!Hola!... No quiero alarmarlos pero ya regrese... *Risa malvada de villana de telenovela* Ok volviendo a lo que les interesa les he traído este LARGO capitulo de mi historia... Que por cierto ya les aviso que tengo pensado darle un estimado de vida de 22 capítulos... :v Espero disfruten el capitulo nueve...
Los personajes de este Fic le pertenecen a Isa la llama.. (Hajime Isayama)
!Enjoy!
CAPITULO 9: ESE ESTUPIDO PANQUECITO RELLENO DE CHOCOLATE
"Si lo sientes, lo sientes por mas que lo intentes disimular"
El tráfico de Nueva York era un completo fiasco la detective rubia llevaba una enorme jaqueca ya que se en ese "almuerzo" no tenía nada de eso ya que no había probado bocado por sacarle información a la chica de ojos azul cielo
- Oye, ¿que se te antoja comer? –Pregunto Ackerman cruzando sus brazos detrás de su cabeza
- Tsk… no voy a comprarte comida –Respondió Leonhardt sin quitar la vista del camino
- Si quisiera que me compraras algo no te hubiera preguntado qué quieres comer – Mikasa mantuvo su postura estoica
- De todas formas no conseguirías nada de mí – La detective soltó un suspiro cansado
- Eso crees porque, ya me estas invitando – La azabache sonrió de manera triunfal sacudiendo una cartera de cuero café
- ¿Pero cómo demonios? – Estacionando el auto frente un café italiano – Devuélveme mi billetera – Intentando arrebatársela
- Claro que te la devuelvo, pero debes aceptar tomarte un café conmigo – Ofreció Ackerman guiñándole el ojo
- Claro, somos compañeras de trabajo – Encogiéndose de hombros y tomando su billetera pero la asiática tomo rápidamente su mano
- Hey, hey! Esto es una cita mi querida Anita – Apretando cálidamente su mano y dedicándole una tierna sonrisa que hizo que la rubia se quedara hipnotizada en sus hermosos ojos grises
- Bu, bueno eso no e, era parte del trato – Annie tartamudeo sonrojada y nerviosa
- ¡Oh vamos! Anímate, prometo no propasarme – Le aseguro la asiática colocando una mano en su pecho y levantando la otra como haciendo un juramento
- Tsk… muévete antes que me arrepienta – Cruzando sus brazos y dándole una mirada de aburrimiento
- Ok… - Sonriendo de oreja a oreja
En el café italiano…
- Buenas Tardes señoritas, en que les puedo servir – Pregunto el mesero amablemente
- Dame un café negro doble sin azúcar y un rol de canela – Pidió la pelinegra acomodándose en su silla
- Canela… Ok ¿y usted señorita? – Pregunto a Annie apuntando la orden en su libreta
- Un café negro sencillo con dos de azúcar y un panquecito de vainilla relleno de chocolate
- Ok… vuelvo en 7 minutos – Retirándose rápidamente
- Ok… Entonces mi bellísima Anita – Hizo contacto visual en cámara lenta – Te contare los tratos que teníamos con los Reiss
- Si, como quieras – Contesto Annie
- Bien todo comenzó hace 14 años…
Desde que Levi escapo de las garras de Kenny el me entreno y luego me obligo a hacer trabajos pequeños, como robar recoger dinero en los negocios que tenían protección y todo eso, Kenny me enseño toda clase de trucos sucios y me mando a la escuela, hizo que aprendiera al menos unos 5 idiomas ya que no le servía de nada siendo una completa idiota, Cometí mi primer asesinato a los 12 años al matar a uno de los hombres de Reiss que asesinaron a mis padres… Les quite la vida de manera sádica, los torture hasta que me rogaron la muerte pero desde ese momento ya no volvía a ser la misma y mi frialdad me valió para ser la mano derecha de Kenny y su mejor asesina, oh esos fueron los tiempos más borrosos de mi vida, gracias al alcohol y las drogas , me hice múltiples tatuajes… Ademas a Kenny le encantaba meterme en peleas clandestinas ya que tenia una fuerza física descomunal y es por eso que Dimo Reebs me bautizo como "La Bestia"…
