Aquí el segundo capítulo, jeje lo subido rápido por si alguna vez me demoro demasiado en subir no me maten.
Desde aquí lo que está entre "blablabla" son pensamientos.
Quiero dejar claro de ante mano, que no odio a Naminé, me gusta igual que cualquier otro personaje.
Espero que guste
Capitulo 2: Bienvenido
Sora se encontraba tumbado en su cama, la noche aun estaba visible en el cielo. Ya hacia una semana de las palabras punzantes del rey y aun así recorrían su interior con las mismas letras, mismas comas y puntos, mismo dolor.
Roxas no le ayudaba para nada a olvidar aquellas horribles palabras ya que en todo momento estaba ahí para recordarle las palabras.
-Aun no me lo puedo creer.
-"¿Te crees que yo sí? ¡Que la voy a palmar y lo dijo tan fresco el tío!"
-¿Tu no duermes?
-"Solo cuando duermes tu"
-Entonces tienes para rato.
-"Ya lo noto… je… al menos me alegro de que mi ser fuera una persona como tu. ¿Sabes?"
-¿y eso porque?
-"No te lo pienso decir… eso me lo llevaré a la tumba, si tengo alguna…"
Tras ese pequeño comentario reinó el silencio hasta que a Sora se le empezaron a cerrar los ojos. Al día siguiente, Sora se fue a las islas para poder pasar el máximo de tiempo hablando con Roxas. Algo le decía que debía hacerlo que una vez deje de existir lo extrañaría mucho y que se arrepentiría de no haber pasado tiempo con él. Roxas le pidió que le enseñara el hueco del árbol en el que solían dibujar cuando Sora y los demás eran pequeños. Una vez ya dentro Sora dejo de sentir su brazo derecho, se movía, pero él no era el dueño de ese brazo, era Roxas que había tomado el control de ese brazo aun sin saber cómo pero consiguió hacer un pequeño dibujo de él y Naminé encima del dibujo de Kairi y Sora, pero este dibujo no era compartiendo un papou, sino que simplemente se miraban. Sora no comprendía porque lo dibujaba pero aun así se alegraba de que al menos tendría un recuerdo de su, desde hará ya algún día, íntimo amigo. Una lágrima brotó de sus ojos abriéndose camino por sus cálidas mejillas.
-"¿Por qué lloras?"
-Porque te echare de menos, rubiales.
Si, sabía que lo que acababa de decir era bien cierto. Lo echaría de menos a pesar de sus comentarios, a veces groseros pero a la vez divertidos. Lo daban todo por perdido, pero ninguno de los dos sabían lo que realmente ocurriría, solamente lo sabían el rey y Riku, pero este parecía no tener ninguna intención en decírselo. Pasaban las horas, para Sora eternamente.
-"Sora, creo que pronto me va a llegar el final, me siento diferente"
-No digas eso Roxas… no ahora.
-"¿Y cuando te lo digo? ¿Cuándo ya no exista? Vuelvo del más allá y te digo: oye, que ya me ha llegado el final ale adiós."
-No seas burro. Lo que quiero decir es que ahora debemos disfrutar el tiempo que te queda. Va, ¿Qué quieres hacer?
-"nada…"
-Qué gran ayuda eres. ¿Vamos a ver la panda de Villa Crepúsculo?
-"No me apetece"
-Mm… entonces no se qué hacer.
-"Con el solo hecho de estar contigo ya tengo bastante"
En las mejillas de Sora empezaba a mostrarse un pequeño rubor, aun sin comprender el porqué aparecía Sora se llevó las manos a las mejillas como si quisiera ocultar su rubor. Se sentó en la cálida arena y recostó su cabeza en sus piernas, ocultando su cara de tristeza. En ese momento Riku atracaba su bote y vio a Sora, allí solo, ocultando su rostro seguramente triste porque si estuviera aburrido simplemente estaría tumbado mirando al cielo, aunque ahora teniendo a Roxas en él, ya no se asomaba el aburrimiento en Sora. Poco a poco se acercó a Sora pero este levantó su rostro y dirigió su vista hacia su amigo de la infancia.
-¿Otra vez Roxas te ha avisado?
-Si…
-¿Qué te ocurre?
-Ya sabes… lo que dijo el rey me afectó bastante…
-Oye, no te preocupes. Que solo dejará de existir el incorpóreo.
-¿Eh? ¿Cómo puedes estar tan contento? ¿uh? – Sora se levantó de golpe mirando a su propio vientre.
-¿Ocurre algo?
-Roxas…
-¿Qué pasa? ¿Ya ha dicho de las suyas?
-no… ¡Roxas no ha dicho nada!
-¿Y qué?
-¡Ahora mismo Roxas habría dicho algún comentario como, dale una zurra de mi parte o dile que se calle! Y… ¡No ha dicho nada!
