Nota de autora: ¡Buenísimas tardes! ya les traigo la continuación de esta historia, he estado investigando mucho acerca de embarazos, tanto que ya me siento como si fuera yo la que estuviera embarazada jaja no, ¡mentira! Pero quiero relatarlo lo mejor posible así es que bueno... y espero que les siga gustando. ¿Qué pasó con los reviews? me estan disminuyendo eh... ¡no se vale¡ pero de todos modos yo se que leen, pero como siempre si agradezco a quienes dejan sus mensajes, y sobre todo a las que me animas con sus ideas. ¡Su feedback es la mejor parte de esta historia! Les comento que la historia se me ha alargado más de lo que pensaba, pero realmente no sé cuántos capitulos más tenga.


-¡Emmy! ¡Papi!- gritó Jack mientras corría en dirección a la casa de Hotchner.

Era jueves por la tarde y ya le tocaba pasar sus días con su padre

Haley, al ver que el niño se reunía con ellos en la puerta, saludó desde el coche y se marchó.

-¡Hey campeón!- le dijo Hotch tomándolo en sus brazos

-¿Qué tal amigo?- lo saludó Emily.

-Emmy, ¡obtuve la mejor nota con mi entrevista!- chilló a medida que entraban en la casa- además, la maestra me felicitó porque dijo que había hecho un trabajo buenísimo, que las preguntas eran interesantes, ¡y las respuestas aún mejor!- agregó con una sonrisa.

-Oye, eso es una muy buena noticia- replicó ella devolviéndole la sonrisa.

Hotch dejó al niño en el suelo y le desordenó un poco el cabello. Había extrañado bastante a su hijo, y tenerlo en casa, junto con Emily, lo hacía muy feliz.

-¿Le diste las gracias a Emily, Jack?- preguntó su padre, dejando la mochila del pequeño sobre el sofá.

-¡Muchas gracias Emmy!- dijo Jack, abrazándose a las piernas de la morena.

-Cuando quieras, amigo, me alegra haberte podido ayudar.- respondió Emily acariciándole su cabello rubio al pequeño, mientras miraba a Aarón. Ambos se sonrieron.

-Oye campeón. ¿Adivina qué?- dijo Hotch ganándose la atención del pequeño.

-¿No iré a la escuela mañana?- respondió en tono travieso.

-Buen intento, pequeño listillo- dijo Hotch divertido.

-¿Puedo tener doble ración de postre en la cena?- preguntó sonriente.

Emily rió, haciendo que Hotch también lo hiciera.

-No, nada de eso.

-Me rindo entonces. ¿Qué es papi?

-Bien, creo que es mejor que lo veas por ti mismo, vamos a tu cuarto.

Jack no esperó un segundo y salió disparado escaleras arriba en dirección a su dormitorio, siendo seguido por Emily y Hotch.

El menor dio un brinco de emoción cuando al abrir la puerta, vio todo su cuarto de color verde, tal y como él se lo había pedido a su papá, también habían unas imágenes pegadas en las paredes con su caricatura favorita, lo que hacía todo mejor. Y por otro lado, el cobertor de su cama también era de Ben10, aquello había sido idea de Emily, y lo habían comprado el día que fueron al centro comercial.

-¡Es genialísimo, papá!- chilló mientras con sus ojos recorría todo a su alrededor.

Le había encantado.

-Me alegra que te guste- Dijo Aarón desde la puerta, en donde estaba apoyado con Emily a su lado, feliz de ver a su hijo encantado por la re decoración de su cuarto.

-¿Cierto que es el mejor cuarto del mundo, Emily?- preguntó feliz mientras se tiraba en su cama.

-No me cabe ni la menor duda, amiguito- respondió ella con una sonrisa.

-Lo del cobertor fue idea de Emily- informó Hotchner a su hijo, sonriéndole a Emily.

-¡Eres brillante, Em!- chilló.

-Sabía que te gustaría- replicó la agente con una sonrisa tímida.

