Disclaimer: Osomatsu-san le pertenece a su respectivo autor.

Advertencia: Habrá sangre ¿?


Capitulo 2

Un nuevo día había llegado, toda la ciudad comenzaba su mañana ajetreada bajo el cielo despejado. La feria ya estaba situada en su lugar y las personas comenzaban a llegar para comprar los diversos víveres. En uno de los puestos se podía ver descargar cajas llenas de verduras a un joven de extraña apariencia, sus ropas se veían desgastadas y usaba un delantal marrón, pero lo que en verdad llamaba la atención era lo que cubría todo su rostro, llevaba una máscara de color blanco de bordes lisos, solo tenía dos corridas de puntos en el centro de arriba abajo y las aberturas de los ojos donde se podía apreciar sus orbes violetas.

Después de ayudar a descargar la mercadería un hombre mayor, dueño del puesto, se le acercó.

— Gracias Ichimatsu, toma – le entregó su paga.

El joven desaliñado solo asintió y se marchó sin decir una palabra.

— Este tipo sí que es extraño… jamás dice una palabra ¿verdad? — le comentó un hombre del puesto de al lado.

— Si, es muy callado… pero supongo que es así desde el incendio en que estuvo.

— Ah sí, había escuchado de eso.

Ichimatsu era un joven de 21 años, nació y creció en la ciudad vecina. Desde pequeño tuvo una vida difícil, su familia tenía una muy mala situación económica, su padre era un alcohólico que golpeaba a su madre constantemente, y su madre solía desquitar sus frustraciones con su hijo, esto hizo que el chico se volviera introvertido por lo que no tenía amigos, los únicos con los que hablaba eran los gatos que encontraba por su camino, por esto mismo fue rechazado por los chicos de su edad y frecuentemente se le veía solo o con algún gato.

Una noche a los 17 años, le sucedió un hecho extraño, de un momento a otro despertó de pie con un fuerte dolor de cabeza y sin poder recordar cómo había llegado a su hogar, y cuando estuvo completamente en si levantó la mirada y pudo observar los cadáveres de sus padres, se encontraban tirados en el piso cubiertos de sangre con cortadas en sus cuerpos, y a su lado una gran cuchilla y un mazo. El pánico lo inundó, se quedó inmóvil por unos instantes y luego se les acercó, se arrodilló en el suelo y los sacudió desesperadamente para que reaccionaran, pero no hubo caso, y justo en ese momento una vecina alarmada por los gritos entró a la casa y encontró a Ichimatsu con las manos ensangrentadas.

— ¡Ahhh! ¡Ayuda! ¡Ayuda!¡Llamen a la policía! — salió gritando la mujer.

— ¡No! ¡Esperé!¡Yo no fui! — gritó lo más que pudo.

De inmediato la policía lo llevó preso, a pesar de que insistía fervientemente en su inocencia. Una vez en la celda, Ichimatsu no derramó ninguna lagrima, no podía comprender todavía su situación además de que a pesar de todo no sentía ningún dolor por su perdida.

Finalmente, la policía lo dejó en libertad, no habían las suficientes pruebas para encarcelarlo, además que la mayoría de los investigadores y apoyo policial se encontraban en la ciudad vecina, allí ayudaban en un caso de asesinato de personas verdaderamente importantes pertenecientes a la elite, por lo que era prioridad.

Ichimatsu regresó a su casa vacía, no le pareció mucha diferencia después de todo siempre estuvo solo, pero durante la noche tres amigos de su padre quienes no creían en la inocencia del chico querían hacer justicia por su cuenta.

A la fuerza lo sacaron de su hogar, comenzaron a golpearlo y patearlo además de tirarle piedras. El chico pudo escapar de los ataques corriendo con todas sus fuerzas, gritaba por ayuda, pero nadie venia en su auxilio las personas de los alrededores solo lo veían con asco. Ichimatsu adolorido corrió por la acera, pero una piedra lanzada a él golpeo a un gato naranjo de lentes que se interpuso para protegerlo.

— ¡ESP kitty! — gritó con desesperación al ver a su amigo herido.

Rápidamente lo recogió, lo tomó en bazos y se escondió en un callejón detrás de un basurero.

— ¡ESP kytty! despierta, no me dejes… por favor… — suplicaba derramando lagrimas por primera vez en mucho tiempo, pero era inútil, el gato yacía muerto en sus brazos.

Ichimatsu quedo en silencio llorando por su mejor amigo escuchando los gritos de odios de las personas que lo buscaban.

Finalmente, cuando sintió lejana las voces de los hombres se levantó aun derramando lágrimas, pero sin ninguna expresión en su rostro, solo una expresión vacía.

Debía irse de allí, debía abandonar la ciudad algo que siempre deseó, huir de todo, pero ahora que lo culpaban de asesinato y con esos hombres que le buscaban sería difícil, y entonces vio el bote de basura, allí se encontraba algo blanco parecido a una máscara, lo levantó y efectivamente era una máscara blanca, la sostuvo con sus dos manos apretándola con fuerza y se lo puso, así tal vez no lo reconocerían pero quedarse en esa horrible ciudad sería peligroso, por lo que después de darle un último adiós a su amigo salió corriendo del callejón a las afueras de la ciudad, camino a la ciudad vecina.

Una vez allí el chico de la máscara llamó la atención enseguida, las personas lo evitaban, aunque él ya estaba acostumbrado.

Un día, caminaba por las calles empedradas, y de lejos se detuvo a contemplar una pareja feliz sentados en una mesa fuera de un restaurante, el hombre llevaba unas gafas de aspecto apacible y la chica tenía el cabello corto y reía amistosamente, en verdad parecían felices, Ichimatsu no lo comprendía, también una parte de él le asqueaba esos dos sujetos, solo se les quedo viendo unos momentos y luego se dirigió a un callejón para buscar comida en la basura, tenía hambre, pero de pronto se le acercó un hombre preguntándole de manera enfadada que hacía en su bote de basura y por qué llevaba esa horrible mascara, Ichimatsu al no estar acostumbrado a hablar con las personas solo guardo silencio pero el hombre insistió insinuando que podría ser un ladrón, entonces el joven hablo:

— N-no... no soy un ladrón — se expresó con dificultad — Yo… — pensó en una buena mentira — Tengo una horrible cicatriz en el rostro… ¡por un incendio! Por eso llevo mascara.

Al escuchar esto el hombre se tranquilizó y sintió lastima por él, por lo que desde entonces le ayudó a conseguir algunos trabajos de jornalero con amigos y conocidos, también le ayudo para que se quedara en un albergue. Desde entonces las personas impulsadas por la lastima eran amables con él, aunque aún así decían que era un chico muy raro, pero al menos así Ichimatsu pudo vivir nadie lo molestase, también allí, así como en su ciudad se hizo amigo de algunos gatos que le rondaban.

Durante los cuatro años en las que estuvo viviendo en aquella ciudad, pudo escuchar los rumores del "hijo asesino" que vivía en la mansión Matsuno, esto le llamaba la atención, antes había escuchado de un asesinato de una pareja importante el mismo día de la muerte de sus padres, pensó que era irónico que también culparan al hijo, pero su situación era diferente, ese tipo fuera o no el asesino de sus padres era un millonario, podía seguir teniendo una vida llena de lujos. Al pensar en eso una rabia lo corroía cada vez más en su interior, se preguntaba por qué aquel asesino podía vivir tranquilamente teniéndolo todo, mientras que el siendo inocente tenía una vida miserable, era injusto.


Nota del autor: Aquí el segundo cap, espero les haya gustado.