N/A: Hola! por aquí ando actualizando, este capi lo tengo hace algún tiempo y la verdad me divertí escribiendolo, espero a ustedes les guste! Muchas gracias por leer y más aún gracias por los reviews, siempre son muuuy apreciados.


Partieron la noche en el casino todos juntos. Apostaron, ganaron, perdieron y volvieron a ganar. Reid se molestaba cuando fallaba, según sus cálculos, debía ganar, pero no siempre lo acompañaba la suerte. Aunque otras veces sí que acertaba, al igual que Hotch, Rossi y Morgan.

Las chicas por su parte, estaban bebiendo unos tragos y conversando. Todos la estaban pasando muy bien.

-Esta música me tiene… ¡ah, quiero bailar!-chilló Penélope.

-¿Y si nos vamos a un club?- sugirió Jennifer, pues el ambiente las había encendido completamente.

Emily dudó. Ella quería estar con Hotchner y también con los demás. Pero sabía que de ir, su novio no iría. No era de ir a un club nocturno de baile.

Y no era que nunca hubiese compartido un baile con ella o con la demás mujeres del equipo. En las reuniones sociales si se ofrecían bailes, pero era música normal, lenta, para bailar en parejas o algo así, para compartir amenamente. No para volverse locos bailando, como en una disco.

-¿Qué dices Emily?- urgió García, ya parada de su silla.

-¿Solo nosotras?- preguntó terminando su segunda cerveza de la noche.

- Vamos a preguntarle a los demás si nos acompañan. Yo creo que Reid y Morgan se apuntarán- dijo emocionada JJ.

Y dicho y hecho. Morgan fue el primero en decir que si. Reid dudó un poco pero finalmente accedió, más que por bailar, para acompañar a sus amigas. Sabía que las Vegas era una ciudad media loca y ellas no deberían andar solas por ahí. Y decía solas porque sabía que había una gran posibilidad de que Morgan desapareciera en cuanto viera a una chica guapa con quien bailar.

-Bueno, nosotros los veteranos, nos quedamos aquí un rato más- dijo Rossi. Y luego nos vamos al hotel.

-¿juntos?- bromeó Morgan. Lo que hizo que todos rieran. Hotchner rodó los ojos y negó con la cabeza.

-Si, juntos, pero no revueltos.- aclaró.

-Aunque quién sabe…- bromeó Rossi.

Emily rió fuertemente y se acercó a Hotchner, dándole un beso en la mejilla.

-Lo siento Dave, Hotch es demasiado hombre.-dijo Emily encogiéndose de hombros.- Tendrás que buscarte otro si quieres probar cosas nuevas.

-Emily, ¡calla!- se quedó Morgan.

-Que descaro más grande, Morgan- lo regañó JJ.

Dejaron de bromear y se despidieron luego de un rato. Eso sí, Hotchner no dejó que Emily se fuera sin antes pedirle unas seis veces que se cuidara, y repetirle que la quería mucho. Y besarla por primera vez en los labios en frente de sus compañeros.

Al llegar al club, Penélope no espero para tomar del brazo a Derek y sacarlo a la pista. Él aceptó encantado por supuesto.

Emily y JJ se fueron a la barra acompañadas por Reid, quien solo pidió una coca cola. Al contrario de ellas que pidieron un sex on the beach para la rubia y un mojito para la morena.

-¿Bailamos?- preguntó un joven acercándose a Jennifer. Ella no vio nada de malo en bailar, de todas formas a eso habían ido. Pero antes quiso asegurarse y levantó su dedo en que llevaba su anillo de matrimonio.

El tipo le sonrió.

-Solo es bailar- dijo con simpatía.

La rubia dio un trago a su vaso y accedió a la petición. Sin dejar de estar alerta claro. Si notaba que el chico intentaba propasarse con ella, no vacilaría en patearle la entrepierna.

-¿Bailamos?- le preguntó Emily a Spencer. Él la miró con el ceño fruncido.

