Nota de la autora: ¡Volví! nuevamente me disculpo por la demora, pero ya di las explicaciones correspondientes en la nota anterior así es que bueno, solo espero que mis lectoras sigan por aquí. Un gran beso para ustedes y espero de verdad que les guste el capitulo.


Presionó el botón de bloqueo del celular y se levantó un poco del sofá para guardarlo en su bolsillo trasero nuevamente. Volvió a acomodarse y se limpió las lágrimas con el dorso de su mano, pero fue inútil, pues no tardaron en volver a aparecer, y ella sabía que sería así por un buen rato así es que solamente se quedó sentada allí a esperar hasta que se le pasara la pena, o la emotividad… o lo que fuese que la estuviera haciendo llorar.

Luego de unos minutos en los que solo se dedicó a sollozar, acarició su prominente vientre de 30 semanas de embarazo y sonrió un poco cuando sintió una patadita de vuelta. No quería estar triste, ya no tenía motivos para estar triste porque todo aquello que Ian le había recordado era pasado, ella ahora tenía un presente distinto, con su bebe creciendo sano y fuerte dentro de ella, y con Hotch, un hombre maravilloso que había entrado en su vida para quedarse y formar una familia.

Porque fuera como fuera ella estaba formando una familia con Hotch, su vida en esos momentos era perfecta, no debía darle cabida a la tristeza.

Volvió a limpiarse las lágrimas y esta vez no fue en vano, porque no volvieron. Ella quería estar feliz. Tomó una gran bocanada de aire y se obligó a sonreír, mientras seguía sintiendo las patadas de su niña.

-Tú eres el mejor regalo que me ha dado la vida, pequeña pateadora- le habló a su barriga- y te amo por eso-

Luego de decir aquello, se dispuso a seguir guardando las nuevas cosas de su bebé, tratando de enfocar su mente en el hermoso futuro que le esperaba junto a su pequeña.

Hotch estaba concentrado en su tarea con los documentos que le había pedido Erin, quería terminar rápido, odiaba tener que gastar en trabajo el tiempo que se supone que tenía para él y Emily.

Su mirada viajaba de los papeles que tenía en la mano hacia la computadora constantemente, mientras tomaba notas en papel y luego redactaba rápidamente en el teclado.

Emily golpeó la puerta del despacho despacio, sabía que él oiría de todas formas.

-Pasa cariño- respondió Hotch sin quitar la vista de lo que estaba haciendo

Ella entró en el cuarto y lo miró trabajar, le encantaba su concentración, estaba con su habitual ceño fruncido y el lápiz en su mano izquierda parecía moverse a la velocidad de la luz.

No pudo evitar sonreír. Lo amaba tanto.

Finalmente Hotch levantó la vista y la miró a ella en cuanto estuvo parada junto a él, Emily le sonrió y acarició suavemente su cabello con una de sus manos.

-¿Necesitas algo?- preguntó ella cariñosamente- ¿un café, algo para comer, ayuda con eso?

-No cariño, he avanzado bastante ya, muchas gracias- le respondió con una sonrisa.

Corrió la silla un poco para atrás y tomó la mano de su novia para instarla a que se sentara en su regazo, ella lo hizo y enredó sus brazos en su cuello.

-¿y ustedes necesitan algo?- preguntó Hotch pasando una de sus manos por el abultado vientre de su novia.

Emily negó con la cabeza, luego ladeó un poco la cabeza pensativa.

-A decir verdad…si- admitió frunciendo los labios.

-a ver… ¿se acabó el chocolate y quieres que vaya a comprar?- preguntó divertido, haciendo que Emily lo mirara achicando los ojos.

-Creo que aún me queda, gracias por el ofrecimiento- dijo con sarcasmo, Hotch rió.- solo necesitaba decirte que… bueno, quizá no lo digo seguido, pero quería hacerte saber que te amo mucho, y que a tu lado soy muy feliz que doy gracias a la vida por habernos juntado y por todo lo que nos espera por vivir con nuestra pequeña familia- confesó mirándolo a los ojos, sonrojándose un poco.

El corazón de Hotch no tardó en acelerarse y enternecerse ante las dulces palabras que aquella hermosa mujer le había dicho. Si, generalmente era él quien hacía ese tipo de declaraciones, Emily era más del tipo de decirle solamente que lo amaba o una que otra palabra de cariño, nada más. Y por esto, una enorme sonrisa apareció en su rostro, de esas que solamente Emily conocía, nadie más, porque solo ella lo hacía sonreír de esa manera-aparte de Jack-

-¿Y eso?- no pudo evitar preguntar, con ojos llenos de amor

Emily se encogió de hombros

-Solo quería decírtelo- respondió con sinceridad, haciendo que Hotch sonriera aún más.