-me estas asustando Sora…
Sora estaba sudando, se le notaba muy nervioso. Intentaba hablar con Roxas pero este no le devolvía contestación. ¿Ya se había ido?
-No… no le podido decir adiós – Dijo Sora mirando al suelo mientras que de sus ojos brotaban lágrimas.
Riku no podía creer esa escena… ¿Se había equivocado en creer lo que dijo el rey? ¿En verdad el rey se alegraba de que Roxas dejara de existir? Riku se levantó para animar a su amigo, sin saber que decir simplemente le dio un abrazo el cual Sora le devolvió. Su amigo estaba roto en mil pedazos… otra vez. Por un lado se alegraba ya que esta vez estaba destrozado pero no era por su culpa, a lo que lo podría ayudar en todo momento a salir de ese agujero en el que se había metido Sora. En el momento que iba a separar sus brazos de su amigo, Sora empezó a retorcerse de dolor. Solo gritaba mientras que caya al suelo con el sufrimiento, era tan grande que las piernas le fallaban. Riku asustado se agachó para recoger a su amigo y llevarlo a casa, pero en el momento en el que medio incorporó a Sora, Riku vio que de su vientre empezaba a traspasar una mano. Con los ojos abiertos como platos, cogió a su amigo del suelo y lo llevó a algún lugar en el que nadie viera tal escena. Lo tumbó en lo poco que quedaba de balsa que habían construido mientras que este solo gritaba y lloraba de dolor. Al poco, Riku comprobó que era esa "mano" que salía de Sora; ahora ya no era una mano, ahora ya era un brazo y medio dorso. Riku se quedó totalmente pasmado… estaba contemplando algo que nadie nunca podría hacer. ¿Eso que salía de Sora era Roxas? Sin saber como reaccionar se apartó poco a poco de su amigo, sentía miedo en su interior… ¿miedo? Pánico… Riku por primera vez en su vida sentía pánico a tal escena… sus piernas ya no reaccionaban, sus oídos parecían querer taparse para no escuchar los llantos y gritos de su mejor amigo, pero algo lo despertó de su miedo, la mano se levantó en busca de ayuda, ¿Roxas estaba vivo? Corrió de nuevo hacia su amigo y extendió su mano a la de Roxas y poco a poco empujaba hacia si ayudando a salir a lo que se podría llegar a convertir en una nueva buena amistad. Pasó largo rato y ya no se escuchaban ni gritos ni llantos. Riku estaba ahí… sentado mirando a dos cuerpos tendidos en el suelo, inconscientes. Uno de los cuerpos, empezó a moverse como si ya quisiera despertar de un sueño que pronto se le haría real. Riku gateo hasta llegar cerca del rostro del que se movía, esperando a que abriera sus ojos. Y así hizo… poco a poco abrió sus ojos, lo primero que vio fue a Riku que lo miraba fijamente con una amplia sonrisa en su rostro.
-Bienvenido a Destiny Islands… Roxas.
-¿Qué?- Casi de un brinco se sentó en la cálida arena y contempló el cuerpo de lo que momentos antes su vida. Sora dormía aún con el rostro empapado.- De… ¿esto es verdad?
-Ya eres libre rubiales. Supongo que ahora ya podrás hacer lo que se te apetezca. – Dijo con una más amplia sonrisa.- Dime… ¿Te quedarás o te irás a Villa Crepúsculo con los demás?
-¿Eh? ¿Y porque me tendría que ir? ¿Acaso es que no me quieres aquí?-Riku explotó en carcajada mientras que Roxas simplemente lo miraba de reojo con cara de enfado. – ¡Tu ríete… que sepas que ahora si te puedo dar zurras!
-¿de verdad?-Riku le dedicó una mirada desafiante y provocadora a lo que Roxas se sonrojó.- Vaya, eres igual que Sora.-Se reía mientras que el rubio se enfada a ratos.-Tranquilo, ya te acostumbraras a estas islas. Cada persona es un mundo, y desde hace unos minutos tu has dejado de formar parte del mundo de Sora para formar tu propio mundo, de nuevo.
-Pero… ¿Y si yo lo que prefiero es formar parte de su mundo?
Riku no entendía lo que el chico le había dicho, solo se dedicó a pensar mientras que Roxas se acercaba poco a poco y "peligrosamente" al castaño. Riku por su lado, no se fijó en lo que estaba haciendo Roxas hasta que el castaño empezó a moverse dando alarma de que al poco se despertaría.
-Roxas, ven.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Ya verás… le daremos una sorpresa.
El peliplateado cogió de la mano al rubio y lo escondió en un agujero en la pared, más bien parecido a una mini cueva. Regresó con Sora y se sentó al lado de él cambiando su rostro de felicidad por uno de tristeza. Sora despertó y sin saber nada de lo ocurrido abrazó a Riku pensando en lo peor.