-Reid, es solo un baile. Y yo sé que sabes bailar. Por otra parte es de mala educación rechazar a una dama.- dijo fingiendo estar ofendida, llevándose una mano a su pecho.

Spencer rió. Dio un sorbo a su coca cola y la tomó de la mano que ella le tendía.

-Solo un par de canciones, ¿sí?-

-Prometido- respondió Emily con una sincera sonrisa.

Y bailaron; Penélope con el morenazo Derek Morgan, entre bromas coquetas y confesiones de amigos, Emily y Spencer, entre risas y comentarios sobre cualquier cosa. Y Jennifer con su acompañante, que pronto supo se llamaba Nicholas. Pero estos últimos bailaron solo un rato, hasta que JJ decidió que era hora de unirse a su grupo. Ella iba a pasarlo bien con ellos, además no podía evitar sentirse desleal a su marido bailando con otro hombre, aunque claramente no estaba haciendo nada malo.

Intercambiaron parejas luego de un rato, Penélope con Reid, y Morgan compartió unos cuantos bailes con JJ y Emily.

-Y luego dicen que no soy un galán- dijo engreídamente Derek, mientras bailaba con sus dos bellas amigas.

Las amigas rieron, ¿y quién no lo haría? Derek Morgan era un encanto.

-No te creas tanto, Derek. Somos mujeres con dueños- bromeó JJ hablando alto sobre la música.

Y fue cuando a Emily le dio un hormigueo en el estomago, cayendo en cuenta de las palabras de su amiga.

Aún no se acostumbraba a la idea de "tener un dueño".

Y cuando pensaba en quién era ese dueño… sentía que volaba.

Ella sabía que era demasiado pronto… pero no faltaba demasiado para poder decir que estaba enamorada.

Porque estaba al borde.

Derek rió ante la respuesta de su amiga.

-En mirar y bailar no hay engaño, nena- contraatacó con galantería, ganándose un pequeño puñetazo de Emily.

-Derek, querido amigo mío- habló fuertemente Emily para ser escuchada- bailas mejor con la boca cerrada-

-Lo que usted diga, jefa- respondió el guapo moreno, besando a su amiga en la mejilla.

-¿jefa?- preguntó Jennifer con curiosidad.

La misma curiosidad que mostró Emily en su rostro.

-Digo- comenzó a explicar Derek- es la novia del jefe, eso la hace la jefa. ¿O no?

Jennifer soltó una fuerte risotada, mientras que Emily rodó los ojos.

-Idiota- gesticuló. Haciendo reír a todos los demás.

Siguieron haciendo cambios de parejas para bailar. Hasta que Derek desapareció de la vista de sus amigos por ir a bailar con una chica que vio por ahí. Lo habían perdido.

Reid bailó con todas las chicas. Fueron a la barra. Bebieron bastante… volvieron a bailar, hasta que se dieron cuenta que era muy tarde. Era hora de volver a casa.

Localizaron a Derek a lo lejos y Emily fue a por él.

El agente se despidió de su nueva amiga, no sin antes intercambiar números telefónicos claro, y se reunió con los demás para irse de vuelta al hotel. Eran las cinco y treinta de la mañana.

Reid tuvo que manejar el jeep de camino al hotel, era el único sobrio y los demás agradecieron que fuera de ese modo. En casos como aquellos, era bueno tener a un amigo sano y sobrio en el grupo.

Al llegar al hotel, se separaron y cada uno fue a su habitación. Mañana partirían de vuelta a Virginia a las 10, no tenían mucho tiempo para descansar.

Todos se fueron a su habitación, excepto Emily.

Ella se dirigió a la que estaba al lado de la de ella. A la de su novio.

Tocó la puerta una vez, dos veces y una tercera. Se había rendido e iba a retirarse a su cuarto, pensando que Aarón estaría muy dormido. Pero Hotch finalmente apareció en la puerta ante ella.

-Agente Hotchner- dijo la morena con cordialidad.

-Prentiss. ¿Necesita algo?- respondió del mismo modo, aunque con una media sonrisa.