En la pared también estaban las fotos de Jack, Haley y Hotch que solían estar en el living. Hotch había decidido ponerlas ahí, sería algo incomodo que Emily estuviera viviendo en esa casa con las imágenes de su ex esposa rondando por doquier. Aunque ella no le había dicho nada, claro.

-Me gusta tener esas fotos en mi cuarto- comentó el niño mirando las fotos de su familia.

-Por eso es que las puse aquí- respondió Hotch- para que puedas verlas siempre que estés aquí.

Jack se puso de pie y caminó hasta donde su padre. Aarón se inclinó para estar a la altura de su hijo, brindándole una sonrisa.

-¡Eres el mejor papá del mundo!- le dijo antes de lanzarse en sus brazos.

Hotch no pudo más que abrazarlo de vuelta, sintiendo una agradable sensación en su pecho. Adoraba a su hijo por sobre todo, y que él le dijera algo como aquello le hacía sentir que lo estaba haciendo bien como padre.

-Eso es solo porque tú eres el mejor hijo del mundo- respondió luego de un momento- Y te quiero mucho, ¿Si lo sabes verdad?

El pequeño asintió efusivamente.

-Si papi, ¡yo también te quiero muchísimo!

Emily, quien los miraba desde su sitio, sonrió al ver esa linda escena de padre e hijo. Inconscientemente posó una de sus manos en su vientre, acariciándolo con sutileza. Su bebe, al igual que Jack, tendría al mejor padre del mundo.

Dejaron que Jack disfrutara de su cuarto un rato, mientras ellos dos iban a preparar la cena.

Al entrar en la cocina, fueron seguidos por Sergio, quien movía su cola animosamente para llamar la atención: Quería su cena.

Emily, que lo conocía bastante y sabía su intención, buscó la comida del gato y agachándose, se la sirvió en su plato.

-Ahí tienes amigo, siento la demora- le dijo mientras le acariciaba el lomo y él comenzaba a comer.

Se puso de pie y se acercó al lavaplatos para lavarse las manos. Una vez que se secó las manos con un paño de cocina, se volteó y se sobresaltó cuando se topó con Aarón muy cerca de ella.

-perdona, no quería asustarte- se disculpó, Emily solo asintió.

-¿Crees que a Jack le guste la idea de tener un gato en?- preguntó ella con el ceño fruncido.

Emily no se había detenido a pensar en eso, y ahora que Jack estaba en casa se estaba cuestionando muchas cosas que quizá al niño podían no gustarle. Ella lo que menos quería era alterar el bienestar del hijo de Aarón y no sabía realmente como le sentaría el hecho de que ahora hasta un gato hubiera en su casa, eso sin mencionar el hecho de que en unos meses habría un bebé lloriqueando por doquier.

-Le encantan los animales, verás que cuando note la presencia de Sergio, se volverá loco.- la tranquilizó Aarón.

Ella apretó los labios, esperando que Aarón tuviera razón.

-Hay algo más que te preocupa- afirmó Hotch evaluándola con la mirada- ¿De qué se trata?- preguntó tomando una de las manos de Emily entre las suyas.

Ella demoró un poco en responder.

-Emily, puedes decirme lo que sea- la animó, besando su mano.

Ella le sonrió débilmente y finalmente decidió hablar.

-No hemos conversado acerca de cómo tomará Jack el hecho de que vayamos a tener un hijo…- dijo despacio, mirando a su novio con cara de preocupación.

Hotchner si que había pensado en eso, bastante. Y personalmente, había llegado a la esperanzadora conclusión de que Jack estaría feliz por el hecho de tener un hermanito, alguien con quien jugar y compartir. Antes de que él y Haley se separaran, Jack había hecho ademán de pedir un hermano, cosa que claramente no pudieron darle, no en las condiciones en que estaba su matrimonio.

-¿Qué pasa si no le gusta la idea?- agregó la morena con cierta intranquilidad.

-Mira Em, conozco a mí hijo, él no se molestará ni nada por el estilo. Quizá sea extraño en un principio por el hecho de que este nuevo hermanito no sea hijo de su mismo padre y madre, pero sé que lo entenderá. No se va a rebelar en contra nuestra o algo por el estilo- dijo en tono bastante tranquilizador, pero que no sirvió para calmar a Emily.

