Capitulo 30 Un nuevo comienzo.

Un fulgor dorado cubrió al trío, Harry sintió como la varita de James se soltaba de su mano, había algo que lo llamaba a voltear, pero no quería hacerlo, sabia lo que vería, esto no era producto de la casualidad, las maldiciones imperdonables rebotaban contra el escudo que los había cubierto, las lagrimas comenzaron a derramarse por sus verdes ojos, sabia lo que tenia que hacer, así que con toda la rabia y dolor que sentía en ese momento se agacho para levantar la varita.

Mientras tanto en la madriguera Los Weasley estaban desesperados por encontrar al trío, Ginny lloraba sentada en el sofá, Lupin maldecía el momento en que se habían dejado engañar por Harry y los dejaron solos, Molly estaba desesperada por poder encontrarlos.

Bill fue el único que pudo guardar la calma y pensaba en la forma de encontrarlos, pero fue hasta que vio a su hermana llorando y se fijo que en su cuello no colgaba al pendiente que el había encantado para rastrearla cuando sospecho que Harry y los demás se irían.

-Ginny, ¿Dónde esta el pendiente que te di?- pregunto esperanzado el mayor de los hermanos Weasley.

La pelirroja tardo en responder.

-Se lo di a Harry- contesto ella.

Bill saco su varita e hizo un complicado movimiento, cerró los ojos y los abrió rápidamente.

-Se en donde están, rápido llamen a la Orden- ordeno el joven mientras lanzaba su patronus.

Los demás hicieron los mismo, rápidamente la madriguera se lleno de brujas y magos que estaban dispuestos para la batalla.

-están en cerca de wildshire, en un cementerio, y están en peligro- dijo Bill.

Apenas dijo estas palabras, todos comenzaron a usar la aparición.

Harry veía lentamente a los mortifagos evitando las maldiciones imperdonables que rebotaban contra ellos, unos no pudieron evitar el rayo esmeralda y cayeron muertos, Voldemort lo miraba con rabia, de pronto como surgidos de la nada comenzaron a aparecer rujas y magos, la Orden del Fénix en pleno, vio a los gemelos, a McGonagall, a Draco, a Neville, a muchos otros que apenas conocía de vista, poco a poco el escudo dorado fue desapareciendo y el se negó a voltear, tenia los ojos anegados de la grimas, sabia lo que iba a pasar si volteaba, quería negarse a hacerlo, quería obligarse a pensar que después de la batalla lo vería como tantas veces.

Harry corrió hacia Voldemort y lo enfrento con toda la rabia y odio que tenia, con todo el amor que sentía en ese momento, con toda la tristeza que lo embargaba.

La batalla fue cruenta, las maldiciones volaban por todos lados, Voldemort se burlaba de el y de sus lagrimas, Harry lanzo una y otra vez la maldición asesina sin lograr dar en el blanco.

-Lloras por que eres débil- decía Voldemort.

Harry sentía que su alma se partía en pedazos y solo podía sentir odio, odio cruel y vil que le lastimaba mas a el que a Voldemort.

-Solo Potter, te quedaras solo-

Los puños del moreno se crispaban de furia cuando escucho esas palabras y atacaba sin dar cuartel, pero su oponente no se molestaba más que en desviar sus ataques, hasta ahora no había lanzado ningún ataque físico contra el moreno.

-ese es tu destino, sabes que no hay nada que puedas hacer, estas condenado a perder a todos los que amas-

La batalla parecía en cámara lenta, ahí estaban los gemelos atacando a Bellatrix, Draco enfrentándose a uno de los hermanos Carrow, Remus combatiendo a Lucius, había algunos cuerpos caídos, pudo ver como uno de los miembros del ejército de Dumbledore caía bajo la maldición asesina.

-están perdiendo, es una batalla que jamás ganaran- dijo la fría voz de Voldemort.