-Sí, ¿puedo…?-apuntó con su rostro hacia adentro.

-Oh, sí, adelante por favor.- se hizo a un lado para que ella entrara.

-En realidad, no vengo a hablar con el agente Hotchner.- admitió Emily.

-¿Y entonces?

-Vengo a hacer una visita a mi novio.-aclaró la morena.

Cerraron la puerta e inmediatamente Emily se abalanzó sobre él, devorando su boca con una necesidad desconocida para ella. Y para él.

-¿recién llegan?- preguntó Aarón entremedio del beso.

-Ajá- respondió Emily, volviendo a capturar sus labios.

Aarón había querido hacer más preguntas, pero Emily no tardó en hipnotizarlo con sus besos y caricias. Definitivamente no era hora de conversar.

Era hora de actuar.

Él la envolvió en sus brazos, sujetándola por la cintura y descendiendo sus manos hasta el nacimiento de su trasero, el cuál pronto acarició por sobre el vestido de Emily.

Emily por su parte, lo abrazó por el cuello, tirándolo un poco hacia ella para poder profundizar más el beso, si es que era posible.

Sus lenguas de encontraban haciendo de las suyas, mientras Aarón comenzaba a subir un poco el vestido de Emily, quería tocarla.

Las manos de ella viajaron hasta la polera del pijama de Aarón, quién la ayudó con la tarea de quitársela subiendo las manos. Para aquello tuvieron que quitarse las manos de encima el uno del otro. Y claramente separar sus bocas.

Momento que Emily aprovechó para mirar a Aarón. Sus abdominales estaban perfectamente delineados, no eran grandes, pero estaban formados. Precisos. Sus brazos eran fuertes, gruesos, y le encantaban. No pudo evitar relamerse los labios.

Aarón sonrió. Sonrió porque hace mucho tiempo alguien no lo hacía sentir deseado. Y sonrió también porque adoraba a esa mujer.

Hicieron el amor por casi tres horas, hasta quedar exhaustos.

-Eres maravillosa.- le dijo Aarón a Emily, mientras la acurrucaba en su pecho.

-Y tú un insaciable- bromeó ella, haciendo círculos con su dedo índice en el abdomen de él.

Aarón rió. Pero no negó lo que Emily había dicho, porque era cierto. Y era porque ella lo hacía sentir así.

-Es por tu culpa.- admitió.- ¡ah! Y déjame decirte, es la última vez que permito que abuses de mi estando ebria.-sentenció Hotchner, sonriendo.

-Quizá abusé un poquito…- Emily se incorporó para mirarlo- y quizá estaba un poco ebria- admitió- pero bien que no te quejaste.- le dio un beso en los labios y volvió a acomodarse en su pecho.

-Abusas de tus encantos- dijo Hotch, pasando su mano por la espalda de ella.- Creo que deberíamos dormir.

-No tengo sueño.- admitió ella.

-Ni yo.- coincidió él.

-Conversemos- sugirió una despeinada Emily, sentándose en la cama, buscando algo para taparse. Encontró por ahí a los pies de la cama la polera de Hotch, se la puso y luego fue en busca de sus pantaletas y desapareció por la puerta del baño, al salir volvió a subirse a la cama.

Mientras ella estaba dentro, Aarón se puso su ropa interior y buscó otra polera que ponerse en su maleta, posteriormente se metió en la cama otra vez.

Al salir Emily del baño él la recibió con los brazos abiertos nuevamente. Ahora estaba sentado en la cama, tapado hasta la cintura con la sábana. Emily lo dio un beso rápido en los labios y se sentó en su regazo. Mirándolo a los ojos.

-¿De qué quieres conversar? – preguntó finalmente Hotch.

-No sé. Quiero saber más de ti. Creo que no sabemos mucho el uno del otro.- admitió Emily encogiéndose de hombros.

-Yo creo que te equivocas. Me concediste más o menos un mes para conocerte y supe muchas cosas.