- Además del hecho de que casi siempre actúas como una – Tomando un sorbo de café
- Mmm – Comiendo su rol de canela – Sabes en la cama también me llaman así Anita – Sonrió molestosamente Ackerman
- Quieres seguir con tu historia – Bufo Annie fastidiada, y sonrojada al recordar el incidente
- Claro, luego de volverme la mano derecha de Kenny me confió a su más valioso cliente: Rhodes Reiss, quien nos debía dinero por haber quitado del camino a algunas personas. Odiaba tener que ir donde Reiss, era escurridizo y molesto y cuando lo encontraba no me permitían matarlo, entonces conocí a Frieda quien me pago de su fortuna medio millón de dólares para que me retirara y así lo hice, junte el dinero que Kenny me pagaba más lo que tenía ahorrado y me fui a estudiar a una universidad en Frankfurt, allí conocí a Eren y Armin los oficiales que conocimos en el caso de Yamanomoro
- Frankfurt, ¿y estudiaste? – Pregunto la detective mordiendo su panquecito
- Música y Arte – Encogiéndose de hombros
- Jajaja ¿en serio? – Ahogando la risa con la mano
- ¡Hey! No te burles – Sonrojada levemente – Aunque vale la pena por ver tu hermosa sonrisa
- Cállate – Comiendo el último bocado de su panquecito y levantándose
- Ok, voy a pagar la cuenta – Caminando al mostrador del café
Mientras tanto nuestra rubia estaba apoyada en la camioneta dispuesta fumar un cigarrillo para pensar
"Ah… como odio que sea así conmigo, es toda una idiota, pero una clase de idiota que me gusta… ¿Qué? Es oficial ya me volví completamente loca maldición! Maldita Mikasa!"
Exhalando el humo y sacudiendo su cigarrillo…
- Te ves sexy, pero eso te hará daño Anita – Dijo Mikasa llegando sorpresivamente y botándole el cigarrillo de la mano
- ¡Oye! – Mirando como la pelinegra patea el cigarrillo en el suelo
- Hey me lo agradecerás después – Respondió Ackerman mirando aburrida a la rubia, pero luego abrió los ojos con sorpresa – No te muevas!
- ¿Qué?, ¿porque? – Annie se alarmo un poco
- ¡No te muevas!, ¡no hables ni respires! – Acercándose al rostro de la rubia – Tienes algo aquí – Lamiendo la comisura del labio de la rubia donde tenía embarrado un poco de chocolate
- Mikasa… - Dijo Annie fingiendo demencia para darle una bofetada pero la castigo con una opción más placentera por supuesto…
- Annie, lo sien… - La asiática iba a disculparse pero fue detenida por la rubia quien comenzó a besarla y a acariciarle el rostro a lo cual la respondió besándola con igual intensidad hasta que se quedaron sin aliento
- Tú no eres la única que puede jugar así idiota – Mordiéndose el labio de manera sexy y retirándose al asiento del conductor dejando totalmente picada a la asiática quien se estaba en el asiento del copiloto sin decir una sola palabra durante el resto del viaje hasta que llegaron al edificio donde vive la asiática – Al fin – Apagando la camioneta
- Annie – Tomando del brazo a la rubia – ¿Me regalas otro beso?
- Mikasa… ¿tú me lo regalas a mí? – Tomando la mano de la pelinegra
- ¿Regalar? –Pregunto la azabache acercándose y dándole un casto beso en los labios – Mis besos son únicamente tuyos
- Odio que hagas eso – Tocando los pómulos de la pelinegra acariciando su cicatriz
- ¿Porque? – Pregunto Mikasa rascando su nuca
- Porque ya no puedo ocultar que me gustas – Saliendo rápidamente por la puerta de la camioneta
- ¡Espera! Yo… - La pelinegra intenta detenerla pero se escucha una enorme explosión y una caja fuerte cae por la ventana del departamento de Mikasa
- Mikasa! – Grito Annie corriendo donde la pelinegra y tacleando a la pelinegra quien la abrazo y ambas cayeron al otro lado de la camioneta viendo como la caja fuerte se impactaba violentamente contra la acera donde estaba parada la azabache – ¿Estas bien?