-Espera, esas frases normalmente son mías, si tú empiezas a decir ese tipo de cosas, sinceramente ya no sabría qué lugar ocupo en nuestra relación- bromeó

-No te preocupes, no ocuparé muy seguido tu lugar- le aseguró guiñándole un ojo- solo quería decírtelo por ahora, no te acostumbres- agregó.

Hotch sonrió abiertamente.

-Yo también te amo mucho, mi vida. Y de igual forma estoy muy agradecido por tenerte conmigo, a ti y a nuestra hermosa bebe que viene en camino- dijo antes de inclinarse un poco para besarla en la mejilla. Pero para Emily no era suficiente un beso en la mejilla, así es que no tardó en buscar su boca y encontrarla para besarlo como correspondía.

Luego de un instante de sentirse y besarse muchísimo, cortaron el beso, pero no se separaron. Emily dejó su frente apoyada en contra la de Hotch, manteniendo sus ojos cerrados y dando un largo suspiro. Y fue ahí cuando él notó que algo no andaba muy bien.

-Amor, me ha encantado todo lo que me dijiste y esos exquisitos besos que nos dimos- dijo acariciándole la espalda- pero sé que algo más está pasando por tu cabeza, y quiero saberlo- estipuló.

Emily abrió los ojos y se separó un poco de él, desviando la mirada. Él tenía razón, pues mientras ella estaba en el cuarto del bebé, si había estado pensando algo… pero no sabía cómo contárselo a Hotch, no sabía cómo él se tomaría lo que ella quería contarle.

-Oye, quiero saber- dijo tomándola suavemente por la barbilla para que lo mirara

-Ya bien, hablaremos, pero primero termina esto que tienes que hacer, ¿sí?- dijo apuntando los papeles

-No, luego me vas a distraer con cualquier cosa y no me vas a contar, te conozco- dijo con seriedad

-Te lo prometo por todo el amor que te tengo- dijo más seria que él- hablaremos.

Hotch frunció el ceño, y la miró confundido.

-Está bien, voy a terminar- dijo finalmente- pero quédate aquí conmigo mientras lo hago. Me gusta estar contigo- pidió casi en tono infantil.

Emily rodó los ojos.

-Dudo que si me quedo aquí sentada sobre ti puedas trabajar, pues esta panza te separa un poco de la mesa- dijo divertida-

Aaron negó con la cabeza, de veras quería que se quedara con él.

-Puedo hacerlo sin ningún problema- dijo estirando su mano hasta alcanzar el lápiz, con bastante dificultad.

-Tonto- le dijo ella antes de darle un beso rápido en los labios- voy a ayudarte, tú me dictas y yo escribo- ofreció.

-Trato- respondió él, dándole otro beso luego. Beso que Emily tuvo la intención de cortar lo antes posible, pero que Hotch se negó, atrayéndola más hacía él.

-basta-habló Emily contra sus labios- Hotch, ya- dijo empujándolo hacia atrás.- hay que terminar esto- dijo con profesionalismo-

-¡ay! Que pesadita- dijo separándose a regañadientes.

-Mira que para mí es un gran desafío no abusar de ti en este preciso momento, con cómo andan mis jodidas hormonas, basta solo una mínima mirada para que… me pasen cosas- admitió sin sentir vergüenza- así es que coopera un poco con mi fuerza de voluntad y pongámonos a trabajar antes de que no responda de mí- habló rápidamente.

-Creo que prefiero que no respondas de ti- bromeó Hotch, comentario por el cual se ganó un manotazo en su brazo-

-Idiota- dijo pasándole a Hotch los papeles, él se los recibió mientras se sobaba el brazo- ahora cállate y díctame el jodido informe de la bendita señora Strauss- estipuló girándose para enfrentar al teclado

-Si mi amor- dijo con obediencia Hotch- por supuesto, como tú digas, amo que me domines- siguió bromeando.

Emily negó con la cabeza y sonrió, dispuesta a trabajar.

-Bien, pongámonos serios- dijo Hotch recuperando su tono profesional. Se acomodó la garganta y comenzó a dictar.

-Un total de 34 víctimas en menos de dos meses- repitió Emily impresionada cuando terminaron el papeleo- eso es muchísimo para ser un adolescente- comentó poniéndose de pie.

-Si… pero no cuando se tiene tal mentalidad- replicó Hotch, siguiendo a Emily- además atacaba a familias enteras, ya sabes.