El alma de Harry estaba fría y marchita, no había esperanza que lo consolara, hoy había perdido algo tan importante que ni la sola idea de terminar con Voldemort lo hacia sentir mejor, un frió se fue apoderando de el, las risas de su oponente le habían congelado.

Han muerto por mi culpa

Se dejo caer de rodillas frente a Voldemort y soltó su varita, un destello de la de Voldemort la envió muy lejos, Molly y Arthur corrieron para ayudarle pero tres mortifagos les salieron al paso y dos mas los siguieron acorralándolos, había superioridad numérica de los mortifagos, apenas podían defenderse, hasta que llegaron Mia y Charlie a ayudarles.

-Es el final de un juego Potter- dijo Voldemort –uno en el que llegaste muy lejos, mas de lo que jamás debiste llegar, pero llegaste por que te lo permití, por que muchos dieron sus vidas por ti-

Los ojos de Harry estaban inundados de lágrimas, sabia que era cierto, sus padres, su padrino, Dumbledore, estaba listo para lo que vendría.

-No tú no has tenido la culpa de nada de eso- dijo la voz de Lily.

-Nunca pienses que eres el culpable hijo- dio la voz de James.

-Sigues vivo por algo Harry- dijo Sirius.

-Harry sabes que tienes algo que hacer- dijo Dumbledore.

Voldemort lanzo la maldición asesina.

El moreno rodó con la agilidad de buscador como si esquivara una Bludger en el campo de quidditch, Voldemort estaba sorprendido, jamás espero que un enemigo que creía vencido se escapara una vez mas de las garras de la muerte, Harry aprovecho ese desconcierto para sacar de la bolsa trasera de su pantalón la varita de Lilly, sabia lo que tenia que hacer y se enfrento a Voldemort, el señor tenebroso le lanzo una vez mas la maldición asesina seguro que esta vez no habría forma de que su victima escapara.

Harry sabia que estaba perdido, el no era Ron, no podía aparecer un escudo que le salvara, pero una voz en su mente le recordó que a su manera el también podía rechazarla, un rápido movimiento de varita y conjuro un escudo de plata que hizo rebotar la maldición a Voldemort, que no tuvo tiempo de reaccionar y cayo muerto bajo su propio odio.

Decenas de magos comenzaron a aparecer, eran aurores, habían tardado pero al fin lograron llegar y junto a los miembros de la Orden vencieron a los mortifagos.

Harry corrió hacia donde estaba Ron y lo encontró tirado en el suelo, la castaña estaba junto a el abrazándole, ninguno de los dos se movía, de inmediato los ojos del moreno se llenaron de lagrimas, lagrimas de tristeza mezcladas con impotencia de no poder hacer nada, poco a poco los Weasley se reunieron con el, Molly y Arthur se acercaron a su hijo y a Hermione, los demás no podían reaccionar, parecía que no creyesen lo que sus ojos veían.

La comunidad mágica se entero al amanecer que el mago tenebroso mas grande de todos los tiempos había sido derrotado para siempre, los magos del ministerio por órdenes del ministro lo incineraron y desaparecieron las cenizas, como si con ese acto borraran todo su recuerdo.

Bill finalmente se acerco a sus padres y noto que aunque muy débilmente ambos respiraban. Sin dudar ni un solo instante.

-Están vivos, tenemos que llevarlos a San Mungo- dijo Bill.

Rápidamente Charlie se acerco y tomo en brazos a Hermione, mientras que Bill hacia lo mismo con Ron, ambos hermanos usaron la aparición conjunta para acudir al hospital mágico, en donde de inmediato ambos fueron atendidos.

Harry no lo pensó dos veces sin pensar en nadie mas rápidamente se apareció en San mungo y corrió hasta encontrar a los Weasley, unos segundos mas tarde todos los demás estaban ahí y esperaban con ansias que alguno de los medí magos salieran para informarles del estado de ambos.

Las horas pasaban y no tenían noticias, finalmente un sanador apareció con semblante serio.