Emily pensó y pensó. Ella no recordaba haberle contado mucho. Solo recordaba que habían pasado tiempo juntos y que eso les gustaba, pero se acordaba de ellos teniendo una conversación para conocerse.

-Pero…- Iba a responder, pero Aarón la calló con un beso.

-Mira- comenzó luego de separarse de ella- En este mes sin la necesidad de que me lo dijeras directamente, aprendí que eres una maniática del orden. Que cocinas exquisito, pero que prefieres que alguien más cocine para ti. Supe que te gustan las rosas blancas-frunció el ceño al recordar cómo se había enterado de aquello- me di cuenta que te gustan mucho los zapatos, ¡mucho! ¿Qué más?…. ¡ah! Que tienes cosquillas por aquí…-tocó suavemente los bordes de su abdomen y Emily dio un brinco, él sonrió.- También se que no te gustan tus pies, siempre te los tapas. Te comes las uñas cuando estás nerviosa o juegas con tu cabello. He notado que cuando me miras directamente pestañeas mucho, y eso te hace ver encantadora.

Y ella había quedado impresionada, Aarón era un detallista. Claro, era un perfilador y solo con observarla podía deducir fácilmente varias cosas de ella, ¿cómo no lo había pensado antes? Quizá ahora él la conocía mejor de lo que ella se conocía a sí misma.

-Sabes bastante- dijo frunciendo los labios pensativamente. Envolvió el cuello de Aarón entre sus brazos y se acercó un poco más a él.

-Pero no te creas, yo también te he observado y me he enterado de cosas…-insinuó.

Aarón la miró expectante, esperando a que hablara.

-Sorpréndeme- la desafió.

-Bien. Las veces que hemos hecho el amor, me he dado cuenta de que te encanta llevar el control de la situación.-dijo alzando una ceja, Aarón hizo un gesto de desentendimiento.- Te encanta cuando te muerdo aquí- tocó el lóbulo de su oreja- Te gustan mis tatuajes- Movió las cejas de manera sugerente- Nunca en la vida te pondrías la misma camisa dos días seguidos, por lo que siempre andas con un bolso con ropa de cambio en tu auto. ¿Qué más?... Siempre, aunque no tengas claro que decir, buscas la manera de comunicarlo, ah, y eso es algo que me encanta de ti, por cierto- lo besó en la mejilla.- A ver… Eres celosísimo…A ti también te gusta cocinar, y te gusta cocinar para mí. Y por sobre todas las cosas, amas a tu hijo y darías todo por él, aunque eso siempre lo he sabido, en este tiempo lo he comprobado.- terminó de hablar sonriendo.

Aarón la miró sorprendido, él tampoco se había detenido a pensar en que Emily también podía observarlo y a partir de allí conocerlo más profundamente.

-No se vale que nos perfilemos el uno al otro- bromeó Hotch.

-En el amor todo se vale- refutó ella, presionando su nariz contra la de Hotch.

Hotch la empujó suavemente para que cayera hacia el colchón y él se puso sobre ella, pero sin cargarse, sin hacerle peso. La miró con una mirada única, una mirada de amor.

-Y te faltó decir que te quiero mucho.- le susurró en el oído.

-Ídem- coincidió ella, acariciando el cabello de Aarón con ambas manos, enredando sus dedos en él suavemente.

-Pero no lo puedo saber todo- se lamentó él- quiero saber todo de ti, Em.

-Pues pregúntame, es el momento- lo incitó.

Aarón volvió a sentarse en la cama y Emily lo siguió, se sentó entremedio de las piernas de él con las rodillas hacia su pecho, estaban cerca y se miraban fijamente a los ojos.

-Quiero saber, a ver…-pensó- bueno, tú sabes acerca de mi vida romántica anterior. Quiero decir, no es una lista muy extensa pero sabes que estuve casado así es que no hay mucho que contar por mi parte. Pero… ¿qué hay de ti?

