Simplemente a decir que este capitulo se lo dedico como siempre a las fans Yaoi de mi comunidad, y esta vez en concreto a Olette (kya!!) mi contrincante en gusto yaoi xD Y también a todas las personas que se pasan siempre y tienen paciencia u.u

Capitulo 4: Deja pasar el tiempo

Roxas aceptó pasar la noche con Sora, ya que se sentía algo culpable por como estaba. Se tumbó a si lado sin arroparse con él, pensó que si entraban sus padres tal vez podrían mal pensar y no era cuestión de que mal pensaran… no por ahora. Estuvo acariciando el pelo del castaño hasta que se durmió acompañando en el sueño a Sora. De nuevo tubo ese sueño, no podía dejar de soñar que hacia suyo a Sora, que podía estar dentro de él.

A la mañana siguiente Sora despertó primero, se quedó observando como el rubio dormía plácidamente, se le escapó una pequeña sonrisa al escuchar los ruidos que dejaba ir Roxas mientras dormía. Al fin despertó y para sorpresa del rubio, Sora lo estaba mirando con una gran sonrisa.

-¿Has dormido bien? –Dijo después de soltar un pequeño bostezo.

-Si… gracias.

-¿Uh? ¿Gracias porque?

-Por quedarte a dormir conmigo. ¿Salimos? - Roxas no supo como interpretar esa pregunta… ¿Salimos? Solo le recorría la mente y lo único que supo hacer fue alzar la ceja en signo de no entender nada. -¿Tan dormido estas aún? Jajaja Salir a la calle.

-¡Ooh! Ya entiendo. Ok, vamos.

Los dos salieron a dar un paseo sin haber almorzado nada. Pararon una cafetería para almorzar, pero para sorpresa de Sora, entró Kairi. Roxas estaba de espalda a la entrada y no vio que entró la chica.

-¡Oh no!

-¿Qué ocurre? ¿Te has dejado el dinero en casa?

-¿Eh? No… acaba de entrar Kairi.

Roxas se giró y vio a la chica acompañada de Naminé "como no" fue lo único que pensó el chico. Sora se tapó la cara pero ya era tarde, ¿Cómo no reconocería Kairi ese peinado único de Sora? Sin dirigirle la palabra la chica se sentó al lado del rubio jalándolo del brazo.

-Roxas, ¿quieres venir conmigo y Naminé?

-Lo siento pero ya había quedado con Sora.

-Oh… Sora… Bueno no importa, ¿mañana nos acompañarás?

-Bueno… si no tengo nada que hacer las acompaño.



-Si ¿eh? Te estaremos esperando en mi casa. A las 5.

-Ok, ok.

Kairi se levantó dirigiendo una mirada asesina a Sora. Este ni se inmutó de su mirada pero si de cuando Naminé le saco la lengua en burla seguido de una tierna sonrisa y un saludo de despedida. ¿Naminé no le odiaba?

-Roxas… ¿Cómo es que sois tan amigos?

-¿Lo dices por Kairi?

-Bueno… por las dos.

-No lo se… estos días que has faltado como que nos hemos hecho amigos…

-Ouh…

Almorzaron tranquilo, charlando… Roxas a ratos decía alguna tontería para hacer que Sora sonriera, era como que al verlo triste se le partía el corazón. Una vez terminado de almorzar salieron a dar una vuelta y al llegar a una pequeña plaza se encontraron con Riku y Wakka, parecía que estaban hablando de algo serio así que se acercaron a ver de que hablaban.

-¡Riku! – Sora se lanza a él abrazandolo.

-¿Qué haces?

-Jaja lo siento me vino de gusto. ¿de que estabais hablando?

-De que Roxas no debería ir con Kairi.-Dijo Wakka sin pensarlo.

-¿Y porque no?-Preguntó Roxas con sorpresa.

-¿Por celos?- Dijo Riku con tono burlón.

-¿What?-Roxas alzó una ceja preguntándose el porqué vino esa contestación.- Mi coeficiente intelectual al parecer no llega a ser tan elevado como el tuyo… así que dime el porqué.

-Que Kairi solo intenta darle celos a Sora. – Dijo Wakka mientras se aguantaba la risa por la cara que puso Sora, pero la situación no valía una carcajada.

-¿Celos? ¿porque? – Sora estaba en la duda.

-Porque quiere que vuelva con ella.

