Hooooooooola!
Ya vuelvo a estar aquí! Hoy no me voy a enrollar mucho, aquí os dejo el nuevo capítulo
Espero que lo disfrutéis!
{Red}
Capítulo 13 – Hanami
Como esperaba, me desperté muy pronto aquella mañana, corriendo al piso de abajo donde me encontré con Todomatsu, quien estaba tecleando rápidamente en su móvil, seguramente hablando con alguna de sus amigas, buscando algún modo de librarse de ir con nosotros al Hanami.
Sonriendo de forma maliciosa, el menor sacó las cosas que me había preparado para vestirme hoy de Choromi de debajo del kotatsu. Maldito demonio con fachada de ángel… Había encontrado lo que tenía preparado para hoy. Le conté mis planes y, tras decidir que no quería perderse el espectáculo, me dio la ropa y la peluca para que pudiera vestirme. Con mi práctica de los cambios de vestuario en el club, en tiempo récord ya estaba fuera del baño vestido con un precioso vestido de manga por debajo del codo, en color aguamarina con algunos detalles en esmeralda y unas zapatillas estilo converse en los mismos tonos. Sentado junto a Todomatsu, dejé que decidiera él mi maquillaje, optando por un look sencillo con un poco de rímel, una sombra clarita y un brillo de labios con sabor a melón.
Aún quedaba bastante para la hora en la que había quedado con el mayor de mis hermanos, por lo que el menor y yo nos quedamos hablando tranquilamente en el salón mientras hacíamos algo de tiempo. Tan metidos estábamos en nuestra conversación, que no nos dimos cuenta de la hora hasta que un adormilado Osomatsu, con el pelo aún revuelto y una mano en el pantalón entró bostezando a la sala.
Por un momento nos quedamos todos petrificados, especialmente Osomatsu, que parecía haberse roto definitivamente. Cuando el mayor recuperó su capacidad de reaccionar, desapareció de la puerta en menos de lo que dura un segundo, dejándonos a Todomatsu y a mí solos de nuevo en la sala.
Osomatsu no tardó ni un minuto en aparecer de nuevo en el salón, perfectamente peinado, llevando unos pantalones con vuelta por debajo de la rodilla en color rojo, una camiseta a rayas horizontales en azul claro y blanco y sobre esta, una chaqueta larga en color marrón claro –Siento lo de antes, no sabía que estarías aquí, Choromi-chan –dijo esto frotando su nariz con el dedo índice mientras sonreía ampliamente, sentándose a mi lado –¿Cómo es que estás aquí? No recuerdo haberte dicho dónde vivía, ni haber quedado aquí –Todomatsu intervino entonces, mirando de forma acusadora al mayor –Choromi me llamó porque no aparecías donde habíais quedado y se estaba preocupando por ti. Y como no quería que la pobre se quedara sola esperando en la calle, la invité a esperarte aquí conmigo. Eres un irresponsable, Osomatsu nii-san –la verdad es que aún quedaba casi una hora hasta el verdadero momento en el que había quedado con el mayor, pero al parecer se tragó la excusa que le puso Totty, disculpándose de nuevo conmigo por no haber estado a tiempo para nuestra cita.
Mientras tomábamos algo rápido de desayuno y empaquetábamos las cosas que llevaríamos para comer bajo los cerezos, Osomatsu comentó que Karamatsu y Jyushimatsu se habían ido realmente pronto aquella mañana para coger sitio, mientras que Ichimatsu había dicho que se nos uniría para la hora de comer, ya que quería seguir durmiendo. En algún momento dijo algo sobre que no sabía nada de Choromatsu (es decir, yo), pero que estaba seguro de que se nos uniría a la hora de comer.
De camino al parque de los cerezos Todomatsu nos comentó que por la tarde se reuniría con unas amigas. En un principio dijo que iba a invitarlas a venirse con nosotros al Hanami, pero después de pensar en las posibles consecuencias que tendría esa decisión, optó por queda más tarde. A mitad de camino o así, Osomatsu me tomó la mano, dedicándome una de sus clásicas sonrisas cuando le miré.
No tardamos mucho en llegar, encontrando con bastante facilidad a Jyushimatsu y Karamatsu, ya que el primero estaba saltando de un lado a otro, tratando de coger los diferentes pétalos que caían de los cerezos en flor.
En cuanto Karamatsu me vio, no tardó ni cinco segundos en colocarse las gafas de sol y acercárseme diciendo algo sobre que "por fin había llegado su Karamatsu Girl", lo que le costó una mirada asesina por parte de Osomatsu.
Dejamos todas las cosas sobre el mantel que habían llevado Karamatsu y Jyushimatsu y nos sentamos alrededor de ellas, el mayor y yo más juntos de lo necesario. Nos divertimos hasta la hora de comer viendo correr a Jyushimatsu por toda la zona y jugando a un par de juegos, haciendo tiempo hasta que llegara Ichimatsu para poder empezar a comer.
