~ Capitulo 2: Un Viaje con una Invitada Inesperada ~

— ¿Y qué quieres? – le cuestionó Dawn intentando avanzar.

— Eso no es tu asunto – le dijo, haciéndola a un lado y pasando al laboratorio.

— "Ojala nunca lo vuelvo a ver" – pensaba Dawn, retirándose un poco molesta del lugar.

Tras entrar Paul en el laboratorio del Prof. Serbal, Dawn se retiró del lugar y retornó a su casa, mientras, dentro, Paul tenía algunos asuntos que resolver antes de iniciar su nuevo viaje que tenía planeado y para su fortuna, ahí estaba el profesor, realizando unos apuntes en su computadora…

— Disculpe profesor – lo interrumpió Paul, quien entraba a la habitación.

— ¿Paul? – lo miró sorprendido – no paran las sorpresas para mi este día.

— Emprenderé un nuevo viaje y necesito algunas cosas – le mencionó al profesor, quien observaba aun los apuntes.

— Sígueme – el profesor se levantó, y lo guio a otra habitación.

En la habitación en la que se encontraban, había una gran cantidad de pokébolas colocadas en repisas a saber si tenían Pokémon o no, junto a varios certificados colgados en la pared y algunas fotos que parecían ser importantes, Paul observaba todo con curiosidad y parecía no haber entrado antes en esa habitación en la que al fondo, en un pequeño casillero tenía algunas cosas que guardaba el Prof. Serbal.

— Paul, te concederé esto con una condición – le advirtió el profesor tomando una extraña piedra.

— ¿Qué es? – preguntó intrigado.

— Luego de "cierto evento" – se refirió al incidente de Garchomp en Kalos – vi un cambio de forma que nunca había presenciado y tras hablar con mí ex-alumno en Kalos me indicó que se trataba de un fenómeno llamado "Mega-evolución" – le explicó.

— ¿Qué? – reaccionó confundido e incrédulo.

Al ver que Paul no parecía creerle nada, sacó un Smartphone y lo conectó a internet y fue donde le mostró el video capturado desde la calle en Ciudad Luminalia como un Mega-Blaziken volvía a la normalidad, hecho que obviamente dejo boquiabierto a Paul quien no tenía idea de aquel fenómeno ni mucho menos que sería parte de una investigación por parte del Profesor Serbal, inmediatamente Paul se puso serio y decidido.

— Acepto sus condiciones – le dijo al profesor.

— Bien – reaccionó feliz ante la decisión de Paul – entonces ya te lo imaginaras.

— Si – afirmó el chico de cabello morado.

— Quiero que te lleves esta piedra – le dijo mostrándole una mega llave – y esta otra pequeña – la otra era una megapiedra de colores grises – de preferencia emprende el viaje con tu Aggron – le aconsejó el profesor de una forma extrañamente seria.

— ¿Mi Aggron? – reaccionó confundido.

— Si, el poder de la Megaevolución se obtiene fortaleciendo los lazos con tus Pokémon – le explicaba Paul; pero fue interrumpido.

— Tonterías, los Pokémon deberían ser capaces de eso sin necesidad de sentimientos – continuaba el chico peli morado firme en sus ideales – les demostrare que no necesito de la mega evolución para ganar.

— Como sea, te daré lo que necesites si haces lo que digo – le recordó el profesor.

— Esta bien…

De nuevo, le indicó que se llevara únicamente a su Aggron y la Mega llave y la aggronita que le habían dado; lo que Paul no sabía, es que el Profesor Ciprés ya le había adelantado para que Pokémon era su piedra, y por eso, pensó en el Aggron de Paul en cuanto lo vio, mientras, Paul quien necesitaba un viaje para continuar su meta en el mundo Pokémon había aceptado las condiciones aunque olvidando un pequeño detalle que no había percibido debido a que la atención la había dirigido hacia Blaziken cuando le enseñaron el video.

— Oiga, ¿el chico al que rescataron no era? – se mostró sorprendido; pero fue interrumpido por la respuesta que esperaba.

— Si, era Ash, él, está en Kalos – le mencionó.

En ese momento Paul recordó, con cierta ira, como lo habían eliminado de los 4tos de final de la Liga Pokémon de la región Sinnoh, a él jamás se le olvidó cuando fue vencido por Ash a quien había mirado siempre como un entrenador patético, y según Paul él y Ash tenían cuentas pendientes y gracias al encargó que le había hecho el Profesor Serbal tendría una oportunidad de terminar dichas cuentas y tener esa revancha contra Ash y su idea era una: desafiarlo en cuanto lo viera. Esperaba ansioso el momento en que pudiese tener otra batalla Pokémon con Ash, el cual, por ahora, se encontraba un poco avanzado respecto a la Liga de Kalos, pues ya tenía algunas medallas en su haber y algunos Pokémon que había capturado ahí.

