Nota de autora: ¡PERDÓN! por no haber subido el sábado, pero ocurre que a veces también tengo vida fuera del pc... jaja bueno hablando en serio no alcancé, y pues luego el domingo iba a subir pero leí los reviews y una de mis lectoras favoritas, Victoria, me solicitó un antojo en especial, entonces modifiqué un poco el cap para darle en el gusto, así es que este va para ti, y bueno... en capitulos venideros también se viene un poco de aquello :) Ah, y ojo que estoy abierta a sugerencias de todo tipo.

Bueno les informo que estos capitulos avanzaron más lento porque quería relatar el principio del embarazo y como se acostumbraban a ello, pero si no me equivoco en el próximo o en el que sigue, ya toma un ritmo más rapidín.

Espero les guste, como siempre. Muchas gracias por sus hermosos reviews, a las chicas de siempre y a los anónimos, ¡que me encantaría saber como se llaman!

No molesto más, que disfruten.


El día miércoles a eso de las siete de la tarde, Emily estaba tocando el timbre del apartamento de García. El caso que habían estado viendo lo habían terminado ese mismo día por la mañana, así es que luego de llenar el típico papeleo, habían podido irse a casa un poco más temprano de lo habitual. Y por eso, JJ, Penélope y Emily habían quedado de juntarse a cenar, pues tenían cosas de que hablar.

-¡Ay, Em!- chilló García en cuanto abrió la puerta- ¡Te he extrañado tanto!- agregó mientras la abrazaba demasiado eufóricamente.

Emily no pudo más que sonreír y devolverle el abrazo. Claro que ella también los extrañaba todos.

-Y yo a ti, y a todos- le respondió.

Penélope la invitó a pasar e hicieron su camino hasta la cocina, en donde la rubia le quitó a su amiga una bolsa que tenía en las manos.

-Ese es el postre, helado de manjar con nueces- le informó con una sonrisa y casi babeando con anticipación al imaginarse el sabor, últimamente aquel helado se había vuelto su obsesión.

-¡Qué delicia!- exclamó la hacker mientras metía el helado en el congelador- La comida china ya está encargada.

Emily asintió.

-¿Y JJ a qué hora llega?- preguntó ladeando un poco la cabeza.

-Oh, me dijo que ya venía en camino, Will no estaba en casa y ella tuvo que esperar a que la niñera llegara así es que se retrasó un poquito…. Oye y hablando de JJ. Me dijo que tenías algo que decirme. ¿De qué se trata?- inquirió cambiando abruptamente el tema.

La morena se mordió levemente el labio inferior.

-Sí, es verdad, tengo algo que contar- afirmó.

Penélope enarco una ceja y apoyó su cuerpo en la encimera, cruzándose de brazos, esperando que ella hablara.

-Espero sean buenas noticias, odio las malas.

-Supongo que es una buena- dijo casi sonriendo.

-¡Ya dime de una vez!- pidió expectante y casi al borde de la desesperación. ¿Cuál era la manía de preparar tanto el terreno para contar algo?

-Pues…- fue todo lo que dijo y se llevó una mano a su vientre, acariciándolo en círculos y sonriendo.

Los ojos de García se abrieron escandalosamente, igual que su boca.

-¡Estás embarazada!- estableció con un gritito. Emily asintió, riendo nuevamente por la efusividad de su amiga- ¡Oh dios, oh dios mío!- celebró abrazándola muy fuerte- ¡no puedo creerlo! ¡Un mini Aarón o una mini Emily revoloteando por los alrededores de la UAC, que hermosura! ¡Felicidades!

-Gracias- le dijo antes de que soltaran de su abrazo.

-Cuéntame todo- inquirió apuntándola con su dedo índice.

-¿Podemos esperar a que llegue JJ? No quiero contar todo dos veces…

Jennifer llegó a reunirse con sus amigas al mismo tiempo que llegó el repartidor de comida China. Organizaron la cena entre las tres y se acomodaron en el living alrededor de la mesa de centro. Emily sobre un cojín grandote en el suelo, JJ de rodillas en la alfombra y Penélope En el borde de un sofá individual.

-Bien, primero que todo: Quiero saber por qué no nos dijiste antes- sentenció JJ con mirada inquisidora, luego de un rato en que habían hablado de todo hasta de arcoíris.

