Episodio 3. El planeta de los Na'vi

Ben continuaba cayendo, mientras no paraba de tocar los botones de su Omnitrix

- Si no consigo que funcione, estoy perdido – dijo

De pronto, dejó de caer, siendo agarrado por una criatura voladora azulada, igual a las que había visto mientras caía

- Vaya, voy a acabar convertido en alimento para pajarracos alienígenas – dijo Ben

Al terminar la frase, el Omnitrix volvió a ponerse verde

- Será mejor que me de prisa

¡Flash!

- ¡Gigantosaurio! – gritó

Debido al repentino aumento de peso de su presa, la criatura voladora cayó en picado, hasta aterrizar en un claro junto a un árbol gigantesco. Pronto descubrió que había caído en un poblado, pero afortunadamente sin dañar nada. No pudo entretenerse a ver bien donde estaba, porque de la criatura descendió un jinete: un ser humanoide con la piel azul, surcada por varias franjas de tonos oscuros del mismo color. Medía unos tres metros de alto, y tenía los ojos amarillos, una cola y una larga trenza de pelo negro. Iba ataviado solo con un taparrabos, pero estaba armado con una lanza y con arco y flechas. Ben supuso que debía tratarse de uno de los nativos de los que les habló Paradox.

Al bajar de su montura, desafió a Ben con su lanza, mientras se escuchaban gritos extraños en un idioma que Ben no entendía. Entonces se preparó para ser atacado. El jinete le lanzó su arma, que Ben rechazó con la cola de Gigantosaurio. El nativo le atacó entonces cuerpo a cuerpo. Los dos eran casi de la misma altura, por lo que el combate parecía igualado, pero entonces el nativo le golpeó con unos movimientos más parecidos a los de un boxeador que a los de una criatura salvaje. Ben se defendió, pues no estaba acostumbrado a luchar de esa manera. Entonces usó el poder de Gigantosaurio para aumentar su tamaño, mientras escuchaba gritos de asombro e incluso de miedo. Fue entonces cuando trató de inmovilizar al nativo con sus manos. Cuando por fin lo consiguió escuchó otro grito:

- ¡Jake!

Ben miró en la dirección de la que vino el grito, pero antes de que pudiese distinguir nada, algo cayó sobre su cabeza, y tuvo que soltar a la presa que tenía entre sus manos. Intentó quitárse de encima de su cabeza a lo que fuera que le había caído, pero se movía demasiado rápido y no paraba de picarle y arañarle. Ben no paraba de moverse, provocando pequeños terremotos, mientras excuchaba más voces en ese extraño idioma.

- ¡Eh, deja de arañarme, me haces daño! – gritó Ben

En ese momento, los arañazos cesaron, al igual que las extrañas voces

- ¿Qué? – dijo otra voz – ¿Hablas mi idioma?

Ben abrió los ojos. La voz venía el nativo con el que había estado luchando, solo que ahora estaba quieto y con una clara expresión de desconcierto.

- Hablo muchos idiomas – dijo Ben – Gracias al traductor de mi Omnitrix

- ¿Omnitrix? – preguntó el jinete

Ben pensó que no sería buena idea hablarle a otros del Omnitrix, por lo que cambió de tema:

- Eh… ¿podrías decirle a lo que sea que tengo en la cabeza que se baje de ella, por favor?

- Déjale. No es una amenaza – dijo el nativo, mirando a la cabeza de Ben

Entonces algo cayó al suelo. Se trataba de otro ser azul, como el que había estado hablando con él, salvo que este era una mujer. Le habría parecido guapa de no ser porque le miraba de mala manera bufando como si fuera un gato. Por un momento le hubiera gustado poder transformarse en Feral para hacerle frente. Mientras, Ben sentía como se acercaban nativos curiosos

- Mi nombre es Jake Sully ¿Quién eres tú y de donde vienes? – preguntó el nativo

- Me llamo Ben Tennyson, y de donde vengo, es una larga historia. Pero te puedo decir que no siempre tengo este aspecto

Ben accionó el símbolo del Omnitrix de su pecho para recuperar su forma original

- ¿Ves? – dijo

Pero nada más recobrar su forma original, cerca de media docena de aquellas criaturas se abalanzó sobre él. Mientras trataban de inmovilizarle, uno de ellos de pronto profirió un grito agarrándose la mano. Ben pronto comprendió el motivo: le había agarrado por la muñeca en donde tenía el Omnitrix, el cual ahora brillaba con una luz amarilla. Pero el resto no tardó en atar a Ben con unas cuerdas, mientras escuchaba a Jake Sully:

- ¡Déjadle! – dijo – ¡No es de ellos! ¡Estoy seguro!

