Cita con el HORRIBLE Destino
(Parte dos)
Llegamos al pasillo y suelto a Starfire, un tanto ofendida pero no deja de escupir insultos en tamaraniano y un par en mi idioma. Busco mi comunicador en mí bolsillo para hablar con Cyborg y ver cómo van las cosas, deseando que ya hayan salvado la ciudad.
-Cyborg, reporte: ¿Qué tan mal está?-pregunto.
-Mal-contesta mientras lo veo luchando contra una polilla gigante-. No podrá aguantarlos mucho más. Si vas a hacer algo hazlo rápido.
Demonios. Significa una cosa.
-Está demente si piensa que considerarás esa desagradable…-Ignoré completamente a Starfire, quien está escupiendo fuego de su boca literalmente.
-Tengo que hacerlo-digo con determinación, cerrando el comunicador.
-¡¿QUÉ?!-grita Starfire despeinándome y desacomodando mi ropa. Hago una mueca de molestia con mi boca.
-Es la única forma de salvar el puente-acomodo mí uniforme y cabello-, y de darnos tiempo para detener a la Polilla Asesina.
-Pero… pero… pero… Starfire posee una cara muy triste. Volteo apenado por lo que haré, dirigiéndome a la Sala de Operaciones de nuevo con Star flotando detrás de mí.
Realmente no quiero hacer esto, y no es porque crea en las parejas o esas cosas, no me quiero involucrar en cosas así. No es mi estilo. Yo no soy Bruce, ni menos soy un chico "playboy" como dicen en las revistas-que en realidad hablan de Dick Grayson- o algo parecido.
-Tengo que hacerlo, Star-explico-. Sin importar lo mucho que no quiero-las puertas se abren. Mi expresión se vuelve fría y molesta-, y de verdad, no quiero.
Voy más cerca de la transmisión. La Polilla Asesina aún seguía en su lugar, esperando mi respuesta junto con su hija en una transmisión aparte. Darle el sí a esa chica me provocaba nauseas. No me gustan las rubias, no me gusta venderme así y no me gusta para nada que sea una cita.
-¿Trato hecho o no?-pregunta Polilla seguro de sí.
-Llevaré a la chica al baile-afirmo. No quiero entrar en detalles.
-No me lo digas a mí-¿Qué?-, díselo a ella-señala a la chica, quien sonríe victoriosa.
-Tendría que estar…
-¡Hazlo!-loco. Gruño un poco antes de proponerle la cita.
-Minina ¿Cierto?-pregunto, con una parte de mi queriendo morir.
-¡Miau!-afirma ella haciendo como un gato.
-Correcto-me asqueo tanto que mi ojo izquierdo tiembla-. ¿Tú irías… conmigo al baile?-fue difícil.
-¡Ah, Robin-lindo!-suspira de felicidad- Creí que nunca me lo pedirías.
Esto será… un mal día.
-Ve a la fiesta a las ocho. Mi papi te dará las coordenadas del lugar. Nos vemos Robin-lindo-me lanza un beso y se corta la transmisión. Por raro que suene, el beso atraviesa la pantalla para darme en la mejilla. Starfire lo quema con su starbolt.
-Gracias-le agradezco, viéndola con gesto de enfado-. Avisaré a Cyborg y los demás…-Starfire decidió ignorarme. Está más enfadada que yo. Tecleo un par de botones y aparecen ellos en pantalla-Les conseguí algo de tiempo-empiezo-Polilla asesina está controlando a los insectos mutantes. Encuéntrenlo y deténganlo; comiencen la búsqueda con ella-les envío una imagen de Minina.
Asco.
-¿Quién es ella?-pregunta Raven mientras Chico Bestia y Cyborg hacen un gesto extraño.
-Es una Grimplorka manipuladora que no merece que Robin le dedique su tiempo-interrumpe Starfire mientras se cruza de brazos y nos da la espalda.
Grimplorka significará… olvídalo.
-Su nombre es Minina, tiene algún tipo de conexión con Polilla Asesina. Encuentren la conexión y apuesto a que lo hallarán a él-Starfire podría ayudar, hasta podría cambiarle el malhumor. Volteo a ella, sigue de espalda-. Starfire los ayudará con la búsqueda-da un gruñido. No le gusta nada esto, pero no me superaría en desagrado.
-¡Oye! ¿Qué hay de ti?-pregunta Chico Bestia-¿No vas a ayudarnos?
-No puedo… Tengo una cita.
Signos de interrogación invadieron sus cabezas, de forma literal. No pasaron ni dos segundos para que Chico Bestia y Cyborg comenzaran su lluvia de preguntas tontas al respecto. No tengo tiempo para estas cosas. Cierro el comunicador y me dirijo a mi habitación, antes volteo hacia Starfire.
-Asegúrate de estar con ellos lo más pronto posible-digo, ella solo me mira de reojo. Y su mirada es una de asesina serial.
-Ve a decirle eso a tu Minina.
El sonido de un gato peleando se vino a mi mente. Vaya, está realmente enojada.
-Star, sabes que no tenía otra opción. No es el momento para hacer berrinches.
-¡MMPM!-se voltea, dándome la espalda.
Repito, no tengo tiempo para estas cosas. Sigo mi camino a mi habitación, e inmediatamente busco sin muchos ánimos algún traje. Algo elegante me debo haber traído de la mansión. Quiero decir, no crecí mucho, ni he engordado. Recuerdo una última fiesta que Bruce dio para disimular su patrulla nocturna siendo Batman.
Sí, la recuerdo perfectamente.
Al fin, encontré el estúpido smoking. Sé que me va bien, pero para corroborar me decido a probarlo. Me miro al espejo: perfecto. Ni que quiera impresionar a esa chica. Ya no quiero impresionar a ninguna. Solo me acomodo mi moño, me peino mi cabello y ya emprendo a irme, pero antes tomo mi comunicador. Será mejor avisarle a Starfire antes.
-Starfire, ya me voy-digo entrando a la sala principal. No está ella ahí, tal vez ya se fue con Cyborg y los demás.
Camino a la cochera, algo no me deja pensar bien las cosas. Me siento culpable por el enojo de Star. Quiero decir… ella es mi amiga, mi mejor amiga. Que se enfade conmigo de esa forma. Tengo una idea de qué puede ser…
No, no eres tan impresionante ni muy guapo, Dick. Sólo te admira porque eres su líder. Se preocupa como amiga.
Vaya, hasta yo mismo puedo mandarme a la Friendzone.
Bueno, Robin. Hora de irse.