Emily suspiró. Sabía que tarde o temprano tendría que comentarle las inquietudes que le quedaban respecto de su embarazo a sus amigas…

-Primero porque necesitaba acostumbrarme a la idea- admitió, esa era la parte fácil- y pues… la verdad no quería que al llegar al trabajo me trataran de manera distinta- agregó encogiéndose de hombros.

-¿A qué te refieres con 'manera distinta'? – fue el turno de Penélope para preguntar.

Emily rodó los ojos.

-Sabemos cómo son los hombres de la UAC. Y sobre todo sé como es Hotch… no voy a poder hacer nada, ellos querrán hacer todo por mí, y Aarón hará todo lo posible para impedir que salga a terreno- dijo con cierto aire de frustración.

-No logro ver lo malo en eso- dijo JJ frunciendo el ceño.

-Sé que puedo cuidarme y hacer mi trabajo bien, me siento bastante capaz- dijo en tono serio

-Y nadie te dice lo contrario, linda- habló Penélope-

-… pero sabemos cómo es nuestro trabajo, Em. Algunas cosas no dependen de nosotros. ¿Cuántas veces no has recibido tus buenos golpes?- agregó JJ antes de beber un sorbo de su vaso de jugo.

-Esta es la coleccionista de chichones, puñetazos y patadas- dijo con ironía García, Emily rió un poco ante aquél comentario y luego se puso seria.

Sus amigas tenían razón… y ya no supo que más decir, prefirió seguir comiendo, era muy terca como para admitir que esta vez quizá estaba equivocada.

-Entonces… ¿de cuánto estás?- preguntó Penélope luego de unos minutos.

Emily terminó de tragar lo que tenía en la boca, dio un sorbo a su coca-cola y se dispuso a responder.

-Ocho semanas

-¿y te has sentido bien?- preguntó de inmediato la hacker

-Hoy sí. Pero la verdad hay días y días, las nauseas han hecho de las suyas conmigo y siento como si tuviera un globo a punto de reventar en mi útero… eso sin contar las miles de veces que voy al baño al día, parezco una yegua- respondió con sinceridad, haciendo reír a JJ

-Tranquila, el primer trimestre es el peor, luego las molestias se van calmando- dijo JJ con algo de experiencia.

-Dios te escuche- susurró con un gesto de desesperación.

-¿y qué quieres, niño o niña?- continuó Penélope con el interrogatorio, pues ella no sabía nada de dolores ni mucho de embarazos, así es que en esa parte no podía participar mucho.

-Creo que soy más amiga de los niños, siempre me han gustado más- dijo con algo de culpabilidad-Pero… sinceramente ahora que se trata de mi propio bebé, solo me importa que todo salga bien.

JJ asintió sonriente. Ella recordaba que cuando supo que sería madre, deseaba con ansias una niña, pero no había sido así y un varoncito había llegado a su vida a cambiarla por completo, convirtiéndose en la luz de sus ojos.

-A mi me gustaría que fuera una niña- dijo García- las puedes vestir, peinar… y las mujeres sinceramente somos menos complicadas que los hombres.

JJ y Emily intercambiaron miradas y rodaron los ojos.

-Y bueno… ¿cómo les ha sentado la noticia a Hotch y a ti?- preguntó esta vez Jennifer.

Emily suspiró largamente, y luego sonrió un poco.

-Aarón amó la noticia desde el primer minuto en que lo supo. A mí en cambio, me costó un poco más adaptarme…- dijo frunciendo un poco los labios.- pero ya lo he aceptado, y estamos felices- dijo con ojos brillantes.

-Me alegro mucho- le dijo JJ, dedicándole una sonrisa- ¿Y cuándo te haces la primera eco?

Emily sonrió abiertamente al recordar ese momento tan precioso en que había visto a su puntito y había podido escuchar su corazón.

-La verdad ya la tuve, la semana pasada- admitió

-¿En serio? Yo esperé un poco, me dijeron que no era seguro ver o sentir nada antes de la decima semana o por ahí.

-Sí, de hecho la doctora nos explicó eso… que si hacíamos la eco antes existía la posibilidad de no verle con claridad y de que no hubiera latido cardíaco aún, pero que eso no significaba necesariamente algo malo, sino que era natural… que se desarrollaba mejor en ese periodo que tú dices. Pero con Aarón quisimos intentar y pues tuvimos suerte, aparte como era una eco intra vaginal, no hubo problemas, el latido ya estaba y fue… el sonido más lindo que he escuchado en mi vida- dijo al borde de las lágrimas.

