Esto se está volviendo demasiado complicado de escribir simplemente porque no sé me ocurre como hacer los diálogo. En serio, tengo como 6 oneshot/drabbles sin escribir únicamente porque no sé como escribir los diálogos y también hizo que este capitulo se atrasara una semana más de lo planeado.

..


Insatisfactorio

Mikaela parpadeaba con intenciones de aclarar su entorno. Todo le resultaba borroso, tenía problemas para mantener su respiración estable y la sensación de calor en su cuerpo seguía presente. Estaba cansado hasta el punto de mantener sus pensamientos le resultaba una ardua tarea.

Tratando de dejar esos detalles de momento, se concentró en averiguar donde se encontraba. Cuando anteriormente había despertado todo en lo que pudo enfocarse fue en el sufrimiento que experimentaba y ahora el problema eran las luces demasiado brillantes para su vista acostumbrada a la oscuridad. Sin embargo mientras más se enfocaba en agudizar sus sentidos y más notaba la cómoda superficie en la que estaba acostado que lo invitaba a volver a dormir.

Reconocer que estaba acostado en una cama le hizo preguntarse cuantos años habían pasado desde la última vez que estuvo en una. Debía de tratarse de la época cuando todavía vivía en el orfanato, en aquel tiempo donde podía pensar en un plan y estar seguro de que resultaría correcto. La somnolencia trajo a su mente la sonrisa de los niños que consideraba su única familia que confiaron ciegamente en él causándoles su muerte.

"No tengo tiempo para lamentarme. Todavía tengo algo que hacer."

A pesar de que esa eran las palabras que se dijo mentalmente lo único que logró fue sentirse más decaído. Un rápido repaso a su condición física y los resultados de sus últimas ideas le hacía cuestionarse si realmente era capaz de hacer algo. Era fácil para él no perder la motivación cuando era Saitou quien se lo mencionaba, podía oponerse a eso, pero cuando era su propia mente quien se lo decía carecía de argumentos.

"¿Por qué tengo que seguir viviendo?"

La pregunta apareció haciéndole hacer un repaso de su suerte, de todas las veces que él pudo continuar viviendo mientras que algo malo le pasaba a quienes estaban a su alrededor. Quería ser de utilidad, ayudar a alguien incluso si no obtenía nada a cambio, y aun con esas intenciones todo lo que conseguía era lo opuesto.

Cuando las luces dejaron de lastimarle los ojos pudo detallar la pared más cercana junto a los aparatos a los cuales estaba conectado. Todo era una prueba que su intento, el último que creyó ser capaz de hacer, por ayudar a Yuichiro había sido en vano. El detalle le hizo sospechar que el dolor que anteriormente experimentó debió estar relacionado con los militares tratando de usar el poder del serafín, y eso significaba que iban a hacerle lo mismo a Yuichiro.

"¿O ya lo han hecho?"

Desconocía cuanto tiempo llevaba en dormido asustándole la idea de lo que pudo haber pasado mientras estaba inconsciente. La perspectiva de los experimentos durante los años que estuvieron separados le causaba pesadillas con frecuencias siendo su consuelo sus esporádicos encuentros en los que verificaba su bienestar. Sentía que lloraría con pensar en que sería su culpa cualquier daño que recibiera, todo por habérsele acercado.

Fue entonces que se escuchó algo cerca. El ruido era de movimiento que provenía de detrás de él pero que la debilidad de su cuerpo le impedía voltearse para identificar la fuente. Su cuerpo se tensó ante la perspectiva de que un miembro de los militares regresara para continuar con su experimento. Cuando el dueño habló pudo relajarse sintiendo que sus labios se curvaban al reconocer la voz de Yuichiro.

"Es cierto. Tengo que completar mi misión. Ese es el motivo por el que todavía existo. Y en esta ocasión debo hacerlo bien."

Sintiendo como su resolución se avivaba respondió la pregunta que había hecho con voz entrecortada. Debían de estar solos, quizás vigilados por alguna cámara, por lo que tenía que encontrar una forma de sacarlos a ambos de la situación en que se encontraban. El bosquejo de un plan se formó en su mente, mismo que tuvo que desechar cuando al intentar volver a hablar su garganta le ardía tras haber pronunciado menos de diez palabras.

Ira nacida de la impotencia le hizo perder la concentración provocándole un mareo que logró hacerle olvidar por un segundo donde se encontraba enojándolo aún más. Atrapado en el ciclo de autodesprecio que únicamente conseguía empeorar su conexión con el mundo se quedó mirando un punto en la pared en un intento de calmarse. Mientras se negaba a llorar por su propia inutilidad escuchó nuevamente a Yuichiro hablar, en esta ocasión confirmándole que se encontraban encerrados bajo la supervisión de los militares.

– ¿Te sientes bien? Quizás debería dejarte descansar un poco más…

Ante las palabras dichas con una genuina preocupación sonrió por un breve momento. No podía gastar su energía respondiendo preguntas sin importancias por lo que ese gesto debería bastar como respuesta. Tampoco estaba seguro de poder dar una respuesta verbal sin terminar destruyéndose el muro que construyó sobre sus emociones para poder seguir avanzando con su misión.

