Una dolorosa perdida
Capitulo 8
Hola, hola fans de esta humilde y siempre retrasada historia. La excusa que tengo para este capitulo es… es la misma :v, no tengo PC propia para escribir, además que comencé otra historia (Si, suena estúpido , pues tengo otras dos que no he terminado) de un concurso en mi pagina de Facebook (Siganme :3 : MasterLarry) De Gravity Falls. Léanla si gustan. Bueno, sin mas que decir, que comience el capitulo.
La delicada luz del atardecer caía sobre la pacifica Beach City. Los hermosos rayos del sol chocaban contra el tranquilo mar que rodeaba toda la pequeña ciudad. Caminando justo a lado de esa hermosa vista estaban dos jóvenes enamorados; ambos con gran nerviosismo por estar a lado de la persona que mas querían. Pero la situación entre ambos era extrañamente incomoda. Nadie hablaba y un gran silencio los rodeaba a ambos, y no era para menos, pues apenas hace un día esos jóvenes habían experimentado su primer beso. El cual había sido justo como lo imaginaban, pero la situación en la que se dio había sido… Algo rara.
Steven y Connie caminaban a la orilla de la playa, ambos envueltos en sus propios pensamientos, mientras una gran nube de incomodidad roseaba sus indeseadas gotas sobre ellos.
Era normal que una situación así ocurriera, pues, aunque se la habían pasado de maravilla en la feria, en algún momento los recuerdos de su extraño primer beso golpearían su mente y los obligaría a volver a estar nerviosos y sin poder decir palabra alguna.
- Emmm – Rompió el incomodo silencio - ¿Como te sientes?… Y-Ya sabes… Con todo el asunto de… Tu gema – Pronunció, con el temor de abrir una dolorosa herida en Steven.
- Es que… No se que pensar Connie – Dijo, mientras su mirada se perdía en el cielo – Pearl me solía hablar de ella… Pero nunca sentía mas que una extraña curiosidad por verla, por saber quien era… Pero ahora que la logre ver… No se. Algo nació en mi… Como un gran amor hacía ella. Y ahora que se que no esta y-yo... -
En ese momento lo único que Connie podía hacer era ver Steven, con gran preocupación en los ojos. Odiaba verlo de esa manera, tan triste y confundido. Connie, sin pensarlo mucho se paro frente a Steven y le dedico una cálida sonrisa.
- Se que no puedo hacer muchas cosas para ayudarte. Pero lo que si se es que tu madre no le gustaría verte así… Tan triste… -
- "Suspiro" Lo se Connie… Pero simplemente no puedo dejar de pensar en eso… Además, mi sueño era ser como las chicas. Grande, fuerte y valiente. El mejor Gem de todos… Pero ahora que mi gema esta rota… Es como si me quitaran lo que mas amo… -
- Aun me tienes a mi – Dijo, con un ligero color rosado en sus mejillas.
El rostro de ambos se tiño de un rojo claro, y sin poder evitarlo ambos se perdieron en los profundos ojos del otro. Sus rostros, al igual que sus manos comenzaron a acercarse lentamente, mientras la mente de ambos comenzaba a quedarse en blanco, y el único pensamiento que dominaba ese enorme espació era el rostro de la persona que tenían enfrente.
Los ojos de Steven se posaron en los morenos labios de Connie, al mismo tiempo que un pensamiento cruzo por su mente. Quería repetir el inesperado beso de esa noche, pero esta vez seria distinto. Ambos deseaban lo mismo.
En ese momento la playa estaba totalmente sola, mientras la delicada luz anaranjada del atardecer creaba una atmósfera que se prestaba para el amor. Nadie tendría la oportunidad de interrumpir lo inevitable.
En un segundo los labios de ambos se unieron en un tierno y algo torpe beso. Una corriente eléctrica recorrió todo el cuerpo de ambos. Mientras una hermosa sensación crecía cada vez mas en su pecho. El beso de la noche en la que Steven desperto no se podía comparar con el mágico beso que ambos estaban compartiendo.
La felicidad de ambos crecía cada segundo que el beso duraba, pero por desgracia para los dos; aun necesitaban aire para respirar. Los labios de ambos se separaron lentamente, mientras el sonrojo de sus rostro aumentaba. Sus ojos no separaban la vista para nada, aunque el mundo se estuviera cayendo a pedazos, ambos no apartarían la vista de la persona que mas amaban en el mundo.
En un segundo una tierna risa salio de los labios de Connie, mientras su rostro se volvía mas rojo. Y como si hubieran presionado un interruptor dentro de Steven; el chico le siguió, riendo a carcajadas.
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En una habitación, localizada en las instalaciones subterráneas de las Gems, un grupo de Gemas vigilaban el estado de las cuatro misteriosas gemas que Quartz Coffee había traído, luego de dar la vigilancia habitual del perímetro.