Al parecer ella no les había contado el porque habían terminado, pero por la cabeza de Sora pasaron muchas ideas de porque Kairi hacia eso y una de ellas fue quedarse con Roxas. Su cara fue cambiando de alegre a enfadado, ahora veía el tipo de persona que era Kairi, ¿solo buscaba venganza? ¿Tan grande fue el cambio en Kairi? En ese momento dirigió su mirada hacia los demás, Wakka se había ido y no se había dado cuenta, Riku y Roxas hablaban tranquilamente. El peliplateado observó la mirada del castaño hacia Roxas, era una mirada de esas que te comen con la vista. Tras pensarlo un poco y procurando que nadie los viera abrazó 

al rubio posando sus manos en el trasero de este haciendo que se ruborizara y que Sora se enfadara más. Acababa de comprobar el porque habían terminado Sora y Kairi y al parecer Roxas era la razón. Acto seguido lo soltó y con una leve sonrisa dedicada al castaño se giró y se fue. Roxas no entendía porque Riku le había echo eso, Sora por su lado, lo había entendido, acababa de tener un ataque de celos al ver que tocaban al rubio. Ahora su balanza había echo el efecto, el peso de Roxas era muchísimo mayor que el de Kairi, haciendo que la balanza decantara por el rubio.

Roxas aun seguía pensando el porque de todo. ¿Era un simple juguete? Al parecer ¿todos estaban jugando con él? Entonces Sora lo cogió del brazo y fueron corriendo tras de Riku. El peliplateado vio que lo seguían corriendo y se metió en un callejón, Sora no supo el porque pero aun así se metió aun sin soltar el brazo del rubio. Cuando ya llegaron al final del callejón Riku los separó cogiendo a Sora de misma forma que había cogido antes al rubio, al ver que en el rubio no había cambio de humor separó una de sus manos metiéndola por debajo de los pantalones, entonces vio como la cara de Roxas cambiaba por completo y ahora se le acercaba peligrosamente. Se separó del castaño y el rubio de paró, ahora ya lo había entendido.

-¿Sois novios?- Pregunto entre risas Riku.

-¿Qué? ¡No! –Respondió rápidamente Sora.

-¿Y entonces porque os enfadáis cuando acosan al otro?

Los dos se sonrojaron y se miraron entre ellos. Riku solo reía hasta que pensó que sería mejor dejarlos solos. Cuando llegó al inicio del callejón se encontró con la pandilla de Villa Crepúsculo que pedían por Sora. Riku fue a recoger a su amigo pero se detuvo cuando observó que era un mal momento, Sora y Roxas estaban hablando, el castaño estaba bastante ruborizado así que pensó no molestarlos pero cuando se dio la vuelta vio como Olette lo miraba enfadado así que decidió molestar a sus amigos antes de recibir un golpe de Olette. Sora no parecía muy alegre de ver a sus amigos de Villa Crepúsculo, todo lo contrario parecía enfadado de que lo hubieran molestado cuando estaba con Roxas.

-Sora, no te pongas así. Hemos venido porque ya tenemos lo de la sorpresa.- Dijo Olette alegremente.

-¡¿Qué?! ¿Ya habéis encontrado uno? ¿Dónde?-Estaba lleno de sorpresa, esperaba escuchar que la respuesta seria ahí en Islas del Destino.

-En Villa Crepúsculo – Pero para su mala suerte Hayner le dijo en otro lugar.

Su rostro cambió por completo, tal parecía que le habían interrumpido para darle una alegría, pero solo fue para darle una mala noticia. Hayner, Pence y Olette, al parecer le habían buscado un piso a Roxas, a pesar de que esa era una sorpresa para Roxas o más bien un favor, pero se lo habían buscado en Villa Crepúsculo, cerca de ellos. Sora lo quería tener cerca de él, en las mismas islas. Si que ahora tendría un techo seguro, pero era lejos de él, no lo podría ver cada día. Sin saber el porque, Hayner cambió su cara de seria a alegre.



-Vamos Sora, sabemos lo que sientes por Roxas, no íbamos a llevárnoslo.-Dijo Hayner entre risas.

-¿Qué?- Ahora ya si que no entendía. Sus neuronas al parecer se habían desconectado jugándole una mala pasada.

-Que le hemos encontrado un piso aquí, en Islas del Destino.

-¡¿De verdad?! – Desde ese momento si se sentía feliz, tendría a la persona que quería cerca de él – Y bien, ¿Dónde está ese piso?

-Justo ahí- Olette señaló un bloque de pisos nuevos, aún sin estrenar.

-¿Estáis locos? Tal vez no se lo pueda permitir.

-Sora, lo que tú no sabes que mientras tú te estabas en tu casita, nosotros hemos trabajado duramente, con lo cual la fianza y el primer mes ya esta pagado. – Dijo Riku con tono burlón.

-oh… espera, yo también quiero ayudar. No seais malos.

-Como quieras. – Dicho esto Hayner empezó a correr seguido por los demás.