-Esto es un caso que no habíamos visto, no tienen energía mágica, están muy débiles y en peligro de muerte- dijo el sanador. -¿Qué les hicieron, por que trajeron a dos muggles a un hospital mágico?-

Los Weasley se quedaron de piedra cuando escucharon que Hermione y Ron eran muggles.

-Participaron en la batalla contra Voldemort- dijo Harry -Ron libero toda su energía mágica para crear una barrera que nos protegiera de las maldiciones imperdonables que nos lanzaban los mortifagos-

-Pero….y Hermione ¿Qué le paso a ella?- dijo Ginny.

Nadie dijo nada, por que ninguno de ellos tenía idea de que fue lo que había pasado.

Sin embargo Draco si tenia una ligera idea de que era lo que había pasado, así que una vez que el medi mago se retiro lo comento con los demás.

-Cuando estábamos en el refugio Hermione menciono que los magos sangre limpia cuando dejan ir su energía mágica no lo resisten y mueren, mientras que los mestizos son más resistentes a eso y se convierten en muggles sin recuerdos- dijo el rubio.

-Pero en ese caso Ron estaría muerto, y Hermione no sabia como invocar un escudo como el de Ron- dijo Harry.

-¿Y si Hermione libero su energía para ayudar a Ron?- dijo Bill.

Los Weasley respiraron tranquilos cuando los medí magos les dijeron que ambos se recuperarían, sin embargo había un problema, y es que ambos no tenían recuerdos, así que decidieron que a ambos les implantarían recuerdos muggles.

-Los medí magos no saben cuando despertaran, así que cuando despierten les podríamos implantar recuerdos de una vida muggle- dijo Draco.

-Ese no es el problema- dijo Neville, el problema es como haremos para juntarlos, si por medios mágicos no podemos enamorarlos.

-Si no podemos con magia entonces tenemos que hacer algo, tenemos que encontrar la forma- dijo Ginny.

-No- dijo Remus.

-Remus, tenemos que hacer algo por ellos- dijo Tonks.

-Lo que hay entre ese par es mas fuerte que cualquier cosa, incluso que la falta de recuerdos- dejemos que se conozcan y ellos harán el resto- dijo el licántropo.

-¿Y si no funciona?- dijo Harry.

-Funcionara- dijo Lupin muy seguro de si mismo.

-Cuando se enamoren volveremos a implantarles recuerdos de su vida mágica- dijo Harry.

Las siguientes semanas todos colaboraron, cada uno junto recuerdos de Hermione y de Ron, con la castaña fue mas difícil, por que los que mas recuerdos tenían de su vida habían sido sus padres y con ellos muertos, solo podían darle a Hermione recuerdos desde que la conocieron, sin duda iba a ser una fuerte impresión cuando les contaran quienes eran y por que no tenían recuerdos propios, pero todos confiaban en que las cosas se solucionarían.

Hermione fue la primera en despertar, y tal y como lo sospechaban no tenia recuerdos, apenas despertó, el medí mago la durmió enseguida pues estaba muy alterada y no convenía que se alterara mas. Le implantaron recuerdos ella era huérfana y había trabajado en una librería sin embargo había sido despedida y tuvo que buscar un nuevo empleo, pero para ello tenia que realizar un cambio de casa que se realizaría en un mes, mientras tanto le consiguieron un apartamento, y a sus vecinos les implantaron recuerdos de ella para que todo fuera de lo mas normal, con Ron pasaría mas o menos lo mismo, cuando fuera dado de alta le llevarían a vivir a Ottery St. Catchpole, donde la comunidad mágica se vio bastante cooperativa de ayudar a los Weasley, los gemelos rentaron ahí un local y abrieron un local con bromas muggles para que Ron lo atendiera, Remus se haría pasar por su jefe.

