Capítulo 8: La Decisión.
Han pasado ya algunos meses desde que Paul llegó a la región Kalos, el objetivo que se había planteado era vengarse de Ash, no por haberlo eliminado en la región Sinnoh; si no por el hecho del ridículo que hizo en la Liga Teselia, por esta razón Paul se sentía ofendido de haber sido eliminado por Ash; sin embargo y por cosas extrañas de la vida, Ash era todo un triunfador en la región de Kalos, le ganaba a cualquiera, solo había perdido una batalla de gimnasio y fue recién llegando y la fortuna le favorecía, las redes sociales de Kalos lo anunciaban como el gran favorito; mientras Paul, ya tenía 5 medallas; pero le faltaban 3 y tenía un tiempo relativamente corto para recolectarlas, puesto tenía que ser al menos de los primeros 64 en llegar con todas las medallas obtenidas.
Aunque no todo iba tan mal, y aun con su sentimiento de venganza a flote, Paul pudo por fin conectar con sus pokémon de una manera positiva; tuvo que cambiar prácticamente todo su ideal y poco a poco era mirada tan frívola que tenia se fue apaciguando, y ahora entrenaba con suma dedicación a las afueras de una serie de verdes árboles en Ciudad Romantis, pues ahora volvía por la revancha en aquel gimnasio, y mientras, en algún pastizal de la región de Kalos, Serena y Dawn conversaban.
— No me parece buena idea – le dijo Serena a Dawn tras oír cierta decisión que la chica de ojos azules había tomado.
— Ya lo decidí – se levantó decidida – iré a buscarlo, la verdad que desde hace tiempo no dejo de preocuparme por él.
— Oye – se levantó también Serena – ¿Estas segura de lo que estás diciendo? – seguía un poco insegura de la actitud de Dawn.
— Claro, además así te dejo el camino libre para Ash – le guiño el ojo.
— Oye, no hables tan fuerte – le tapó la boca Serena molesta y sonrojada.
— ¿Qué son esos ruidos? – se preguntaba Ash al oírlas en la carpa donde se encontraban.
— Deben estar haciendo cosas de chicas – le respondió Citrón acomodando los platos en la mesa con ayuda de Yurika.
— Ah – se quedó pensando Ash con lo que Citrón le quiso dar a entender.
Mientras tanto…
— Sylveon no se puede levantar, Aggron es el ganador y por lo tanto la victoria es para el retador Paul – indico la jueza de la batalla, luego de que Aggron venciera de buena forma al Sylveon de Valeria.
— Regresa Sylveon – sacando su pokébola y lanzando el rayo rojo que lo devolvía a esta – Bien Paul, la última vez que viniste tenías otro semblante, al parecer has mejorado también tu actitud.
— Aja – dijo sin mostrar alguna expresión ya sea molestia o alegría en su rostro –
— Te la has ganado, te entrego esta metalla – Valerie
— Gracias – tomó la medalla.
Tras llegar la tarde, Paul volvió al Centro Pokémon, se encontraba hospedado y mantenía una plática vía internet con alguien a quien podría considerar camarada, mas no amigo, Barry.
Chat on:
Barry: Ah, así que ya has conseguido 5 medallas, nada mal.
Paul: Si; pero Ash tiene 7 y anda ganando terreno en esta región.
Barry: Cielos, como me gustaría haber viajado también yo para poder enfrentarme a uno de los dos.
Paul: Si, espero que no aparezca ese tipo raro y su Darkrai, sería una mala pasada.
Barry: Ah jajaja, es cierto, no me acordaba de él, bueno, debo irme, la Liga de Kanto aguarda.
Chat off.
Paul dejo a un lado su Smartphone y prosiguió con su tarde, sus pokémon habían sido curados y la Enfermera Joy acompañada de su asistente Wigglypuff le entregó las 4 pokébolas.
— Bien, tus pokémon ya están curados – entregándole las 4 pokébolas.
— Muchas gracias – tomándoselas y retirándose a donde están las cabinas de videoteléfono.
— Bien, es hora de otorgarle los informes al Prof. Serbal.
En ese momento, se realizó la conexión entre las líneas telefónicas de la región Sinnoh y la región de Kalos, para que Paul pudiera comunicarse con el Prof. Serbal, enigmática personalidad de Sinnoh y al cabo de unos 7 segundos este personalmente atendió la llamada.
— Que sorpresa Paul – dijo al verlo con la cabellera un poco más larga – ¿Cómo te ha ido últimamente?
— Pues – pasando su mano izquierda por detrás de su cabeza y rascando su nuca – ya tengo algunas medallas en esta región, la megaevolción con Aggron va de maravilla; pero aun no puedo seguirle el paso a Ash.
— ¿Aun tienes por objetivo vencerlo? – preguntó el profesor algo inquietado.
— Bueno si – lo admitió – pero supongo que es mas importante la investigación en la región Kalos, también combatí contra un entrenador llamado Alan y me venció muy fácilmente.
— ¿Alan? – se quedó pensativo el Prof. Serbal, ese nombre le resultaba familiar de algún lado – bueno te deseo suerte en la Liga Kalos, tengo que irme, nos vemos.
