Episodio 7. Una gran caída
Gwen trató de quitarse el collar, pero este estaba fijo, y no podía ni moverlo.
- ¿Cómo se habrán enterado de que sé hacer magia? – dijo
- ¿Estás segura de que no has usado tus poderes delante de esos militares? – le preguntó Kevin
- Estoy segura – dijo Gwen –. A menos que…
- ¿Qué? – dijo Kevin
- A menos que me hubieran visto hablando con Paradox. Esa podría ser la explicación – dijo
-Estupendo – dijo Kevin –. Ahora estamos encerrados en esta prisión como ratas de laboratorio
- ¿No puedes romper los barrotes? – preguntó Gwen
- Ya lo he intentado – dijo Kevin –. Pero están hechos de energía. Cada vez que intento tocarlos, me sueltan una descarga eléctrica
- Entonces, tengo que deshacerme de este collar – dijo Gwen tratando de quitárselo de nuevo – ¿Puedes romperlo, Kevin?
- Podría – dijo Kevin –. Pero también está protegido por una corriente eléctrica. Si intentara romperlo, serías tú quien se llevara la descarga – dijo Kevin –. Me lo ha dicho uno de los centinelas que nos vigilan
Gwen retiró sus manos del collar.
- No quiero que salgas herida por mi culpa – dijo Kevin
Gwen se sonrojó. Kevin no pudo evitar hacer lo mismo.
- Aun queda otra posibilidad – dijo una voz
Gwen y Kevin miraron a Julie. Había hablado por primera vez en varios días. Su expresión era más firme y decidida
- ¿Otra posibilidad, Julie? – preguntó Gwen
- Sí – dijo ella –. Podemos utilizar a Nave
Gwen y Kevin la miraron sonriendo. Volvía a ser la Julie de siempre.
Jake y la doctora Augustine se dirigieron hacia donde estaban reunidos los miembros del clan Omaticaya. Ben también estaba reunido con ellos
- ¡No debéis combatir! – dijo Jake – ¡Os matarán!
- ¿Van a atacarrnos? – preguntó Mo'at
- Escuchadme… – dijo Jake –. Ellos me enviaron aquí para aprender de vosotros, y convenceros de que os marcharais de este lugar
- ¿Qué estás diciendo, Jake? – preguntó Neytiri con incredulidad
- Esa era mi misión, – continuó Jake – pero con el tiempo me enamoré de este lugar, me enamoré de ti – dijo dirigiéndose a Neytiri –. Por eso debéis marcharos
Pero Neytiri empezó a mirarle con desprecio. El resto de los na'vis también empezaron a mirarle mal. Incluso Ben estaba empezando a sentir antipatía por Jake, sin saber muy bien por qué. Entonces varios na'vis agarraron a Jake y a la doctora Augustine y los ataron a unos postes. Ben también fue atado a uno
- ¡Pero si no he tenido nada que ver! – protestó
- ¡Tú también errres como ellos! – gritó Tsu'tey –. Porr tanto también erres un traidorr
Jake no dejaba de insistir en que se marcharan de allí, pero ningún na'vi le hizo caso. Neytiri ahora le miraba con frialdad, y Mo'at se dirigía hacia ellos llevando un cuchillo en la mano.
Mientras, varios helicópteros y una nave se aproximaban al lugar. Quaritch iba en la nave, y visionaba todo por una pantalla.
- ¡Ya están aquí! – advirtió Jake a los na'vis, que miraban asustados las naves
Quaritch no tardó en distinguir a los prisioneros atados a los postes
- Parece que se acabó la diplomacia – ironizó el coronel – ¡Soltad las granadas de gas!
Las naves soltaron rápidamente unas granadas que al caer al suelo liberaron gases lacrimógenos. Los na'vis, confundidos, salieron al encuentro de aquellas naves y dispararon flechas contra ellas, tratando de defender aquel lugar
- ¡Coronel, nos están disparando flechas! – dijo uno de los pilotos a Quaritch, quien permanecía impasible, igual que las naves, a las cuales las flechas no hacían daño alguno
- Preparaos para disparar – ordenó Quaritch
La orden de Quaritch no se hizo esperar. En apenas unos segundos las naves empezaron a disparar misiles contra Arbol Madre. Estos provocaban fuertes detonaciones que hacían salir despedidos a algunos na'vis.
Trudy Chacon era una de los pilotos que estaban manejando aquellos helicópteros de combate. Estaba viendo como los demás estaban disparando misiles contra aquellos nativos, pero ella no estaba disparando.
- No me alisté para esto – dijo haciendo virar su nave para volver a la base, para molestia del soldado que estaba manejando una de las armas del vehículo
Mo'at, con lágrimas en los ojos y expresión furiosa, se dirigió hacia los postes en los que seguían atados la doctora Augustine, Jake y Ben con un cuchillo. Entonces dirigiéndose a Jake, le dijo:
- Si erres uno de los nuestrrros, ayúdanos
Acto seguido cortó las cuerdas que sujetaban a Jake. Lo mismo hizo con la doctora Augustine y Ben. Entonces los cuatro corrieron a refugiarse de las detonaciones.
Eytukan seguía mirando a aquellas naves de la gente del cielo, impotente ante no haber sido capaces de mellar a aquellas bestias de los cielos por más que se habían esforzado. Entonces vio que una de las bestias se disponía a volver a atacar, y lanzó otro misil que provocó una detonación cerca de donde estaba él.
