Ladybug aún se encontraba en el suelo llorando desconsoladamente con las manos aun cubriéndole el rostro, sentía como si no pudiera respirar, su garganta quemaba y las lágrimas que no paraban de salir también. Quería despertar, quería despertar de esa pesadilla.

Hace semanas atrás, nunca se lo hubiera imaginado ¿quién iba a creer que ese día pasarían tantas cosas?

Iba a ser el día más feliz de su vida. Al trabajar en un tarea y que en su grupo este Adrien ya era suficiente para que su sonrisa se instalara en su rostro y que este su amiga Alya para ayudarla a recomponer su compostura y no perder su dignidad era perfecto, también contando con la presencia de Nino que lo hacía más amena para poder estar en la habitación de Adrien sin desmayarse. ¿Cómo pudo torcerse de tal manera las cosas? ¿Por qué se había olvidado la libreta? ¿Por qué la había ido a buscar? ¿Por qué se quedó admirando el hogar de Adrien? ¿Por qué apoyo su brazo en ese perchero? ¿Por qué se adentró en esa pared que se abrió? ¿Por qué descubrió esa base secreta? ¿Por qué millones de mariposas revoloteaban alrededor de esa habitación? ¿Por qué su mente pensó de esa manera? ¿Por qué?

Su tonta e imprudente curiosidad. Esa era la respuesta. Sin embargo no era la solución que necesitaba en ese momento.

Solo quería olvidarlo. Al presenciar eso se quedó estática sin poder moverse, sentía como le temblaba todo el cuerpo y su quijada abierta producto de la impresión seguía allí, como sus ojos agrandados, a pesar de los minutos que pasaban en ese lugar sentía como si se congelaba el tiempo. Pudo salir de ese estado gracias a Tikki, rápidamente se fue de allí, olvidándose de recuperar la libreta que en un principio había ido a buscar.

Recordaba como había pasado esos días, el remordimiento la carcomía haciéndole tan difícil poder actuar normal con Adrien, aunque nunca pudo actuar de forma natural, ahora menos lo podía hacer porque cada vez que lo miraba se lo quería decir, pero... ¿De qué serviría? ¿Provocar que su relación con su padre vaya peor de lo que es?

No podía, pero no podía tampoco callárselo, esa situación le impedía dormir, se imaginaba los peores escenarios, luchando con Hawk Moth y en medio de todo eso se descubría que debajo de esa mascara todo este tiempo se encontraba Gabriel Agreste y Adrien presenciaba todo.

¿Por qué era Ladybug?

¿Por qué tenía que luchar con el padre del chico que amaba?

Seguían pasando los días y al parecer Gabriel Agreste supo, de alguna manera descubrió que ella sabía que era Hawk Moth, la subió a su auto, la durmió y al despertar la pesadilla comenzó.

Encadenada en la misma habitación con millones de mariposas. Se encontraba Hawk Moth quien también descubrió, todo gracias a sus cámaras de seguridad que había instalado, que era Ladybug, arrebatándole sus Miraculous y ella se sentía tan débil, en ese momento quería llorar, quería gritar por ayuda y que alguien la salvara, pero las palabras quedaron atoradas en la garganta.

El miedo, la inseguridad, la impotencia, se apoderaron de su cuerpo y la convirtieron en la perfecta víctima de ser Akumatizada, Hawk Moth recito las palabras y las cintas que recogían su cabello fue el elemento donde una mariposa se adentró, transformándola en una copia exacta de Ladybug, pero aunque en el exterior lo era, en el interior su esencia se había perdido en la oscuridad.

Sus cadenas cayeron pesadamente en el suelo, había sido liberada y la misión encomendada, teniendo que esperar que llegara el gatito como siempre para el patrullaje nocturno, arrebatarle su Miraculous y la misión se completaba.

La noche se hizo presente y el gatito llego. El enfrentamiento comenzó y el gatito se cayó.

Es cierto los gatos caen de pie, pero él... no era un gato.