Todos los personajes y lugares pertenecen a JK Rowling, sin ánimo de lucro.

(Breve nota: a partir de ahora en algunos capítulos colocaré canciones que escucho cuando escribo y que siento que quedan de forma ideal para el ambiente, debo aclarar que la música que escucho va desde la clásica, hasta una buena guitarra, un depresivo gotico o un alegre pop. La música la colocaré en signos de este tipo ~Nombre:Artista~ puede que incluso algunas las repita en ciertos fragmentos y en otras ocasiones escribiré la letra entrelazada con la historia, también tendrá este signo ~letra de la canción~ agregaré un número para que sepan que canción es y que frase es si les interesa saber la canción o su traducción, o por qué digo lo que escribo. No es obligación escuchar la música pero me gustaría que sintieran la historia con la misma pasión que yo y la música es mi segunda pasión además de la escritura. Sin más que decir ¡Gracias! espero lo disfruten tanto como yo)

Capítulo III

Malos Recuerdos

Llegamos movidos por el destino, juntándonos frente a frente y caminamos un largo sendero juntos, compartiendo más que cualquier persona común, más que cualquier mago, compartimos el miedo y el dolor, tomamos de las lágrimas convirtiéndolas en felicidad, risas compartidas con llanto, pero nada es eterno, no mi adorada persona, nada es eterno y juntos como llegamos, juntos nos separamos, con una cálida sonrisa mirándonos el uno al otro, donde nos conocimos, en ese tren y allí mismo un adiós oculto en un hasta luego. No miré atrás, abracé a la persona a mi lado y sonreí, dejé de lado aquello, abrazaste a otra persona que no fui yo, y desapareciste para siempre de mí.

Una carta es lo que queda, de un algo que nunca pasó, he tenido arrepentimientos, pero mi más grande arrepentimiento eres tú.

Si tan sólo se me diera la oportunidad de nacer de nuevo, con humildad pediría que me dejaran estar a tu lado, no simplemente como un compañero o un amigo, como una sencilla persona que compartió un camino donde tantos otros habitaron, si pudiera, yo pediría que en nuestra siguiente vida nos podamos encontrar y estar juntos cada día, no por un lapso de tiempo, no tal vez por la eternidad, yo me conformaría con una vida a tu lado a toda una existencia sin ti.

Tan sólo, yo te amo.

Harry caminaba por el callejón diagon, no sabía porque había llegado allí, en realidad en esos momentos le apetecía beber una cerveza de mantequilla pero era demasiado temprano incluso para buscar un almuerzo.

Caminó sin rumbo fijo mirando descuidadamente las tiendas para ver si encontraba algo interesante. De pronto algo llamó su atención de la Librería Flourish y Blotts. Se quedó allí un momento petrificado, intentando descifrar los sentimientos que le molestaban el pecho. Seguido de un minuto casi eterno se apresuró a entrar sólo para chocar con un cliente que tenía prisa por salir.

Un par de libros cayeron al suelo y en acto reflejo él se apresuró a recogerlos.

-Debería tener más cuidado- Escuchó en un tono molesto pero familiar, levantó su mirada para encontrarse con una mirada fulminante color marrón.

-¿Hermione?- Dijo con algo de dificultad

-¿Harry?- Respondió la castaña un poco sorprendida y contrariada, pero el sentimiento extraño con el que lo veía desapareció casi de inmediato -¿Cómo has estado?- Dijo cálidamente pero sin dejar esa pose elegante y de brazos cruzados.

-Bien- Tartamudeó un poco, un silencio algo incomodo se mezcló en el aire -Y... ¿Tú cómo estás?- Se apresuró a preguntar intentando romper el hielo.

-Bien también- Contestó con una ligera sonrisa.

-¿Comprando algo para tu hija?-

-No, yo buscaba algo para leer en casa-

Harry miró los libros que había recogido del piso y se los dio a la castaña -Como siempre una habida lectora- Sonrió cálidamente

-Si-

Ambos se quedaron callados nuevamente y un cliente molesto que quería pasar los hizo moverse apenados.