-Guau- gesticuló Penélope- ¿vas a llorar?- dijo divertida, pues Emily no era de lágrimas fáciles, y eso la impresionó un poco.

-No me molestes- dijo limpiándose las lágrimas con el dorso de su mano izquierda- las jodidas hormonas me tienen más debilucha que una nube.

Ante aquella respuesta las dos rubias rieron, ver a su amiga embarazada sería todo un espectáculo que ya estaban comenzando a disfrutar, y estaban felices por ella.

Emily llegó a casa tarde. Muy tarde para el gusto de Aarón. Pero él no hizo nada al respecto, no la hostigó por teléfono ni nada, pues hace días que no salía a distraerse y eso le haría bien, y hasta quizá le mejorara el humor.

De hecho era tan tarde cuando llegó, que él se había cansado de esperarla y se había ido a dormir.

Subió las escaleras a tientas en la oscuridad y se adentró en el dormitorio. Vio a Hotch dormir plácidamente y sonrió. Era tan guapo…

Se apresuró en ponerse su pijama de dos piezas, fue al baño, se lavó los dientes y luego volvió a cuarto para meterse en la cama junto a su hombre.

Se acercó lo más que pudo hasta él y se acurrucó junto a su cuerpo, dispuesta a dormir.

-¿Son las tres?-escuchó de pronto aquella pregunta que rompió el silencio de la noche.

-ajá- dijo ella sintiéndose como una adolescente a quien habían pillado entrando a hurtadillas a la casa luego de la medianoche.

-Que cena tan larga- comentó volteándose hacia ella para abrazarla.

-Conoces a las chicas- dijo ella con ojos cerrados- además no nos veíamos hace días así es que…

-Está bien, no te estoy recriminando nada- dijo acercando sus labios a los de ella- Buenas noches.

-Buenas noches- le contestó sonriendo.

Y se durmieron. Aunque Emily no por mucho rato… despertó luego de unos minutos sintiéndose extremadamente… acalorada.

Bajó la sabana hasta su cintura y se giró hacia Hotch, estaba muy dormido. Demasiado. Lo miró por un momento… quizá unos minutos, evaluándolo detalladamente.

¡Y cómo le encantaba! Agradeció que era verano y él estuviera durmiendo sin polera, que brazos más perfectos tenía.

Emily se relamió los labios, reprimiéndose las ganas de comérselo en ese preciso momento. Continuó con su evaluación; su mandíbula, ese rasgo tan varonil… la volvía loca. Y ni hablar de su torso.

¡Ah! ¿Por qué seguirse reprimiendo? Se acercó hasta él, con la intención de quitarse las ganas de Hotch que tenía.

Aaron despertó sintiendo una mano traviesa recorriendo su abdomen y unos dientes jugueteando con el lóbulo de su oreja.

-¿Emily?- preguntó desentendido

-¿Aaron?- replicó ella, besándole el cuello ahora

-¿Qué estás haciendo?- dijo con un deje de diversión en su voz

-Despertándote- respondió con obviedad

-No son ni las cuatro de la mañana- dijo mientras Emily se ubicaba sobre él, sentándose a horcajadas

-Lo sé -dijo acercándose a él para besarlo en la boca-

Aaron lógicamente le devolvió el beso. Un beso increíble, cargado de deseo y pasión. Emily, coquetamente hizo un movimiento con su cabeza para hacer un lado su cabello y comenzó a descender sus besos primero por el cuello de él, y luego por su pecho. La volvía loca.

Y ella a él. Pues lo estaba seduciendo… y obviamente Emily estaba logrando su objetivo.

-Exactamente eso es lo que quería- habló con voz sensual en cuanto comenzó a sentir la erección que se estaba formando debajo de ella. Increíble.

Aaron le sonrió, y suavemente la hizo a un lado de sobre él, haciéndola que se acostara de espaldas para él situarse encima de ella ahora. Le levantó la parte de arriba de su pijama con sus manos y se detuvo a acariciar por un momento su vientre. Ella le sonrió.

Emily se levantó un poco para deshacerse ella misma de su prenda. Hotch la miró divertido. Estaba apurada.

-¿Qué es lo gracioso?- preguntó al mismo tiempo que se acostaba nuevamente, atrayendo a Hotch hacia ella. Por supuesto el no protestó.

-Tú eres graciosa- dijo con voz varonil, ella soltó un gemido cuando Aaron comenzó a descender sus besos por su clavícula, hasta llegar a sus pechos- y sexy, y sensual… y hermosa, y perfecta.- agregó antes de estrujar los pechos de Emily con sus manos y boca.

