Disclaimer: Miraculous Ladybug no me pertenece.


Marinette Pov.

Después de haber hablado con Alya, ella me ayudó a escapar de la escuela. Tenía miedo de llegar a casa, ¿Y si la noticia ya se había divulgado? ¿Qué iba a decir? ¿Cómo lo iba a explicar?

Miles de pensamientos aparecían y al mismo tiempo se iban en mi cabeza, Alya lo notaba y trataba de reconfortarme con algún abrazo o palabras de aliento. Esta vez...no tenía escapatoria y estaba muy consciente de eso.

Chat...

No pude evitar pensar en él, de seguro él se encontraba igual o peor que ella, me sentía muy mal, quizás de haberlo evitado, no, muy en el fondo sé que no me gustaría haberlo evitado. Lo quiero, él fue el que me ayudó cuando tenía el corazón roto, poco a poco se había vuelto demasiado importante para mí, Marinette. Pude pasar tiempo con él siendo yo misma y pude conocerlo mucho más, realmente estaba muy agradecida con "el gatito."

-Ya estamos cerca- dijo Alya sacándome de mis pensamientos.

-Lo sé- respondí sin emoción- Tengo un mal presentimiento.

-No pienses, así- trató de animarme- A los únicos que debes de explicarles la situación, creo que debe de ser a tus padres, incluso estoy dudando de eso ya que estamos hablando de Chat Noir, el mayor superhéroe de París, y Marinette sabes que no puedes revelar su identidad.

De forma inconsciente una sonrisa irónica se formo en mi cara, ¿Revelar su identidad? ¡Si ni siquiera lo sabía! pero no iba a contradecir a mi mejor amiga, solo me haría más preguntas entre ellas de seguro "¿Como puede gustarte alguien que no conoces?" y quizás era cierto, no sabía quien era, sin embargo uno no controla el corazón ¿Verdad? me gustaba Chat Noir y creía cuando me decía que como Chat podía hacer las cosas que no podía hacer en su forma civil a causa de su familia que constantemente lo manipulaba, a veces sentía mucha pena, pero él decía que podía soportarlo.

Suspiré, solo debía de voltear la esquina para poder llegar a mi casa, Tal vez debí de quedarme en la escuela más tiempo. No podía creer lo que estaba viendo, debe de ser un sueño o aún peor una pesadilla.

-¡No puede ser!- exclamó Alya al ver lo mismo que yo.

Estaba sin palabras, solo quería correr lo más lejos que podía en ese instante.

-Debemos irnos, Marinette, antes de que nos v...-ni siquiera pudo concluir la frase.

-¡Ahí está! ¡Por favor queremos hacerte unas preguntas!- gritaba una periodista acompañada de su camarógrafo.

-¡No! ¡Nosotros llegamos primero! -gritaban otras personas. ¿Podrías hablarnos de Chat Noir?

-¿Tienen una relación? ¿Conoces su verdadera identidad?

-¿Eres amiga de Ladybug? ¿Puede contarnos sobre ella?

Ya, este era el fin de todo. Adiós a mi privacidad y tranquilidad, más de treinta personas estaban afuera de mi casa, estaba empezando a marearme y sentir nauseas. Ni siquiera se podía pasar por ese lugar, yo abrazaba a Alya temerosa, nunca antes había sido el centro de atención en ningún lugar y ahora hay personas desconocidas invadiendo mi casa.

Mi padre salió y apartó a las personas que había ahí, hizo un gesto para que entráramos de prisa por la puerta y sin dudarlo dos veces, Alya y yo corrimos, la gente seguía amontonándose y haciendo preguntas que yo ni siquiera escuchaba. Mi único objetivo era llegar sana y salva a mi casa. Me resultó algo irónico el asunto, yo evitaba que la gente supiera que era "Ladybug " para protegerme y evitar este tipo de cosas, seguir siendo una chica normal con una vida normal y luego pasa esto. Pero de seguro si ellos supieran que yo soy "La superheroína de París" esas treinta personas, serían el doble o tal vez más.

A penas entré, subí corriendo a la sala, tenía que pensar en como solucionar esto, no soportaba que tantos paparazzis estuvieran esperando a fuera de mi casa esperando declaraciones mías. Cuando mis padres se me acercaron, estaban bastante serios, atrás de ellos estaba Alya.

-¡Explica esto Marinette!- habló mi padre muy serio.

-¿Qué pasa con Chat Noir?- preguntó mi madre más calmada pero igual de seria- ¿Cómo es que lo conoces?

-N-no es lo que parece, yo...no puedo hablar sobre eso, por favor entiendan ¿Pueden confiar en mí?- estaba desesperada y mis ojos empezaban a cristalizarse, Alya quería intervenir pero sabía que no era el momento.

-¿Estas... saliendo con él?- cuestionó incómodo mi padre- ¿Es por eso que sales de casa tan repentinamente?

No sabía que decir, Alya notó esto y habló.

-Señores, entiendo que estén confundidos pero entiendan que estamos en "una situación incómoda y delicada" en estos momentos, Marinette les responderá luego y aclararan esto de forma tranquila pero deben dejar que se calme un poco, solo mírenla está temblando.

Mis padres voltearon a verme desconcertados pero a la vez con comprensión, dijeron que vaya a mi habitación y que luego hablarían conmigo. Salí de la sala con Alya y nos encerramos en mi habitación. Sin poder evitarlo lloré, agradecía tener en estos momentos a mi mejor amiga para reconfortarme.

(...)

-No puedo creer que sigan afuera- dijo Alya viendo por la ventana de mi habitación

-Porque no han obtenido lo que están buscando- comenté yo, acostada jugando con un llavero.

-Marinette, quizás ellos insisten porque ya casi todos están hablando de ti.

-¿Enserio?- pregunté levantándome de golpe, sorprendida.

-Muchos han entrado al Ladyblog para preguntarme la razón por la que no he hablado sobre "MARICHAT"

-¿Marichat? ¿Qué es eso?

-Así es como llaman las personas a la pareja que hacen Chat y tú, básicamente combinaron sus nombres.

Alya se sentó a mi lado y me mostró desde su celular la dichosa página donde hablaban sobre Chat Noir y yo.

A algunas personas les gustaba la pareja, pero otras personas no dejaban comentarios muy bonitos, ellos decían que me colgaba de la fama de Chat Noir. ¿Fama? Él era un héroe, no una superestrella no algún modelo o actor reconocido. Era guapo, eso no se lo iba a negar a nadie pero defendía a las personas porque era valiente, amable y creía en la justicia no para ser famoso, en eso muchas personas según leía en los comentarios estaban muy equivocados.

-Marinette- llamó su madre a la puerta- ¿Puedo entrar?

-Claro- respondí dudosa, aún no quería dar explicaciones.

-Dos chicos han venido a verte.

-¿Quienes?- preguntamos Alya y yo al mismo tiempo.

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Holaaaaaaa, he vuelto al fin me ha llegado la inspiración. De seguro muchos pensaron que abandonaría la historia pero no, estuve muy ocupada la verdad pero trataré de actualizar más seguido. Espero le haya gustado. Los quiere, Chiky.