-¿Quieres...?

-Si me disculpas tengo algo de prisa- Cortó casi en seco

-Si entiendo, ser ministra debe ser complicado- Se rascó la nuca

-Un poco sí, pero muy gratificante-

-Claro-

La castaña estaba a punto de irse cuando una pequeña explosión en la esquina sorprendió a ambos.

Una pequeña multitud de magos estaba rodeando el lugar y justo en medio de todos ellos una bruja con la capa quemada que intentaba limpiarse los hombros del hollín.

-Increíble- Suspiró la ministra -A este paso seré conocida como la ministra que no pudo si quiera componer la red flu- Colocó sus dedos para masajear su sien.

-¿Esa es la ministra?-

-Sí, creo que sí-

-Deberíamos hablar con ella.

-Cierto, ¡Esto no puede seguir así!-

Los susurros comenzaron a hacerse más notorios al igual que las miradas molestas sobre la castaña pero la ministra no tenía el tiempo ni mucho menos la paciencia en ese momento para arreglar aquel problema. Estaba a punto de renegar las palabras agresivas que comenzaban a arremolinarse a su alrededor cuando sintió que alguien la jaló por el brazo.

-¡Corre!- Dijo Harry mientras ambos salían disparados del lugar para refugiarse en algún callejón cercano.

-Y tú que decías que era gratificante ser ministra- Comentó el pelinegro mientras trataba de recuperar aire.

-¡Esa maldita red flu me tiene hasta la...!- No terminó de hablar y sólo se limitó a maldecir por lo bajo.

Sin embargó fue demasiado temprano para detenerse, un grupo bastante grande se veía al asecho.

-No tengo tiempo para esto- Decía molesta

-Vámonos- Exclamó Harry

La castaña estaba a punto de replicar cuando algo interrumpió su mirada -¿Acaso esa es?- Los ojos marrones de Hermione brillaron al ver la escoba del pelinebro -No pensarás que yo voy a subirme a eso- Dio un paso hacia atrás.

-Hermione ven- Extendió su mano hasta ella

El grupo de magos se acercaba a toda prisa mientras la ministra veía a ambos lados del callejón.

-¿Estás segura que no quieres un aventón?- Sonrió ampliamente el hombre de la cicatriz en rayo.

Ella sólo alcanzó a suspirar al ver la sonrisa de este y dándose por vencida aceptó al notar la emoción y el brillo en sus ojos verdes.

-¡Directo a Hogwarts!- Gritó la ministra y ambos salieron disparados.

Harry manejaba la escoba con soltura, una vieja nimbus 2000 que en su tiempo causó furor entre amigos y no tan amigos. El sentimiento de apego por aquella escoba que recibió en su primer año de escuela le ganó cuando vio una subasta en el callejón diagon, por su puesto aquel sentimiento no fue compartido en su hogar, sus hijos más que emocionarse por el viejo traste sólo alcanzaron a decir "está muy pasada de moda¨ con una rápida vista al objeto y nada más. Sin mencionar que Ginni no prestó la menor atención pues no tenía el recuerdo de aquella escoba en su memoria.

Harry salió de sus oscuros pensamientos cuando se percató que las manos aferradas de su amiga temblaban en la escoba, por lo que él podía reconocer miedo. Gradualmente bajó la velocidad y metió su mano en el bolsillo sacando la última versión de un objeto muggle que guardaba música. Con delicadeza colocó un audífono en el oído de la ahora ministra y el otro en el suyo para poner rápidamente Play.

~1.- Sentimental:Winner~

~1.- Cuando llega la noche, sin falta este sentimiento viene hacia mí. Me siento molesto por alguna razón así que intento llamarte otra vez en caso de que sientas lo mismo~

Los rayos del sol se sentían cálidos, de una forma delicada pero deliciosa, casi elegante, no como el típico rozar del sol que lastima la piel, no, esta era una sensación casi celestial.