— Bien, hoy mismo partiré a Kalos – se decidió Paul.

Ya obtenido todos los recursos y las indicaciones por parte del profesor que Paul había guardado a modo de documento de texto en su portátil, salió del laboratorio Pokémon con la intención de dirigirse a su casa a darle aviso a su hermano que partiría hacia Kalos y el plan, era partir inmediatamente, así que antes su "escala" seria Ciudad Rocavelo, y mientras Paul se movía, en su casa Dawn ya se encontraba con el equipaje montado, una maleta con algunos insumos que ella consideraba necesarios y su habitual mochila de viajero así como su ropa normal, únicamente haría el viaje con su Piplup inspirándose en Ash, el cual tenía ya la costumbre de salir únicamente con su Pikachu al decidir la siguiente región en la cual viajarían, se le miraba una enorme sonrisa dibujada en su rostro tras pensar en varios escenarios posibles para su reencuentro con Ash, y lista, solo necesitaba dormir para partir por la mañana, mientras, unas horas después en Ciudad Rocavelo…

— Maldición, me retrase – renegó Paul, debido a que se retrasó.

– Ya tienes todo listo, ¿por qué no partes mañana en la mañana? – sugirió su hermano Reggie quien miraba televisión sentado en un sofá.

Paul aceptó la sugerencia de su hermano y subió a su habitación para dormir un poco y no estar atareado con el viaje, al subir, programó su despertador a determinada hora por la mañana, el sueño lo fue conciliando poco a poco mientras daba vueltas y vueltas a la pokébola que contenía a su Aggron, sin darse cuenta; el despertador sonó a la hora que lo había programado y tras una rápida ducha de no menos de 7 minutos salió de su habitación, se despidió de su hermano y tras salir de su casa salió a toda prisa a Ciudad Jubileo la cual no se encontraba precisamente cerca, ya que para llegar anoche tuvo que irse en un servicio de autobús algo primitivo a ultima hora y tardo más de lo planeado, esta vez, tomaría un medio de transporte más rápido, el Tren de Mega Velocidad o "TMV" que había sido construido hace poco y llevaba apenas semanas en operación, sin saber, que por un camino totalmente diferente; pero mucho más cercano a Jubileo que el de él, cierta chica de cabellos azules que no era precisamente de su agrado se dirigía al mismo lugar, ella cargaba en sus brazos a su Piplup quien miraba encantado el paisaje que miraría por última vez en un considerable periodo de tiempo.

Una vez llegado al aeropuerto de Ciudad Jubileo, un demasiado apurado Paul prácticamente trotaba para alcanzar el vuelo que había alcanzado a reservar la noche anterior y con algo de suerte ya que 3 pasajeros cancelaron antes; pero se tuvo que resignar pues el vuelo había sido atrasado una hora debido a condiciones climáticas no previstas, por lo que no tuvo otra elección más que la de permanecer sentado mientras se reanudara su vuelo, igual que Dawn, quien había llegado unos minutos antes y sin darse cuenta estaba en la misma área de espera solo que a unos 10 asientos de distancia en sentido lateral. Dawn para matar el aburrimiento comenzó a revisar su Smartphone en busca de notificaciones en sus redes sociales, mientras que Paul leía atentamente una hoja de papel de origen desconocido excepto para él ya que la había sacado de su bolsillo. Como esperan los pasajeros con destino a Kalos, la hora transcurrió y poco a poco fueron todos los pasajeros abordando el avión que los llevaría a la maravillosa región de Kalos la cual rebozaba ese "glamour" estilo superestrellas de Hollywood debido a la cantidad de famosos que vivían en esa región, Dawn se imaginaba todo ese ambiente, mientras que Paul, pensaba en qué clase de Pokémon fuertes podría encontrar ahí y con cuales podría vencer a Ash y vengar lo que había pasado en la Liga Pokémon y quitarse "esa espinilla".

Ya en el avión, Dawn miraba su número de asiento, cuando quedo prácticamente hecha piedra con una expresión de horror al ver quien se encontraba en el asiento de al lado: Paul.

— "Que no se siente aquí" – imploraba Paul a Arceus.

— Maldición, de todos los lugares en este maldito avión, ¿Por qué tuvo que tocarme justo este? – se preguntaba Dawn muy molesta, Paul solo la observaba algo confundido.

— ¿Piplup? – giró la cabeza el pequeño pingüino, no entendía bien la situación aunque compartía el mismo sentimiento de su entrenadora hacia Paul.

Sin poder revertir la situación, al avión despegó con destino a Kalos, mientras, en la orilla de un riachuelo ahí mismo en Kalos, Ash, acompañado por Serena observaba el cielo.

— ¿Qué miras Ash? – preguntó la castaña curiosa.

— Siento que algo se acerca – le respondió, sin apartar su mirada del cielo.