En el capitulo de hoy esta centrado en la mañana en la que se queda el capitulo anterior, pero esta ven en visión de Riku, es decir, como lo ve él.
Mientras lo escribía por momentos me quedaba… O.O ¿yo he escrito esto?
Capitulo 8: La calma se acaba
"Vista Riku"
No se que pasó a la noche, lo único que se es que Sora no se fue muy contento de aquí con lo de que Roxas se fuera la noche con Axel y Demyx… ¿Solo serán celos?
Estoy tumbado en mi cama observando desde la ventana como sale el sol, escuchando los primeros sonidos del día. Naminé duerme en la habitación de al lado, espero que no le haya incomodado lo de dormir en mi casa sabiendo que no vivo con mis padres ni con nadie. Naminé la veo muy callada… como muy reservada a si misma, pero aun así hay algo de ella que me llama bastante la atención y me gustaría saber lo que es, pero tengo el miedo a que sea que me estoy enamorando de ella, porque como dijo Diz, los incorpóreos no tienen corazón, entonces tal vez creería estar enamorada de mi… fingiría un amor que no es. Estoy hablando de Naminé como cualquier cosa fuera… ¿Y Roxas? ¿Acaso no es como ella? Y Sora es bien feliz con él… Aunque jeje… es Sora de quien estoy hablando, no de mi. ¿Eh? Acabo de escuchar un sonido que procede del pasillo, como si alguien estuviera caminando, ¿Naminé se habrá levantado ya? Me levanto tal cual, sin recordar que tan solo llevo mis boxers, y me encamino hacia el pasillo. Veo que Naminé está bajando las escaleras, supongo que ira a desayunar así que me voy detrás de ella, a ver si al menos en el almuerzo conversamos algo más de lo que hicimos anoche. Una vez llegó a la cocina ella no se había dado cuenta que la seguía, parecía que estaba aún dormida. Vigilo sus movimientos sin hacer ruido, hasta que me canso de que no me vea y hago un ruido para ver si puedo llamar su atención, pero aun así no me ha visto, es peor que ver a Sora recién levantado. Al final me ve, queda quieta en el sitio mirándome con su cara que mostraba el sueño, pero no me doy cuenta de que la mía aun llevaba las marcas de la almohada. Por unos momentos se ríe, al gesto que únicamente levanto la ceja ya que no entendía el porque de su risa.. primera vez que la veo reír sin que otra persona que no se ayo la haga reír. Al final me hace un gesto señalándose a la cara, así que voy al espejo más cercano para observar que es lo que tengo, y efectivamente, se estaba riendo de las marcas que tenia en la cara.
-¿Es gracioso verme con las marcas de recién levantado? – Le pregunto con calma, ya que casi siempre le hablo en todo serio o de enfado. Que queréis que le haga, mi personalidad es muy distinta a la de Sora.
-La verdad es que bastante. – Deja ir una sonrisa de la cual me quedo completamente embobado, observándola a cada segundo de ella. - ¿Quieres que te prepare algo de desayunar?
-Mm… creo que seria mejor que lo preparara yo, eres mi invitada.
-Pero ayer me dijiste que estoy como en mi casa y a mi me gusta preparar el desayuno. – De nuevo esa sonrisa tan especial de ella.
-E… Está bien – Parece como si me haya hipnotizado con esa dulce sonrisa, como la haga a menudo al final me convertiré en su siervo.
-Muy bien – Se da media vuelta y se encamina a uno de los armarios de la cocina – Mientras podrías ir a ponerte algo que te tapara más, ¿no?
Regrese a la tierra como si al caer me diera un golpe de esos que duelen tanto, estaba delante de una chica y prácticamente desnudo… ¿Qué habrá pensado de mi?