Ron tardo dos semanas mas en despertar, y lo mismo hicieron con el, le implantaron recuerdos muggles de ser empleado en una tienda de magia, también era huérfano y no había podido continuar con sus estudios en la universidad después de la muerte de sus padres.

Hermione y Ron estaban separados y no los dejaban salir de su habitación, les habían hecho creer que habían tenido un grave accidente automovilístico, los medí magos les habían puesto vendajes y yeso para hacer mas creíble la situación, los Weasley y los demás ya no los veían, sin embargo siempre había alguien en el hospital que estaba pendiente de todo.

Los meses fueron bastante difíciles para los Weasley y compañía, ya que a pesar de sus inmensas ganas de estar junto a Hermione y Ron no podían hacerlo, sin embargo Ginny se las había ingeniado para pode entrar a ver a ambos y se disfrazo de enfermera, cuando Molly se entero se enojo mucho, pero mas tardo en enojarse que en ponerse a preguntar acerca de cómo encontró a su mejor amiga y a su hermano.

-Ron para variar esta enojado, a cada momento se queja de que ya esta aburrido y quiere salir, Hermione por su parte esta bastante molesta también, y me ha pedido que le lleve algo para leer- dijo la pelirroja.

Todos se rieron, ya que si bien habían quedado sin recuerdos, al menos tenían el consuelo de que muy en el fondo seguían siendo los mismos, Hermione una estudiosa sin remedio y ron un enojon en todo el sentido de la palabra.

Estaban mas animados, el haber descubierto que en fondo seguían siendo iguales, les hacia tener la esperanza de que pronto podían hacer que se conocieran y se enamoraran, Remus era el que mas seguro estaba de ello.

Cuando la fecha para que ellos estuvieran juntos llego, todos planearon métodos según ellos infalibles para que ellos se conocieran, pero esta vez fueron Remus y Harry los que se opusieron, ellos sostenían que debían de dejar que fueran ellos los que se conocieran, después de todo era una comunidad pequeña y no tardarían en conocerse, sin embargo todos estaban a la expectativa de ese encuentro, sabían que Ron comía diariamente en la nutria saltarina, y siendo Hermione una recién llegada sin duda que preguntaría por la única hostería disponible para ir a comer en lo que se instalaba, y así fue.

Los Weasley acompañados de los amigos mas cercanos ocupaban una enorme mesa y estaban a la expectativa de lo que iba a pasar cuando se encontraran.

Y lo que paso los dejo satisfechos a todos.

La nutria saltarina era una hostería que se ubicaba en Ottery St. Catchpole, estaba inusualmente llena, la mesera caminaba de un lado a otro sirviendo jarras de vino y cerveza, había pocas mesas libres, la mas grande de todas esta atestada de gente que conversaba en voz baja, una persona entro, la mesera se acerco a ella y la condujo a una de las mesas pequeñas que estaban libres, sin embargo mientras pasaban a la mesa, un comensal se levanto de su mesa y se dio vuelta sin fijarse que había una persona, se escucho un quejido y el golpetear de varios objetos en el piso, el comensal se apresuro a darle una mano a la otra persona para que se levantara y acto seguido se apresuro a levantar algunos libros del piso, cuando se acerco para entregarlos, los ojos azules de el se encontraron con los color chocolate de ella..

-Lo siento- dijo el.

-Fue mi culpa, yo tampoco me fije- contesto ella.

Los ocupantes de la atestada mesa observaron el incidente a prudente distancia.

-Eres nueva por aquí- dijo el.

-Acabo de mudarme, entrare a trabajar en la librería- dijo ella.

-Ron Weasley- dijo el mientras le daba la mano a ella.

-Hermione Granger- contesto ella.

Cuando estrecharon sus manos, ella no pudo evitar sonrojarse un poco, mientras que a el las orejas comenzaban a ponérsele coloradas.

Mientras tanto en la atestada mesa, un joven moreno miraba la escena mientras sonreía, sus ojos estaban húmedos, una chica pelirroja le tomaba la mano firmemente.