Neytiri corrió hacia el lugar donde había caído su padre, dispuesta a ayudarle. Pero era tarde. El hasta ese momento líder del clan agonizaba. Neytiri le miraba con los ojos llenos de lágrimas
- Toma mi arco… hija mía – dijo con sus últimas fuerzas, tendiéndole su arco a Neytiri, quien estalló en un terrible llanto
Jake se hallaba cerca de ella. Sintiéndose culpable, le dijo:
- Lo siento… lo siento mucho
Pero Neytiri no parecía dispuesta a aceptar las condolencias de Jake. Fríamente le amenazó diciéndole:
- ¡Vete! ¡Vete y no vuelvas jamás!
Después echó a correr para reunirse con su madre y los supervivientes de aquel bombardeo. Arbol Madre había quedado destrozado, y aquella imponente obra de la naturaleza estaba empezando a desplomarse
- ¡Esto no es bueno! – intervino Ben – ¡Si cae nos aplastará a todos!
- ¡Vamos, Ben, corre! – le advirtió la doctora Augustine
- No – dijo Ben –. Voy a tratar de impedir que caiga. Ponga a todos a salvo
Se llevó la mano al pecho para tocar el Omnitrix
¡Flash!
- ¡Tsawl! – gritó Ben. Se había transformado en Gigante, pero ahora sus ojos eran azul celeste, al igual que el símbolo del Omnitrix. La doctora Augustine se quedó sorprendida al ver que Ben se había convertido en una enorme criatura, tan grande como Arbol Madre
Ben sujetó el arbol, impidiendo que cayera. Parecía más pesado de lo que había previsto, pero confiaba en poder sujetarlo hasta que los na'vi escaparan.
Quaritch fue uno de los primeros sorprendidos al ver aparecer repentinamente a aquella criatura tan inmensa
- Pero ¿qué es eso? – preguntó
- Por fin nos encontramos – dijo una voz –. Es Ben Tennyson
- ¿Eso? – dijo Quaritch – Creí que era un mono con cuatro brazos
- Ben Tennyson es eso y muchas cosas más – dijo la voz –. Llevo mucho tiempo esperando este momento. Ordena a tus hombres que disparen contra él, y con toda su artillería
- ¿Estás loco? – dijo Quaritch –. Si le atacamos se enfurecerá, y con ese tamaño podrá hacer pedazos nuestras naves en segundos
- Tu haz lo que te he dicho – dijo la voz –. Mientras esté sujetando ese árbol, será más vulnerable ante nuestros ataques
- Estupendo – dijo Quaritch con una sonrisa maliciosa – ¡Atención a todos, fuego a discreción contra esa cosa!
Las naves dispararon misiles contra Ben. Este no se percató hasta que los misiles empezaron a detonar contra él. Ben empezó a sentir las detonaciones, pero no podía defenderse a causa de estar sujetando lo que quedaba de Arbol Madre.
- Me están atacando – dijo para si mismo –. Y no puedo defenderme. Este árbol pesa demasiado
Las detonaciones eran cada vez más potentes, y Ben sentía que estaba perdiendo fuerza. A pesar de la inmensidad de su transformación, no podía resistir mucho tiempo. Mientras algunos na'vi que aun quedaban en las ramas escapaban a lomos de sus criaturas voladoras. Ben mientras empezaba a tambalearse
- No… puedo… mas – dijo
- ¡Está débil! – dijo la voz desde la nave de Quaritch – ¡Esta es mi oportunidad!
Y accionó un botón que disparó un potente misil al pecho de Ben, el cual al detonar hizo que este perdiera el equilibrio y cayera al suelo junto con los restos de Arbol Madre, provocando un fuerte temblor de tierra.
- ¡Ben! – gritó Ninat mirando con tristeza como era derribado
Jake y los supervivientes del clan Omaticaya lograron escapar antes de que cualquiera de los dos se les hubiera echado encima. Mo'at contempló los restos del desastre con lágrimas en los ojos. Incluso una líder espiritual tan severa como ella no pudo evitar llorar al ver como su hogar había sido destruido por la gente del cielo.
Jake sintió impotencia ante este desastre. No había podido hacer nada. Y Neytiri le odiaba. No había nada peor.
Entonces, en la base, Selfridge contempló como todo había terminado. Acto seguido pulsó los botones rojos. Seguidamente, junto a los restos de Arbol Madre, Jake Sully y la doctora Augustine perdieron el conocimiento. Mientras caía, Jake pensó para sí mismo: «Soñaba con ser un guerrero que traería la paz. Pero tarde o temprano hay que despertar».
Bien, por fin he terminado este episodio, después de tanto tiempo. Ya se ha producido la invasión, y ahora la pregunta es: ¿habrá sobrevivido Ben? Os habréis fijado que al transformarse en vez de gritar "¡Gigante!" ha gritado "¡Tsawl!". Esta es una palabra na'vi que significa "grande". La he obtenido del diccionario Navi compilado por Taronyu, que podéis consultar en la web .org. Ya veréis el motivo de este cambio, al igual que el de cierta descripción, una vez más.
Esta vez, descartamos a dos villanos. Este capitulo se descarta a Hechicera y a Rojo, así que se confirma que el villano misterioso es masculino. Pronto daré más pistas, pero seguro que algunos ya intuiréis de quien se trata.
Por supuesto, agradezco a mayotango131 y a Ghost iv sus reviews. ¡Hasta el próximo capítulo!
