Capítulo 6: Un Nuevo Aprendizaje para Paul.

Paul había sido derrotado el día anterior por Ash, constantemente miraba la pokébola que contenía a Aggron y la "Agrronita" que había recibido por parte del Prof. Serbal, quien a mucha distancia en la región de Sinnoh, se encontraba haciendo sus propias investigaciones con respecto a la megaevolución. Fue una difícil derrota para Paul, quien tenía ese recuerdo una y otra vez y no podía despejarlo de su mente, aunque también debía mantener su palabra y seguir las indicaciones del profesor pokémon de la región Sinnoh, ya que su viaje y estancia en Kalos estaba totalmente financiada.

— "Bien, será mejor que capture algunos pokémon de aquí, espero que la región Kalos no tenga pokémon debiluchos" – decía Paul en su mente, quien tenía que ingresar a la Liga Pokémon de Kalos.

Paul se encontraba en Ciudad Luminalia aún, salió por la mañana en el lugar de donde se encontraba hospedado y tomó un taxi que lo llevó a la salida hacia la ruta 14, en donde intentaría capturar un pokémon que cumpla con sus expectativas. Para su desgracia ninguno de los pokémon que encontró llamó su atención, hasta que encontró un Quagsire.

— Aggron bájale la defensa con Eco Metálico – ordenó Paul en cuanto lo encontró.

Aggron liberó unas ondas sonoras con un eco molesto, bajando la defensa del Quagsire…

— ¡Garra Metal! – ordenó Paul después.

Aggron fue hacia Quagsire, le dio un fuerte rasguño y que a pesar de la desventaja de tipo, fue potente ya que había logrado reducir la defensa del pokémon anfibio y dejarlo muy debilitado, siendo esta la situación que aprovecharía Paul para lanzarle una pokébola y poder capturarlo.

— "Bien, hora de analizarlo" – dijo Paul en su mente, sacando su pokédex.

Ignorando la descripción de la pokédex acerca de Quagsire, este se dirigió directamente a los datos del pokémon, revelando que tenía como habilidad "Ignorante", y los ataques Agua Lodosa, Amensia, Terremoto y Recuperación.

— Nada mal – se convenció tras ver la información – regresa Aggron.

Paul regreso a Aggron a su pokébola, tras capturar a Quigsare siguió su camino hacia el norte, donde se encontraba Ciudad Romantis, ahí haría una de sus escalas aun sin conocer mucho la región, solo sabía que había un gimnasio en esa ciudad y era su única mentalidad, Paul se había registrado por la mañana en la Liga Pokémon de Kalos. Mientras, aun en Ciudad Luminalia, Ash, Citrón, Eureka, Serena y Dawn se encontraban paseando, la batalla de gimnasio la habían pospuesto hasta la tarde, ya que antes de salir de Ciudad Luminalia pasarían la noche en algunas habitaciones de la Torre Prisma.

— Ash, ¿no te gustaría visitar esa tienda de ropa? – preguntó Serena al azabeche, un tanto avergonzada.

— ¿Por qué no? – aceptó el joven entrenador.

Serena dio un grito eufórico, llamando atención de los demás para después corregirse. Ya en la tienda de ropa, Serena planeaba mostrarle algunas piezas a Ash; sin embargo Dawn también había ido.

— ¿Quieres probarte ropa también? – le preguntó Serena a Dawn.

— Suena bien – aceptó la peliazul.

Las dos chicas fueron probándose distintas prendas, incluso modelaron para Ash, el cual únicamente les decía "lucían bien", sin entender las verdaderas intenciones de las chicas.

— Creo que Ash no se da cuenta – le comentó Dawn a Serena.

— Tienes razón – le apoyo, con algo decepción al no impresionar a Ash con nada.

Tras salir de la tienda de ropa, fueron a la tienda de zumos, ya que hacia algo de calor en la ciudad. Todos bebieron muy felices los zumos y pasaron momentos agradables; pero ya era hora de la batalla de Ash, y al mismo tiempo, en Ciudad Romantis, Paul se encontraba desafiando el gimnasio de Valeria, líder de esa ciudad y experta en el tipo Hada.

— ¡Maldición vamos Aggron! – gritaba Paul desesperadamente, al ver a su Aggron en problemas.

— ¡Usa Onda Certera Mawile! – ordenó Valeria.

Mawile comenzó a cargar energía en sus brazos y tras arrojarla se convirtió en una gran bola azul, golpeando de lleno a Aggron, dejándolo debilitado.

— Valeria gana, el retador Paul ha perdido el encuentro – indicó una de las chicas que hacía de juez.

— Bien hecho Mawile, regresa.

Mawile fue devuelto a su pokébola, Aggron igual y Paul salió del gimnasio con una expresión de ira y molestia en sus ojos, ya que Quagsire había sido derrotado también.

— ¡Maldición! – golpeó fuertemente la pared de uno de los pasillos del gimnasio – "esta la segunda vez que soy derrotado en esta maldita región" – reflexionaba Paul con ira.

En contra parte, Ash había vencido a Citrón, obteniendo su quinta medalla y acercándose cada vez más a la Liga Pokémon de Kalos.

— Así se hace Ash – lo felicito Dawn.

— Un paso más hacia la Liga Pokémon – le dijo Serena.

— Vaya, como siempre eres sorprendente Ash – comentó Citrón tras hacer sus reflexiones tras las batallas.

— Gracias chicos – se expresó en torno al apoyo de sus compañeros al azabeche.