-¿Qué ocurre Sora?
-¿No te acurdas que el rey dijo que Roxas dejaría de existir y que yo lo sufriría?-Dijo entre lágrimas.
-No dijo eso, dijo tu incorpóreo.
-Pero de esa forma suena muy mal.- Escondió su rostro entre sus piernas hasta que un ruido parecido a un estornudo hizo que levantara de golpe.- ¿Qué ha sido eso?
-¿El que? Yo no he oído nada. – Dijo entre nervios.
-¡Yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!- Roxas, dentro de la mini cueva desesperaba, tenía ganas de abrazar al castaño.
-¿Y eso tampoco lo has oído?- Replicó Sora.
-Bueeeno… tal vez. Vale, tú lo has querido. Cierra los ojos.
-¿Para qué?
-Tú ciérralos, confía en mí.
-Está bien. – Cerró los ojos hasta que escuchó que Riku silbaba a alguien o algo. Pero acto seguido Riku le tapó los ojos para que este no descubriera la pequeña sorpresa que le tenía "preparada"
Roxas se colocó en frente de Sora sin saber bien lo que quería hacer Riku. Este le destapó los ojos al castaño dejando que los abriera. Lo primero que pudo contemplar fue al rubio; estaba ahí, junto a él, con una sonrisa verdadera. Ya no iba a escuchar a Roxas nunca más replicar en su interior, sino que ahora lo iba a sentir desde fuera, y no solo lo escucharía sino que también lo vería sonreír, lo podría abrazar en esos momentos en los que más los necesitara. Quedó inmerso en su mar de pensamientos mientras que Roxas lo abrazó, como si fuera el último que le podría dar, pero era el primero. El primer abrazo y el comienzo de una verdadera amistad entre dos "personas", dos vidas pertenecientes a una de sola, el destino las había separado o eso es lo que Sora pensaba. Riku, contemplando como el castaño no sabía cómo reaccionar se unió al abrazo, apretando bien fuerte a sus amigos.
-Al fin, ahora si podré escuchar lo que dices Roxas.-Dijo mientras reía.
-Si – Por primera vez, en mucho tiempo, Roxas sonreía con ganas. Tenía la necesidad de sonreír.
-Y ahora nos vamos los tres a Villa Crespúsculo a ver a tus grandes amigos Roxas.
-De acuerdo.
Sora no decía palabra, solo contemplaba al rubio sonreír con ganas. Un zape proveniente de Riku lo hizo despertar. Lo primero que hizo fue saltar de alegría mientras sonreía, ahora sí, ahora ya todo estaba completo.
Mientras en algún lugar, dos cuerpos femeninos despertaban. Kairi no pudo creer pero aún así al despertar después de un largo sufrimiento, lo primero que vio fue a Naminé.
-¡Naminé!
-¡Kairi!
-¡Qué bien! Ahora ya somos dos…
-Sí, ahora podrás tener tus intimidades con Sora- Dijo en tono de burla.
-No del todo… seguro que Roxas seguirá con sus comentarios, como los de la última vez, cosa que Sora siempre le contesta. Pero bueno, que importa eso. Lo importante es que ahora podremos hacer todo como dos buenas amigas- Kairi a pesar de que algo le recorría por la mente mostró felicidad.
-Si yo estoy aquí, es decir, fuera de ti… Roxas también estará fuera de Sora ¿verdad?
-Oh, tienes razón.
-Pero hay un pequeño problema.
-Dime.
-¿Ahora que les dirás a tus padres de mi?
-No te entiendo, perdona.
-Estás de vacaciones, recuérdalo. ¿Qué hace una amiga de las islas aquí?
-oh, ya veo. ¡Es verdad! Mueve sus recuerdos, haz que seas mi hermana.
-¿Qué? No puedo hacer eso. Solo puedo mover los de Sora y los que están a su alrededor.
-Inténtalo.
Después de varios intentos Naminé ya lo daba por imposible, cuando de repente el padre de Kairi entró a la habitación.
-Naminé, Kairi. Preparaos para ir a dar un pequeño tour.
Tanto Naminé como Kairi quedaron con ojos abiertos como platos. ¿Eran hermanas? Mientras que Naminé y Kairi disfrutaban de sus vacaciones, Roxas y Sora aprovechaban el tiempo haciendo de las suyas, siempre contando con Riku. Al ser verano, Roxas dormía en lo que fue su pequeño escondite para la sorpresa a Sora, mientras que trabajaba para poder alquilar un piso, y ahorrar dinero para poder ir a clases como un chico normal. Sora y Riku le ayudaban trabajando, al igual que Hayner y los demás ya que no tenían nada que hacer y de esta forma ayudaban a un amigo. A veces también se quedaba a dormir en casa de Sora o de Riku. Ya faltaban pocas hora de trabajo para poder alquilar un piso, tener los estudios de un año pagados y poder ir sobreviviendo en el tema de la comida, ya que ahora también tenía la necesidad de comer. Pasaron los días y ya solo faltaban cinco días para que Kairi regresara. Ninguno de los dos contaba con que Kairi vendría acompañada de lo que ahora sería su hermana. Sora y Roxas se encontraban en "la palmera" sentados mirando lo lejano del mar.