El profesor Serbal se había desconectado y había dejado a Paul para atender sus asuntos haya en la región Sinnoh, mientras, en su recién adquirido Dexnav apareció una notificación de un video de un aficionado captando algo muy inusual, se mostraba un Greninja, el entrenador era bastante familiar para Paul, pues era Ash; sin embargo, lo siguiente lo dejaría mas intrigado que la vez que su Aggron perdió contra Frogaider, ese Greninja se rodeo de un remolino de agua y derroto de un solo golpe a un Sceptile de un entrenador de cabello verde.
— ¿¡PERO QUE DIABLOS SIGNIFICA ESO!?
Fue bastante la sorpresa para Paul, ahora Ash estaba con esto un escalón más arriba que él, una transformación de la que absolutamente nadie tenia ni idea; sin embargo un nuevo sentimiento nació un Paul, ya no solo se trataba de venganza, era algo mas, estaba ansioso por enfrentarse a ese Greninja misterioso de Ash.
— "Ya basta de encerrarme en mi mundo, tengo que ser el mejor, y no solo mejor que Ash, mejor que nadie mas, entrenare, entrenare a mi equipo pokémon para volverlo mas fuerte" – pensaba decidido Paul, mientras, en otros lugares de la región Kalos.
— ¿Qué ha sido eso? – se preguntaba Dawn al ver al Ash Greninja aunque aun envuelto en el remolino.
— Aun no lo se bien – respondió Citrón – pero creo que cuando Ash y Greninja unen sus corazones a tal grado sucede este fenómeno, podría decirse que es una nueva forma de megaevolución.
— Ash es sorprendente – dijo Serena tras ver como Sceptile era fácilmente vencido.
— Sceptile regresa – puso Shouta la pokébola por delante, devolviendo a su pokémon – me hubiese gustado tener una batalla mas larga; pero veo que Greninja ha alcanzado un nuevo nivel; entonces nos vemos en otra ocasión, entrenare para poder vencerte Ash – dijo Shouta retirándose.
— Claro, te estaré esperando – se despidió Ash, mientras Shouta se alejaba.
— Lo llamare Ash Greninja – decidió Eureka, sin pedir opinión de nadie mas.
— ¿Ash-Greninja? – miraba Ash a su Greninja…
Y mientras la batalla había terminado, todos volvían al Centro Pokémon, excepto Shouta quien había decidido continuar con su viaje, mientras, Dawn pensaba en Paul, quien en solitario seguía viajando por la región Kalos, no era la persona de quien esperaba estar pensando; pero quizá verlo tan solitario hizo que dejara un poco de lado lo que sentía por Ash y comenzara a sentir algo hacia Paul, un tipo que bien fue distante con ella, Dawn había pensado en irse sin decir mas, ni decirle a Ash que había sentido algo por ella, solo parecía tener confianza en Serena, a pesar de ser su "rival".
— Al menos podrías mencionárselo – le sugirió Serena a Dawn, hablando sobre Ash.
— No, además no creo que Ash entienda de estas cosas – admitió un poco cabizbaja – por eso Serena, te pido que lo hagas entrar en razón, conquístalo por mi, ¿si? – se lo pidió como ultimo favor.
Serena solo observaba a Dawn, no sabia exactamente que responderle, sin darse cuenta, habían dejado abierta la puerta y Ash había escuchado la conversación, se sorprendió un poco y después se dirigió a su habitación, mientras las chicas habían decidido que era la hora de dormir pues ya era un poco tarde; sin embargo, cuando todos dormían, Dawn había decidido irse por su cuenta, y Ash, ya la esperaba en la puerta.
— ¿Ash? – se sorprendió la peliazul de verlo en la puerta.
— Dime, Dawn, ¿estas completamente segura de lo que haces? – preguntó Ash quien ya estaba al tanto de la situación.
— ¿Cómo lo sabes? – seguía confundida.
— Pude escuchar su conversación cuando regresaba del baño, dejaron la puerta un poco abierta, solo responde, ¿es eso lo que quieras?, Paul no es alguien en que se deba depositar confianza…
— Lo se Ash; pero es mi decisión – siguió firme.
— Lamento no corresponderte como se deba, ni a ti ni a Serena; por el momento no había pensado en ese tipo de cosas – decía Ash sin inmutarse – mi sueño de convertirme en maestro pokémon es muy importante; pero, si debo estar acompañado de alguien para realizarlo, dejare que el destino se encargue de eso – le menciono a Dawn, quien había visto un gramo de madurez en Ash al momento de oírle decir eso – si es lo que quieres no te detendré, y buena suerte.
Dawn abrazó a Ash; pero no dio tiempo a que el chico respondiera el abrazo y se retiro del Centro Pokémon, Ash, volvió a su habitación, en estos momentos, no sentía amor hacia ninguna persona y el mismo lo había confesado, mientras Dawn, viajaba por la noche en busca de Paul, intentando localizarlo, ¿habrá sido una buena decisión para Dawn?
estar acompañado de alguien para realizarlo, dejare que el destino se encargue de eso – le menciono a Dawn, quien había visto un gramo de madurez en Ash al momento de oírle decir eso – si es lo que quieres no te detendré, y buena suerte.
Dawn abrazó a Ash; pero no dio tiempo a que el chico respondiera el abrazo y se retiro del Centro Pokémon, Ash, volvió a su habitación, en estos momentos, no sentía amor hacia ninguna persona y el mismo lo había confesado, mientras Dawn, viajaba por la noche en busca de Paul, intentando localizarlo, ¿habrá sido una buena decisión para Dawn?
