Disclaimer: Ladybug no me pertenece.


Capítulo 1

.

.

Hace casi dos meses. Una noche ...

Juega con la comida. Apenas ha probado el cruasán relleno de mermelada de fresa que tiene delante. Un sorbo de café y vuelve a masticar. Suelta un suspiro.

Que horrible ha sido este día. Solo le apetece llorar, pero a Marinette le toca sacar fuerzas de donde no Maron y principalmente por su familia. No quiere que la vean mal, no desea preocuparlos pues ellos tienen planes y no quiere fastidiarlos con sus problemas.

Maron, en cambio, está muy sonriente. Aceptó cuidarla en su casa hasta que los padres de la niña regresen, para poder irse a la suya...mientras la observa no puede evitar extrañar ser una niña, ellos no podrían tener el corazón roto.

-¿Ya no lo quieres?- pregunta la niña, señalando el cruasán que Marinette no tiene intención de terminarse.

-No tengo hambre, puedes comerlo si quieres

Asiente feliz con la cabeza. Coge el bocadillo y se lo mete en la boca. Esta bastante rico. ¿Por qué Marinette no lo quiere? Ha visto por la televisión que algunas chicas hacen dieta, ¿Eso es lo que le pasa? ¿Quiere estar más delgada? No eso es algo imposible. Marinette está bien así, es la chica más linda que conoce. Entonces ¿Qué le sucede? ¿Se sentirá triste?

Suena el timbre, sus padres acaban de llegar.

-Espera un momento, iré a abrir la puerta.

La niña asiente con la cabeza y sigue comiendo. Observa como su niñera se acerca a la puerta.

Marinette la abre y justo como pensaba los dueños de la casa acaban de llegar.

-Mari, Buenas noches- saluda la mujer mientras ingresa.

-Buenas noches, señores- responde Marinette con amabilidad.

-¿Cómo les fue?- pregunta sonriente- Espero que mi niña no te haya causado problemas.

Maron se acerca y abraza a su madre.

-No, eso no sucedió- contesta con una sonrisa- Ella es un ángel.

-Me alegro- hablá el padre de Maron- ¿Cuanto te debemos?

-No es necesario, me gusta cuidarla, considerelo un favor.

-Bueno, muchas gracias Marinette. Eres genial- dice la mujer- Nos vemos, dile a tu madre que pronto iré a visitarla.

-Se lo diré, nos vemos- se despidió mientras se dirigía a la salida.

Afuera no hace tanto frío, empieza a caminar distraída con dirección a su casa, en estos momentos agradece que sus padres no esten ahí y que regresen tarde.

Sólo quiere ir a casa y dormir, se niega a aceptar el hecho de que Adrien no la quiere. Pero bueno...¿Cómo iba alguien como él fijarse en una chica como ella? Tssssk solo en las películas pasaban ese tipo de cosas, pero en la vida real otra era la historia.

Una motocicleta se detiene rápidamente delante de ella, se ha asustado un poco...¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que quiere este tipo?

-Hola, preciosa- saluda el chico mientras se quita el casco- ¿Quieres dar una vuelta?

Marinette se sorprende ante aquella pregunta, obviamente esta borracho, decide ignorarlo y continua caminando pero aquel chico no la deja tranquila, arranca la moto y se pone delante de ella. Aquel sujeto empieza a incomodarla.

-¡¿Qué es lo que quieres?! - grita ella enojada- ¡Déjame en paz!

-Vamos, dulzura no te enojes tampoco- le dedica una sonrisa que a Marinette le provoca asco- Sólo quiero que vengas conmigo un rato.

-Pues no quiero ir a ningún lado contigo, ya vete- le dice ya harta comenzando a caminar.

-Oh no te iras tan rápido, querida niña.

Aquel hombre se baja de la moto y le coge del brazo, ella sorprendida se gira y no puede evitar querer lanzarle una bofetada, pero este hombre lo esquiva tomándola por ambas manos.

-¡Suéltame!- grita ya un poco asustada.

Pero ese hombre no cede, estaba a punto de transformarse cuando siente que alguien empieza a toser encima de ellos.

-Vaya, ¿Pero que tenemos aquí?- comenta el chico con una pose pensativa

-¡Chat Noir!- exclama feliz Marinette

-Hola, princesa- le saluda con amabilidad- Parece que este sujeto, te esta molestando ¿Verdad?

-Yo no te tengo miedo- responde el hombre desafiante- Así que lárgate y déjanos solucionar nuestros asuntos.

Marinette siente una infinita rabia hacia aquel sujeto, tiene muchísimas ganas de tirarle unos buenos golpes para que aprenda a comportarse. Mientras que Chat suelta una pequeña risita irónica, haciendo que el hombre se tense.

