Hola queridos!

Buah! No me creo que estoy subiendo capis de esto casi todos los días! Se nota que en verano no hago nada(?)

Admito que este es bastante cortito (más de lo habitual), pero a cambio, subiré otro capi más tarde para celebrar que mi portátil ha vuelto a mis manos y puedo volver a escribir~

Espero que os guste!

{Red}


Capítulo 10 – Confrontaciones (parte 2)

Cuando me levanté por la mañana Pajamatsu ya se había ido a trabajar. Y pensar que más de una vez habría pensado en nuestro hermano mayor mientras se paj… ¡PUAJ! NO. QUE ASCO. DIOS. NUNCA PODRÉ QUITARME ESA IMAGEN DE LA CABEZA.

Volviendo a mi vida y a mi ardua misión, saqué mis vaqueros y sudadera rosa del armario para ponérmelos antes de bajar a tomar algo de desayuno. Al llegar a bajo me choqué con Karamatsu, que salía del salón hacia el recibidor para ir a la calle. Le di los buenos días antes de entrar a la cocina en busca de algo para desayunar, encontrando la arrocera con comida suficiente para desayunar todos.

Después de comer decidí salir a la calle un rato antes de ir al club a gritarle a Choromatsu. No dejaba de darle vueltas al tema, y tan metido iba en mis pensamientos, que no me percaté de que estaba cerca del barrio comercial. Aprovechando que ya estaba allí, eché un vistazo a las nuevas colecciones de ropa que acababan de llegar a las tiendas.

Saliendo de una de ellas vi a lo lejos un traje que me resultaba muy familiar. Me acerqué un poco más, pudiendo ver más claramente que se trataba de Atsushi. ¡Perfecto! Podía ir a hablar de una vez con él y quitarme este peso de encima. Mientras me acercaba, estuve pensando lo que iba a decirle, debía dejarle claro que no quería perder el contacto con él, pero que tampoco estaba seguro de si quería que realmente fuéramos algo más que amigos. La verdad es que aún estaba un poco confuso con respecto a mis sentimientos por él…

Por fin logré esquivar a toda la gente que había entre nosotros, cuando vi a una chica cogida de su brazo. Por un momento, sentí como si me hubiera traicionado… Pero no fui tan idiota como en las películas e historias de internet como para creer que era su novia sin preguntarle antes. No hay que asumir cosas de las cuales no tenemos ni idea.

Tomé aire y me acerqué a ellos, mirando con semblante serio a Atsushi. En cuanto me vio, se acercó corriendo a mí, tratando de evitar que huyera otra vez. Y de hecho, pensé en hacerlo. Pero tenía que afrontar mis errores como siempre había hecho. No era momento de acobardarse –Atsushi-kun… Siento como me he estado comportando desde aquella noche, pero no estaba preparado para hablar de ello. Yo… -traté de seguir hablando, pero la acompañante del castaño no me dejó continuar, interrumpiéndome mientras volvía a tomar el brazo de Atsushi, tratando de llevárselo –Sea lo que sea, puede esperar. Atsushi-san y yo estábamos en medio de algo muy importante, y no es momento de que un niñito inoportuno nos interrumpa –miré a la tipa esa que acababa de atreverse a llamarme niñito. A Mí. ¡Ohhhhhh! No sabía dónde se había metido –perdona, bonita, pero estaba en medio de una conversación importante de verdad, y me has interrumpido con ese chirrido al que tu llamas voz. Así que, si tuvieras un poco de educación, te volverías a meter en tus asuntos y me dejarías terminar de hablar –La zorra esta todavía tuvo los ovarios de contestarme de mala manera, comenzando una batalla verbal que no estaba dispuesto a perder.

