Holaaaaa~

Me siento orgullosa de lo poco que he tardado en subir este capi! Y el próximo está casi casi escrito ya! (he tenido un momento de inspiración gracias a un par de canciones).

Disfrutad!

{Red}


Capítulo 5 – Pillado

Como negarlo no me iba a ayudar en nada, traté de aceptar esos sentimientos que, obviamente, jamás iba a dejarle saber al idiota. Era ya lo que me faltaba. Con los motes que tenía ahora ya había de sobra, no necesitaba ni más motes, ni más bullying, muchas gracias.

Como siempre, me cambié de ropa y me aseguré de haberme quitado todo el maquillaje y dejarlo todo recogido antes de salir del club. El camino a casa fue muy tranquilo, ya había empezado a subir la temperatura nocturna, pero no lo suficiente para que dejara de hacer frío. Entré a casa, cerrando la puerta tras de mí y dejando mis zapatos en la entrada.

Como ya era costumbre, me asomé por la puerta del salón para comprobar si hoy Todomatsu también se habría quedado dormido en la mesa. Pero para mi sorpresa, parecía haber estado esperándome allí sentado, dedicándome una mirada que no conseguí descifrar. Por algún extraño motivo sentí que debía sentarme frente a él, al otro lado de la mesa. Quizá la "telepatía" de sextillizos haciendo su efecto.

Esperé paciente a que comenzara a hablar, a cada segundo que pasaba poniéndome más y más nervioso. Finalmente suspiró mientras cerraba los ojos, mirándome de nuevo al abrirlos –Choromatsu nii-san, ¿por qué estás trabajando en un bar en el que solo contratan mujeres? –antes de que pudiera abrir la boca para discutirle nada, el menor de mis hermanos continuó hablando –No intentes engañarme. He estado investigando sobre ese local. Es solo un bar normal, que cobra entrada, con camareras guapas que además cantan o bailan y en el que solo trabajan mujeres con vestidos bonitos. ¿Por qué me mentiste cuando te pregunté qué hacías en el bar? Entiendo que no soy el hermano en el que más confías, todos sabemos que ese puesto lo tiene ganado Osomatsu nii-san, pero al menos podrías decirme eso, ¿no? ¿Qué es tan grave que no puedes confiarle a tu hermano? –continué mirando a Totty sin saber bien que decir, tratando de inventar alguna excusa que pudiera ser creíble y que además no me fuera a costar mucho mantener, pero la mirada de Todomatsu, que siempre parecía estar escondiendo algo, me ponía más nervioso de lo normal. Bajé la mirada, negando con la cabeza. No podía contarle la verdad. ¿Qué pensaría de mí si supiera que su hermano, el que se supone que es el responsable, está trabajando como camarero y cantante vestido de mujer?

Levanté un poco la vista al oir algo de movimiento. Todomatsu estaba sacando su móvil. Deslizó el dedo un par de veces por la pantalla y me la mostró, dejándome horrorizado. Por algún motivo, Totty había conseguido algunas fotos de mí vestido como Choromi. Sabía que me había reconocido por la última de ellas, en la que se me veía quitándome la peluca justo antes de entrar a mi camerino. ¡¿Cómo demonios había conseguido esas fotos?!

Ahora sí que no tenía escapatoria –Está bien… Pero esto no puede saberlo ninguno de nuestros hermanos, ¿vale? En especial Osomatsu –Todomatsu asintió, dándome pie a que comenzara mi relato –Bueno… Cuándo volvimos de aquel intento tan desastroso de independizarnos, acordamos que todos buscaríamos un trabajo. Durante una de mis muchas búsquedas, acabé en una de las tiendas del centro donde acababa de salir a la venta el nuevo single de –el menor me interrumpió aclarando su garganta, claramente queriendo que fuera al grano –está bien, está bien. Bueno, el caso es que, conseguí el último disco de la promoción que regalaba un book de fotos exclusivas, por lo que estaba realmente feliz. De camino a casa, por los alrededores del club, empecé a cantar inconscientemente. Seguía muy emocionado por haber conseguido el book exclusivo, y no pude evitarlo. Cantaba bajito, pero aun así la gente que pasaba por mi lado podía oírme perfectamente. Entonces fue cuando una mujer me paró al oírme, pidiéndome si podía cantar un poco más alto para que pudiera apreciar bien mi voz.

