Juntos y a salvo
Mikaela se encontraba sentado en un rincón de la casa abandonada con la vista fija en su nuevo brazo. La puerta se encontraba sentada mientras que la luz del sol entraba por una ventana rota iluminando las paredes llenas de polvo. Desde el exterior podía escuchar voces amortiguadas de algunos civiles que no alcanzaba a comprender pero podía imaginarse el tema.
Quien se suponía era su salvador se había encerrado en una de las casas de su pequeño refugio sin hablar con ellos. Si bien antes tampoco lo hizo debía sentirse distinto cuando en lugar de estar a varios metros de distancia se encontraba a escasos centímetros sin embargo no podía animarse a acercárseles.
Durante muchos años Saitou era la única persona a la cual le habló, rescatar a Yuichiro su prioridad y ahora no tenía un objetivo. A pesar de que cuando despertó en esa zona fue recibido con la noticia de que era libre no estaba seguro de que era lo que significaba cuando el peligro seguía latente.
El paradero y naturaleza de su enemigo era desconocido siendo la única pista que poseían era una de las compañeras de Yuichiro la cual encontraron hace un par de días, inconsciente y sin recuerdos de su partida. El grupo murmuraba que debía estar involucrado con su arma pero la falta de otros efectos secundarios les hacía dudar.
También estaba la duda de que harían cuando tenían a tres de los siete serafines, uno de los cuales poseía hasta cierto punto control sobre los jinetes del apocalipsis. Se trataba de un poder que ya había demostrado podía dar la vuelta a la guerra contra los vampiros siendo que por primera vez en su vida oía rumores de contactar a los países vecinos.
– ¿Todavía sigues allí?
La pregunta le hizo alzar la vista a tiempo para ver a Yuichiro en la puerta sonriéndole y silenciosamente sentarse a su lado. Era algo que desde que escaparon a esa zona solía hacer, tratando de hacerlo hablar pero incluso si sus heridas físicas habían sanado no podía.
–Pronto deberemos movilizarnos. – Continuó hablando Yuichiro con gran confianza – Vamos a tener una reunión para definir nuestro siguiente movimiento y he venido a buscarte.
A pesar de sus palabras el hecho de que siguiera sentado a su lado le indicaba que no tenía prisa en moverse. Era una contradicción que le inquietaba casi tanto como la posibilidad de tener que reunirse con esas personas a las cuales todavía no estaba seguro si podía confiar.
–En esta ocasión… te prometo que todo saldrá bien. Lucharemos como familia y nos protegernos los unos a los otros. Me tomó mucho tiempo recuperarte como para pensar de otra manera, ¿no?
Era un comentario extrañamente optimista considerando la situación del cual carecía de motivos para creer sin embargo encontraba imposible no responder a su sonrisa con otra. Aunque distaban de estar en una posición donde pudieran considerarse a salvo cuando Yuichiro insistía de esa forma debía reconocer que en verdad lo salvó, le devolvió su forma humana manteniendo a raya al serafín en su interior y se encontraban juntos nuevamente.
–Eres muy ingenuo.
Dijo Mikaela llevándose una mano a la garganta que le ardía recibiendo un comentario indignado por ser esas sus primeras palabras lo cual le hizo reír. El ceño fruncido de Yuichiro no duró mucho tras escucharlo y levantándose le tendió una mano que tentativamente aceptó.
Ahora que tenía la oportunidad, iba a proteger su futuro… aunque le costara aceptar la presencia de los otros y era irritante la inmadurez que mostraba Yuichiro en ocasiones.
…
Otro fic de Owari no Seraph que no me deja contenta el final abierto que le he puesto (quedó más abierto que el del anime). No era mi intención pero el material del manga sigue siendo poco para planear una continuación y aun cuando este es un AU que ya se ha apartado mucho del trabajo original hasta el último momento me he apoyado en la información oficial (+teorías).
Adicionalmente este fic tampoco es que sea muy leído y he descuidado de la calidad sin darme cuenta, estoy enojada conmigo misma por eso.