-Espero tengas razón- dijo soltándose del agarre de su mano y acomodándose detrás de la oreja el mechón de pelo que se había escapado de su improvisada cola de caballo.

-Creo que primero debería hablarlo con Haley a ver si me aconseja como decírselo de todos modos…- comentó Hotch.

Emily hizo un gesto poco descifrable para Aarón.

-¿Qué pasa?

-Nada- dijo cortante, desviando la mirada.

-Hey- insistió, haciéndola que lo mirase- ¿Dije algo que te molestara?

Emily lo miró con el ceño fruncido y finalmente decidió hablar.

-¿Todo lo que pase en nuestra relación tendrás que consultarlo con tú ex esposa?- pidió saber, molesta.

-¿Perdón?- preguntó confundido.

Nunca se habría esperado que a ella le molestara aquello. Emily en cuanto a la relación de Hotchner con Haley siempre se había mostrado comprensiva, paciente y para nada celosa o algo por el estilo, incluso se llevaban bien. Pero ahora estaba molesta.

-Eso, tal cuál te estoy preguntando.- sentenció- Primero le tuviste que contar lo de nosotros, ahora lo del bebe… ¿qué sigue? ¿Debe estar al tanto de todo?- agregó al no obtener respuesta de Aarón.

Aarón tomó distancia entre ellos y apoyó su cuerpo sobre la mesa de la cocina, mirándola confundido, no entendía para nada su actitud repentina. Emily se cruzó de brazos mientras esperaba que él le respondiera.

-No, no todo- respondió finalmente- pero si debo mantenerla al tanto de lo que pueda afectar a Jack, pensé que entendías eso.

Ella bufó.

-Aarón, todo lo que pueda pasar entre nosotros puede afectar a Jack, por ende eso significa que Haley tendrá siempre que estar metida entremedio de nuestras decisiones.

-Estás equivocada, Em- refutó él.- Y no entiendo por qué estamos discutiendo por Haley- se sinceró.

-No estoy discutiendo- dijo ella con frialdad- es solo que me intriga saber si efectivamente toda la vida ella será una sombra entre nosotros dos.

-No, cariño, no será así- le aseguró, tratando de conciliar la situación.

-Bien- dijo ella finalmente, moviéndose de su sitio en dirección al frigorífico para sacar el pollo que cocinarían.

Aarón la miró anonadado mientras ella se desplazada por la cocina. ¿A qué se debía todo eso? No entendía sinceramente. Pero prefirió callar, pues no quería discutir, para nada, menos por Haley ya que ella nunca debería ser motivo para que ellos dos tuviesen un problema. Jamás, ella era totalmente pasado y eso, el tenía entendido que Emily lo sabía de sobra.

Emily introdujo el pollo en el microondas para descongelarlo, mientras iba a la despensa en busca del arroz. No quería hablar más. Estaba molesta y ni siquiera sabía por qué. Sentía que todo lo que había dicho hace un momento había sido totalmente absurdo y no sabía cómo retractarse de aquello, así es que prefirió concentrarse en la cocina para evitar que la conversación se alargara.

-¡Papa mira lo que hi…!- Dijo Jack a medida que llegaba corriendo hasta la cocina para mostrarle algo, pero dejó de hablar cuando vio a Sergio.

Aarón lo miró divertido.

-¡¿Tenemos un gato, papá?!- dijo asombrado.

-Se llama Sergio, y es de Emily- le informó a su hijo-

-¡guau!- chilló acercándose al gato y acariciándole la cabeza- ¡está genial!

Emily miró en dirección a Jack y Sergio y sonrió abiertamente al ver que Aarón había tenido razón en que a Jack le encantaría Sergio.

-Emily, ¿puedo cargarlo?- le preguntó con ojos grandes.

-Claro que sí, pero despacio porque debe conocerte primero.- le aconsejó mientras echaba el arroz en la olla. – no queremos que te rasguñe.