La tenue inclinación en sus labios pronto fue remplazada por un ceño fruncido cuando decidió que ya habían perdido mucho tiempo.

– El mensaje…. – Pronunció logrando finalmente mover la cabeza para intentar verle el rostro sin embargo su visión seguía algo borrosa por lo que no lograba diferenciar su expresión.

– Supongo que te sientes mejor – Dijo Yuichiro de una forma que no estaba seguro como interpretar. Haber vivido únicamente con Saitou le dificultaba notar el estado de animo de quien le hablaba basándose solo en el tono voz – Me gustaría seguir hablando con calma pero…la verdad no entendí tu mensaje.

Mikaela dejó escapar un suspiro de desesperación sintiéndose incluso más inútil. Decidiendo que tendría tiempo para lamentarse después no perdió tiempo y, usando frases cortas, le explicó todo lo que sabía. Con cada palabra que pronunciaba sentía que menos aire entraba en su cuerpo y los latidos de su corazón se volvían más erráticos.

"No importa. Debo terminar. Quizás no tenga otra oportunidad"

Sus pensamientos se habían vuelto igualmente entrecortados lo cual le hizo morderse los labios en frustración pero cuando estaba a punto de terminar el relato sintió una mano sobre su hombro.

– Creo que has dicho suficiente. Si hay algo más podemos hablarlo después. Necesitas volver a dormir.

Quería objetar ante ello sin embargo la pausa que fue obligado a hacer bastó para que el cansancio contra el cual había estado luchando le ganara. Poco a poco sintió como se iba desvaneciendo sus consciencia siendo lo ultimó que escuchó fue a Yuichiro insistiendo que durmiera un rato.


Yuichiro esperó unos segundos para asegurarse de que Mikaela volviera a estar profundamente dormido. Colocando su cabeza entre las manos dejó escapar un gruñido de molestia ante todo lo que estaban viviendo. Al verlo despertar había pensado que podrían tener una conversación como cuando eran niños sin embargo comenzaba a dudar que incluso cuando lograran escapar existiera tiempo para ello.

"Algunos niños nacen con un gen y los Hyakuya han estado experimentando con ellos para activar el poder del serafín del final. Lo que Saitou buscaba era controlar ese poder y es quien durante más tiempo a investigado sobre esto." Pensó recapitulando lo que acaba de escuchar, finalmente dándole sentido a algunas de las palabras de aquel mensaje que había estado escrito con sangre

"Los jinetes del apocalipsis son algo similar pero con animales"

Ese era en resumen todo lo que le contó a lo cual Yuichiro cerró sus ojos para visualizar mejor la forma alada de Mikaela y lo que al mismo le había pasado en Shinjuku. Ese debía ser el poder del serafín del cual tanto Saitou como el ejército estaban interesados en poseer, el mismo que hasta donde Mikaela sabía no solo podría haber sido el causante del apocalipsis sino que muchos años atrás había sido usado.

"Pero eso no es todo"

No era necesario que se lo dijeran, todos los cabos ya estaban presentes para hacer la conexión. La alianza con los vampiros escrita debía estar relacionada con Saitou liberando a los que se encontraban capturados por el ejército mientras que la traición del lado humano debía de referirse a Guren. La idea le desagradaba, quería seguir creyendo que Guren tenía una razón para actuar de la manera en que lo ha estado haciendo, sin embargo cada prueba que se encontraba apuntaba en esa dirección.

– ¿Fallidos? ¿Fallidos? – Repitió varias veces siendo esa la única parte del mensaje que seguía sin poder descifrar. – ¿Qué es lo que falló? ¿nosotros o los animales? ¿o es considerado fallido por los muertos del día del apocalipsis? No me sorprendería si resultara que lo fallido es que ni Mikaela ni yo seamos capaces de causar una mayor destrucción.

Tan pronto como llegó a esa conclusión sacudió la cabeza. Agotado por los últimos acontecimientos vio a Mikaela dormir preguntándose si lo correcto hubiera sido haberle dejado terminar de hablar.

"No, necesita descansar y yo debo encontrar una salida. Si sigo obedeciéndolos Mika debería estar a salvo, ¿no? Pero eso no duraría mucho. Debo encontrar una forma de contratacar"

Su mano se cerró sobre la empuñadura de Asuramaru mientras contemplaba sus opciones. Desconocía cuando tiempo pasaría antes de que lo reasignaran a un escuadrón, continuando con sus experimentos, por lo que debía pensar en algo rápido.

La imagen de su antiguo escuadrón, su nueva familia, llegó a su mente. Podía confiar en ellos quienes debían estar en esos momentos tratando de encontrar una forma de ayudarlo.

"Tendré más posibilidades cuando salga" No poder hacer nada hasta ese momento le resultaba frustrante, haciendo más notorio su estado encarcelamiento.