-Oh, si… pero eso no lo hace menos terrible, incluso lo empeora- se quejó mientras iban camino al cuarto de ellos. -Llevo tantos años en esto y creo que nunca lograré dejar de impresionarme de lo que son capaces algunas personas- comentó

-Creo que llevo más años que tú y bueno, tienes razón, nunca deja de impresionar- concordó Hotch, mientras miraba a Emily meterse en el closet

-Así es- respondió ella- ¿amor, te comiste lo que dejé para almorzar?- preguntó mientras buscaba una polera más cómoda para cambiarse, pues la que traía le estaba apretando un poco la barriga-

-Si- respondió Aaron abrazándola por la espalda, logrando que ella diera un brinco, la había asustado- estaba delicioso, muchas gracias- agregó en un susurro cerca de su cuello.

Emily sonrió, pues le encantaba estar así con él, cerca, recibiendo su cariño, estando los dos en casa. Se volteó par mirarlo y se puso en puntillas para besarlo en los labios.

-De nada- replicó.

Se separó un poco de Hotch e hizo ademán de quitarse la polera, pero le estaba costando un poco.

-Diablos- se quejó- ¿es posible que la panza me haya crecido tanto más en un solo día? ¡En la mañana esta cosa me quedaba bien!- dijo con asombro.

Hotch negó con la cabeza sonriendo y la ayudó a quitarse la prenda

-Cuéntame, ¿qué almorzaste con las chicas en el mal?- le preguntó enarcando una ceja.

Le quitó la polera y Emily, antes de ponerse la otra- que por cierto era de Aaron- se encogió de hombros.

-Unas cuantas piezas de sushi- respondió con normalidad.

Hotch observó cómo se terminaba de poner su polera y cuando estuvo lista, se acercó un poco para acomodarle el cabello.

-Unas cuantas piezas- repitió divertido-

-Unas cuantas muchas- admitió- ¡pero es que estaba exquisito!- dijo sonriendo, mostrando los dientes exageradamente.

-Eres terrible- dijo apuntándola acusadoramente con su dedo índice.

-Lo sé, lo sé- dijo ella besándolo en la mejilla, antes de salir del walk in closet, dispuesta también a salir del cuarto

-Oye, ¡oye!- dijo Hotch persiguiéndola rápidamente para detenerla- ¿a dónde vas?- preguntó jalándola suavemente del brazo

Emily lo miró confundida, frunciendo el ceño.

-¿a preparar la cena?- respondió en forma de pregunta- digo, son casi las 8 y como estábamos trabajando en el informe no hemos comido- agregó.

-Tenemos que conversar, me prometiste que lo haríamos después de terminar con el trabajo- le recordó.

-Lo sé, cariño y voy a cumplirlo -Respondió con una sonrisa- Pero tengo hambre- dijo zafando su brazo de la mano de Aaron y retomando su camino escaleras abajo- luego de cenar podemos conversar-

-Estás esquivando la conversación- sentenció Hotch mientras bajaban

-No, Hotch, no hago eso.

-Si, lo estás haciendo- insistió, ganándose una mirada fulminante por parte de Emily.

-No, Aaron- repitió comenzando a irritarse

-Entonces ¿qué te cuesta decirme y ya? No entiendo por qué tanto rodeo- se quejó mientras seguía a Emily hasta la cocina.

Emily suspiró y se volteó de repente para mirarlo seriamente, definitivamente no estaba contenta.

-Primero que todo, insisto, no lo estoy evitando, solo estoy buscando el momento adecuado para decírtelo porque sé que no te va a gustar, vamos a discutir seguramente y no será muy agradable, precisamente por eso el momento adecuado no es ahora porque tengo hambre, y porque hemos tenido un buen día y no quiero acabarlo con un mal rato.

-¿Tan malo es que ya anticipas que vamos a discutir?- preguntó con el ceño muy fruncido.

-Aaron para, por favor- casi suplicó, no quería perder los nervios y él estaba logrando que lo hiciera.

-Quiero hablarlo ahora- sentenció Hotch

-Tengo hambre- dijo Emily cruzándose de brazos- no quiero hablar ahora.

-Ordenemos algo para comer y mientras llega conversamos-

-Quiero cocinar yo- dijo testarudamente.

-Eso puedes hacerlo en cualquier momento, yo quiero hablar ahora- volvió a decir, sin intención alguna de dar su brazo a torcer.

-¡perfecto! ¿Quieres hablar? ¡Pues hablemos!- exclamó ya no logrando controlar su molestia.