Aunque me puse bastante nervioso por ello, accedí a cantar otra canción un poco más fuerte, y la mujer me dijo que mi voz era muy bonita y me ofreció cantar en su club, ya que andaban muy bajos de personal. Resultó que aquella mujer era la jefa del club donde trabajo ahora. Fuimos a su despacho y me ofreció el trabajo que tengo ahora mismo. Necesitaban a alguien para sustituir a una chica que lo había dejado, y por algún motivo dije que aceptaba. Me explicó en detalle todo lo que tendría que hacer, hasta me enseñó el horario en el que estaría trabajando. Todo me pareció genial hasta que caí en el detalle de que todas las demás empleadas del local eran mujeres. Como si fuera lo más normal del mundo, la que ahora es mi jefa me dijo que simplemente me vistiera de mujer mientras estaba trabajando, alegando que con un poco de maquillaje y un vestido bonito, podría pasar perfectamente por una chica gracias a mi constitución. Aún no sé si eso es algo bueno o malo, pero cuando me dijo lo que cobraría, más los extras por cada actuación, de pronto no me pareció tan importante el detalle de tener que vestirme como una mujer. Así que cogí una de las pelucas que uso para los cosplay, compré un vestido que me pareció bonito y unos zapatos, y a los pocos días hice mi primera aparición en el club. Una de las chicas me ayudó con el maquillaje los primeros días hasta que me acostumbré a hacerlo yo.

Incluso a pesar de los nervios de los primeros días, a los clientes les gustaba mucho cuando yo salía a cantar, y estaban encantados de que yo les sirviera en las mesas, por lo que no me fue difícil acostumbrarme al trabajo… -decidí dejar ahí la historia, mirando a Todomatsu. Él me devolvió la mirada conteniendo un poco la risa. Era obvio que en cuanto se enteraran, todos mis hermanos iba a terminar por reírse en mi cara por tener que vestir de mujer siempre que estuviera trabajando –Ahora entiendo por qué Osomatsu nii-san no puede enterarse de esto… No te dejaría vivir con ello –comenzó a reírse, aunque no muy alto ya que los demás debían estar durmiendo. Me froté las sienes, sabía que no tendría que haberle contado nada -¿Has acabado ya de reírte? Querías saber la verdad, ahora ya la sabes, pero quiero algo a cambio. ¿Qué te ocurre últimamente? Dejando a un lado la curiosidad y que deberías contármelo para estar iguales, estoy realmente preocupado por ti –Totty me miró sorprendido, ¿en serio creía que no me había dado cuenta de lo raro que estaba actuando?

Todomatsu me miró por un momento, desviando la vista casi al momento en que nuestras miradas se cruzaron –Todomatsu, te voy a decir lo mismo que me acabas de decir tú a mí. Sé que no soy tu hermano de más confianza, pero sabes que puedes contarme lo que sea que te ocurra. Y al contrario que tú o cualquiera de los demás, yo no me reiré sea lo que sea, y trataré de ayudarte si me es posible de algún modo –el menor volvió a mirarme, esta vez durante un periodo de tiempo ligeramente más largo. Le oí moverse en el sitio, tratando de distraer sus nervios con sus manos. Podía sentir como se debatía internamente en si contarme lo que le había ocurrido o no –Choromatusu nii-san… No… No quiero hablar de esto… -Tras decir aquello, se levantó del sitio y salió de la habitación. Desde la sala común pude oir como subía las escaleras hacia el segundo piso, seguramente cambiándose de ropa una vez en la habitación y metiéndose en el futon con los demás.

Suspiré y me estiré en el suelo. Por unos momentos me quedé mirando el techo… No parecía que Todomatsu me fuera a contar nada, y mis problemas ya eran suficientes como para ponerme a investigar sobre ello. Para empezar, Osomatsu me había dado su número de teléfono para que le mandara un mensaje o le llamara para quedar pero, obviamente, no podía llamarle con mi teléfono, o descubriría que soy yo. Tendría que pedirle el correo o buscar otra forma de contactar con él para que no pudiera identificarme. Por otro lado… Cuando quedara con él, ¿qué íbamos a hacer? ¿Dónde iríamos? ¿Y qué me iba a poner? Solo tengo los vestidos de las actuaciones, y no creo que fuéramos a ningún sitio donde ir con un vestido tan arreglado sea adecuado. Tendré que ir mañana a comprar algo o pedírselo a alguna de mis compañeras del club…


Qué os ha parecido? Dadle ánimos al pobre Choro, que cada vez está metido en más problemas cofcofpormiculpacofcof

Nos leemos en el próximo capítulo!