Voy a mi habitación y me visto con la ropa cotidiana casi de siempre. Una vez vestido quedo mirando por la ventana y veo a Roxas caminando dirección a la casa de Sora, va de la misma manera que ayer y su cara esta completamente apagada… ¿habrá pasado lo que me imagino? Por favor que no sea eso… Haciendo tiempo a que Naminé termine el desayuno tranquilo, voy al cuarto de baño para peinarme. Al llegar ahí, me quedo mirando mi rostro en el espejo. Cara seria, y pelos alborotados... genial, el rostro adecuado para presentarme delante de una chica, y encima esas marcas de la almohada que parece que van desapareciendo poco a poco. Una vez peinada mi pequeña melena iba a mi cuarto para mirar de nuevo por la ventana y poder pensar un poco más pero escucho a Naminé que me llama así que me encamino a la cocina.
-Huele delicioso, ¿Qué has hecho? – En verdad huele de maravilla, se nota que no he cocinado yo.
-Pues he visto que tenias para hacer unos rollitos y he hecho unos rollitos con nocilla (¿), los he metido en el microondas para que quedara la nocilla desecha y para beber puede elegir entre zumo o leche con colacao.
-Vaya… un almuerzo dulce para empezar el día – yo simplemente hubiera echo leche con cereales jeje…
-Espero que no te importe que mirara un poco los armarios para ver que tenias.
-Ni que tuviera dinero escondido por ahí. – Espera… ¡si tenía!
-He visto un sobre escondido pero no lo he tocado tranquilo. – Descubrió el escondite de mi dinero, debo cambiarlo de sitio.
-Bueno, es hora de almorzar.
Estuvimos charlando bastante tiempo, incluso repetí de lo que había preparado Naminé, estaba delicioso a pesar de que fuera una cosa rápida. Nunca la había escuchado hablar tanto rato, con sus palabras dirigidas hacia mi. Me daba gusto estar ahí, hablando con ella, conociendo más de ella, cosas que no me había dicho Diz o incluso cosas que ya me había contado el, pero todo era escuchable si venían de sus labios. Tal vez si me estaba enamorando de ella, porque todo lo que me decia lo escuchaba, todo lo que me decía lo memorizaba en mi cabeza y mis ojos no se movían de su rostro, memorizando cada parte de su cara. Dejó de hablar y ahora me miraba a mi, como si algo le preocupara…
-¿estas bien Riku?
-¿eh? Si, ¿Por qué?
-Es que hace un buen rato me habrías mandado a callar y en cambio me estas escuchando o al menos parece que me estés escuchando. – En su rostro se veía burla.
-Bueno, lo habría echo si la persona que esta hablando fuera Sora o Roxas o Wakka… pero si eres tu la que habla te permito hablar todo lo que quieras. – Dios… ¿Qué acabo de decir?
-¿yo? ¿Y eso porque?
-Es que tu me hablas te cosas interesantes, de cosas que merecen ser escuchadas. – Estas palabras serían normales de Sora… ¿pero de mi?
-Oh. Cuéntame algo de ti, algo que no sepa. – De nuevo esa sonrisa, ¿Cómo me iba a negar?
-¿Qué no sepas?
-Si, me refiero a cosas sobre ti antes de que pasara todo lo de Sora y sus recuerdos… - En su rostro se dibujo cierta tristeza. Si había sido ella la que se los había borrado, pero también fue ella quien se los devolvió.
-Está bien, pero solo si me alegras esa cara, ¿si?
-Vale
Le explique todo lo que me había pasado en las islas antes de que la oscuridad me invadiera el corazón por culpa de esas ansias de abandonar las islas, y todo lo que me pasó mientras estaba en la oscuridad, incluyendo el porque estaba allí. Aún recuerdo aquellas palabras que dije cuando cerró por primera vez Kingdom Hearts… "promete que la cuidaras"
Esas palabras me han marcado para siempre, ¿Cómo pude decir eso? Vale, Kairi era nuestra amiga y sabia perfectamente que él estaba enamorado de ella pero… no se aún porque lo dije si en verdad sabía que ella estaría bien.
Naminé me miraba y preguntaba las cosas que no entendía o cosas que quería saber. Así pasemos una hora o así.
