Capítulo 7: Cambio de Actitud.

Han pasado 2 semanas desde que Paul y Dawn habían llegado la región Kalos, ambos querían encontrarse con Ash; pero tenían motivos muy diferentes, Paul aun tenia sed de revancha desde que fue derrotado por este en la Liga Pokémon de Sinnoh, mientras que Dawn se dio cuenta que tenía sentimientos albergados por él. En su búsqueda por ganarse el amor de Ash, Dawn decidió viajar con él y su nuevo grupo de amigos: Citron, Eureka y al parecer su rival sentimental Serena. Actualmente nuestro grupo se encontraba cenando en un café que estaba de paso en una ruta de la región Kalos…

— Bien, ya casi término de ganarle a todos los gimnasios de esta región – decía Ash muy entusiasmado limpiando la sexta medalla que había ganado.

— Te fue muy difícil vencer a Valeria Ash – le recordó Citron, quien estaba reparando alguna clase de máquina.

— Lo fue; pero ya con la medalla en mi poder no hay nada que discutir – seguía limpiando Ash su medalla, luego para ponerla en su medallero.

— ¿Dónde está Dawn? – preguntó Eureka al no ver a la chica de cabellos azules.

— Iré a buscarla – se ofreció Serena, saliendo del café donde se encontraban.

Serena no tardó mucho en encontrar a Dawn, ella estaba sentada en una banca alimentando a su Piplup, por lo que se acercó a donde ella.

— ¿Por qué saliste de repente Dawn? – preguntó Serena sentándose al lado de ella.

— Quería un poco de aire fresco – respondió mientras alimentaba al pequeño pingüino.

— Luces algo pensativa – le dijo viendo su rostro.

Flashback…

— Aggron ya no puede continuar, Talonflame es el ganador – dio Citron la victoria a Ash, quien había vencido nuevamente a Paul.

Paul devolvió a Aggron a su pokébola y sin decir nada se marchó del lugar, Dawn, quien había venido junto a él a la región Kalos comenzó a preocuparse y decidió seguirlo, aun sabiendo que su compañía no sería grata para el joven de cabellos morados.

— ¡Paul espera! – gritó Dawn desde la mitad de la calle.

— Ah eres tu – volteo y dijo despreocupadamente – ¿Qué quieres?

— Solo quiero hablar contigo – le respondió acercándose.

Paul siguió su camino ignorando completamente a Dawn, obviamente la peli azul no soporto ser ignorada y con cierta molestia comenzó a seguir al chico de cabellos morados por aquel lugar, este simplemente caminaba con las manos en su bolsillo.

— Oye, te estoy hablando – le reclamó una vez lo alcanzó.

— De acuerdo, te escucho – aceptó Paul resignado y deteniéndose.

— ¿Por qué ese afán de querer vencer a Ash? – una duda que había tenido desde siempre, Dawn esperaba que fuese resuelta.

— No lo entenderías – respondió – no puedo soportar que alguien como "él" me venza, además es un farsante…

— ¿Cómo que un farsante? – no entendió Dawn a lo que se refería Paul.

— Acepté mi derrota con él en la región Sinnoh – comenzó Paul su explicación – sin embargo vi su participación en la Liga de Teselia y fue un completo asco, no comprendo por qué en esta región barre el piso con varios como si nada hubiese pasado.

— Todos tienen tropiezos Paul – dijo Dawn, tratando de calmarlo.

— No, un ganador jamás tropezara, estará siempre por arriba – le explicó a Dawn, ya molestándose.

— Eres un idiota Paul, si solo vives para superar a alguien y no para cumplir tus sueños jamás le ganaras – le recriminó Dawn, también molestándose considerablemente.

— Me voy, no tengo interés en seguir perdiendo mi tiempo contigo – comenzando a caminar intentando dejar a Dawn atrás.

— "No tiene remedio" – se dijo Dawn en sus pensamientos y regreso al grupo.

Fin flashback…

— ¿Y qué piensas hacer Dawn? – le preguntó Serena tras oírla.

— No sé – agachando la mirada – tu sabes bien cuál es el motivo por el que decidí venir a Kalos; pero Paul me preocupa.

— Entiendo – lucia pensativa Serena – aunque mejor ven con nosotros, si decidió participar en la Liga de Kalos quizá lo encontremos en otra ocasión – dedujo Serena intentando animar a Dawn.

— Si – sonriendo – es cierto, no debería preocuparme.

Ambas chicas volvieron al café donde se encontraban Ash, Citron y Eureka, Ash ya había comido al igual que los otros dos, Serena y Dawn procedieron con su comida y salieron de aquel lugar, pues ya se hacía tarde y querían encontrar un lugar para hospedarse en lugar que tener que acampar, puesto que corrían menos peligro. Caminaron por un buen rato; hasta que llegaron a una cabaña de reposo, ahí alquilaron habitaciones, 1 para Ash y Citron y la otra para las chicas. Ash ya se había dormido al igual que Pikachu, mientras que Dawn y Serena seguían conversando.

— Se sincera, ¿cómo miras actualmente a Paul? – insistió Serena, pues Dawn lucia muy distraída últimamente.

— No sé – respondió confundida.

— No sabría cómo ayudarte, a pesar de tener unos cuantos amigos no he podido fijarme en otro que no sea Ash – le comentó Serena.