- ¡Tú no poder opinarrr! – dijo uno de los otros nativos con un acento parecido al ruso – ¡Tú no ser uno de nosotros!

- ¡Todavía,no, Tsu'tey, todavía no! – le dijo Jake Sully

Mientras le ataban a un poste, Ben observó que se acercaban una pareja de nativos. El primero tenía lo que parecía una melena de pelo rojo alrededor de su cuello. Ben supuso que debía ser el jefe del poblado en el que había caído. En cuanto al segundo, era una mujer nativa que le miraba con una mezcla de desprecio y curiosidad. Por su aspecto, debía tener más edad que los nativos que le habían inmovilizado. Entonces esta nativa habló:

- ¿Quién errres? – preguntó

- Me llamo Ben Tennyson, y vengo de La Tierra – respondió Ben

Los demás nativos, al oír estas últimas palabras, algunos se asustaron, y otros bufaron como si fueran gatos

- ¡Tú gente del cielo! – gritó la mujer, enfurecida – ¡Tú marcharte de aquí o morir!

- ¡Mo'at, espera! – dijo otra voz –. No creo que sea de los que quieren echaros

Ben miró hacia quien había hablado. Era otra mujer nativa, pero no hablaba con acento, e iba vestida de forma distinta a los nativos. Parecía como si hubiera pasado unas vacaciones en La Tierra y se hubiera vestido como una mujer de allí

- ¡Tú no entrometerte! – le replicó Mo'at, y volviéndose a Ben, prosiguió –. Tú poder transformarte ¿Por qué?

- No puedo explicarlo – respondió Ben –. Pero puedo convertirme en casi cualquier criatura, incluida vuestra especie

Los nativos empezaron a mirarse unos a otros y a murmurar cosas en el extraño idioma que, aunque Ben jamás había escuchado, ahora comprendía perfectamente. Supuso que tenía algo que ver con el Omnitrix.

- Si tu poder transformarte en Na'vi, tú poder quedarte – dijo Mo'at

¿Un Na'vi? Ben supuso que se refería a la especia alienígena a la que pertenecían los nativos. Decidió aprovechar esa baza

- Solo puedo transformarme si me soltáis las manos – dijo

Tsu'tey y otros bufaron, disconformes con la petición de Ben, pero Mo'at no les hizo demasiado caso. En cambio dijo:

- ¡Neytiri, haz lo que dice!

La nativa que antes había estado subida a su cabeza cuando era Gigantosaurio se acercó a él, mientras le miraba con gesto de odio. Entonces cortó las cuerdas que sujetaban sus manos. Jake Sully no dijo nada mientras tanto, solo se limitaba a observar

- ¡Ahora, hazlo! – le ordenó Mo'at

Ben encendió el Omnitrix y empezó a hacerlo girar los distintos hologramas de alienígenas, mientras algunos nativos, sobre todo niños, le miraban con curiosidad. Tras unos segundos girando, allí estaba lo que andaba buscando. Entonces pulsó el Omnitrix

¡Flash!

- ¡Azulón! – gritó Ben

Algunos nativos gritaron de asombro. Otros bufaron, enfadados. Jake Sulley y Neytiri también se sorprendieron.

Ben miró sus manos. Ahora eran azules y más grandes que como las tenía siendo humano. Además había ganado altura, pero aun no se veía el resto del cuerpo. Como su cuerpo había cambiado, las cuerdas ya no le inmovilizaban tan fácilmente, así que se soltó sin esfuerzo, y levantándose lentamente, se abrió paso entre los nativos hasta encontrar un lugar donde hubiera agua. Lo encontró en un lago cercano, y entonces pudo verse en todo su ser. Ahora era algo más bajo que Jake, y su piel ahora era tan azul como la de los nativos. Su vestimenta era similar a la que llevaba Jake. Además tenía en el pecho el símbolo del Omnitrix, y sus ojos eran verdes. Por lo demás, su cara ahora tenía el mismo aspecto que de humano, salvo por las orejas y la nariz. También vio que su pelo ahora era negro y también tenía una larga trenza por la parte posterior de la cabeza, y además tenía cola.