Le comenté de salir un rato, ir en busca de aquellos dos que vete a saber tu lo que estarían haciendo en esos momentos, y ella aceptó.
Quise ir hacia mi habitación para ir a recoger mi cartera y el móvil pero de repente sentí como un objeto blanco aterrizó en mi cabeza. Gire la mirada y observe a Naminé reír con una risa picara y juguetona, busqué el objeto que me había lanzado y encontré no muy alejado de mi un cojín, lo cogí y se lo lancé, no con todas mis fuerzas pues no le quería hacer daño. De esta manera empecemos una pequeña guerra de cojines que duró un rato, escuchaba su risa mezclada con la mía. En uno de sus lanzamientos, desapareció de mi vista, me quedé extrañado pero con un cojín en mano empecé a buscarla y como me imagine se encontraba escondida detrás del sofá tumbada en el suelo. Cuando se percató de que la había encontrado pude escuchar como un pequeño chillido acompañado de una risa, me lo estaba pasando muy bien, disfrutaba con ese pequeño juego de crios y ella parecía disfrutar también. Antes de que pudiera levantarse me acerqué rápidamente a ella y la apresé en el suelo. Cualquiera diría que la quiero matar o algo, pero empecé a hacerle cosquillas, ella se removía entre risas, quería escapar de mis dedos, pues se movían por sus zonas débiles, en busca de los puntos más débiles para poder hacerle cosquillas. Ella en uno de sus movimientos sin querer me dio con una de sus piernas en un lugar algo delicado para mi y me separé rápidamente y quedé tumbado en el suelo junto a ella. Me miraba recuperando el aliento y yo me aguantaba las ganas de revolcarme por el suelo porque en verdad me hizo daño, pero no tanto como para ir removiéndome por media casa. Durantes unos segundos nos quedamos mirando hasta que ella soltó una risa algo chillona y acabó de rematarme llevando un cojín hasta mi cara. Cuando me levanté y me iba a disponer a correr tras ella, de la ventana del comedor entro un pequeño destello que nos dejo a los dos por pequeños segundos algo ciegos. Su rostro quedó serio rápidamente acompañando el mío, los dos miremos por la ventana y un poco más lejos se podía ver una zona de fuego acompañado de pequeños destellos mucho más débiles como el que había entrado por la ventana. Sin pensármelo dos veces salí corriendo en dirección de donde procedía el fuego, pues parecía que venia de cerca de casa de Sora… ¿Roxas lo había traicionado? No… por favor que no sea por parte de Roxas. Pude escuchar a Naminé que me pedía que la esperara en gritos. Miré atrás y vi a Naminé correr un poco más alejada de mí. Los dos corrimos tanto como pudimos. Pues las piernas de ella no aguantaban tanto como las mías. Cuando lleguemos al lugar, encontremos un gran circulo de fuego, fuera de él se encontraba Roxas tumbado en el suelo, parecía herido pues de la boca derramaba un pequeño hilo de sangre. Los dos nos acercamos a él, parecía que la respiración se le acababa poco a poco… Sin saber como de mi mano derecha salió la Dark keyblade, y con ella use cura para poder ayudar a Roxas… Naminé se quedó con Roxas y yo intenté entrar en el circulo de fuego, pero me era imposible…
¿Qué estará pasando ahí dentro?
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Riku y Naminé… se me hizo demasiado tierna la escena del juego, y… si! Hice a Naminé de las que tienen esa risa chillona xD pero yo también lo hago cuando me lo estoy pasando muy bien x3
Aún me estoy pensando en hacer esta pareja pero es que los veo con personalidades bastante diferentes, pero… muajaja mis manos hacen los que les de la gana con los personajes y puede que cambie un poco la personalidad de Riku si no es que recibo una denuncia de SquareEnix –mira el buzón y encuentra la denuncia- T.T mierda… xDDD no se la crean
Ya saben, sugerencias, dudas, comentarios… todo sirve