Y Emily maldijo en su interior. ¿Tenía que preguntar justamente aquello? Pues sí, era Aarón, el celoso Aarón. Naturalmente querría saber quién había tenido el placer de estar con Emily antes que él. Quería saber quién había estado en su territorio.

La agente soltó un suspiro… aquí iba.

-No hay demasiado tampoco- admitió.- En mi época de la universidad estuve con Ian Doyle. Fuimos novios por cinco años o algo así- se sinceró.

-¿Cinco años? –Preguntó con real curiosidad- eso es bastante para ser una época tan alocada- comentó.

-Si, bueno… era algo serio-agregó sin importancia.

-Y… ¿puedo preguntar por qué terminaron?

Emily sonrió.

-Claro.- ella tomó su mano y entrelazó sus dedos- Puedes preguntar todo, ya te dije. –Aarón comenzó a jugar con sus dedos y le sonrió, esperando la respuesta- Ian tenía planes muy grandes. Cuando terminó de estudiar quería trasladarse a montar una empresa en Brasil. Me ofreció ir con él, pero… yo tenía otros planes, así que optamos por lo sano.

-Oh, ya veo…- comentó Aarón.- Me imagino que de no haberse ido él, aún seguirían juntos. –Dijo con recelo.

Emily soltó una carcajada sonora y negó con la cabeza.

-Creo que nunca podremos saber eso, amor.

-¿Te hubiese gustado que fuera así?

Ella negó nuevamente con la cabeza.

-Estaba muy enamorada de él, lo reconozco. Pero… ahora estoy feliz. Contigo.- se inclinó un poco hacia adelante y lo besó en la boca.

Esa respuesta lo había hecho muy feliz. Pero seguía con curiosidad.

-¿Y no volvieron a verse nunca más?

Y Emily se llevó la mano que tenía libre a la boca, mordisqueándose la uña del dedo pulgar.

-Ian volvió hace un tiempo y nos vimos luego de diez años- se acomodó la garganta.

Aarón notó que estaba nerviosa. Gentilmente le quitó la mano izquierda de la boca y entrelazó sus dedos, al igual que como lo hacían con sus manos derechas.

-¿Y… pasó algo?- preguntó en seco.

Si, él la notaba nerviosa y algo incomoda. Pero realmente necesitaba saber eso.

Emily volvió a acomodarse la garganta.

-Sí. Aarón escucha… yo- hizo una pausa, pensado qué y cómo decirle.- Quiero ser sincera… y bueno, esto sucedió el fin de semana siguiente al día que estuve contigo.

Guau, eso había sido fuerte.

El había deseado con toda su alma que después de que ellos habían tenido algo, ella no hubiese estado con nadie más. Pero al parecer la vida no era tan perfecta.

-¿Eso no fue el fin de semana antes de que cenáramos juntos?

Ella asintió. Si que tenía buena memoria.

-Sí, pero cariño, escucha- quitó una de sus manos de entre las de él y le acarició la mejilla sintiendo la barba que comenzaba a crecer, raspaba un poco. - Reconozco que cuando estuve con él me confundí un poco, pero... luego de que me propusiste que tuviéramos algo, esa noche en la cena… yo me aclaré. Aarón, desde que hicimos el amor por primera vez yo no pude dejar de pensar en ti.- admitió.

El suspiró. Estaba controlando sus celos, aguantando para no decir barbaridades que ella no merecía escuchar.

-Em, ¿entonces por qué estuviste con él?- preguntó frustrado.

-Porque… porque me negaba a sentir algo por ti. Hotch, yo… yo creí que nunca podría pasar algo entre nosotros, y bueno Ian fue a verme e intenté olvidar, no quería pensar en nada y… pero… ¡dios! ¿Puedo confesarte algo?

Aarón asintió, aunque no estaba seguro… no quería otra confesión como aquella.

-Luego de hacer el amor con él, no pude evitar compararlo contigo- confesó avergonzada.

Eso a Hotchner si que le gustó. Su ego de hombre no pudo evitar sentirse alagado.

-¿Y concluiste algo?

