Me fui a acostar intranquilo con lo que estaba pasando…no sabía que pensaba Marco de nuestra relación, ya lo había hablado con Brian y me dijo que le diera un poco de tiempo para preguntarle, pero ya ha pasado más de un mes…haaa-suspiré- y más encima alguien además de Luddo esta tras la barita de Star, le puede suceder algo a Marco denuevo y esta vez…-no quise seguir pensando aquello me hacia mal, no quiero perderlo. Necesito hablar con Marco…él debe saber…y yo necesito saber…- me decía frotándome la cien-¿Pero le parecerá raro que aparezca en medio de la noche? Nah es Marco, ¿que podría pasar?. Fui donde él y lo pellizque un poco para que despertara…nada…le moví los pies…nada…le quité la ropa de cama… !Por Dios que tiene el sueño pesado!-me estaba irritando con la situación- Me tiré sobre él, ahogando su grito en un beso(soy un puto amo) , me lo devolvió pero cada vez fue aún más salvaje, me lo llevé a mi habitación mientras seguía besándolo, no podía parar de hacerlo, su sabor era tan dulce que me incitaba a seguir, pero con un poco de fuerza me apartó de él, no podía respirar.
-Tom- me dijo con un hilo de saliva entre nosotros, su respiración estaba entrecortada y el ambiente entre nosotros estaba húmedo, ambos estábamos sudando.
-Lo siento, me descontrolé-le dije levantándolo y tirándolo en mi cama como cuando jugábamos, parece que estaba soñando-
-Tranquilo, lo disfruté- me dijo sonrojado aún sin poder respirar bien, llevaba una polera blanca y con el sudor se le veía todo su torso marcado con sus músculos, un sucio pensamiento recorrió mi mente y creo que mis ojos se lo demostraban porque no apartaba mi mirada de sus músculos- Tom ¿Estás bien?- caí en cuenta que lo estaba molestando.
-Sí sí, estoy bien, traeré algo de tomar ¿Quieres?-dije un poco nervioso mientras fui a buscar algo de beber sin que siquiera me digiera algo, volví rápido. Sentía aún esa electricidad producida por mis pensamientos, iba y venia por todo mi cuerpo y me hizo tambalear, Marco intentó ayudarme pero cuando le pasé la jarra del liquido ambos caímos, él sobre mí. Mi corazón estaba que explotaba el jugo que traje cayó en todo su cuerpo escurriendo, haciéndome sentir el liquido frio y el su musculoso torso. Comencé a lamer su cuello dulce con jugo, lo mordí y el soltó un gemido, me detuve en seco, sabía que sucedería si seguía, no era mi primera vez pero ha pasado mucho desde mi ultima vez.
-Marco, sí sigo…- le decía mientras lamia su piel sin control- no podré parar- abrí un portal junto a nosotros- sal ahora…porfavor-mordí el lóbulo de su oreja, en verdad no podía parar.
-Cierra ese maldito portal demonio- me descoloco por un segundo y comenzó a morder como si fuese un animal mi cuello
-ahhh…ahhh Marcoahhh no te arrepientas….
Levanté a Marco dejándolo de espaldas en la cama, recorría con una de mis manos su musculoso torso, quemando la polera que sobraba en la escena,Marco estaba apetitoso. Me subí encima de él- Nunca olvides que soy un demonio- le susurré duro y con voz grave en su oído, mientras la tela blanca se quemaba y lamía y relamía el torso dulce de Marco, gemía fuerte. El de pelo negro con fuerza me tiró de espalda a la cama quedando él arriba jugando sobre mi delgada polera con su lengua, lamia mis pezones y mordía a un costado donde terminan las costillas. Estaba extasiado como me tocaba y saboreaba, estaba gimiendo de satisfacción.
-ahhhh!mmm!- me mordí el labio por la cantidad de placer, mi espalda se arqueó- ahhhh!- solté fuerte
-No olvides que soy humano- Me dijo sexy mirándome desde abajo, mientras sus manos decendian a mi pantalón. Lo empujé dejándolo de espaldas otra vez conmigo encima.
-olvidas mis mil años niño- mi voz ruda y grave, hice arder mi ropa mostrándole mi cuerpo torneado y sudoroso, lleno aún del jugo que había caído. Quemé los pantalones de Marco, vi en sus ojos ese calor que te recorre pidiendo más y más, can mi mano acaricíe suave su pene
-Tocame…-me suplicó comencé a masturbarnos a ambos, su intimidad rozaba con la mía, duros ambos…no podía parar de tocarnos y tampoco de saborear su boca, recorriéndola entera con mi lengua, ambos estábamos sin aire, lo liberé…ambos gemimos fuerte, el moreno casi sin aire respiraba entrecortado soltando fuertes alaridos que retumbaban en las paredes de la habitación.
-Tahhhhtom ahhh yo mmm ahhh- me decía a duras penas el menor
-ya lo sé haa- comencé a frótanos más rápido.
-ahhh Tom! Ahhh más! Más!- Sonreía como un pervertido, disfrutando el cuerpo de Marco, me acerqué nuevamente a sus oídos.