- Impresionante – dijo para sí mismo –. Otro alien más para mi colección

Los Na'vis en cambio seguían mirándole recelosos, salvo Jake

- Así que puedes transformarte en un Na'vi – le dijo –. Increible

- Aunque no lo creas, estoy tan sorprendido como tú – le dijo, y volviéndose a Mo'at, le dijo – ¿Qué, ahora podré quedarme aquí?

Mientras Ben había estado cayendo, Kevin trataba de maniobrar a Nave

- ¡Kevin, tienes que bajar a por Ben! – gritó Gwen

- ¡Ahora es imposible, con esa cosa atacándonos!

- En ese caso, abre la compuerta. Voy a encargarme de él – dijo Gwen

- ¡Espera, te ayudaré! – dijo Kevin – ¡Julie, necesito que dirijas a Nave!

- ¡De acuerdo! – dijo Julie, poniéndose rápidamente a los mandos

Kevin se echó la mano al bolsillo y absorbió el metal de las monedas que llevaba. No era una gran cantidad, pero debería bastar. Entonces Gwen y él salieron por la compuerta, donde un gigantesco monstruo volador rojo les esperaba con la boca abierta. Gwen le lanzó varios rayos de energía, haciendo que se apartara. Entonces hizo aparecer plataformas en el suelo para que Kevin y ella pudieran luchar. Kevin a continuación, pegó un salto y golpeó en la cabeza al monstruo con todas sus fuerzas. Éste retrocedió, pero no parecía dispuesto a dejar escapar su presa. Volvió a atacar abriendo sus grandes mandíbulas, pero Gwen siguió lanzándole rayos de energía

- ¡Necesitamos un plan! – dijo Kevin – ¡Eso no le dentendrá!

- ¡Entonces cambiaré de táctica! – dijo Gwen

Gwen ahora hizo aparecer una cuerda de energía con la que trató de inmovilizar al monstruo. Kevin se subió a lomos de él, pero el monstruo no tardó en sacudirse, rompiendo los lazos que le sujetaban y zarandeando también a Kevin, que parecía que estuviera intentando domar un toro bravo. Finalmente, salió despedido, yendo a caer sobre otra plataforma convenientemente colocada por Gwen.

- ¡Dejadnos a nosotros! – dijo la voz de Julie

Una gran ráfaga de disparos procedentes de todas partes atacó a la criatura, que no tuvo más remedio que abandonar la captura de su presa, perdiéndose en los aires de ese planeta

- Ha faltado muy poco – dijo Gwen – ¡Gracias, Julie! ¡Gracias a ti también, Nave!

De vuelta al interior, Julie estaba muy preocupada

- ¡Tenemos que buscar a Ben!

- No sabemos donde puede haber caido, Julie – dijo Kevin –. Además, está lo de esos nativos de los que nos habló Paradox

- Vamos, Kevin, Ben es más importante que todo eso – dijo Gwen –. Deberíamos buscarle ahora mismo

- De acueeerdo – dijo Kevin –. Pero tu primo es un cabezota, supongo que podrá apañárselas, si es que no se lo come un monstruo como el que acabamos de ahuyentar

- ¡Kevin! – gritaron a la vez Gwen y Julie

- ¡Era broma, era broma! – dijo Kevin

Hasta aquí este episodio. Como veis, ya han empezado a aparecer personajes de Avatar, y además Ben ya puede transformarse en un Na'vi. Para su aspecto, me he inspirado en el patrón que siguen sus transformaciones, con los ojos verdes y el Omnitrix en el pecho. En cuanto al nombre "Azulón", no es nada especial, solo hace referencia al color de su piel. Y como curiosidad, azulón es el nombre que se da en España a los seguidores del equpo de fútbol de Getafe, el Getafe CF. Podría haber utilizado para el nombre alguna palabra en Na'vi, pero no me pareció ideal porque los nombres de los demás alienígenas del Omnitrix está en castellano. Y por cierto, en uno de los capítulos, Kevin aclara que sus insignias de fontaneros, así como el Omnitrix, tienen mecanismos de traducción. Ben puede utilizarlo ahora que ha absorbido ADN de un nativo.

Gracias a mayotango131 y a Nagi w por sus reviews. Tal vez tarde un poco en publicar el siguiente capitulo, pero este fic sigue. Seguid atentos