- NOOOOOO! – Agarrándose la cabeza con ambas manos – Ese fue mi maldito departamento – Pateando con furia una roca que fue a impactar al retrovisor de un autobús – Todo lo que me había costado conseguir… Arruinado – Apoyando su cara en una pared
- Mikasa tranquilízate – Abrazando a la ex convicta por la espalda – Por lo menos tu no estabas allí y doy gracias por eso
- Annie… en serio te importo – Sonriendo brillantemente como nunca pensó hacerlo mientras la rubia asintió con una tierna sonrisa – Pero supongo que dormiré bajo un puente
- "Sé que me voy a arrepentir de esto"- Pensó la joven detective – Tu puedes quedarte conmigo un tiempo si quieres
- ¡Wow! ¿Es en serio? – Volteándola a ver con una cara sorprendida
- Cuando he bromeado contigo Imbécil – Con su expresión aburrida
Mikasa: - ¡Anita! – Tomando las manos de la rubia – Te das cuenta que esto es un gran paso en nuestra relación
- ¿Relación? – Dijo Leonhardt totalmente sonrojada
- Si… porque tú me dejas hacer esto – Besando apasionadamente a la rubia cuando en ese instante aparecieron Eren y Armin que observaban sonriendo la escena
- Perdón por la interrupción detective Leonhardt –Se disculpó Armin acercándose a la escena acompañado de Eren quien se acercó a ver a su vieja amiga Mikasa
- De modo que ese era tu departamento quieres quedarte con Armin y conmigo tenemos una habitación extra – Ofreció Eren colocando la mano en el hombro de la asiática
- Lo siento chicos pero la detective Leonhardt se les adelanto – Mikasa miro tontamente a Annie quien intentaba disimular su sonrojo
- ¿A si?, es muy amable detective Leonhardt – Eren le guiño el ojo a la detective quien le dio una mirada mortal haciendo que el moreno comenzara a sudar frio
- Tsk… Creo que mejor nos vamos – viendo como los bomberos llegaban a la escena
- Si, chicos si algo sobrevive pueden mandárselo al enano al igual que mi caja fuerte – Mikasa golpeo la caja con los nudillos y corrió a la camioneta de Annie
- ¡Detective Leonhardt! – Grito Armin acercándose a la camioneta
- ¿Si? – Annie bajo el vidrio de la ventana
- Solo quería darle esta información – Dándole una carpeta – Mi numero está en el reverso de la carpeta
- Ok… - La rubia encendió su auto
- Llámeme cuando le esté dando problemas – Armin señalo a la asiática
- Esta bien agente Arlelt – Colocando el folder en la guantera y comenzando a dirigirse a su hogar…
Después del incidente con el departamento de Mikasa y recibir un reporte de departamento de bomberos diciendo que había un 60% de daño en su departamento la azabache llegaron la casa de Annie en cuestión de un par de horas debido al tráfico.
- Que linda casa Anita – Ackerman elogio el hogar de la detective mientras bajaba del auto
- ¡No me llames así!, y ya sabes "Mi casa es su casa" – Se burló Annie mientras Mikasa puso una cara neutra mientras la rubia abrió la puerta revelando una acogedora decoración en tonos celestes y grises en las paredes, la sala con un gran sofá y un sillón reclinable y una pantalla de plasma de 32 pulgadas con una mesita de vidrio en medio del sofá y la televisión. – Toma asiento yo vuelvo en seguida – Dirigiéndose a una habitación
- "Por qué Anita vive aquí tan sola" – Dando una ojeada a toda la casa y su visión choco con la rubia que salía de lo que parecía ser su habitación con un short corto de color blanco que mostraba sus hermosas y bien torneadas piernas y su lindo, lindo trasero y una blusa desmangada que resaltaba su hermoso cuello – "!Ay!, perro ke Zukulentho" – Babeando e imaginándose toda clase de cosas sucias y lujuriosas mirando a la rubia mordiendo su labio mientras un hilo de sangre salía de su nariz pero manteniendo su semblante estoico.