Hotch le dedicó una de sus típicas miradas, de esas que intimidaban a cualquiera, y que probablemente a ella también unos meses atrás. Pero ya no, pues lo conocía bien y ya no le afectaba a tal nivel de la intimidación.

-No hay necesidad de gritar- dijo con tranquilidad, él también estaba molesto, pero prefería mantener la calma, además más que todo estaba impaciente por saber qué era lo tan terrible que tenía que decirle.

Emily apretó los dientes con fuerza y sin replicar, dirigió sus pasos hasta el living donde antes de sentarse en el sofá pequeño, tomó el teléfono y marcó el número de la pizzería.

Hotch la miró y escuchó mientras ella pedía las dos pizzas individuales, una como le gustaba a ella y la otra como le gustaba a él. Se sentó en la mesilla en frente de Emily y esperó a que terminara de hablar.

Ella cortó la llamada, dejó el teléfono a un lado y le dedicó una mirada no muy complaciente a Hotch.

-Desde hace unos meses he estado recibiendo correos electrónicos de Ian, también unos cuantos mensajes de texto. Me habla de cómo está, me pregunta por mí, me recuerda cosas de nuestro pasado y siempre termina deseándome lo mejor- contó de un sopetón. El rostro de Aaron mostraba cualquier sentimiento, menos felicidad.

-Meses- repitió en voz baja, casi para él mismo.

Emily solo asintió

-¿Y me lo dices ahora?- preguntó, tratando de mantener la compostura.

-No veía necesidad de hacerlo- respondió sencillamente.

-Emily, tu ex novio y probablemente el amor de tu vida te manda correos electrónicos declarándote su permanente amor por ti y tú crees que no es necesario decírselo a tu pareja.- sentenció con cierto deje de ironía.

Emily bufó ante aquella oración, pues si, Ian había sido un gran amor, pero de ahí a ser el amor de su vida… Aaron se equivocaba, pues ese era él.

-Estás exagerando- dijo cruzándose de brazos y apoyando su espalda en el sofá.

-¡maldita sea!- exclamó Aaron poniéndose de pie y dando unos pasos más allá. Estaba molesto, y muy celoso.

-¿te das cuenta ahora porque no le lo decía? Mírate- habló con obviedad la morena.

Aaron empuñó sus manos y se las llevó hasta su rostro, tapándose los ojos. Quería controlarse, debía hacerlo, no podía perder los estribos, él nunca reaccionaba mal y por ningún motivo quería hacerlo en contra de Emily.

Pero le estaba costando, los celos eran más fuertes que él, sobre todo si Ian era el motivo.

Emily lo observó desde el sofá. Sabía que no diría nada por un instante porque estaba intentando calmarse, ya lo conocía muy bien. Así es que se puso de pie y se acercó un poco hacia a él, estirando su mano para tocarle el brazo.

-Necesito un segundo- habló despacio Aaron, aun con los ojos tapados.

-Tú querías hablar, y yo lo hice Aaron.- dijo Emily- y eso no es todo lo que quería decirte- anunció despacio, asumiendo que luego de lo que iba a decir, las cosas quizá se pondrían peor.

Hotch se volteó para mirarla. Estaba serio, y ella también.

-¿Qué más tienes que decirme?- preguntó él sintiendo un poco de miedo, pues miles de preguntas atravesaron su mente en ese momento, ¿se habrían visto, lo había vuelto a querer, quería dejarlo a él para volver con Ian?

Emily se mordió levemente el labio inferior, pensando en cómo plantearle lo que quería hacer. Quizá estaba loca, quizá no debería querer hacer esto pero…

-En… en el primer correo electrónico que me envió Ian, me pidió que seamos amigos, o que al menos mantengamos contacto por algún medio y pues… quiero hacerlo- dijo vacilante.

La morena pudo notar como el rostro de Hotch prácticamente se transformó. No sabía exactamente qué estaba pasando por su cabeza pero seguramente no era algo muy bueno.

-¡¿Quieres ser amiga de tu ex novio?!- casi gritó cuando finalmente fue capaz de decir algo.

-No, no quiero ser su amiga- respondió- solo quiero responderle los mensajes, y hacerlo sin tener que esconderme de ti porque eso me haría sentir que estaría fallando y no sé es…

-¿Puedo saber cuál es la necesidad que tienes de hacer eso?- preguntó interrumpiéndola, mientras se sentaba en el sofá y se sujetaba la cabeza con ambas manos.

Se sentía frustrado, molesto, confundido y de más estaba decir que celosísimo, y Emily lo sabía muy bien.