El niño asintió y lentamente lo intentó cargar entre sus manos. Y el gato no se resistió, melosamente restregó su cabeza el antebrazo de Jack y él le sonrió.

-Le agradas- le dijo Emily sonriendo.

-¡Que genial es tener una mascota!

-Es de Emily, Jack- le recordó su padre.

-Pero Emmy lo compartirá conmigo, ¿Verdad? – le preguntó esperanzadoramente a la mujer que estaba en frente de la cocina.

-Si prometes cuidarlo, claro que si amigo- accedió ella.

-¡claro que lo haré!- dijo con euforia- ¿puedo llevarlo a mi cuarto conmigo?- preguntó a su padre.

-Sí, pero ten cuidado que no vaya a ensuciar tu cama- le advirtió indicándole con su dedo índice.

-¡Si papá!- respondió sonriente.

Antes de salir de la cocina, Jack fue hasta dónde Emily y se puso de puntillas para abrazarla, sin soltar a Sergio

- Emily, ¡eres la mejor!

Ella iba a responder pero antes de tener oportunidad de hablar, Jack ya la había soltado y había salido corriendo hacia su cuarto.

Eso la había hecho sentir muy bien, y para Aarón aquél comentario por parte de su hijo tampoco había pasado inadvertido. Él amaba el hecho de que su hijo quisiera a Emily y la aceptara por completo.

Dejó que el arroz se cocinara junto con algunas verduras y se encaminó hasta la silla en que ahora estaba sentado Hotch, lo miró con gesto de disculpa y él le sonrió. Al ver que no estaba molesto, se sentó en sus piernas y le acarició la mejilla con una de sus manos.

-Perdona por las estupideces que dije denante- dijo frunciendo los labios.

-No tengo nada que perdonarte, boba- dijo él mirándola con dulzura.

-Es que si… no sé que me pasó, de pronto me sentí molesta y ni siquiera sé por qué- se excusó.

-Ok, Em. Si te deja más tranquila, te disculpo- respondió sonriéndole de lado.

-Gracias- susurró aliviada antes de besarlo en la mejilla- Ah… y bueno, entiendo que tengas que hablar con Haley acerca de lo del bebé, quería que supieras que realmente no tengo problema con eso- le confesó.

-Me alegra oír eso, cariño.- dijo él, mientras acariciaba el aún plano vientre de Emily.- Es una de las razones por las cuales te amo.

-Y yo te amo a ti, Aarón.

Hotch le sonrió y sin quitar la mano de su vientre, la besó con ternura en los labios.

A la mañana siguiente, Hotch se despertó con el desagradable sonido de la alarma. Eran las 6:30 y debía levantarse para preparar a Jack y llevarlo a la escuela. Dejó la pereza de lado y se levantó con cuidado de no despertar a Emily, quien estaba durmiendo plácidamente entre sus brazos.

Se vistió rápidamente, procurando no hacer ni el más mínimo ruido que pudiese despertarla y luego salió del cuarto en dirección al dormitorio de Jack. Sonrió al ver que estaba durmiendo con Sergio entre sus brazos. A regañadientes lo despertó y le entregó su ropa para que se vistiera mientras él le preparaba el desayuno y su almuerzo para que llevase a la escuela.

Camino a la escuela en el auto, Aarón iba con la vista fijada en el camino y Jack iba ensimismado jugando en su play sation portátil. Hotch miró de reojo a su hijo mientras pensaba como abordar el tema de un nuevo bebé en su vida.

-¡perdí!- se quejó el niño, levantando al fin la vista del juego, con el ceño fruncido.

-siempre está la oportunidad de ganar en el próximo juego- le animó.

-lo sé- admitió Jack no muy contento

-Hey Jack- decidió decir finalmente- ¿puedes guardar eso un momento? Necesito hablarte acerca de algo.

El niño obedeció y metió el portátil en la guantera del coche, se rascó su cabello y miró a su papá con curiosidad.

-¿De qué tenemos que hablar, papi?- preguntó con su voz infantil.