La noche había caído, Ash, Citrón, Eureka, Dawn y Serena se encontraban dormidos en habitaciones de la Torre Prisma, Ash y Citrón en un cuarto, mientras que Eureka, Dawn y Serena en otro, quienes aprovecharon que la pequeña Eureka se durmió para tener una conversación más privada.

— ¿Qué opinas de Ash? – le preguntó Dawn a Serena un poco apenada.

— Bueno, yo – respondía con los mismos nervios con los que Dawn le preguntó – creo que es muy positivo y muy responsable, ¿y tú? – desvió la pregunta rápidamente hacia Dawn.

— ¿Yo? – se avergonzó Dawn quien no se esperaba que le hicieran la misma pregunta – pues es un gran entrenador, y…

— Es obvio que a las dos les gusta Ash – les dijo Eureka entre bostezos – no puedo dormir nada con sus gritos – se quejó.

Ambas chicas se sonrieron avergonzadas mutuamente, y como sucede con todas las noches, terminan para darle paso al día, comenzando con la mañana. En Ciudad Romantis Paul se encontraba pensando en el patio trasero del Centro Pokémon, cuando fue interrumpido por un chico de cabello gris azulado.

— ¿Te importa si practico aquí? – preguntó aquel chico, acompañado por un Charizard que tenía una especie de collar con una megapeidra incrustada.

— Si, adela… - no pudo continuar, notó la megapiedra de Charizard - ¡Te reto a ti y a tu Charizard! – lo desafió Paul de repente.

— Vaya, no esperaba que me retaras; pero es mejor que entrenar solo – accedió – por cierto soy Alain.

— Ahórrate las formalidades y batallemos – lo apresuró Paul de una forma algo agresiva.

Alain se mostró un poco más serio, notó que Paul no era una persona cortes y cambio sus intenciones de batalla, la cual pensó seria mera practica; pero ahora la tomaría en serio. Los dos entrenadores ya se encontraban en sus posiciones en el campo de batalla del Centro Pokémon.

— ¡Ve Aggron!

Paul volvió a mandar a Aggron de una batalla, el pokémon tenía una sed de revancha tras dos derrotas seguidas en poco tiempo, mientras, el Charizard de Alain solo observaba.

— ¡Yo empiezo Eco Metálico! – ordenó rápidamente Paul.

Paul comenzaría con la misma estrategia, lanzaría su Eco Metálico para intentar reducir la defensa de su rival; pero Charizard uso su vuelo para alejarse del peligro, encontrándose flotando en el aire mientras esperaba las órdenes de su entrenador.

— Te mostrare – le dijo a Paul, pulsando su Piedra Activadora – vamos Charizard, una evolución más fuerte que la misma evolución… ¡Megaevolución!

Mientras se encontraba en el aire, la energía de la Piedra Activadora y la de la Charizardita X que tenía Charizard en su collar se conectaron, después Charizard lograría transformarse en Mega Charizard X.

— No le tengo miedo a la megaevolución – aseguraba Paul confiado - ¡Foco Resplandor! – ordeno a su Aggron.

Aggron comenzó a cargar una esfera de espesor metálico y la lanzo hacia Charizard, el cual hábilmente la esquivo y Aggron por órdenes de Paul le ordenó repetir el mismo accionar.

— ¡Ala de Acero! – ordenó Alain.

Charizard esquivaba todos los Focos Resplandor que Aggron le lanzaba desde el suelo con gran agilidad, después extendería sus alas y estas mostrarían un gran brillo metálico y endureciéndose, se dirigió a toda velocidad y aun ante los ataques de Aggron, le impactó con el ala izquierda, haciendo que cayera a pesar del peso del pokémon de acero.

— ¡Lanzallamas! – ordeno Alain.

Mientras Aggron intentaba levantarse, fue ataco por una fuerte llama azul, que luego de provocar una explosión y tras disiparse el humo, había revelado a Aggron debilitado, Paul había sufrido su derrota número 3 en forma consecutiva desde que llegó a la región Kalos, después regreso a Aggron a su pokébola para que fuera curado en el Centro Pokémon, Alain simplemente se fue del lugar de la misma forma que llegó, sin decir nada, mientras, Ash, Serena, Citrón, Eureka y Dawn se dirigían hacia donde todo lo anterior había ocurrido, Ciudad Romantis.

— Bien, si llegamos temprano tendré mi batalla el mismo día – decidió Ash, adelantándose.

— Llega con ese ánimo a la batalla – le sugirió Serena, corriendo detrás de él.

— También quiero ver esa batalla – imitando la acción de Serena.

— ¡Ya quiero llegar yo también! – decía Eureka entusiasmada, corriendo tras los 3.

— ¿Por qué esa necesidad de apresurarse en todo? – se quejaba Citrón, quien con mucho esfuerzo seguía el paso de Ash, Serena, Eureka y Dawn.

El grupo se dirigía con mucho entusiasmo, salvo por Citrón hacia Ciudad Romantis, de la cual Paul aún no había salido.

— "He tenido puras derrotas desde que llegué a esta región, ¿Qué es lo que andaré haciendo mal?, tendré que reconsiderar todo lo que se y en lo que creo, no puedo permitirme perder más" – reflexionaba Paul, antes de arreglar sus cosas ya que tenía planeado salir al Centro Pokémon.

Paul lucia muy pensativo, la característica expresión frívola que solía tener siempre como semblante había cambiado a una de preocupación, no podía hacer esa mirada fría por todo lo que tenía en su cabeza, ¿será que veremos un cambio de actitud en Paul?