La sensación sobre la escoba no había cambiado ni un poco, a pesar de los años se sentía tan bien como cuando tenía 11 años, cuando descubrió por primera vez la habilidad innata de manejar perfectamente la escoba.

-¿Recuerdas Harry, cuando montaste la escoba y todos nos sorprendimos mucho de lo bueno que eras? ¡Aún no olvido la cara de Malfoy!- Decía la castaña mientras reía descontroladamente, risa que fue acompañada rápidamente por Harry.

-Fueron buenos tiempos- Decía ella con calma, mientras suspiraba y veía al frente casi intentando no perder detalle alguno de la hermosa vista que estaba frente a sus ojos.

-Sí, fueron buenos tiempos- Respondió él, sintiendo una sensación cálida y esperanzadora, como el primer trago de un sediento después de mucho tiempo anhelando agua.

~1.- Estoy siendo sentimental justo ahora, sólo estoy viendo hacia el techo. Incluso si te imagino en mi mente, no importa. Estoy siendo un poco sentimental~

Harry comenzó a tararear en su fuero interno, con una felicidad que no creía tener, no pensaba que los recuerdos podrían ser tan dulces, tal vez porque lo había olvidado, tal vez porque nadie compartía con él esos buenos momentos, tal vez porque cada vez que él hablaba de los viejos buenos tiempos todos en su hogar simplemente pasaban de él.

-Llegamos ministra- Hizo un ademán de solemne respeto, ganando una ligera risilla de la castaña y un pequeño golpe en su hombro.

Ambos comenzaron a caminar por el bosque hacia el castillo de Hogwarts, pero Hermione se detuvo a medio camino observando fijamente un punto.

-¿Sucede algo?- Preguntó con preocupación

-Oye Harry ¿No fue el sauce boxeador lo que destruyó tu escoba?- Apuntó hacia el gran árbol

-Sí, en tercer año- Respondió un poco sorprendido

-Entonces ¿Cómo es posible?- Lo veía con los ojos abiertos

-Un día mientras caminaba por el callejón diagon encontré una subasta donde estaba y la compré- Agachó su mirada sintiendo vergüenza, seguramente le parecía ridículo aferrarse a un objeto de su pasado.

-¡Eso es genial Harry!-

Él levantó la mirada sorprendido -Tú... ¿Lo crees?- Preguntó con cierta timidez

-¡Por supuesto! Siempre te han gustado las escobas, no por nada fuiste el buscador más joven de todo Hogwarts, y debo decir que aunque nunca fue de mi agrado el Quidditch tu siempre jugaste espectacularmente, hacías que cualquiera se emocionara de verte montar esa escoba y encontrar esa diminuta pelotita-

Harry no creía lo que escuchaba y mucho menos podía creer la sonrisa con la que ella hablaba, con tanta emoción en sus ojos.

-¿Vamos?- Se encaminó la ministra nuevamente hacia el castillo.

~Sólo quiero ser una estrella flotando en el cielo, entonces, aunque no haga nada estaría brillando por mi cuenta como la noche profunda~

Hogwarts no había cambiado en absoluto, sus pasillos seguían siendo largos y oscuros, su patio era igual de verde en el verano y aunque no había alumnos en esos momentos por las vacaciones era notorio que seguía siendo la mejor escuela en toda Inglaterra.

-¡Wingardium Leviosa!- Gritó de pronto la castaña, sorprendiendo a Harry quien la seguía de cerca.

-¿Qué?- No entendía lo que decía

Ella sacó su varita y apuntó a su amigo -Es leviosa, no leviosaaaaa- Lo miró seriamente.

Harry no pudo contener la carcajada y ambos estallaron en risas recordando sus primeras clases de hechizos.

-¡Mira Harry!- Corrió y se detuvo a medio pasillo señalando el viejo salón de pociones. Carraspeó su garganta, entró en el salón con paso decidido y rápido, se detuvo en la mesa del profesor y comenzó a hablar con tono bajo y lento -Puedo enseñarles cómo embotellar la fama, preparar la gloria, ¡Hasta ponerle un alto... a la muerte...! A menos que sean como el montón de alcornoques a los que, habitualmente, tengo que enseñar-

Harry se quedó congelado pero de inmediato comenzó a reír acompañado de su amiga quien no paraba de sonreír por la interpretación del viejo profesor de pociones.