Vieron el piso, era un piso acogedor, no muy grande pero para Roxas solo ya tenía bastante. Una vez visto todo el piso Sora fue en busca de Roxas mientras los demás se esperaban allí. Sora corrió en busca del rubio pero no lo encontraba, entonces se encontró con Naminé, tal vez ella lo había visto. Al acercarse vio que a su lado estaba Kairi y en frente de ella estaba Roxas. Kairi lo vio llegar y sin más besó a Roxas el cual se quedó parado sin saber que hacer, Sora sin pensarlo corrió hacia el rubio lo tomó de la mano y separándolo de Kairi tan solo le sonrió a este.

-Roxas, tengo una sorpresa para ti.- Una sonrisa dedicada al rubio, una mirada de reojo dedicada a la pelirroja y un saludo para Naminé fue lo único que hizo antes de salir corriendo con el rubio agarrado de la mano.

Roxas sonreía por el comportamiento del castaño el cual se detuvo una vez estuvieron lejos de las chicas.

-¿Ocurre algo Sora? – Pregunto con burla el rubio.

-Si pasa. ¡Te ha besado Kairi! – Su enojo se notaba a gran distancia cosa que a Roxas le hizo gracia y lo besó a él.

-Y yo te beso a ti. ¿Ocurre algo?

Sora no tenia respuesta a lo que acababa de pasar, no eran novios ni nada y Roxas lo había besado como si nada. Si pasaba algo, la balanza cada vez se decantaba más por el rubio.

-Si que pasa, tenemos una sorpresa para ti. – Dicho esto le dedico una sonrisa y cogiéndolo nuevamente de la mano empezó a correr a donde los demás los esperaban.



Una vez llegaron Roxas no esperaba que la sorpresa era un piso solo para él. Cuando entraron pensaba que sería como un local en donde se reunirían todos pero para su sorpresa, ese sería su nuevo hogar. Lo contempló a cada esquina, cada habitación. Para los demás era un simple piso, para él un castillo lejos de la cueva en la que había vivido hasta entonces, ahora podría vivir bajo un techo y lo mejor de todo, vivir en un lugar en el que nadie lo despertara con agua.

-¡Esta genial! Pero aun no me lo puedo permitir… debería esperar algún mes más. –Contesto con sinceridad, debía rechazar ese lugar por no tener suficiente aún.

-tranquilo, está ya pagado. – Contesto Hayner con sonrisa.

Nunca hubiese creído tener unos amigos como esos, pero los tenía. Le habían ofrecido un hogar sin pedir nada a cambio, no lo podía aceptar era algo demasiado grande.

-No lo puedo aceptar chicos. Es demasiado.

-Pues si no lo aceptas nos jodes rubiales. Ya esta pagado y todo. – Riku aun seguía con sus ciertas burlas pero aun así sincero.

Sus ojos se abrieron a más no poder, se pellizcó para comprobar que no era un sueño, le dolió así que era real. Los invitó a que pasaran la tarde y se quedaran a cenar, aun así era poco para agradecerles el favor que le habían echo. Los amigos de Villa Crepúsculo se negaron ya que tenían que coger un tren temprano, pero le agradecieron la oferta. Riku y Sora no contestaron, ellos no tenían excusa. Los acompañaron a la estación de trenes y por el camino conversaban de la alegría que le había dado a Roxas, este estaba callado y por sus ojos empezaron a brotar lágrimas.

-Roxas, ¿Qué pasa? – Pregunto Sora al darse cuenta.

-No nada…

-Uno no llora así porque sí – Riku lo despeinó haciendo que el rubio sonriera.

-La verdad es que aun no me creo que hayáis echo eso por mi. – Dijo limpiándose las lágrimas.

-Pues créetelo. Ya está echo, además no teníamos ningunas ganas de perderte de nuevo. – Continuó Olette.

-¡Si! No te tendremos en Villa Crepúsculo pero sabemos donde estarás y que estarás bien. – Hayner seguía con su sonrisa.

-Muchísimas gracias a todos. – Alzó los brazos en símbolo de querer abrazarlos a todos y así lo hicieron, se unieron todos en un largo abrazo hasta que fue interrumpido por el típico "cofcof" de Kairi.

Sora fue el único que siguió abrazando después del "cofcof". Sin ni siquiera mirar a Kairi le puso las manos en las mejillas y le dio un tierno beso el cual el rubio respondió. Kairi lo único que hizo fue hacer como si nada, su plan se iba derribando pero no se detendría ante nada. Sora y Roxas seguían besándose ante la mirada de sus amigos. Después de un rato se separaron dedicándole una sonrisa al otro. Continuaron camino hacia la estación para 

acompañar a sus amigos. Una vez se despidieron Sora y Roxas se fueron juntos a dar una vuelta, puesto que Riku se negó a acompañarlos.

-Oye Sora, ¿te vas a quedar o no a mi nueva casa a cenar?

-Si tu cocinas no vengo – Dijo entre risas.

-Muchas gracias, pero preferiría pedir una pizza o algo.

-¿Acompañado de película?

-Naa…

-Entonces no vengo – Dijo mientras se cruzaba de brazos detrás de la cabeza.