-El amor es mas fuerte de lo que pensamos Harry- dijo un hombre de cabello color paja.

-Lo que hay entre ellos es mas fuerte que cualquier cosa- dijo el moreno.

-Espero que esta vez no tarde tanto- dijo un joven pelirrojo a su gemelo.

-Fred- chillo una mujer regordeta que veía la escena y sonreía.

La chica llego a su mesa y tenia una sonrisa boba en su cara.

-No podía ser de otra manera- decía una chica rubia que usaba un par de pendientes con forma de rábano.

El joven pelirrojo estaba ya por salir de la hostería cuando bruscamente se dio vuelta y regreso corriendo a la mesa de la chica.

-Ejem…yo me preguntaba si te gustaría tomar un helado conmigo mas tarde- dijo el.

Ella se levanto sonriente de la mesa y salio junto al pelirrojo.

-Pronto podremos convivir de nuevo con ellos- decía muy alegre Harry después de ver que Hermione y Ron salían juntos de la hostería.

-Que importa que no sean bruja y mago- decía Ginny mientras se limpiaba las lágrimas.

-Les dije que lo que tenía ese par era mas fuerte que cualquier cosa- dijo Remus mientras abrazaba a Tonks.

Hermione y Ron salieron rápidamente a la heladería, las horas pasaron muy rápido para ellos y sin darse cuenta ya anochecía, habían platicado de todo lo que podían, el le contó de su afición por los deportes, y ella de la suya por los libros, ambos tenían un sentimiento extraño, ya que a ambos le parecía como si se conocieran de años, no habían encontrado difícil relacionarse y eso les extrañaba, pues ambos sabían que eran tímidos.

Dos meses habían pasado y Ron ya le había pedido a Hermione que fuera su novia, ella por supuesto acepto, los Weasley que habían organizado una red de vigilancia fueron los primeros en enterarse y todos estaban muy felices ya que mas pronto de lo que pensaban podrían reunirse con ellos.

Un mes había pasado, todo en la relación de Hermione y Ron iba perfectamente, Ron la había invitado a cenar esa noche para festejar su primer mes juntos, era el turno de Ginny para seguirles, así que usando la capa de invisibilidad de Harry, la pelirroja se cercioraba de que todo iba bien, Hermione y Ron tomaron una de las calles mas solitarias del pueblo había un tipo recargado en la pared, Ginny no lo reconoció, siendo una comunidad mágica, todos se conocían, y ese tipo se notaba no era local, apenas pasaron Hermione y Ron, el tipo se les puso en frente bloqueándoles el paso y saco una varita mágica.

-Denme todos los galeones que tengan- dijo el tipo.

-¿Ga…que?- dijeron Hermione y Ron.

Todo paso tan rápido que cuando la pelirroja sacaba su varita y se quitaba la capa para defender a su hermano y su mejor amiga Ron ya se había puesto delante de la castaña y un resplandor azul salía de la varita del asaltante, Ginny trato de invocar un hechizo de protección pero antes de que siquiera lo pensase un resplandor dorado cubrió a Hermione y Ron, el rayo azul reboto contra el agresor que quedo tendido en el piso, el resplandor dorado desapareció y Hermione y Ron quedaron boquiabiertos, la pelirroja se dio cuenta de que en la mano de Ron había una varita mágica, así que se acerco a ellos con mucho cuidado, apenas la vio Ron se puso frente a Hermione otra vez.

-Aléjate- dijo Ron con pánico en la voz, varias personas habían llegado al lugar y miraban la escena sorprendidos, Ginny aprovecho que Hermione y Ron volteaban temerosos hacia todos lados para enviar su patronus a la madriguera, de inmediato la familia Weasley apareció, lo cual puso aterrados a Hermione y a Ron cuando vieron que de la nada aprecian varios pelirrojos.