-¡Hotch!- lo regañó.

-Pero en serio quiero saber.- Ella sonrió.

-No… bueno- pensó- Es que me fijé en los detalles. Algo que me encanta de ti es que te preocupas mucho de mí, me acaricias, me arropas… eres muy caballero. Ian, pues él tiene otro estilo. Y Aarón por favor, esto es demasiado incomodo. ¿Podemos conversar de otra cosa?- pidió con las mejillas sonrojadas aún.

-Claro, pero sin cambiar el tema. Quiero saber sobre tus otros ex novios.- pidió con una sonrisa.

-¡Dios!- ella tomó una almohada y se tapó la cara mientras se tiraba de espalda sobre la cama.

Realmente quería cambiar el tema. Pero le había permitido a Hotch que le preguntara lo que él quisiera.

-Vamos, Em- se tiró al lado de ella, abrazándola por la cintura.- esta vez sin detalles.

-Bien… luego de Ian estuvo Michael, con el estuve un año. Tiempo después Christian, con él un año y medio… y luego Ted, eso duró unos seis meses… y bueno, hubieron unos cuantos con los que tuve algo pero nunca algo formal, así que no vale la pena mencionar a aquellos.

-¿Tantos?- preguntó él con los ojos abiertos exageradamente.

-Tú preguntaste.-atacó ella.

-Es que eres demasiado bella. Por eso te acosan los hombres.

Emily rió fuertemente y se acostó de lado para mirar a Hotch.

-¿Acosar? ¡Por favor! Además fueron relaciones cortas. Nunca funcionaban por demasiado tiempo.- agregó mordiéndose el labio inferior.

-Menos mal, sino estarías casada y yo me habría tenido que poner en lista de espera- bromeó él.

-Quizá no habrías tenido que esperar tanto, tonto.

Ella se abrazó a su cintura y acarició su espalda con sus dedos, haciendo dibujitos.

-¿Y qué hay de ti, galán?- Le preguntó ella.

Ahora era su turno de escudriñar la vida amorosa de su Aarón, ella también quería saber quién había estado antes de ella, obviando a Haley.

-Bueno yo… antes de casarme solo tuve 3 novias. Era un chico muy reservado y serio.

-Sí, totalmente te creo eso, amor- respondió con sarcasmo Emily.- ¿Pero tres nada más?

-Sí. Tres nada más. Y fueron relaciones largas… pero que se desgastaban con el tiempo y al final era inútil seguir, no tenía sentido… igual como pasó con el matrimonio con Haley.

-Espero no nos pase eso- susurró Emily.

-No, no lo creo- contestó con sinceridad Hotch- Tú no eres como ninguna de ellas. Tú eres muy diferente, y especial.

Ella rodó los ojos.

-Lo digo en serio, cariño- le dio una sonrisa, ella se la devolvió.

-¿Te digo algo? –preguntó la morena.

-Lo que sea.

-Creo que me estoy enamorando demasiado de ti.

Al escuchar aquello, Aarón sintió que su corazón se encogía y se agrandaba al mismo tiempo. Porque él sentía lo mismo. Él quería que lo que tenían fuera un amor con todas sus letras. Quería ser el único que ocupara su cabeza y corazón. Quería darle todo.

-Yo también creo que me estoy enamorando demasiado de ti, Emily.

-¿Deberíamos hacer algo al respecto?- preguntó ella.- quiero decir… lo dejamos ser o… no sé. ¿No será muy pronto? ¿No te asusta?

-Veamos qué pasa. Esto ha ido muy rápido, ha sido todo tan intenso… pero para mí vale la pena Em, de verdad. Pero insisto, solo veamos qué pasa, hasta dónde somos capaces de llegar. ¿Sí? - propuso Aarón.

-Sí, me parece perfecto- respondió ella en un suspiro.

-Em, gracias por decirme esto… y por contarme lo que pasó con Ian.

-Lo hago porque de verdad quiero que esto funcione.- dijo Emily, enterrando su cabeza entre el cuello y hombro de Aarón.