-Lárgate- le dice enojado- Antes de que me vea obligado a tomar otro tipo de acciones.

-¿Cómo cuales?- pregunta confiado y burlón.

Al parecer su respuesta solamente a servido para alimentar la ira del héroe, quien saca su bastón y lo alarga.

-Como esta- responde bastante serio- Si no quieres que mi querido bastón golpee tu cara, te iras en este momento.

El hombre se pone nervioso y empieza a retroceder con dirección a su vehículo. Pero justo cuando estaba por arrancar llegan dos patrullas para detenerlo.

-Por cierto, conducir en estado de ebriedad y acosar a una adolescente son graves delitos- comenta Chat Noir burlón- Pero de eso ya se encargan ellos- señala a los policías.

Luego de que se llevaran a aquel horroroso hombre, Marinette ya está más tranquila...¡Estaba a punto de revelar su identidad como Ladybug! pero no le quedaba más opción, tenía que defenderse de alguna manera. Afortunadamente llegó Chat Noir justo a tiempo.

-¿Como estás?- pregunta el rubio preocupado- ¿No estás herida?

-¿Eh? No, yo estoy bien- responde con una sonrisa- Muchas gracias.

El héroe le dedica una sonrisa y el corazón de Marinette empieza a encogerse cuando recuerda como Ladybug lo rechazó. Se siente culpable, es su amigo y leal compañero... no merecía ese tipo de trato. Tiene tantas ganas de disculparse, pero no puede porque en este momento es Marinette no Ladybug.

-Bueno...¿Quieres que te acompañe a tu casa?- pregunta haciendo que Marinette salga de sus pensamientos.

Duda un instante, pero decide aceptar su oferta.

-Claro, siempre he querido que un famoso héroe me acompañe a mi casa- responde ella con exageración.

Chat Noir empieza a reírse por la muy mala actuación de la chica.

-Tampoco es necesario sobre actuar, my princess- bromea

-¿Tan mala soy?

-Bueno, como alguien que ha llevado clases de actuación pues...

Justo en ese momento se da cuenta de que acaba de revelar algo sobre su vida, cosa que no debería de hacer. Marinette lo mira un poco sorprendida pero decide cambiar de tema. No quiere darle muchas vueltas al asunto.

-Mi casa queda por allá- señala con una sonrisa- Vamos

Chat Noir asiente y ambos empiezan a caminar por las calles de París.

Aunque haya tratado de no darle muchas vueltas al asunto no puede evitar pensar sobre aquel pequeño detalle que Chat le acaba de revelar sobre su vida, quizás trabaja como actor en algún teatro, o quizás solo lo estudia en la escuela o...¿universidad?. Jamás se había puesto a pensar sobre la vida de su compañero de batalla pero ahora debía de admitir que le causaba curiosidad.

Chat estaba un poco tenso, debía de concentrarse más y no soltar detalles así, pero decide no darle mucha importancia pues no ha revelado ningún detalle importante ¿verdad?.

Se gira y se da cuenta que la chica lo está observando, sus miradas se encuentran y por alguna razón las mejillas del héroe se tornan de un color rojo ante la profunda mirada que Marinette le dedica.

-¿P-por qué me miras así?- pregunta un poco nervioso.

Marinette no sabe muy bien que debe de responder, así que dice lo primero que se le viene a la mente.

-Quería encontrar alguna señal de que fueras actor no sé en algún teatro o academia- responde encogiéndose de hombros

-No, no soy actor, my princess- comenta ya normal.

-Oh, bueno...ya llegamos.

Todas las luces de la casa estaban totalmente apagadas, Marinette suelta un suspiro y saca las llaves de su bolso.

-¿Por qué todo está a oscuras?- pregunta Chat mirando con detenimiento la casa.

-Mis padres han salido y volverán muy tarde- dice ella mientras abre la puerta.

-Ya veo...

-Bueno muchas gracias por todo- dice ella agachando un poco la cabeza- Ahora sabes donde vivo, quizás un día de estos me visites- bromea ella.

-Claro princesa, es un honor ser invitado en su casa- le sigue el juego y hace una reverencia- Ahora si me disculpa debo de seguir con mi patrullaje.

Ambos empiezan a reír.

-Bueno, nos vemos entonces- se despide ella entrando a su casa,

-Adiós- también se despido el rubio con la mano.

Esa noche sería el inicio de todo para estos dos, esa noche cambiaría los destinos de aquellos dos muchachos que ya se conocían sin siquiera saberlo.

Continuara...

.

.

Bueno, holaaaaa espero que les guste este capítulo que es una especie de Flashback. Pronto publicare el siguiente de que es lo que sucedió después de que ambos fueran descubiertos. Los quiere, Yane.