspondía, con esas ganas de reclamarle desde que vio la foto, prefirió ser cortante.
Pero por lo visto no funciono y termino por ser Allen quien perdiera la cordura al final. Ahora tenía que pensar como ese chiquillo y buscar en que lugar se había metido.
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Para cuando Allen llegó al salón de música ya se encontraba más tranquilo y algo arrepentido de su desplante.
"No me dejarán entrar a la biblioteca por lo menos una semana" refunfuñó el peliblanco mientras se sentaba en el taburete frente al piano, deslizando con cuidado la yema de sus dedos sobre la superficie fría y lisa de las teclas.
Era uno de los lugares de la escuela en los que Allen podía relajarse totalmente, el salón de música con su adorable piano de cola color blanco y el salón de entrenamientos del club de Kendo. El primero porque le gustaba tocar el instrumento, el segundo porque la mayoría de las veces ahí se encontraba Kanda.
Pero tan enojado como estaba con el nipón, no le apetecía ir a un lugar que estuviera lleno de recuerdos de él.
Cerró sus ojos y colocó sus manos en posición, empezó a tocar una nana que no necesitaba de leer ninguna partitura, una canción que hay tocado cientos de veces desde que se la enseñaron. La canción que Mana le regalo cuando lo adoptó, una canción de cuna que después de la muerte de su creador sólo otras dos personas saben como tocarla, su hijo Allen y su hermano Nea.
Dejo que las conocidas notas brotaran de sus manos, mientras suavemente comenzaba a tararear las estrofas hasta que estás se convirtieron en palabras.
"Y entonces el chico calló dormido
La llama dentro de las cenizas respirables, uno, después dos
El bulto flotante , el querido perfil(3)…"
Allen abrió los ojos abruptamente al escuchar la puerta abrirse y ver a Kanda recargado sobre el marco de ésta.
"¿Cómo se llama la canción?" preguntó Kanda al ver que se había deteniendo por completo.
"La melodía del catorceavo" dijo Allen en un susurró.
"¿De quién es?"
Allen negó con la cabeza y soltó aún más bajo que era de Mana, Kanda no dijo nada más pero se acerco al otro después de cerrar la puerta.
"Es buena" dijo Kanda después de un incómodo silencio.
"Hmm"
El joven Walker volvió a comenzar la melodía, aunque está vez se limitó a tocarla sin añadirle voz, concentrándose en los sentimientos que esta evocaba en él y tratando de plasmar eso en su interpretación. Kanda se sentó con cuidado al lado de él, el taburete no era tan pequeño, pero si lo suficiente para que ambos chicos quedarán hombro con hombro en el.
Sí a Allen le pareció algo extraño no dijo nada y continuo tocando, Kanda no entendía porque había decidido sentarse así cuando había sillas desperdigadas por todo el salón. Pero ahí estaba, sentado junto al chico que hasta hace un rato no quería estar cerca de él, escuchando con atención la canción que tocaba al piano, las expresiones que el joven pianista hacía inconscientemente.
Había sido sincero Kanda cuando le dijo que era buena, debía ser muy importante para Allen sí la tocaba de esa manera. Ambos no dijeron nada hasta que terminó de tocar la melodía y se quedaron en silencio un poco más de un minuto después de ello.
"Lo siento" rompió el silencio Allen, "no era mi intención hacer una escena"
"Tch, por ignorarte"
Kanda no se disculpó tal cual, pero por tratarse de él esas simples palabras ya eran algo grande, Allen sonrió un poco al ver el gestó incómodo de Kanda.
"¿Por qué mentiste?" preguntó Kanda de repente, aunque después de lanzar la pregunta se maldijo para sus adentros porque no iba a decir nada sobre eso.
"¿Mentir?"
"Dijiste que tenías visitas, no que saldrías con aquel idiota"
"¿Nea?, tuve visitas Kanda…mi hermosa pero totalmente desequilibrada familia vino a verme, sólo fueron algunos pero Nea no fue" dijo confuso el peliblanco.
"¿Qué es esto entonces?" gruñó Kanda aventándole el celular con la foto abierta, aquella maldita imagen que le había arruinado la mañana.
Allen vio con detenimiento la fotografía que se mostraba en la pantalla del celular, una foto donde él estaba durmiendo al lado de su 'tío'.
"Esta foto es de un par de meses, cuando fuimos a la casa del Conde(*) para la reunión anual de familia" dijo Allen regresando el celular a su dueño, "Terminó algo tarde y termine durmiéndome sentado en un sillón de la estancia, Nea debió haber llegado después y haber tomado la foto".
"Tch"
"¿Eso es lo qué te tenía de mal humor?" preguntó Allen con humor y ensanchó aún más su sonrisa al ver como había algo de color en las mejillas de Kanda y este trataba de darle la espalda.
Kanda era un idiota, pero era tan lindo cuando estaba celoso.
"Sabes, Yuu ha encontrado su razón" le dijo Karma crípticamente. "Buena suerte, razón-san"
Las palabras que le había dicho Alma unos días antes retumbaban en su cabeza, y esta vez sonaban menos disparatadas que la primera vez que se las dijeron.