Ichimatsu llegó un par de horas después, sosteniendo un gato con un brazo mientras lo acariciaba con el otro. Una vez vio a su hermano aparecer y sentarse con nosotros, Jyushimatsu no tardó nada en unirse, sentándose al lado de éste.
Mientras comenzábamos a sacar la comida, pude notar como el segundo menor de mis hermanos me miraba con esa cara pensativa tan suya, demasiado silencioso para la comodidad de todos –hey brother, ¿en qué estás pensando? –el primero en preguntar fue Karamatsu, provocando que el resto miráramos a Jyushimatsu -¿Por qué Choromatsu nii-san está vestido de muj- ? –entre Todomatsu e Ichimatsu le taparon la boca al que estaba hablando, impidiendo que los dos mayores entendieran lo que pretendía preguntar el amante del béisbol. Mientras Karamatsu y Osomatsu miraban extrañados, yo estaba casi al borde de un ataque al corazón. ¿Cómo se había dado cuenta Jyushimatsu de que yo era su hermano? –Oye, es vedad. ¿Dónde se ha metido Choropajerovski? No le he visto en todo el día, se supone que teníamos que reunirnos todos aquí, ¿no? –Osomatsu miró a los demás esperando que alguno supiera de mi paradero –Yo vi le vi esta mañana. Iba con la ropa esa que se pone para sus conciertos otaku. Seguro que está en una cosa de esas suyas –con su tono neutro habitual, Ichimatsu fue el primero en responder, seguido por Totty que confirmó la solución propuesta por el cuarto hermano diciendo que él también me había visto por la mañana y le había dicho que estaría en un evento todo el día.
Parecía que la excusa había funcionado, pero ¿por qué me estaba cubriendo Ichimatsu? ¿Acaso él también lo sabía? No podía ser que el único que no supiera nada fuera Osomatsu… O quizá él lo sabía también y no había dicho nada por algún motivo.
Cuando nos terminamos las cervezas, los dos mayores se ofrecieron a ir a comprar más bebida, dejándonos a los otros cuatro solos. En cuanto estaban lo suficientemente lejos como para no poder oír nuestra conversación, Todomatsu y yo nos dispusimos a interrogar a los otros dos –si vais a preguntarme cómo he descubierto que eres Choromatsu, es más que evidente. Está claro que hay que ser un idiota integral para no darse cuenta de ello. Por eso Kusomatsu y Osomatsu ni-san no se han dado cuenta –ambos miramos impactados a Ichimatsu -¿De verdad es tan obvio? –esta vez nos respondió Jyushimatsu, asintiendo con la cabeza -¿Por qué te vestiste de mujer, Choromatsu nii-san? ¿Ya no te gusta llevar pantalones? ¿Es cómodo llevar vestido? –al final, acabamos por explicarles toda la situación a ambos, pidiéndoles que lo mantuvieran en secreto.
Como era de esperar, ambos prometieron no contar nada, en especial al mayor de nuestros hermanos.
Osomatsu y Karamatsu no tardaron mucho en volver con la bebida, comenzando al poco tiempo de llegar una persecución provocada por Osomatsu. Todomatsu y Karamatsu perseguían al mayor mientras Jyushimatsu corría con ellos por el placer de correr. Mientras tanto, yo me senté un poco más cerca de Ichimatsu, sin perder a Osomatsu de vista –Estás realmente enamorado de él, ¿verdad? –miré a mi hermano algo sorprendido por la pregunta, asintiendo mientras bajaba la vista –Deberías decirle quién eres de verdad antes de que lo descubra por su cuenta. Nuestro hermano mayor puede actuar como un completo idiota la mayor parte del tiempo, pero todos sabemos que no es así. Cuanto antes se lo digas, antes te perdonará –suspiré cuando Ichimatsu acabó de hablar, volviendo a buscar con la mirada a Osomatsu mientras le respondía –Sé que es cuestión de tiempo que descubra la verdad, pero quiero intentar aprovechar para estar con él hasta que eso ocurra –Ichimatsu no dijo nada más, ambos nos quedamos en silencio mirando como el resto de nuestros hermanos corrían de un lado para otro, riendo mientras molestaban de forma accidental a las otras personas que estaban disfrutando del hanami.
En un momento dado, Osomatsu y yo cruzamos la mirada, distrayéndole lo suficiente para que tropezara con la raíz de uno de los árboles y cayera al suelo, haciendo que los tres que le seguían cayeran tras él. Ante la escena, no pude evitar reír fuertemente, hasta a Ichimatsu se le escapó una risilla viendo como nuestros hermanos habían acabado uno sobre otro en el suelo.
Los cuatro volvieron algo doloridos, el mayor tumbándose a mi lado de forma que pudo poner la cabeza sobre mis rodillas. Casi por inercia, comencé a acariciarle el cabello, sonriéndole suavemente mientras él cerraba los ojos y se relajaba sintiendo mis caricias. Tardé bastante en darme cuenta, pero los otros cuatro nos habían estado mirando todo el rato, lo que provocó que me pusiera extremadamente nervioso y me apartara bruscamente de Osomatsu, sonrojándome completamente.