Caminó hasta el sofá en dónde estaba sentado Hotch y se sentó junto a él, y con su mano lo obligó a que la mirara, él se resistió en un principio, pero finalmente cedió.

-Dame un beso- ordenó Emily.

El rostro de Hotch debía ser un poema. No entendía como le pedía que la besara en un momento tenso como aquél, aunque él siempre querría besarla, no era el momento, estaban molestos, o bueno, al menos él lo estaba, se habían gritado un par de veces y ambos obviamente no estaban de acuerdo con los pensamientos del otro.

Al ver que Aaron no reaccionaba, Emily volvió a decir;

-Dame un beso, Hotch.

-Emily, no. yo…- había comenzado a hablar, pero al ver que el no accedía, fue ella quien acercó sus labios a los de él y lo besó.

En un principio él no respondía, pero claro, bastaron unos segundos para que se relajara y el beso fuese correspondido. Por parte de ella, era un beso demandante y exigente, Aaron por su parte era solo receptivo, no entendía muy bien hacia dónde quería llegar Emily. Era prácticamente el momento más extraño de su vida.

Pero aquella era una táctica que Emily empleaba de vez en cuando para tranquilizarlo. Y daba muy buenos resultados a decir verdad.

Al cabo de unos instantes Emily decidió separarse de Aaron, lo miró con seriedad y luego le dio una muy pequeña sonrisa.

-Tengo un par de cosas más que decir- anunció. Hotch iba a hablar pero ella no le permitió- Primero que todo, no es una necesidad, puedo vivir sin tener contacto con Ian perfectamente, pero no quiero, pues él me ha escrito constantemente y siento que es una falta de educación ignorarlo, yo no soy así, además no te estoy diciendo que voy a invitarlo a cenar o a una junta de amigos porque no pretendo eso, no corresponde porque sé que te molesta y a ti te respeto mucho. Es solo responderle los mensajes y ya, no veo nada de malo en eso, en querer tener un simple contacto con él, Aaron, ¿tú qué ves de malo en eso?

-Supongo que nada- admitió a regañadientes- pero…

-Aun no termino- advirtió Emily- denante dijiste que Ian había sido el amor de mi vida, pues admito que él fue importante para mí en su momento, pero él amor de mi vida es otro, un tonto que vive con el ceño fruncido y dando órdenes a todo el mundo, ¡oh! Y que por cierto, el mismo que me hace feliz día a día, y quien es el padre de mi hija ¿lo conoces?- preguntó enarcando una ceja.

Aaron no pudo evitar que sus labios se curvaran en una pequeña sonrisa, Emily era increíble, tenía un poder de convencimiento nunca antes visto, y aparte, tenía mucha razón. ¡Qué idiota estaba siendo!

-Me siento un imbécil.- reconoció, echándose para atrás en el sofá para apoyar su espalda-

-No eres un imbécil, solo un poco tonto- respondió ella acercándose a Aaron, abrazándose a su regazo.- pero eres mi tonto y te amo, y además creo que debo recordarte que eres el único. Aarón, en serio eres lo más importante para mí, junto con esta cosita que llevo dentro de mi vientre.- dijo mirándolo a los ojos.

-Ustedes también son lo más importante para mí y bueno, junto con Jack. Perdóname por estos celos estúpidos, es que no los puedo controlar y yo…

-¡shhh!- ordenó ella- lo entiendo, no lo justifico pero lo entiendo, está en tu naturaleza de macho alfa- bromeó.

-Oh por favor- se quejó Aarón-

-Eres mi macho- dijo en tono sugerente, besándole el cuello.

Hotch movió su mano hasta el prominente vientre de su novia y justo en ese momento la bebé se movió. Instintivamente ambos se miraron y sonrieron.

-Cariño, en serio discúlpame por ser así… no quiero que tengas que estar prácticamente pidiéndome permiso para hablar con otros hombres, eso es estúpido. Además confío en ti- dijo Hotch en tono de disculpa

-Me gusta oír eso, disculpas aceptadas- respondió una sonriente Emily antes de besarlo.

Pero el beso fue interrumpido por el sonido del timbre, y ambos, a regañadientes se separaron otra vez.

-Llegó la cena- dijo Hotch- me debes otro par de besos- agregó antes de ponerse de pie para ir a abrir.

-No, tú me debes una reconciliación- contraatacó Emily.

-Tú me debes aquella pequeña fiestecilla con el conjunto azul que compraste hoy- habló fuerte Hotch desde la entrada antes de abrir la puerta, haciendo que Emily riera a carcajadas.

Definitivamente no podían durar más de 30 minutos enojados.