-Pensar que Snape nos hacía la vida imposible en ese salón- Echó un último vistazo al salón y se encaminó con su amigo. Amigo que en su fuero interno estaba teniendo un debate duro por recordar aquello.

~1.- Mi corazón está oscuro también, estoy solo, esto es peligroso ¿Quién lo pensaría?~

-Aquí me quedo- Le sonrió su amiga -No necesitas esperarme, debo hablar con el director de algunas cuestiones así que puedo tardar varías horas-

-Te esperaré- Respondió tranquilamente -Mientras daré una vuelta por el colegio- Sonrió y se encaminó de nuevo por los pasillos.

Después de caminar algunos minutos Harry sintió que el peso del mundo caía en sus hombros con tal naturalidad como llega el aire al pecho.

Tuvo que detenerse y agarrarse de una pared, a pesar de sus gafas comenzaba a ver borroso, aunque secretamente estaba agradecido de que la escuela estuviera vacía en ese momento, sería sumamente vergonzoso que alguien viera lo patético que era.

El gran héroe estaba pasando por un shock en su mente al tener tantos objetos que le recordaban su pasado y aunque era normal para él no le restaba dolor a su duelo.

A penas se pudo recuperar y tomar el control nuevamente de su cuerpo salió disparado al campo donde solía practicar el Quidditch. Tomó su vieja Nimbus 2000 y voló por lo alto para que las lágrimas se secaran por la velocidad.

Harry no pudo evitar sentir una sensación oscura en su pecho, recordar a Snape le traía sentimientos amargos y no porque el profesor haya sido un tipo duro, si no por cómo había muerto, por no haber sido lo suficientemente listo para entender como era realmente el viejo profesor de pociones.

Aumentó la velocidad de su escoba intentando escapar de esos sentimientos pero existían tantas muertes en su pasado que él quizás pudo evitar, que quizás si se hubiera esforzado, que si hubiera hecho esto o aquello no tendría que cargar con ellas ahora. ¡Él era el elegido, él debió salvarlos!

Un brillo por el rabillo derecho lo distrajo, la torre de astronomía llamó su atención congelándolo de inmediato y consumiéndolo en recuerdos desagradables. Rápidamente perdió el control y aunque intentó recuperarlo ya era demasiado tarde, tan sólo pudo evitar minimizar el fuerte golpe.

Cayó directo en los brazos de los árboles que amortiguaron levemente su caída, la tierra y el pasto salieron movidos unos metros, entre ellos quedó el encajado como si fuera una piedra más que adornaba el lugar. Y así le hubiera gustado quedarse, tirado como todas esas piedras, bajo la tierra, para así olvidar todos esos recuerdos.

Las lágrimas recorrieron sus mejillas irremediablemente, por lo que sólo sacó sus audífonos y le dio Play al objeto muggle.

~2.- Empty:Winner~

~2.-Mi reflejo en el espejo es tan vacío, es como si allí no hubiera nada. Camino solo por la calle pero esta calle vacía se siente tan solitaria~

Quitó sus gafas de los ojos y se tapó con el antebrazo, sólo se reflejaban las lágrimas recorrer todo su rostro.

~2.- En mi vasto y desolado corazón, sólo un frío viento sopla, soy una cáscara vacía, un cobarde... sin ti...~

-Soy un cobarde sin ti- Murmuraba con la voz rota escuchando la canción con mucha atención, sintiendo la brisa que lo intentaba despeinar, apretando la tierra con su mano libre, apretando sus labios, lastimándose el corazón.

Todos estaban allí, en su mente, los que fueron sus amigos, los que fueron sus padres, los que fueron sus maestros. Estaban tan vivos en sus recuerdos que era doloroso tenerlos muertos.

Se sentía tan poca cosa, tan nada en el mundo. A pesar de sus logros se sentía el más grande perdedor.