-Es… ¿siguen gustándote los bebes?- preguntó de pronto, mirándolo de reojo.

Jack nuevamente frunció el ceño, pensando en aquello.

-Mi amigo Nicholas tiene un hermanito nuevo. Me dice que es muy molesto porque llora todo el día y por todo, además que siempre está haciéndose popo y huele muy feo.

Aarón sonrió ante el comentario de su hijo.

-Pero eso no responde mi pregunta, amigo- sentenció mirándolo fugazmente y volviendo la vista al camino.

-Bueno, él dice todo eso, pero a mí sí me gustan los bebes, aunque huelan feo y lloren siempre.- respondió encogiéndose de hombros.

-Ah- murmuró Aarón, pensando en cómo plantearle la siguiente pregunta- Y… ¿te gustaría a ti tener un hermanito, así como tu amigo Nicholas?- dijo sin más.

-Sí. Pero no puedo- respondió con simpleza.

-¿Por qué dices eso?- preguntó Aarón con el ceño fruncido, dedicándole otra mirada rápida.

-Porque para tener hermanos, papá y mamá deben vivir juntos. Tú y mamá no viven juntos. Entonces no puedo tener hermanos- manifestó con su natural lógica infantil.

-Bueno, Jack…- habló después de unos segundos en los que procesó las palabras de su hijo- en parte tienes razón, pero tienes que saber que a veces las personas pueden tener hijos con otras personas. Claro, siempre y cuando se amen.

-No entiendo- admitió Jack, mirando a su padre con el ceño fruncido que había heredado de él.

-Verás, te pondré un ejemplo-

El niño asintió y Aarón comenzó a explicar.

-Mientras estuve casado con su mamá, la quise mucho a ella, ¿verdad? Bueno, y de ese amor, naciste tú.

-¡Sí! Eso si lo entiendo papi- dijo con orgullo.

-Bien… pero luego, ese amor que yo sentía por mamá cambió, y es por eso que nos separamos, ahora ambos nos queremos pero de otra manera.

-Eso me lo explicó mamá hace mucho- comentó Jack sonriendo.

-Sí, pero a lo que quiero llegar es que… bueno, tú sabes que yo ahora quiero mucho a Emily, ¿verdad?

-Si lo sé papi, y ella también te quiere mucho- respondió con obviedad.

-Exacto. Nos queremos. Y como nos queremos tanto, ella y yo…- tomó mucho aire antes de hablar y miró de reojo.

-Pueden tener un bebe- adivinó Jack.

Hotchner se sorprendió un poco ante la declaración de Jack, pero no exageradamente. No había sido una pregunta, había sido una afirmación. Él sabía que su hijo era inteligente, demasiado listo y comprendía las cosas a veces mejor que él. Lo miró de frente mientras el auto estaba detenido ante la luz roja del semáforo.

-¿Qué te parecería aquello?- preguntó cuidadosamente.

-mmm- Pensó un momento- Me gusta mucho Emily, pero si ella y tú tienen un bebe, no sería mi hermano- dijo pensativo- Un hermano debe ser hijo del mismo papá y mamá ¿o no?- agregó.

-Bueno, en eso te equivocas un poco, amigo. Cuando eso pasa, el nuevo bebé se haría llamar medio hermano, para ti. Pero eso suena algo feo, ¿no lo crees?- dijo mientras aceleraba el auto nuevamente.

-Sí, suena como a que fuera la mitad de un bebe- dijo divertido.

Hotch nuevamente rió ante la ocurrencia de su hijo, mientras doblaba en una avenida, siguiendo su camino hasta la escuela.

-Entonces campeón. ¿Qué te parece la idea de un hermanito?

-Me gusta mucho, papá. Tú y Emily deberían darme uno, así yo podría decirle a Nicholas lo equivocado que está y que no todo lo que hacen los bebes es malo- dijo ladeando un poco su cabeza.

-Me alegra oírte decir eso, pues el bebe ya viene en camino- le dijo mirándolo por unos segundos.