-Ok, ok. Película incluida.

- Está bien, a por cierto. Ahora ya no tendrás que usar mi ropa… puedes comprarte con el dinero que te sobra de los ahorros.

-Tienes razón

Fueron a comprar ropa para Roxas ya que hasta ese entonces usaba ropa que le prestaba Sora. Así pasaron el día hasta que llegó el momento de ir a la cena de Roxas. Sora estaba bastante nervioso, estarían solos en un piso, cenando y mirando una película, para él eso era lo mejor que podía hacer una pareja pero todo eso se desvanecía al recordar que no eran pareja ellos dos. Roxas llamó a la pizzería desde su nuevo móvil mientras que Sora solo se dedicaba a mirar por la ventana. Momentos después notó como unos brazos lo abrazaban por la cintura, eso hizo que se ruborizara pero aun se ruborizó un poco más al notar la respiración del rubio cerca de su cuello.

-Sora… tal vez no sea el momento o tal vez no haga bien pero… ¿quieres ser mi novio?

Se puso aún más nervioso, si le decía que si tal vez esa noche se convertiría en algo doloroso pero a la vez placentero, pero si le decía que no, se arrepentiría durante largo tiempo. No podía pensar, no sabía cómo actuar… lo único que pudo responder fue girar la cabeza y sellar la respuesta con un largo y apasionado beso. Así pasaron hasta que el timbre sonó.

No muy lejos de allí caminaba cierto chico peliplateado nadando en su mar de pensamientos. Creía tener todos sus sentimientos atados, no quería desvelarlos y tampoco podía, un punto a su favor. Sabía que sentía algo por cierto chico, su duda era que ahora en sus pensamientos se recorría el chico rubio, cuando hasta entonces tan solo lo recorría el castaño. Dudando de sus sentimientos y pensando sobre ellos, se encaminó hacia el único lugar en el que se sentía tranquilo. Justo en ese lugar se encontró con una chica rubia que parecía triste. Era Naminé, lloraba a escondidas ya que no parecía que estuviera Kairi cerca.

-Naminé, ¿Qué haces aquí? – Le preguntó mientras se sentaba a su lado.



-Nada – Se secó las lágrimas y suspiró. – Kairi… ha cambiado mucho. Desde que Sora y ella lo dejaron solo busca venganza, es como si en su cabeza solo pensara en recuperar a Sora, no piensa en lo que a él lo puede hacer feliz.

-¿Por eso estabas llorando?

-No… lloraba por Roxas.

-¿Te gusta Roxas? – Preguntó burlón.

-Puede ser que un poco. Pero eso no tiene nada que ver, yo quiero que él sea feliz aunque no sea a mi lado.

Esas palabras recorrieron todas las esquinas de su mente, fuera cual fuera el dueño de sus sueños, de sus sentimientos, de su corazón, sabía que no podía entrometerse ya que tarde o temprano serian pareja esas dos personas, así que decidió no pensar más en ello, dejar pasar el tiempo.

-Sabes, he venido aquí para pensar, pero gracias a tus palabras no necesito pensar. A lo de Kairi, ¡deja pasar el tiempo!

-Riku…

La chica lo abrazó dejando caer unas lágrimas, no sabía bien porque lloraba pero tenía esa necesidad. Riku simplemente le acariciaba el pelo aguantando unas ganas inmensas de gritar a pleno pulmón.

De nuevo en casa del rubio, se encontraban los dos mirando una película, uno a cada punta del sofá esperando a que el otro dijera algo.

-Y volar y sentir todo el mundo alrededor con la fuerza que llene mi vida de ilusión – empezó a cantar Roxas.

-Y luchar seguir mi sueño vivir, esperando un nuevo amanecer – Siguió cantando Sora

Tras escuchar al castaño cantar Roxas se abalanzó a él agarrándolo en un abrazo al tiempo que lo besaba. Sora le respondió a los dos actos, sin pensar le subió la camiseta mientras que le acariciaba la espalda. El rubio seguía besándolo sintiendo las caricias que le dedicaba el castaño, besos y caricias recorrían labios y cuello de Sora. No parecía preocuparse por nada más.

-Roxas, prométeme algo.

-Dime.

-No te alejarás de mi. – Dicho esto el rubio le dedicó una sonrisa.

-Sora… desde ahora tu serás mi alguien y yo tu nadie.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-



¿Cortado en mal momento? Si lo sé, me vais a matar pero es que me emocioné escribiendo y ya tengo el próximo capítulo hecho, dos días y cuelgo el otro. n.n Gracias a todos los que os pasáis y por cualquier motivo no podeis dejar review, también muchas gracias a los que siempre me dejais reviews: Black-Song-xx, skyer-10

Mamiii 0 espero no decepcionarte con mi segundo mal final xD

Aerith-Pink