-Yo también pequeña. Yo también- respondió besando su cabeza.- pero creo que es hora de dormir un poco, debemos partir en una hora más o menos.

Ella asintió y cerró sus ojos, acomodada entre los brazos de Aarón, envueltos los dos en un abrazo, pensando en la posibilidad de que su relación durara y se convirtiera en algo realmente solido.

Aquello era algo que ambos querían. Estabilidad, alguien con quien compartir sus vidas. Alguien que entendiera sus trabajos, sus manías, sus caracteres, y todo lo que se comparte en una relación. En resumidas cuentas, Emily lo quería a él, y Aarón la quería a ella.

Llevaban poco más de tres años trabajando juntos. Se llevaban bien, se consideraban amigos, no los más cercanos quizá, pero amigos que podían compartir perfectamente con el resto del grupo. Podían mantener conversaciones amenas acerca de algún libro, algún tema banal, de cualquier cosa. Pero nunca se había dando la instancia de dar un paso más en su relación.

Emily nunca lo pensó, pues cuando ella llegó a trabajar a la unidad de análisis de la conducta, él aún estaba casado con Haley, aunque ya estaban teniendo problemas y pronto comenzaron con el trámite de su divorcio.

Pero aún así, ella lo veía devastado. Luego de su separación él se veía mal. Varias veces ella intentó conversar con él acerca del tema, quería consolarlo y hacerlo sentir mejor, pero pocas veces el accedió a aquellas conversaciones. Si bien le tenía cariño a Emily y al resto del equipo, para él dolía hablar de eso y lo evitaba a toda costa. Emily había sido la única que había logrado hablarle del tema en un par de ocasiones, y de cierta forma a Hotchner le había servido para dar vuelta la página.

Por otra parte, ella no sentía nada más que admiración, respeto y cariño hacia su jefe y amigo. No podía verlo de otra forma. Nunca lo pensó.

Por su parte Aarón, siempre vio a Emily como una pieza fundamental para el equipo de la UAC. Ella había llegado a terminar de complementar el funcionamiento del equipo y con su ayuda funcionaba mucho mejor que antes. La admiraba por eso.

Y claro, la veía también como una amiga, como parte de la familia que se había formado entre la unidad de la FBI. Y luego de su divorcio, agradeció que ella lo hubiese aconsejado de dar vuelta la página, si bien había sido algo difícil para él el hecho de conversar con alguien acerca de aquél tema, ella lo había conseguido y eso él lo valoró mucho en ese entonces.

Por otro lado, cuando salían por ahí a cenar o a hacer cualquier cosa con el grupo de amigos, Aarón había escuchado a Emily en ciertas ocasiones hablar de sus novios. Lo cual estaba bien, ella era una mujer atractiva, joven e independiente. ¿Por qué iba estar sola? Era algo absurdo.

Pero nunca pensó que aquella mujer atractiva, comprometida con su trabajo, talentosa e independiente, iba a llegar llenar el vacío que había dejado Haley luego de la separación.

De hecho, no solo lo llenaba. Ese espacio vacío había desaparecido por completo. Aarón ahora, junto a Emily, se sentía completo, ya no estaba quebrado, ni se sentía reparado. Se sentía como si nunca hubiese sufrido. Cómo si el dolor de una separación jamás hubiese estado.

Porque Emily lo había hecho olvidar todo ese dolor. Lo había borrado con sus sonrisas, caricias, bromas sarcásticas y besos.

Ya no reprimía la necesidad de necesitar a alguien. Ahora se sentía libre, con el derecho y la posibilidad de necesitarla a ella.

Jamás había pensado ni se le había ocurrido que podía volver a amar después de su fallido matrimonio, y en cambio aquí estaba ahora. Acurrucado con Emily Prentiss. La mujer que ocupaba su corazón y mente en cada momento del día.

-¿Estas durmiendo?- preguntó bajito, para que en caso de que ella sí estuviera durmiendo, no despertarla. Solo tenían un par de minutos más para estar en la cama.