-Ay dios- susurró ella, atrayendo la cabeza de Hotch con sus manos hacia ella, para alcanzar más contacto.

-¿Te gusta?- preguntó sonriendo sobre la delicada piel de sus senos.

-Ajá- fue capaz de responder, pues sus pechos estaban sensibles por el embarazo, y eso se sentía jodidamente bien.

-A mi también- dijo divertido- eres deliciosa, cariño-

Y eso era muy... verdad. A Hotch siempre le había gustado esa parte del cuerpo de Emily, y el embarazo no hacía nada más que mejorarla. Estaban más grandes y formados y... lo hipnotizaban.

-Hotch…- le llamó, mientras él con sus manos jugaba con el borde del pijama de ella, a la vez que la seguía volviendo loca con su boca sobre sus pechos.

-Dime, amor- respondió.

-Hazme el amor- dijo con urgencia. Hotch levantó la vista y ella se mordió el labio inferior. Y fue todo lo él necesitó escuchar y ver para obedecerle, su voz era demandante, su gesto demasiado seductor y excitante…

-¿Y ya lo buscaste en el patio?

-Sí, y no está- respondió mientras estaba agachada debajo de la cama buscando el aparato.

-¿y en la cocina?

-También- contestó poniéndose de pie y cruzándose de brazos.

-Cariño… ¿Cuándo fue la última vez que lo usaste?- preguntó mientras terminaba de ponerse su polera.

Emily lo miró pensativa, tratando de hacer memoria…

-El lunes. Hablé contigo, con JJ, y… no sé donde lo dejé.-dijo recordando cuando había sido la última vez que había utilizado su celular.

-Desde el lunes… pues si lo usaste aquí en casa, por aquí debe estar, no tiene patas para salir corriendo- dijo con burla a medida que se acercaba a ella para posar sus manos sobre sus caderas.

-Graciosito- dijo ella con sarcasmo.

-¿Cómo es que te das cuenta tres días después de que no lo tienes?- preguntó incrédulo.

Emily tardó en responder, no porque estuviera pensando una respuesta o tratando de inventar una excusa… lo que pasaba es que su olor la embriagaba. Aaron estaba recién bañado y vestido y olía a exquisitamente a… él. Por otro lado con esos jeans se le hacía casi irresistible… ¡ay, hormonas!

-¿Emily?- le llamó la atención al ver que no respondía.

Ella sonrió como una boba, sacudió la cabeza y se encogió de hombros.

-Estoy de vacaciones- dijo con naturalidad- y no lo necesito… pues estoy contigo todo el día y para coordinar la salida con las chicas utilicé el teléfono fijo, al igual que para hacer otras llamadas.

-¿Y si recibías una llamada importante o algo?- le recriminó- ¿siquiera has revisado tu correo electrónico?- preguntó enarcando una ceja.

Emily se encogió de hombros y presionó sus dientes sobre su labio inferior.

-Pues… no. Ya te dije, estoy de vacaciones, y cuando estoy de vacaciones me gusta desconectarme.

-Terca- le dijo presionando su nariz levemente con dos de sus dedos- ¿y si él que te llamaba era yo?

Ella rodó los ojos.

-No te hubiera contestado porque me caes mal y eres un jefe muy gruñón- bromeó antes de besarlo en los labios-

-Estás despedida- dijo en medio del beso.

-¿Oh, sí?- preguntó divertida.

-Ajá- respondió antes de irrumpir en su boca con más profundidad.

Emily estaba en la biblioteca de la casa. Le encantaba ese lugar, Aaron tenía tantos libros… y siempre encontraba uno que le llamaba su atención. Pero ahora no estaba leyendo. Estaba sentada en la acolchada silla del escritorio con su laptop en frente, disponiéndose a revisar su correo electrónico, cosa que no hacía desde hace varios días, más de una semana, quizá.

-Publicidad, oferta… trabajo, trabajo, Ian Doyle… más trabajo- leyó los remitentes en un susurro, sin caer en cuenta del quinto mencionado. Abrió los ojos de par en par cuando se percató, luego los achicó un poco para ver si había leído mal… pero no.

Tenía un correo de Ian.

Jugueteó con sus dedos, los estiró y encogió varias veces, pensando en si abrirlo o no. ¿Por qué le escribía?

