Episodio 2. Un planeta hostil
Ben, Gwen, Kevin y Julie aprecieron de pronto en un extraño planeta
- ¿Do… donde estamos? – preguntó Ben
Pero antes de que nadie pudiera decir algo más, todos empezaron a toser y a respirar entrecortadamente
- ¿Qué… ocurre? – preguntó Gwen sin dejar de toser
- ¡Esta atmósfera! – respondió Kevin tratando de contener la respiración– ¡Es irrespirable!
- ¡Paradox! – gritó Ben – ¿Qué hacemos?
No hubo respuesta
- Eh ¿dónde está? – preguntó Ben
- No lo sé – contestó Julie – pero mirad eso
Los cuatro miraron al suelo. Había unas mascarillas y un objeto redondeado similar a un DVD
- ¡Rápido, pongámonos las mascarillas! – ordenó Ben
Rápidamente se pusieron las mascarillas, y entonces empezaron a respirar con normalidad. Ya no se ahogarían
- Un problema menos – dijo Kevin
- Sí, pero ¿Y Paradox? – preguntó Ben
- Supongo que este visor holográfico tendrá la respuesta – dijo Gwen recogiendo el disco del suelo
Seguidamente, lo activó. Un holograma de Paradox apareció en el centro
- Saludos, chicos – dijo el holograma –. Siento no estar con vosotros en este momento, pero he tenido que ir a solucionar un problema hace seiscientos años. No os preocupéis, regresaré para ayudaros tan pronto como pueda
- Vaya, que utilidad – dijo Kevin con sarcasmo
- El lugar donde os encontráis – continuó el holograma – es Pandora, una de las lunas del planeta Polifemo. Su atmósfera es irrespirable para los humanos, así que os he dejado unas mascarillas. Si estáis viendo este mensaje, supongo que os las habréis puesto. Cerca de aquí hay un poblado de nativos. Tened mucho cuidado si os acercáis, pues los humanos no son muy bienvenidos allí ¡Mucha suerte!
El holograma desapareció
- ¿Y el problema de este planeta? – dijo Ben – ¿No nos lo va a explicar?
- Esto es genial – dijo Kevin – Nos abandona en este planeta, no nos explica por qué nos ha enviado aquí y encima no tengo mi coche aquí
- Vamos, Kevin – dijo Gwen –. Primero tenemos que saber donde estamos
Los cuatro echaron un vistazo a su alrededor. Se encontraban en una selva, llena de plantas y árboles que no habían visto nunca
- Vale, nos encontramos en una selva – dijo Ben – ¿pero hacia donde vamos?
- Si tuviésemos alguna orientación sobre donde dirigirnos – dijo Gwen
- Creo que tengo una – dijo Julie – ¡Nave!
No pasó nada
- Que raro – dijo Julie – ¿Por qué no viene?
- ¿Y si se ha quedado en el pasado? – preguntó Gwen
- No – contestó Julie –. Estaba a mis pies cuando Paradox nos trajo a esta época –. A lo mejor se ha perdido en este bosque
- Estupendo – dijo Ben –. Perdidos y sin medio de transporte. Ya no nos puede ocurrir nada peor
En ese momento, el grupo escuchó un extraño rugido que venía de cerca
- ¿Por qué has tenido que abrir la boca? – le espetó Kevin
De pronto apareció una criatura similar a un triceratops. Era enorme y tenía un cuerno gigantesco con forma de ancla. Al verlos se enfureció y echó a correr hacia ellos
- Me parece que no le gustamos – dijo Ben
Gwen hizo aparecer una barrera ante ellos, pero la bestia logró romperla con una fuerte embestida. Kevin se agachó y absorbió las piedras que encontró en el suelo. Entonces saltó para golpear a la bestia. El golpe hizo que la bestia se detuviera, pero no por mucho tiempo. Ben entonces accionó su Omnitrix
¡Flash!
- ¡Gélido! – gritó Ben
Transformado en Gélido atravesó a la bestia, haciendo que esta se congelara.