En un rato debían volver a la realidad. Luego de una noche-madrugada maravillosa.

-No- respondió ella con los ojos cerrados aún, todavía con la cabeza escondida en el cuello de Aarón.

-No pude dormir ni siquiera un minuto.- reveló él.

-Yo tampoco- coincidió Emily.- ¿Qué hora es?- preguntó mientras se incorporaba en la cama.

El también se levantó, buscó en la mesa de noche su celular pero no lo encontró allí, así es que vio la hora en el de Emily.

-Las ocho y cincuenta- respondió fijando su vista en otra parte de la pantalla del teléfono- tienes un mensaje.

Emily recordó que ayer había recibido un mensaje y no lo había visto. Era de Ian.

Ella se acomodó el cabello y estiró la mano para que él le pasara el celular, él lo hizo.

"Necesito tenerte de una u otra forma en mi vida, ¿podemos siquiera ser amigos?"I.D

Emily suspiró y tiró el celular sobre la cama.

-¿Problemas? Preguntó Aarón, quién seguía buscando su celular.

Ella negó con la cabeza y se puso de pié frente a él, tendiéndole su teléfono que había encontrado tirado en el suelo. El sonrió y se lo recibió, dándole las gracias con un pequeño beso en los labios.

-Tonterías, no problemas.- respondió abrazándose al cuello de su novio.

-¿Qué clase de tonterías?- insistió él, con curiosidad.

-Cosas, Aarón. Cosas sin importancia- siguió tratando de esquivar la respuesta.

-¿No me quieres contar?- dijo él con el ceño fruncido.

Ella suspiró, se separó de él comenzando a buscar su ropa que estaba repartida por todo el suelo de la habitación.

-¿No me vas a responder?- insistió Aarón, persiguiéndola por el cuarto.

-No.- cortó ella.

-¿Estás enojada?

-No. Solo no quiero discutir.

El se quedó mirándola mientras ella se vestía, ambos con el semblante serio.

-¿Y por qué se supone que deberíamos discutir? Solo te hice una pregunta, ¿o acaso deberíamos discutir por el mensaje que recibiste?

Prentiss rodó los ojos y se agachó para ponerse los zapatos.

-Mira Hotch.-dijo en tono serio, tajante.- Según entiendo, tenemos una relación. Y según yo sé, las relaciones se basan en la confianza.

-¿A qué viene eso?- preguntó él confundido.

-Aarón, no me gusta la idea de tener que decirte hasta las llamadas o mensajes que recibo en mi celular. Ese es el punto.

-No te estoy pidiendo eso, Em.- quiso aclarar él.- no tienes que decirme nada que no quieras. Discúlpame por insistir.

-Bien, solo quería aclarar eso- respondió Emily.- ahora me voy a mi habitación, debemos irnos pronto.

Luego de que Emily cerrara la puerta de su habitación, Aarón quedó confundido y molesto, pero no molesto con ella, sino que con él y con la situación. Había sido un tonto, la había hostigado, todo por culpa de sus celos. Y en tanto a sentirse confundido, era por el hecho de no haber logrado saber quién le había mandado el mensaje, ¿por qué no le había querido contar?

Emily por su parte se metió a duchar enojada. Había pasado una noche espectacular y había terminado la jornada con una tonta discusión, todo por culpa de Ian nuevamente. Bueno, realmente no era culpa de Ian, sino de su mensaje. Quizá si ella lo hubiese leído antes y borrado de inmediato, no habría discutido con Aarón.

Ella no quería mentirle, pero sabía que si le decía que era un mensaje de Doyle, Aarón se pondría celoso, por eso había tratado de buena manera esquivar la respuesta, pero Aarón había insistido tanto que ella había tenido que actuar de la manera que lo hizo. Todo por no decirle la verdad y evitarle el mal momento a él. Pero no había dado resultado. Al final el mal momento se lo llevaron los dos, y habían tenido su primera mini discusión.