2~.-Se terminó. Mi amor ¿Dónde estás? Ahora sólo somos un recuerdo, estaba feliz, no te olvides de mí, vamos a encontrarnos de nuevo~

-¿Dónde estás mi amor?- Tarareaba una y otra vez, repitiendo la misma canción, escuchándola hasta el cansancio, repitiendo frases cortas de la letra, dejándose llevar por las olas de los recuerdos, de aquellos tristes y pesados recuerdos que lo dejaron marcado durante toda su vida y que nunca olvidaría hasta el final de sus días.

~2.-Días buenos y días tristes. Días difíciles y días felices. Ahora se convierte en recuerdos del pasado, el tú y yo de antes ahora se terminó~

Harry no supo cuantas veces repitió la misma canción, ni tampoco cuanto tiempo estuvo allí tirado sin moverse. Él simplemente se quedó tirado, sin nada más que sentir, sin nada más que hacer, hasta que todas sus lágrimas se secaron.

Estaba recordando esos momentos, con dolorosos gritos y muy desesperados intentos de salvarlos en su memoria pero ni el giratiempos podría arreglar eso ahora, aunque él lo pensó muchas veces. Quiso intentarlo secretamente, pero no tenía el valor ni la motivación suficiente, la verdad es que él se había rendido y simplemente había decidido vivir la triste vida que tenía, pues sabía que aunque la magia existía, incluso ella aunque fuera poderosa no podía traer a los muertos.

Por un momento se dejó tragar por la oscuridad, se dejó llevar hasta lo profundo del abismo, llegando al punto donde no se atrevía a mirar.

Una bola de cristal transparente se oscurecía en algún lado que nadie notaba. La desesperación estaba tragándose la luz con rapidez, un mortífago estaba pendiente del héroe.

-Un poco más, sólo un pequeño empujón- Decía la sombra mientras se carcomía la punta de los dedos.

Una segunda sombra le sorprendió por detrás -Aún no- Contestó como si alguien le hubiera preguntado.

Ambos fijaron su vista en la curiosa bola de cristal que alguna vez tuvo coloridos brillos en su interior, pero ahora casi habían desaparecido todos, tan sólo un pequeño hilo rojo que intentaba luchar contra la oscuridad que lo rodeaba.

-Basta- Decía a sí mismo, con una voz delicada como la de un adolescente en vez de una sonora de la adultez.

Harry estaba atrapado en un mar que lo asfixiaba y lo llevaba al profundo abismo, donde no había aire o un poco de luz, él intentaba nadar y pataleaba lo más duro que podía, pero sus piernas estaban sujetadas por dedos podridos que lo querían jalar. Intentó golpearlos pero no podía y al toparse con los dedos de aquellas sombras que lo amarraban se encontró con los ojos muertos de Cedric, gritó del asombro haciendo que las burbujas de aire que aún tenía en sus pulmones se escaparan, en vano buscó su barita pero por más que quería despegar sus ojos de los Cedric no podía.

Entonces los ojos grises del chico de Hufflepuff se tornaron negros dando paso al rostro de Snape que veía a Harry con profundo odio. Intentó nuevamente en vano zafarse del agarre del profesor y en un segundo que pareció una eternidad para el pelinegro, los cabellos oscuros de Snape se volvieron platinados. La profunda mirada azul del ex director más querido de Harry se clavó en sus tristes ojos verdes, allí él noto la gran decepción con la que lo veía el anciano.

-¿Es esto lo que quieren de mi?- Harry no pudo más y comenzó a dejar de luchar.

En un arranque de tormenta repentina miles de rostros emergieron de la oscuridad dando paso a formas semihumanas, algunas incluso monstruosas. Entre tantos pedazos de carne los rostros de los muertos que él siempre tenía presente comenzaron a aparecer uno tras otro, con miradas recriminatorias sobre él.