Al final, tuvo que ser Atsushi quien pusiera algo de orden y parara nuestra pelea. La otra, movida por los celos que le provocaba que el castaño hubiera devuelto su atención a mí, le tomó de la corbata y le plantó un beso francés que me dejó completamente en shock. Yo esperaba que Atsushi fuera a separarse de ella casi de inmediato, ¡pero el cabrón se dejó besar tan tranquilamente!

Cuando por fin se separaron, dejé que Atsushi me diera una explicación, esperando que me dijera que eso era una costumbre del país de la tía esa, o alguna cosa por el estilo, pero me confirmó que llevaban saliendo unos días. Fingí alegrarme por él, como hubiera hecho cualquier buen amigo, pero no tardé mucho en irme de allí. No podía soportar ver esto.

Me alejé de allí lo más dignamente que pude. No me di cuenta hasta que me choqué con alguien, pero algunas lágrimas habían comenzado a resbalar por mis mejillas. El hombre contra el que me había chocado resultó ser el segundo mayor de mis hermanos, Karamatsu, quien en seguida se preocupó por lo que me pasaba, tratando de animarme con sus dolorosas frases para consolar.

Aunque en cualquier otra situación jamás lo hubiera hecho mientras llevara aquella horterada de ropa, me abracé a mi hermano mayor, buscando consuelo en su abrazo. Realmente no era tanto lo que estaba demostrando como lo que estaba sintiendo por dentro. En el fondo, creía que Atsushi me habría estado esperando, queriendo tener algo serio conmigo… creía que él estaba enamorado de mí… Pero ahora me daba cuenta de que el que había estado enamorado todo este tiempo había sido yo.

Dejé que Karamatsu me siguiera consolando, sin escuchar una sola palabra de lo que me decía. No tenía nada en contra suya, salvo esa ropa tan horrible que llevaba, pero en aquel momento no hubiera escuchado a nadie.

No tardé demasiado en reponerme, limpiando los rastros de lágrimas sobre mis mejillas con el pañuelo que mi hermano me ofrecía. Realmente Karamatsu era un buen hermano mayor… Siempre se estaba preocupando por todos, incluso ahora, que no entendía lo que me pasaba, estaba aquí para lo que necesitara.

Dedicándome una sonrisa sincera, me ofreció llevarme a la zona de pesca para despejarme un poco. Siempre nos divertíamos cuando íbamos los dos juntos a pescar, y él aprovechaba para deslumbrarme, literalmente, con sus nuevas adquisiciones. Acepté la oferta devolviéndole la sonrisa, cogiendo sus gafas de sol para ponérmelas yo. Si no las llevara con esa ropa tan horrible, las gafas no le quedarían nada mal.

Pasé el resto de la mañana con Karamatsu, riéndome de sus estupideces, a las que él llamaba ser cool. Cuando se hizo la hora de comer, nos acercamos al puesto de Chibita, esta vez pagando por adelantado para que nos diera un poco de oden… aunque las dos cervezas que nos tomamos cada uno nos salieron gratis.

Durante gran parte de la tarde me entretuve viendo cómo se dejaba en ridículo a sí mismo tratando de ligar con diferentes mujeres que pasaban cerca de él. Incluso hubo un momento en que saqué mi móvil, ignorando todas las llamadas y mensajes que tenía de Atsushi y Pajamatsu (no tenía ganas de hablar a ninguno de los dos), para graba uno de los intentos de ligar de Karamatsu que acabó con él en el río. ¡Seguro que si subía esto a internet me hacía millonario!

Cuando empezó a oscurecer fui consciente de la hora que era. Aún tenía que tener aquella desagradable charla con Choromatsu, y se me estaba haciendo tarde. Me despedí de Karamatsu, diciendo que tenía un compromiso al que no podía faltar y empecé a caminar hacia el club, colgando una última vez a Atsushi, que aún trataba de contactarme.


Dios mio, es corto cómo él solo xD Juro que en el documento de texto parecía más largo! Subiré el siguiente en acabarlo :'D

Anyway, espero que os haya gustado!

Nos leemos en un rato! (?)