El resto de la tarde transcurrió sin incidentes, estuvimos tranquilos hablando y jugando hasta que Todomatsu se marchó con sus amigas, ofreciéndome la excusa de "reunirme con ellos por la noche" para que Osomatsu no sospechara. Poco después, el mayor me ofreció ir a dar un paseo, entrelazando nuestros dedos con una enorme sonrisa en su rostro en cuanto tuvo la oportunidad.
Caminamos en un cómodo silencio por un rato, prefiriendo simplemente disfrutar de la compañía del otro en aquel escenario tan romántico. Acabamos sentados sobre la hierba a orillas del río, admirando el precioso tono rojizo de la puesta de sol que reflejaba el agua entre los pétalos de cerezo que había repartidos por su superficie –Choromi-chan… Quería preguntarte algo –miré a Osomatsu con una pequeña sonrisa, haciéndole entender que podía decirme lo que quisiera. El mayor me miró a los ojos, esbozando una pequeña sonrisa –Sé que hemos quedado muy pocas veces, y aunque hablamos y nos vemos prácticamente todos los días, generalmente solo hablamos por mensajes, por lo que esto puede parecer un poco precipitado, pero... me gustas mucho, y no quiero esperar más a preguntarte, así que… ¿Q-querrías salir conmigo? –le miré por un momento, no pudiendo evitar reír al poco de ver que hablaba en serio. Osomatsu me miró extrañado y algo triste al mismo tiempo, seguramente imaginando que esa era mi forma cruel de rechazarle, pero yo estaba demasiado entretenido riendo. Después de unos minutos en los que Osomatsu me miró en silencio mientras yo reía, conseguí calmarme, mirándole de nuevo -¿Por qué me preguntas eso ahora? Yo pensé que ya estábamos saliendo –continué sonriendo mientras se lo decía, aumentando mi sonrisa al ver el cambio en su expresión tras escucharme.
Entonces, Osomatsu se acercó un poco más a mí, colocando su mano en mi nuca, acercando nuestros rostros hasta estar a escasos milímetros –¿Eso significa que puedo..? –Asentí apoyando mi manos en su pecho, comenzando a entrecerrar los ojos –No tienes que preguntarme eso, idiota –inmediatamente después, Osomatsu cerró suavemente el espacio que había entre nuestros labios. Correspondí el beso con cuidado, sin saber muy bien lo que tenía que hacer, ya que este era mi primer beso real. Él comenzó a mover lentamente sus labios, convirtiendo la mera presión de nuestros labios en un beso de verdad.
No sé cuánto pudo durar aquel beso, pero a pesar de sus labios ligeramente cortados, fue el mejor beso de mi vida. Cierto que no tenía mucho, por no decir nada, con lo que comparar, pero había sido tan perfecto como lo describían en los anime. Sus labios eran realmente agradables a pesar de estar cortados, con un ligero sabor a cerveza que se mezclaba con la dulzura del que estaba seguro era su verdadero sabor y un ligero toque a melón del brillo que pasaba de mis labios a los suyos.
Al separarnos nos miramos de nuevo, ambos sonriendo y con las mejillas ligeramente coloradas. Soplaba una suave brisa que hizo que un escalofrío me recorriera todo el cuerpo, había sido mala idea venir con un vestido tan fino. Osomatsu, más atento de lo que jamás hubiera imaginado que pudiera llegar a ser, pareció darse cuenta, quitándose la chaqueta y colocándola sobre mis hombros, inmediatamente después colocándose él pegado a mí y rodeando mi cintura con su brazo. Más que atento o caballeroso, el idiota sabía aprovechar el momento para tratar de pegarse a mí lo máximo que pudiera. Aunque no me quejé de ello, la verdad es que el calor que desprendía su cuerpo me resultaba realmente agradable, y estar envuelto en su chaqueta significaba también estar envuelto en su agradable aroma...
Apoyé la cabeza en su hombro mientras continuábamos mirando cómo la corriente del río se llevaba los pétalos de las flores que habían caído. De pronto mi móvil comenzó a sonar con el tono que le tenía asignado a Todomatsu. Eso significaba que tenía que marcharme ya si quería que siguiera cubriéndome.
Osomatsu me acompañó hasta el lugar dónde había quedado con Totty, manteniéndome cerca de él todo el camino. En cuanto el menor nos vio, no pudo evitar mirarnos con una de esas maliciosas sonrisas que le caracterizaban. Me despedí del que ahora era oficialmente mi novio con un último beso… que se alargó más de lo que a Todomatsu le hubiera gustado ver, y me fui con el menor, mirando atrás una última vez para sonreír a Osomatsu.
Qué os ha parecido? Este fic necesita más besos, no creéis?
Yo también quiero que Osomatsu me bese así... (?)
Espero que os haya gustado, nos leemos!