-Sí, esto es lo que quieren- Dijo él dándose por vencido -Fue mi culpa lo sé- Los recuerdos se filtraban por los ojos de los muertos -¡Ya lo sé!, ¡Dejen de torturarme de una maldita vez!- Pero no importaba cuanto reclamara, suplicara o gritara, ellos no se iban, nunca se irían, se quedarían con él por siempre.

-Si va ser así, si esta es la vida que debo tener, entonces quedémonos aquí- Y con estas palabras finales Harry fue succionado con tal velocidad que parecía estar viviendo la ley de gravedad. El agua se volvió más densa y pesada, sus pulmones no podrían resistir más.

-Yo...- Hablaba casi inconsciente -Yo... le hubiera querido decir... Antes de morir-

Sus palabras fueron interrumpidas por un súbito movimiento que detuvo su cuerpo en seco. Las sombras de abajo lo voltearon a ver y aunque intentaron jalarlo de nuevo no pudieron, el cuerpo del mago no se movió ni un sólo milímetro.

El agua oscura y fría comenzó aclararse, sintiéndose ligeramente cálida, perdiendo fuerza, poder. En un instante escuchó unas palabras en la lejanía -Todo estará bien- Como un pequeño susurro que le traía el viento -Tú estarás bien- Aquellas sombras que lo tenían amarrado se comenzaron a disolver, a desaparecer no sin antes dar un grito de verdadero dolor.

Comenzó a abrir los ojos pero un destello le lastimaba las pupilas, sin embargo podía sentirlo, una mano que pasaba por su frente acomodando su cabello le acariciaba con ternura. Una ternura que hace mucho tiempo no sentía, alguien estaba sentado a su lado, una gran sombra que no daba miedo, no, más bien, una luz que podía alejar todos sus malos recuerdos.

Contestación y Agradecimientos:

Muchas gracias a todos los que se molestan en leer lo que escribo es un gran incentivo poder saber que les gusta la historia y espero de todo corazón estar a la altura de sus expectativas. Intentaré escribir lo más rápido que pueda y ojala disfruten de esto como yo. ¡Gracias!

nicole castillo: Antes que nada muchas gracias por tomarte la molestia de leer este pedazo de mi cabeza chalada, pero sobre todo por dejar tus comentarios, los aprecio mucho ^^ Acerca del amor de Harry... Bueno creo que pronto se sabrá... Y creas que no me parte el alma que nadie lo comprenda pero sin drama no existiría historia. Mil gracias por tus reviews espero leerte nuevamente :D

BellaBlackEvans: Muchas gracias por suscribirte a las alertas y darle favorito :D espero en algún momento conocer tu opinión.

parienna: Muchas gracias por suscribirte a las alertas y darle favorito, es un gusto tener lector, espero en algún momento de la historia conocer tu opinión de la historia ^^

GGIZI: Gracias por suscribirte a las alertas, deseo que sea de tu agrado esta historia, espero leerte en algún momento :D

Usuario865: Mil gracias por tus reviews me alienta mucho poder leer tan buena opinión, espero que la intriga sea buena y muy pronto podrás conocer quien es ese gran amor de Harry, te mando saludos y espero leer nuevamente tus opiniones :D

ary10: Muchas gracias por darle favorito a esta pequeña historia, algún día espero leer tus opiniones :D

cheli hyuga: Mil gracias por darle favorito, deseo de todo corazón que te guste la historia, ojala pueda leerte algún día ^^

Mar91: Hola, me alegro que te parezca una buena historia, me encantaría poder contarte la identidad de los mortífagos pero no creo que el spoiler te vaya a sentar bien en este momento, para descubrirlo tendrás que leer más adelante ;) muchas gracias por pasarte por aquí, espero leerte nuevamente

Alejandro Potter: Muchas gracias por darle favorito y seguir la historia, espero pueda leer más adelante tus opiniones ^^

marcos. : Hola, antes que nada muchas gracias por seguir la historia, leerla, darle favorito y tener buena opinión de ella. Espero estar a la expectativa de los lectores. Ojala te lea nuevamente :D saludos

constanzalmv: Muchas gracias por suscribirte a las alertas, espero en algún futuro leer tus opiniones ^^