- Por qué poco – dijo Gwen
- Será mejor que nos alejemos de aquí – dijo Ben – No creo que tarde mucho en romper el hielo
Los cuatro se alejaron rápidamente de aquel lugar, mientras escuchaban un sonido de hielo rompiéndose y a la bestia dando nuevamente rugidos
- Hemos debido molestarle por algo – dijo Ben volviendo a su forma original
- Y además ¿Qué era eso? – preguntó Gwen a Kevin
- No tengo ni idea. Jamás había visto una criatura como esa – respondió –. Lo único que sé es que su piel es dura como el acero. Si tenemos que volver a luchar contra uno de esos, necesitaré absorber otro material más resistente
-Si, pero ¿qué podrías absorber? – preguntó Gwen – Aquí solo hay árboles y rocas
- Eh, mirad – dijo Julie – ¡Es Nave!
EL simbionte avanzaba dando saltos hacia donde estaban ellos, pero pronto descubrieron el motivo de su velocidad. Le perseguía una extraña criatura, parecida a un lobo negro gigante, con unas extrañas antenas a ambos lados de la cabeza.
- ¡Julie, coge a Nave! – gritó Gwen mientras hacía aparecer una barrera entre Nave y la criatura
La criatura se estrelló contra la barrera mientras Julie recuperaba a Nave. Pero la criatura no iba a dejar escapar a su presa tan fácilmente. Al ver que no podía romper la barrera, saltó por encima de ella. Y con otro salto mayor, fue dispuesta a atacar a Julie
- ¡Julie! – gritó Ben corriendo hacia ella mientras accionaba el Omnitrix
¡Flash!
- ¡Rayo de Cañón! – gritó Ben
Rayo de Cañón se dirigió rodando hacia la criatura y la embistió de un golpe, haciendo que se golpeara contra un árbol.
- ¡Vamos, escapad! – ordenó Ben – Yo me ocuparé de esto
- ¡No vamos a dejarte aquí, Ben! – gritó Gwen
- ¡Kevin, llévatelas lejos y protégelas! – dijo Ben mientras veía como la criatura volvía a levantarse
Nave se transformó en crucero espacial, a bordo del cual subieron Julie, Gwen y Kevin, mientras Rayo de Cañón abortaba los intentos de la criatura por atacarles
- De aquí no pasarás – dijo Ben
Nave levantó el vuelo y se puso a salvo de aquella criatura. Ben creyó tener controlada la situación, cuando de pronto vio que empezaban a aparecer más criaturas idénticas aquella con la que estaba luchando.
- Esto se pone feo – dijo
Las criaturas le atacaron, pero él repelió los ataques rodando. Gracias al cuerpo duro de Rayo de Cañón no le afectaban los mordiscos de las criaturas.
- Será mejor que salga de aquí – dijo Ben tocando el símbolo del Omnitrix de su pecho
¡Flash!
- ¡Turbo-raya! – gritó
Acto seguido salió volando del lugar, atravesando los árboles y poniéndose a salvo él también. Decididamente, estaban en un planeta hostil.
Mientras volaba, distinguió zonas de vegetación, pero nada que se pareciera a un asentamiento. Solo algunas de aquellas bestias a las que se había enfrentado y algunas criaturas voladoras
Siguió volando hasta ver a Nave. Gwen y Julie también le habían visto y se acercaron para que pudiera subir. Nave abrió su compuerta de atrás, mientras Ben entraba y recuperaba su forma original
- Creíamos que no saldrías de allí – dijo Julie
- Poco ha faltado – dijo Ben –. Por si no fuera suficiente con una de esas criaturas, salieron unas cuantas más
De pronto, la nave dio una sacudida
- ¿No puedes pilotar más suave, Kevin? – preguntó Gwen
- No he sido yo – respondió Kevin –. Algo nos ha golpeado
- ¿Qué…? – preguntó Ben
No pudo acabar la pregunta. Una nueva sacudida, más fuerte que la anterior, le hizo perder el equilibrio y caerse por la compuerta de atrás, que todavía no se había cerrado
- ¡Ben! – gritó Julie
Mientras caía, Ben vio la criatura que estaba atacando la nave: una especie de dragón rojo gigante, con alas membranosas que estaba golpeando repetidamente a su presa.
Ben intentó accionar el Omnitrix, pero éste no respondía.
- Claro, con tantos cambios ha agotado su energía – dijo – ¡Estoy perdido!
Hola a todos. Después de tanto tiempo, por fin he conseguido terminar el capítulo 2. Todavía no han salido personajes de la película Avatar, pero sí algunas de sus criaturas. ¿Logrará Ben salvarse? Lo sabremos en el próximo capítulo
Y de paso, gracias a mayotango131 por su review