Finalmente decidió verlo… la curiosidad de había ganado.

Emily.

Te escribo porque necesito saber de ti, el no escuchar de ti me tiene al borde de la desesperación. Te extraño, te extraño mucho y ya no puedo seguirme guardando todo esto que siento. Sé que tú tienes tu vida ahora junto a tu pareja y entiendo que lo amas, y perdóname si escribiéndote estas líneas te hago sentir mal o te perjudico en algún sentido, pero es que no lo puedo evitar…

Ya sé que no tengo ningún chance contigo, pero me gustaría que al menos pudieras aceptarme como un amigo en tu vida, que alguna vez pudieras concederme un encuentro en el que podamos charlar o por lo menos que me permitas darte una llamada telefónica de vez en cuando.

Espero con ansias noticias de ti.

Con cariño,

I.D.

Cuando terminó de leer se dio cuenta de que se había estado mordiendo el labio con mucha fuerza, le dolía, y casi se había hecho daño. Y sus manos habían estado empuñadas fuertemente sobre la mesa.

Suspiró. Ella le tenía cariño a Ian, claro que sí… pero sabía que si había alguien de quien Aarón se ponía realmente celoso era de él. ¿Y ahora qué hacía? Quería responderle, pero no sabía qué ni como, así es que decidió hacerlo en otra ocasión.

Cerró su correo y abrió Google, disponiéndose a investigar sobre embarazos, nunca estaba de más informarse, y en ese preciso momento, la verdad, quería pensar en otra cosa.

-Mira lo que encontré- dijo Hotch entrando en el cuarto de lectura, tendiéndole su celular.

Emily levantó la vista de la computadora y le sonrió.

-Gracias. ¿Dónde estaba?- preguntó recibiéndoselo.

-Debajo del sofá- respondió Hotch. Emily negó con la cabeza.

-últimamente tengo cabeza de pollo. Menos mal a nuestro bebe lo tengo en la panza, si no también lo tendría que andar buscando- bromeó, haciendo reír escandalosamente a Aarón.

-Boba- le dijo con ternura- ¿Qué estás haciendo?- preguntó dando la vuelta al escritorio para ponerse junto a ella.

-Leyendo- respondió- ¿Sabías que nuestro bebe ya pasó de ser un embrión a ser un feto, que ya tiene párpados, labio superior y sus extremidades ya se distinguen?- preguntó moviendo las cejas sugerentemente.

-¿Ah sí? – preguntó interesado, poniéndose en cuclillas junto a ella para leer.

-Ajá- respondió Emily con orgullo de poder saber más acerca de lo que estaba pasando dentro de ella.

-Y las orejas también se están formando- dijo leyendo.

-Es increíble- susurró Emily.

Hotch la miró, regalándole una sonrisa.

-Tú también lo eres. Gracias por este regalito tan hermoso- dijo posando sus manos sobre la pancita de Emily. Aún no se le veía nada, pero ella ya podía sentir una mínima diferencia, su vientre ligeramente ya se estaba comenzando a redondear, y pues, Aarón que la conocía tan bien, también notaba la leve diferencia.

-Digamos que no lo hice yo sola- le dijo sonriendo.

Hotch le devolvió la sonrisa ampliamente. Ella lo hacía tan feliz.

-Cambiando de tema- Dijo él- estaba pensando que quizá este fin de semana podíamos hacer un paseo a la playa- sugirió- pues como nuestras vacaciones ya se terminan, no quiero que nos quedemos sin hacer aunque sea una salida… y si no te molesta, podríamos llevar a Jack con nosotros.

Emily le desordenó el cabello con una de sus manos y luego rascó suavemente con sus cortas uñas la barba de dos días que tenía.

-Me encanta la idea. Y por supuesto que no me molestaría que Jack fuera con nosotros- le respondió con una sonrisa.

-Eres la mejor- le dijo

-Tranquilo, ya lo sé- bromeó en tono engreído.

-Y la más humilde- agregó Hotch, alzando una ceja.

-Humildad es mi segundo nombre- dijo gesticulando con los brazos.

Hotch no pudo evitar echarse a reír una vez más. Como adoraba a esa mujer.


POSDATA: Si saben inglés, les pido que pasen a leer "Seriously, I'm a nerd" Pues es mi primer one-shot escrito en el idioma y la verdad me siento muy felíz y orgullosa no solo por eso, sino que además porque me encantó la trama. Eso. ¡Besos lectoras bellas!