Creo que cometí un pequeño error en esta historia llamando Shiho a Kimizuki cuando debía seguir llamándolo Kimizuki, todo por haberme acostumbrado a llamarlo Shiho.

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Búsqueda

A pesar de que su cuerpo temblaba por el miedo que sentía, Mirai se mantuvo en su posición. Con las manos juntas sobre su pecho permaneció de pie en el tejado de un edificio observando los enfrentamientos que se estaban desarrollando a su alrededor.

Era la primera vez que veía la guerra de cerca. Grupos de vampiros y soldados peleaban a escasos metros de distancia hasta que el último miembro del otro bando cayera.

– ¿Dónde estará?

Los tres jinetes del apocalipsis que la rodeaban para que su presencia no fuera notada tenían como ella la cabeza en alto buscando rastros de su hermano. Saitou, el hombre que la rescató, le había asegurado de que podría encontrarlo en medio de esa ciudad separándose con el fin de encontrarlo antes de que llegaran los refuerzos. Incluso si sus nuevos amigos lucharían para protegerla su poder era limitado y una confrontación directa contra tantos enemigos serían incapaces de ganarla.

Mirai sintió su corazón acelerarse ante la posibilidad de que no fueran capaces de lograrlo a tiempo o volver a ser capturada, ya sea por humanos o vampiros, a lo cual movió la cabeza de lado a lado. Dándole una última inspección a la zona se resignó ante la idea de que Shiho no estaba allí a lo cual se subió sobre la espada de uno de los jinetes del apocalipsis para dirigirse a la siguiente zona.


– ¿Por qué vamos al aeropuerto?

Preguntó Yuichiro sin disminuir la velocidad. Tras haber descansado un momento su escuadrón partió rumbo a Nagoya en un vehículo que detuvieron a las afueras ciudad para continuar su camino corriendo. Desertores del ejército y en territorio de vampiros debían mantenerse ocultos mientras se dirigían a su destino alternando su trayecto entre callejones y alcantarillas.

– Shinya fue puesto a cargo de esta misión junto con el escuadrón de Guren por lo cual nos pudo facilitar detalles – Le respondió Mitsuba – El plan de retirada tiene como punto de reunión el aeropuerto.

– La trampa es que el verdadero plan de Kureto no incluye una retirada y si bien no tenemos los detalles de lo que piensa hacer es una opción de que Mika estará allí – Terminó Shinoa dándoles una seña para que se detengan sacando su guadaña.

Mientras que esperaba que decidiera si seguirían usando la alcantarilla o saldrían por la tapa sobre sus cabezas Yuichiro dirigió su mirada al resto de sus compañeros cuyas expresiones mostraban su agotamiento. Aprovechando la pausa decidió vocalizar otra pregunta que le atormentaba.

– ¿Dónde está Guren?

– Escapó de su prisión hacer varios días – Respondió Yoichi para luego acercarse a Shinoa quien lo llamaba para pedirse que usara su visión para revisar si podían retomar a la superficie – Su escuadrón ha estado buscándolo sin encontrar rastro.

Yuichiro estaba a punto de preguntar por más detalles cuando Yoichi dijo algo extraño. Incrédulo de lo que acababa de escuchar intercambió miradas con sus compañeros apresurándose para asomarse por la tapa junto con Kimizuki. Incluso si ahora lo estaba viendo le resultaba imposible entender como Mirai se encontraba saltando por los edificios rodeada por los jinetes del apocalipsis en no lugar de en el hospital.

– ¿Qué le han hecho?

Las palabras llenas de rabia de Kimizuki lo dejaron perplejo a lo cual aprovechó que Yoichi y Mitsuba intentaban impedir que saliera delatando su posición para pedir explicaciones. Lo que escuchó le hizo pensar en el tiempo que estuvo bajo las manos de Kureto haciéndole apretar los puños de ira. Si bien no descartó la idea que hubieran hechos experimentos con otras personas, nunca imaginó que una niña tan pequeña hubiera terminado involucrada.

– ¿Y ahora qué hacemos? – Dijo Mitsuba una vez lograron hacer que Kimizuki se calmara mientras Yoichi la mantenía en la mira – Si salimos ahora seremos descubiertos.

– ¿En qué dirección se dirige? – Preguntó Shinoa para luego llevarse una mano al mentón tras escuchar la respuesta – También se dirige al aeropuerto… La seguiremos hasta encontrar un punto donde interceptarla sin ser descubiertos y la detendremos antes de que llegar a nuestro destino. Continuaremos avanzando desde la superficie.

El improvisado cambio en el plan los ponía en una posición vulnerable pero ninguno objetó mientras salían de la alcantarilla y comenzaban a recorrer los callejones. Avanzaban más lentamente teniendo que dar rodeos cuando se topaban con algunos enfrentamientos lo cual comenzó a irritar a Yuichiro. Si seguían de esa manera serían descubiertos lo cual significa perder tanto a Mirai como a Mikaela.


La torre de televisión de Nagoya era el edificio más alto que quedó en la ciudad tras el apocalipsis. En uno de sus miradores Saitou contemplaba el desarrollo de la batalla sin poder evitar sonreír.

– Esto va mejor de lo que esperaba. El grupo del jinete de la conquista, liderado por el quinto serafín, va en buen rumbo. Estaba seguro de que tanto los otros serafines irían tras ella pero ver al jinete de la muerte entre sus líneas me sorprendió – Comentó haciendo una pausa para mirar en la dirección opuesta de la ciudad – Aunque era de esperarse conociendo la mentalidad de la actual jinete de la guerra y cuando los actores faltantes aparezcan podremos dar inicio. Es tiempo de que los trompetas del apocalipsis suenen nuevamente y tomar venganza por el castigo que se nos ha impuesto.

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Espero no haber confundido a nadie con el último párrafo. El próximo capítulo (que publicaré en 15 días, más o menos) tendrá a los cuatro jinetes como protagonistas, cada uno con una sección, para que no haya dudas sobre sus identidades.