Una vez que Ginny les contó lo que había pasado y que Harry, junto con Bill y Charlie habían logrado tranquilizar un poco a Hermione y Ron, comenzaron a buscar respuestas ante lo que había visto su hermana, así que los llevaron a San Mungo, Ron fue bastante difícil de convencer.

-Podrá no tener recuerdos, pero sigue siendo igual de agresivo- decía Fred frotándose la quijada que lucia un cardenal después de que Ron lo había golpeado.

-A mi me saco el aire- decía George -el muy…..golpea bastante fuerte-

-Y lo que dijo que me haría a mí con la varita no tiene nombre- dijo Harry.

Remus veía a los tres y sonreía, no había cambiado nada, seguía siento tan protector de Hermione como cuando estaban en el refugio, eso no le sorprendía, pues desde que tuvieron esa charla supo que Ron daría su vida por salvarla a ella, y que ella haría lo mismo por el, y su actual estado lo corroboraba, ambos habían dado su vida por salvarse y afortunadamente habían tenido éxito.

-Es el caso mas raro que he visto- decía el medi mago –cuando llegaron aquí hace meses no tenían ni rastro de energía mágica, y ahora al menos en el el rastro es perceptible y en ella es muy débil-

-¿Regresaran sus recuerdos?- pregunto Arthur.

-No lo se, ni podría adelantar nada, esta situación cambia todo lo que sabíamos, una vez que se pierde la energía mágica o mueres o quedas convertido en muggle y en ninguno de los casos hay regreso, pero……esto podríamos decir que es….- dijo el medi mago.

-Un milagro- dijo Molly antes de abrazar a su esposo y romper en llanto.

Esta vez decidieron que no desmemorizarian a Hermione ni a Ron, después de que fueron hechos unos estudios fueron llevados a la madriguera, tanto Hermione como Ron estaban bastante a la defensiva, así que los Weasley se lo llevaron lentamente, y poco a poco le fueron revelando a ellos, que era una comunidad mágica, ni la castaña ni el pelirrojo entendían que era lo que pasaba, hasta que Arthur comenzó a explicarles quienes eran, Hermione y sobre todo Ron se fueron tranquilizando poco a poco y mas cuando les demostraron que en verdad eran magos, después usando un pensadero, fueron mostrándoles los recuerdos de ellos hasta la batalla final.

Hermione y Ron estaban confundidos, pero había algo innegable, el había hecho magia, un escudo de energía que los salvo del asaltante, tal y como habían visto en los recuerdos que les mostraban. Poco a poco la magia fue regresando a ellos y cuando su magia se reestableció los recuerdos comenzaron a volver.

-Creí que moriríamos- dijo Hermione mientras se recargaba en Ron, ambos estaban sentados a la sombra de su árbol en los terrenos de la madriguera.

------------------------------Flashback------------------------------------

-Los amo- dijo Ron quien de inmediato cerro los ojos y libero toda la energía que tenia proyectándola frente a ellos, el escudo apareció, enorme y deslumbrante protegiéndolos de las maldiciones imperdonables mientras el sentía como su vida se apagaba.

Ron sintió que Hermione se abrazaba a el y de pronto la debilidad que sentía ya no era tanta, sentía que un calor sutil lo inundaba, la castaña que había visto la forma en la que Ron liberaba su magia hizo lo mismo y libero su magia mientras lo abrazaba, ambos cayeron desmayados y no supieron nada mas.

-----------------------Fin del Flashback------------------------------------

-Somos magos, la magia debe ser así, surge cuando mas se le necesita- dijo Ron.

-Pero aun así, fue….un milagro- dijo ella.

-Dumbledore habría dicho que fue el amor- respondió el pelirrojo.

Y así ambos se abrazaron mientras hacían planes para una vida donde ya no habría señores tenebrosos ni mortifagos que los amenazaran, sin duda todo el esfuerzo y sufrimiento había valido la pena, pues las puertas de una vida feliz se abrían para ellos.