-¿En serio papa?- Hotch asintió- ¡yupi! ¡Voy a tener un hermanito!- festejó el pequeño desde su asiento- ¿Crees que pueda cargarlo cuando nazca? A Nicholas no lo dejan porque dicen que se le puede caer.

-Siempre que tengas mucho cuidado podrás hacerlo, pequeñín.

-¡Bien! Oye papá, y entonces ¿si voy a poder decir que es mi hermano? En serio no me gusta eso de medio hermano…- dijo frunciendo el ceño.

-Tú podrás nombrarlo como quieras, campeón- le dijo sonriendo.

-¡Espero que sea un niño! Así podrá jugar a la pelota conmigo, y le mostraré mis caricaturas favoritas y le daré mis juguetes cuando yo no los ocupe, además…

Aarón siguió escuchando fascinado todas las ideas que tenía Jack para cuando el nuevo bebe llegara, aún faltaban varios meses, claro, pero escucharlo hablar tan animadamente le hacía aumentar la ansiedad de que el bebe llegara pronto a sus vidas, para disfrutarlo entre él, Emily, y Jack, quien sería seguramente el mejor hermano mayor.

Luego de dejar a Jack en la escuela, se apresuró en llegar a casa. Aún era temprano así es que entró a hurtadillas en caso de que Emily siguiera durmiendo no despertarla. Fue hasta el cuarto sigilosamente pero no la encontró allí.

Se sentó en la cama para esperarla pero un ruido proveniente del baño del cuarto le hizo saber que estaba allí, y no en muy buen estado.

Estaba vomitando.

Se acercó a la puerta y golpeó despacio para no alarmarla.

-Cariño, ¿estás bien?

Pero claramente fue inútil, todo lo que escuchó desde su lado de la puerta, fueron más arcadas.

Abrió la puerta y vio a Emily arrodillada junto al retrete, vaciando su estomago literalmente.

-No… no tienes que ver esto- dijo en cuanto pudo hablar.

Aarón rodó los ojos y se acercó a ella, tomándole el pelo hacia atrás para facilitarle la tarea.

-Está bien... no pasa nada, cariño- dijo mientras le acariciaba la espalda- ¿Ya pasó? –preguntó luego de unos instantes en que ella parecía haberse calmado. Emily se limpió la boca con la mano y asintió.

Se puso de pie frente al lavamanos y buscó su cepillo de dientes, mientras Aarón limpiaba el baño y jalaba la cadena, cuando terminó, la tocó suevamente en la espalda antes de salir del cuarto.

Una vez que terminó de lavarse los dientes, se lavó la cara y tomó su pelo en una cola.

-Dios mío, si todos los meses van a ser así, creo que pensaré seriamente en volver a embarazarme algún día.- Dijo mientras volvía a la habitación y se tiraba agotada en la cama.

Aarón se recostó junto a ella, reposando su cabeza en su brazo izquierdo mientras que con su mano derecha, hacía pequeños círculos sobre el vientre de su novia, mirándola con ternura.

-Verás como valdrá la pena cuando este pequeñín ya esté con nosotros.

Emily sonrió ante sus palabras y clavó sus ojos en los de él.

-No lo dudo, pero por mientras al menos permíteme que me queje- bromeó.

-Todo lo que tú quieras- replicó él.- Oye, te tengo una muy buena noticia.

-¿Qué es?- preguntó ella, aún sintiéndose fatal.

-Hablé con Jack. Está muy animado con la noticia.

-¿Le dijiste lo del bebé?- preguntó llevándose una mano a la cabeza.- pensé que hablarías con Haley primero.

-Pues yo también lo pensaba, pero mientras lo llevaba a la escuela logré sacar el tema y decírselo. Se lo tomó muy bien, incluso ya está haciendo planes para cuando su hermanito nazca. – le contó con una sonrisa.

Eso fue una noticia realmente agradable de oír para Emily, quien no pudo sacar la sonrisa de su rostro por muy débil que se sintiera en ese momento. Nuevamente Jack aceptaba las condiciones y eso era algo que ella apreciaba mucho. Aquél niño era un sol, y seguramente sería un excelente hermano mayor.