- ¿Tienes idea de quienes son? - Hablo una gema muy alta, con una Peridot roja en la espalda.
- La verdad no. Escuche que los cuerpos físicos de alguien explotaban, y cuando llegue un inmenso dragón estaba apunto de aplastar una… No me quedo de otra -
- Lo raro es que no aparecen en el sistema… -
- ¿Esa porquería?… A cada segundo se congela o desaparecen archivos… Despreocupate, que no es nuevo que lleguen novatos sin registro -
- En eso tienes razón –
Las gemas de las Crystal Gems estaban en una caja de cristal, a un lado de ella estaba una pantalla y un teclado con símbolos extraños. La alta Peridot tecleaba algunas cosas, mientras que en la pantalla aparecían, lo que parecía ser el estado de las gemas.
- Están bastante bien… Ninguna herida grave en sus gemas – Dijo, luego de teclear un poco mas – En unas horas despertaran -
- Esta bien. Hablame cuando despierten, sabes que necesitamos toda la ayuda posible -
- Si, si. Solo ve y asegurate de que todo este bajo control. No podemos perder tiempo -
Después de esas cortas palabras. Quartz Coffee salio del cuarto, y a paso veloz se dirigió al área de minas, donde un sinnúmero de gemas de todos los tipos y colores trabajaban juntas. Con el mismo objetivo.
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Dos horas habían pasado desde que las Gems habían sido salvadas por esa misteriosa gema, la cual se las había llevado a la central subterránea, para asegurarse de que no estuvieran heridas.
Las cuatro gemas se elevaron y lentamente sus cuerpos físicos comenzaron a formarse, hasta que las cuatro estaban paradas en medió del cuarto, con una ceja alzada, a causa de la confusión.
- Emm… Chicas… ¿Alguna sabe donde estamos? -
- Nop – Hablo Garnet, la cual apenas hace unos segundos se había fusionado.
- Solo recuerdo que estábamos peleando con esa enorme cosa… Y después nada -
En ese momento la puerta se abrió, y de ella emergió la Quartz Coffee, la cual tenía una amistosa sonrisa en el rostro.
- Oh al fin despertaron… Aunque no te recuerdo a ti – Dijo, apuntando hacía Garnet.
- Oh ella… Es una fusión – Hablo, con algo de nervios en su voz, pues había recordado porque estaban ahí.
- Oh ya veo. Como sea, tuvieron suerte de salir vivas. Si no hubiera estado patrullando la zona, ustedes no hubieran despertado -
- Pues gracias… - Hablo Garnet.
- Oh, cierto, no me presente. Soy Quartz Coffee – Hablo, con una gran sonrisa.
- Yo soy Pearl, y ellas son Amathyst y Garnet -
- Oh si, pues mucho gusto. Supongo que los enviaron El Planeta Madre para ayudar a la busqueda -
Las Gems se miraron por un segundo, algo confundidas, pero debían seguir su juego.
- Oh… Sobre eso -
- No recordamos nada… Tal vez por la pelea – Hablo Garnet, interrumpiendo a Pearl.
- Jeje si, solo recordamos que nos enviaron a algo… - Ahora hablo Amathyst.
- ¿En serio?… Bueno, para refrescar su memoria les contare el porque están aquí – Dijo, mientras se acercaba a ellas – Por siglos las gemas hemos sospechado que aquí, enterrado por algún lado una fuente magica, la cual tiene propiedades curativas con nuestra raza -
- Y supongo… Que nuestra misión es ayudar a encontrarlas -
- Exacto Pearl. Tenemos que encontrarlo. Debemos hacerlo por El Planeta Madre – Dijo con orgullo – Bueno… Si no se sienten mal… ¡Pues siganme! Les haremos unas cuantas pruebas para ver en que área de "El Túnel" van a trabajar -
Y sin mas Quartz Coffee salio del cuarto, seguida por las gems, las cuales se miraban a los ojos. Pues al parecer seria mas difícil encontrar el lago que salvaría a Steven, y no tenían tiempo que perder.
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La noche había caída en la alegre Beach City, donde el hermoso manto nocturno envolvía el cielo. Debajo de las hermosas estrellas estaban dos jóvenes enamorados; recostados en la suave arena de la playa. Los dedos de ambos estaban entrelazados, mientras sus miradas estaban atentas en la hermosa vista nocturna. A ni uno le importaba el helado viento que soplaba con delicadeza, pues, para Steven y Connie, estar los dos, con las manos unidas era suficiente para calentarse.
El silencio que rodeaba a la pareja era tranquilo y lleno de paz, ambos disfrutando de la compañía del otro, inmersos en su propio mundo de fantasías. La chica Indu/Japonesa rompió el tranquilo silencio que los había envuelto en su relajate manto.