Allen tomó aire y se dispuso a hacer la cosa más valiente o estúpida, dependiendo a quién preguntarán de su vida. Apoyó su frente sobre el hombro de Kanda y se quedó apoyado ahí mientras decía lo que hace mucho quería.
"BaKanda torpe, no tienes porque ponerte celoso de nadie…no cuando eres tu el único idiota que quie- me gusta"
Se hizo un silencio sepulcral y Allen no se atrevía a levantar su cabeza del hombro del otro, por fin había dicho lo que hace meses había empezado a sentir, bueno más o menos, pero que no puedes soltarle todo de golpe a Kanda, no con el genio de perros que se carga.
"Oi Moyashi" le llamó Kanda después de unos minutos, Allen levantó la cabeza con cautela, cuando el nipón vio que tenía su atención y el peliblanco le veía a los ojos continuó, "No me vuelvas a llamar así o te hago pedazos, mi nombre es Yuu"
Y cortó la distancia que separaban sus labios con firmeza, el primer contacto fue duro porque Kanda no sabe hacer las cosas con delicadeza, pero Allen movió su cabeza y suavizó el beso. El primero.
Los labios de Kanda eran suaves y cálidos, y eran más de lo que Allen pudo haber imaginado, el pelilargo tenía los ojos cerrados pero sus facciones estaban relajadas. Allen sonrió en el beso y cerró los ojos también, concentrándose en disfrutar el momento.
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Sí a Allen le hubieran dicho hace unos meses que sólo le bastaría un proyecto descabellado y ser el esposo del irascible Kanda Yuu para conquistarlo, Walker su hubiese reído en sus caras, buenos modales al diablo.
Sí se lo decían a Kanda, no estarían vivos, así que no vale la pena planteárselo.
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En la naturaleza nada es siempre correcto. En consecuencia, si todo fuera bien ... algo estaría equivocado(4).
Lo bueno es que la historia entre Allen y Kanda había varios baches y desviaciones, así estaban protegidos de esas leyes.
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"Kanda, ¿dónde está Tim?" preguntó Allen cuando por fin se separaron.
Kanda bajo la vista a su regazo y se dio cuenta que el huevo ya no estaba donde lo había dejado, pero sí había rodado hasta estar a la mitad del salón, con una luz gris saliendo por el sensor y unos pitidos suaves algo lastimeros.
"¡¿Tiraste a nuestro hijo?!"
"Porque un Brote con Habas se me abalanzó" se defendió Kanda dejando ir a Allen cuando este le dio un codazo para ir corriendo a levantar a Mugen, "Che"
"Espero que eso no salga en el reporte" refunfuñó Allen preocupado, sobando con cuidado el huevo, "Sh, sh, Timcanpy, mami no quiso soltarte"
"Ya te dije que no seas llorica, Mugen" agregó Kanda desde el taburete.
"¡¿Qué le dijiste qué al niño?!" gritó Allen enojado.
Ahora Kanda tendría que ir hasta allá y callar al frijol, si era con otro beso u otra cosa dependería de que tan generoso se sintiera.
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N/a: ¿Sorpresa?, ¿cómo están todos?, ¿ya leyeron el nuevo capítulo de DGM?, porque sí no es así háganlo asap, créanme que este capítulo se termino de escribir gracias a el. Porque iba a ser débil y conmemorar la salida del capítulo con un montón de viñetas de hace un par de años que estaban en mi disco duro, y el primer capítulo de un nuevo WIP Yullen que estoy escribiendo. Pero ya ven, obtuvieron el último capítulo de Control Paternal y como adicionalmente en algunas horas, unas viñetas que quizá ya no tengan tanto sentido como la primera vez que las escribí y con los últimos acontecimientos del manga, pero que a su modo son más Yullen para ustedes.
Espero sus comentarios como siempre, y antes de que salgan lágrimas y no me dejen ver el teclado con claridad, quiero decirles que sí es el último capítulo del fic, que sí había dicho que serían diez, pero lo último que viene es el epílogo…Esto que ven aquí es la conclusión que tardo años en escribirse, y siete capítulos + un prológo en llegar a un beso.
Ahora lo único que queda son atar los cabos sueltos, dar esperanzas y ver más de esos dos en acción pero ahora con besos incluidos, no tardará mucho, se los prometo; espero verlo por aquí leyendo el epílogo.
(1)Oscar Wilde. Escritor, poeta, dramaturgo.
(2)Sí quieren ver la foto, am, les recomiendo leer la Noche: 222, lo pueden ver en mangahere. Aprovechen y lean el capítulo, que fue una musa sorprendente para que terminará este cap de CP.
(3)Ya saben que canción es, pero pueden volver a escucharla aquí: ww w. youtube watch ? v = p347HTRkbTk
(4)Adición a las leyes de Murphy
(*) Por ahí había salido en un review algo sobre esto, le llamó el 'Conde' a Adam, no porque sea su nombre, si no por su título nobiliario, no creo que Allen esté muy en confianza con él para decirle Adam y tampoco me atrae mucho