-Sora, ¿Cuánto queda para que regrese Kairi?
-5 días, ¿Por qué?
-Je… porque ya estarás más con Kairi.
-Porque esté saliendo con ella no significa que me tenga que pasar las 24 horas del día. Además como bien sabes a ella le gusta estar con sus amigas también, no solo conmigo y Riku.
-Ahora que pienso… igual que yo salí de ti… ¡Naminé habrá salido de Kairi!-Se echó las manos a la cabeza pensando en el horror por el que pasaría.
-Jaja no te vas a morir por ello.
-Te recuerdo que antes de que se fuera parecía ilusionada de algo que yo no quiero que pase con ella, no con ella.
-Pues le dejas claro que ella no te gusta.
-¿Y si me pregunta quien me gusta?
-¿A pero te gusta alguien?
-Esto… - Un rubor se asomó en sus mejillas, Sora se reía tras la reacción del chico.- ¿De qué te ríes?
-Tranquilo solo me río de tu rubor.
-¿What? ¡Estás tonto! – Dijo moviendo los brazos de arriba para abajo.
-Adorable, precioso. – Dijo mirando hacia lo que ahora era una puesta de sol.
-¿Qué?-Paró en seco sus movimientos para dejar que su rubor fuera aún más grande tras el comentario de Sora. - ¿Me lo dices a mi eso?
-¿Qué? Jaja no. Lo decía por la puesta.
-Vaya… - dijo girando su rostro hacia el lado contrario en el que estaba Sora con una pequeña mueca de desilusión.- "Y yo que creía que me lo decía a mi…"
-Roxas…
-¿Si? – De nuevo volvió a mirar a Sora pero esta vez sin ningún rubor a la vista.
-¿Por qué has cambiado de actitud?
-¿Qué?
-Cuando estabas dentro de mi siempre saltabas con algún comentario después de que la gente dijera algo, ahora ya no me los dices.
-Esto… ahora solo los pienso. Je… no es plan de caerles mal a la gente por decir algún comentario.
-Me gustaba más cuando no te callabas las cosas.-Sora sonrió y miró a Roxas.- Pero bueno, -Dijo saltando de la palmera- Ahora igual me caes igual de estupendo.
-Es que… aún no me acostumbro a vivir fuera de ti…
-Ya han pasado muchos días. Ya deberías estar acostumbrado a hacer lo que te da la gana, no lo que hago yo. ¿Vamos ya?
Hoy era uno de esos días en los que Roxas se quedaba en casa de Sora a dormir. Se fueron a casa de Sora, cenaron y se fueron a dormir a pesar de que Roxas no podía conciliar el sueño.
-"¿Por qué me pasa esto? En teoría no tengo corazón… pero aún así siento que me late a mil cuando estoy con él." – Puso una mueca como si no se entendiera el mismo- "Y ahora que está por llegar Kairi… siento que el mundo se me echa encima"
Al día siguiente, Roxas tenía unas ojeras de no haber dormido en la noche. Como de costumbre, fueron a Villa Crepúsculo junto a Riku para trabajar algunas horas. Sora y Roxas
harían un trabajo juntos: Reparir el correo. Cada uno se dirigió a lugares diferentes de la ciudad para terminar pronto, una vez acabado se reunieron los dos en el lugar de siempre para esperar a los demás.
-Buah, que cansado estoy. – Dijo Sora tumbándose en el sofá.
Estaban los dos solos y por la cabeza de Roxas solo pasaban cosas impensables con Sora… Se ruborizaba solo. Sora al poco se durmió ya que estaba algo cansado y mientras esperaban a los demás decidió echar una cabezada. Roxas se acercó al castaño y se arrodilló cerca de él. Contemplaba el rostro del castaño dormido…
-¿Por qué? ¿Qué es lo que me pasa?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Y finito jeje, aquí está el segundo capítulo, algo más corto que el primero. Al final me ha llamado la tentación… jojojo pero me he resistido.
Roxas cambia de actitud… ¿Cuánto le durará?
Llegan Kairi y Naminé… ¿Qué habrá cambiado en Sora?
Y… si lo se… la parte en la que Roxas sale de Sora me parece que me he pasado un poco, pero igual a mi me gustó jeje.
Les agradecería algún review dando su opinión
Aerith-Pink