- "Suspiro" Tengo que irme – Dijo, mientras se sentaba en la arena – Si no llego a casa mi madre se pondrá histérica -
- ¿En serio tienes que irte? - Hablo, dedicándole una tierna mirada.
- Jeje, si, tengo que irme – Pronuncio entre risas – Pero no me iré para siempre. Mañana por la tarde vendré a verte – Dijo, para después robarle un fugas beso a Steven.
El chico se resigno y solo le dedico una pequeña sonrisa. Después de todo tenía razón; no se iría para siempre, solo seria por una noche. Podría soportar eso.
Steven acompaño a Connie hasta su bicicleta, y luego de despedirse con un delicado beso, la chica tuvo que irse a su casa, para no preocupar a sus padres.
Steven soltó un suspiro de felicidad al ver como Connie se alejaba lentamente, mientras los recuerdos de como la conoció hasta la fecha llegaban a su mente, como un brillante rayo de luz, directo a su corazón.
Desde que la había visto, el pequeño chico había notado lo linda que era, y algo mágico nacio dentro de el. Luego el tiempo se encargo de moldear ese hermoso sentimiento, hasta que; cuando menos lo esperaba estaba perdidamente enamorado de ella. Pero jamas imagino que esos hermosos sentimientos fueran correspondidos por Connie.
Steven casi saltaba de la felicidad, por el gran día que había pasado con ella, y como; sin poder evitarlo le había confesado su amor de la forma mas tierna posible, plantando un tierno beso en sus labios.
El joven Gem se fue lentamente a su casa, mientras dejaba que su joven mente se dejara llevar por esa primera gran sensación. El amor.
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En la enorme base subterránea de las Gemas, nuestras tres chicas estaban trabajando en distintos puestos. Garnet y Amathyst trabajaban en las minas. Garnet cavando y Amathyst sacando los trozos de rocas. Mientras que Pearl trabajaba en un lugar especial, y raro para las gemas recién llegadas.
- No me esperaba que te asignaran aquí en tu primer día – Hablo Quartz Coffee, con una amigable sonrisa – Eres mas inteligente de lo que pareces.¡Mejor! Así seremos compañeras -
- Je, no es nada, además me alegra trabajar en un lugar como este… Ya sabes, mas limpio –
- Se a lo que te refieres. También odio la suciedad y esas cosas, por eso trabajo en "El Garaje" es mas limpio y divertido – Dijo, embonando una gran sonrisa.
Pearl le devolvió la sonrisa, mientras veía a su alrededor los inmensos robots que construía, y en seguida reconoció el diseño de la nave de Peridot, y ahí comprendió el peculiar diseño en forma de mano que tenía. Pues frente a ella construían diferentes partes de un enorme cuerpo. Cabeza, manos, pies, dorso, piernas, todo.
- Impresionante ¿no? - Comenzó a hablar – Los Gem Battle tardan mucho en ser construidos, y como esta base es algo reciente, solo hemos podido construir la cabeza y el dorso. Pero en unos meses tendremos el cuerpo completo -
Pearl solo podía asentir y seguir viendo la instalación totalmente blanca y libre de suciedad. Sin duda le agradaría trabajar ahí, al menos hasta que encontraran lo que desesperadamente buscaban.
- Bueno – Dijo, colocando su mano en el hombro de Pearl – Vas a venir o tendré que arrastrarte – Hablo entre risas.
- Oh… Jeje, si -
. No te apenes, a todos nos pasa en nuestro primer día -
Y sin mas Pearl siguio a Coffee, mientras en su mente se decía que; sin duda extrañaría a esa gema, y en ese momento una frase de Steven resonó su mente.
[Las Crystal Gems estaban sentados en el suave sofá de la sala, jugando uno de los extraños juegos de mesa que Steven tenía guardados. Cuando de la nada salio el tema de Peridot y Jasper.
- Lo se chicas. Pero solo digo que, aunque se hayan visto muy malvadas al intentar matarnos, yo creo que, haya afuera, hay gemas que… Aunque estén del "Otro bando" no son malas -]
En ese momento ni una le dio la razón, argumentando que, si Peridot y Jasper habían venido a matarlas sin piedad, entonces ni una de las gemas de afuera podían ser buenas.
Pero ahora su visión había cambiado por completo. Pues Quartz Coffee era alguien muy amable y agradable, no solo con ella, también con las otra Gems. Sin duda el poco tiempo que esperaba pasar en ese lugar, no sería tan malo como ellas esperaban.
Pearl le esta comenzando a tomar cariño a su salvadora, y Connie y Steven experimentan por primera vez lo que es el amor (ternurita :3). Bueno, gracias por acompañarme una vez más. No olviden dejar sus Reviwes y todo eso. Intentare con todas mis fuerzas escribir el tiempo libre que tenga, para no retrasarme tanto. Bueno, nos leemos luego.