— Seguiré tu consejo de hace rato, me calmare y después pensare mejor la cosas…

Ambas chicas, aprovechando que Eureka se había dormido tuvieron una larga plática antes de dormir, luego ambas cayeron victimas del sueño, durmiendo plácidamente, mientras, a las afueras de la cabaña de reposo, Ash se había encontrado con alguien muy peculiar…

— ¿Dices que también lo desafiaste? – le preguntó Ash muy interesado al chico que era acompañado por un Charizard.

— Si, es algo frio con sus Pokémon, parece que aún no descubre eso – le platicaba aquel chico a Ash – por cierto, mi nombre es Alain – se presentó.

— Yo Ash y él es Pikachu – se presentó a ambos.

— Bueno, tengo prisa por llegar a mi destino – le dijo y comenzó a caminar – si nos vemos en otra ocasión no diré que no a tu desafío.

— Si, lo entiendo, nos vemos – se despidió de Alain y regresó a su habitación.

Ash se recostó, por alguna razón no podía dormir y decidió ver su pokédex la cual se encontraba muy actualizada, tanto que hasta parecía un teléfono inteligente, ahí, leyó su correo electrónico, el cual tenía varios meses sin usar, pues tenía mensajes incluso desde que salió de Hoenn, comenzó a borrarlos todos, hasta que se topó con el más reciente, era del Prof. Serbal y ponía:

"Hola Ash, cuanto tiempo, el motivo de mi mensaje es sobre Paul, yo le pedí que fuese a Kalos por otra razón además de los motivos personales que sé que él tiene, volviendo al asunto de mi mensaje, la madre de Dawn pregunta si está bien, en fin, nos vemos y si hay noticias de Paul espero tus respuestas, nos vemos.

Ash inmediatamente respondió aquel mensaje, notificando que Dawn se encontraba con ellos y que ya había vencido dos veces a Paul, haciendo énfasis en que la personalidad de Paul no había cambiado mucho, el cual en otro punto de la región Kalos se encontraba al parecer entrenando a su Aggron, quien se encontraba destruyendo rocas con sus ataques.

— ¡No, así nunca lo vamos a vencer! – le reclamaba molesto.

Aggron al parecer llevaba buen tiempo practicando bajo las órdenes de Paul; sin embargo llegó al punto en que se convertía en una molestia.

— ¡Cola Férrea una vez más! – ordenó Paul.

Sin embargo, Aggron desobedeció, en lugar de atacar a las rocas como Paul lo quería, este acomodo en el suelo y se durmió.

— ¡¿OYE QUE PASA CONTIGO?! – le reclamó un muy enojado Paul – Entonces regresa.

Aggron fue devuelto a su pokébola, Paul golpeo el suelo como un intento de sacar su frustración, a pesar de que le fue confiada una megapiedra, Paul no entendía los principios de esto, pues en su ideología la frase "lazos con tus Pokémon" no encaja, pues solo captura a los Pokémon que él considera fuertes, además, las ya cuatro derrotas que Paul sumaba en la región Kalos, pues solo había desafiado dos veces a Ash, una a Valeria y a Alain, aumentaban más el malestar de Paul; sin embargo, una persona muy particular se cruzó en su camino.

— Hola Paul – lo saludó en cuanto lo vio – ¿ya has dominado la megaevolución?

— ¿Profesor Ciprés? – se sorprendió Paul al verlo – ¿Qué hace usted en un lugar como este?

— Estaba realizando algunas investigaciones – le respondió.

— Ah ya veo, y en cuanto a su pregunta, aun no – lo admitió muy a fuerza.

— Escúchame, sé que tu no creerás lo que te digo; pero la megaevolución solo es posible si los lazos con tus Pokémon son muy grandes – comenzó con su explicación – si intentas ser un poco más amable solo con tus Pokémon, quizá algún día Aggron reaccione y megaevolucione.

Paul solo escuchaba; pero pretendía no tener interés, hasta que menciono a Alain.

— Si, él tiene una expresión y visión similar a la tuya; pero aun así guardo un fuerte vínculo con el Charmander que le confié, hasta que este evolucionó en Charizard y megaevolucionó.

Paul comenzó a recordar algunas cosas en su pasado, como su hermano había decidido abandonar las batallas Pokémon, el día que conoció a Ash, sus batallas, como Ash perdió en la Liga Teselia, las 4 derrotas en esta región, quizá Paul no necesitaba estar en alguna situación de vida o muerte, simplemente hacía falta escuchar a la persona correcta pues el Prof. Ciprés había logrado que Paul capte su atención en él.

— Entiendo – suspiró Paul – fue grato hablar con usted, simplemente seguire recolectando medallas y en su momento lo llamare.

— Esta bien…

Paul y el Prof. Ciprés tomaron caminos separados, Paul solo había logrado meter más pensamientos en su cabeza; pero si todo lo viejo no le resultaba, quizá sea solo cuestión de renovar y tomar nuevos aires, a su vez, por alguna razón comenzó a recordar la vez que viajó junto a Dawn en el avión, haciendo que se cacheteara algunas veces a sí mismo.

— "No, quien sea menos ella" – decía Paul en sus pensamientos.

Luego de esta noche, la mañana había llegado para todos, Ash, Citron, Eureka, Serena y Dawn ahora se dirigían a Ciudad Fluxus, donde Ash debía buscar su séptima medalla y estar a solamente una de poder competir en la región Kalos, mientras Paul, debía pensar bien como ganar las 8 medallas en poco tiempo.