-Te amo- solté sin darme cuenta y comencé a lamer desde sus lóbulos hasta la clavícula.
-ahhhm mmm mmmm mmmm ahhh ahhh ahhh hhhhaaaaaaa haaaaaa haaaa- gemia Marco tensando sus músculos, descontrolado al igual que yo liberamos nuestro liquido espeso y caliente en la mano con la cual nos estaba tocando. Marco se relajó por un momento en la cama tumbándose de estomago cansado, mientras yo le acariciaba el trasero con el liquido que habíamos tirado. Su culo era exquisito, blando, manoseable…no resistí la tentación de tenerlo.
-No te relajes aún…- le dije como un pervertido…no me reconocía.
-¿Qué?- Me preguntó cansado Marco sin entender
- Falta la mejor parte-dije con una sonrisa picara mientras bajaba por su trasero masajeandolo hasta llegar a su orificio- ¿ves esa botella bajo la almohada? Pásamela- Marco lo hizo obediente mientras seguía masajeando, me la entregó y la abrí con los dientes y con una de mis manos calenté un poco el liquido y lo vertí en su cola. Puse un poco en mi erección, mientras que con mi otra mano, mis dedos abría el pequeño orificio- ¿te duele?- le pregunté preocupado
- no, parece un masaje-me dijo tranquilo disfrutando
-seguro..¿que quieres que te haga esto?-le dije dudando…no quiero pasarlo a llevar
-Yo..quiero sentirlo…-me dijo apoyándose en mí…confiando, me ruboricé un poco y lo besé lento en los labios.
-Dime si algo no te gusta para parar- le dije mirándolo a los ojos,Marco asintió, mientras yo seguía dilatando de a poco y masajeando besaba lento en los labios…solo hay una primera vez con la persona que amas, besaba su cara, sus parpados, su todo.
-ahhhh- gimió Marco, encontré el lugar que buscaba, hice que se pusiera en cuatro y con mis manos separé sus nalgas, solté una para introducir lento mi pene y con lentos movimientos penetraba al moreno.
-ahhh ahhh ahhh quieroahhhh verte- me decía entre gemidos quería complacerlo hoy, ambos estuvimos ahora frente a frente.
-¿No te duele así?- le decía poniendo sus piernas en mis hombros e introduciendo un poco más brusco que antes, ha estado aguantando mucho este momento.
-Nghhhno- me dijo soltando un gemido por cómo me movía. Comencé a aumentar la velocidad, sujeté las manos de Marco sobre la cabeza de él mismo, para que no se moviera y pudiera penetrarlo más fuerte. El moreno simplemente disfrutaba los besos y mordidas en el cuello, el calor a su alrededor, las nuevas sensaciones que le recorrían con cada estocada, cada emoción tomo su cuerpo y el mío.
-Mahhhh ahhhh ahhh más ahhhh mmmmm- me suplicaba Marco por más y más, mientras que lo embestía fuertemente y recorría con mis manos su cuerpo sudorosa, los gemidos de ambos se escuchaban por toda la habitación al igual que el calor de las llamas, no soportaría más la sensacíon de venirme dentro suyo, estaba al límite.
-Mahhhh Marco! No puedo ahhh!- decía mientras ahogaba mis gemidos en la boca de Marco, babeando y respirando apenas. Yo entraba y salía, mis músculos se tensaron nuevamente y el líquido blanquecino se liberó en él, que aún estaba con deseos de más, hice el último esfuerzo y le di denuevo con la misma brutalidad de antes, pero ahora con una mano frotando su pene.
-ahhh ahhhh ahhh mghhhAHHHH- gritó Marco contrayendo sus músculos, arqueando su espalda y viniéndose. Caí casi sin aire sobre el de negros cabellos, ambos nos quedamos así un buen rato, en silencio…solo se escuchaba el chirrido de las llamas consumiendo un pedazo de madera-¿Estás bien?- me preguntó Marco aún sudando, con la poca fuerza que me quedaba lo besé en la comisura de sus labios.
-¿Cómo estaría mal? Si yo te amo- le dije apenas, él me abrazó y yo a él-¿No te dolió?
-Nada, al parecer sabias de antes- me dijo un poco receloso.
-Leí algunas cosas por internet-le sonreí y lo besé denuevo, no era la primera vez que lo hacía de esta forma, pero sí hace mucho tiempo que no lo hacía con alguien, pero la primera vez que lo hacía con un hombre y la primera vez en donde verdaderamente quería hacerlo con alguien… me enamoré de Marco…- oye chico seguridad…
-Dime…- me abrazaba fuerte.
-¿Resolviste lo que sentías? Digo… conmigo- me escondí en su pecho, no quería saber si era algo malo.
-Te amo…es….bueno…-lo besé sin que se diera cuenta y se sonrojó. Me quedé mirándolo a los ojos, se puso un poco más nervioso a pesar de que yo ya sabía las palabras que diría- eres mi primer beso…y mi primera vez…- me dijo tartamudo, mientras yo le sonreía
-Vienen más mi karateca- me puse a su lado haciéndole cariño mientras lo abrazaba…se quedo dormido en mis brazos…estoy demasiado feliz a su lado, no quiero que esto termine nunca…