- Oye, ¿me estas escuchando? – Leonhardt golpeo el muslo de la asiática sacándola de su trance sexual con Annie
- ¡Ah!, ¿qué decías? – Jugando nerviosamente con su bufanda
- Tsk… te decía que no estoy de humor para cocinar y que voy a pedir una pizza – Con un poco de molestia por repetir lo que ya había dicho
- Ok… Pero… - Tomo la muñeca de la rubia evitando que tomara el teléfono – Pero no te gustaría que yo te cocine algo de cenar – Acercándose a la detective – Ya sabes como agradecimiento por darme donde dormir
- ¿Cocinar tú? – Annie contuvo su risa
- Claro puedo prepararte el mejor sushi que jamás has probado en tu vida – La pelinegra sonrió triunfantemente
- Titular de mañana en el periódico: Detective neoyorquina fallece por intoxicación con mariscos – Tomando un periódico que estaba en su mesa
- Te empeñas en cercenar mi pobre kokoro Anita – Tomando la mano de la rubia y colocándosela en su pecho – Un día de estos va a matarme detective Leonhardt – Susurro sensualmente en el oído de la rubia
: - Yo… yo… Pediré la pizza – Zafándose del lado de la mercenaria mientras tocaban el timbre – Tsk… ¿Quién será?
- ¡Yo voy! – La azabache corrió a abrir la puerta y encontrándose con un par de hombres uno era rubio y fornido y el otro era muy alto y de expresión amable – Buenas Noches
- ¿Quién eres y que haces aquí? – Dijo el rubio en modo acusatorio
- Eso lo debería de preguntar yo imbécil – Mikasa cruzo los brazos y dándole una mirada que mataría a cinco elefantes y tal vez a un mono
- Lo… lo si, si, siento, es, ¿esta Annie? – Pregunto el fornido ocultándose tras el chico de altura colosal
- Depende, ¿y ustedes son? – Ackerman se apoyó en el marco de la puerta
- Soy Berthold y él es Reiner, somos amigos de Annie – El moreno alto contesto mientras sonreía nerviosamente
- Ok… Entonces contra la pared y con las piernas separadas – Dijo la asiática sacando su arma haciendo pasar a los jóvenes asustados
- ¡Que! ¿Y esto porque? – Se quejó Reiner mientras Mikasa registraba a Berthold
- Quiero ver si no traen alguna mala intención con Annie – Terminando de registrar al pelinegro alto
- Somos sus amigos, no portamos ningún tipo de arma – Razono el chico colosal
- Tsk… Quien te dice que estoy buscando armas – Replico Ackerman revisando el bolsillo trasero del rubio y encontrando lo que tanto temió encontrarse – ¡Aja! – Retorció el brazo del rubio y lo azoto en el suelo con una facilidad que hizo que Bert comenzara a sudar frio – Te tengo mierda con que tú eres el que quiere empalar a Annie ¿verdad? – La azabache bramo con furia estrellando la cara del chico contra el piso con la mano que tenía libre.
- ¿Empalar?, ¿De qué mierda hablas?, ¡Ya te dijimos que somos sus amigos! – Grito Reiner perdiendo los estribos
- Que clase de amigo lleva un condón muy a la mano a la casa de otro amigo ¿eh? – Inquirió la pelinegra sacudiendo el preservativo
- Yo, yo, yo – Tartamudeo ruborizado el rubio fornido mientras la mercenaria lo encañonaba haciendo que Bert se angustiara…
- ¡ES PARA MI!, ¡AL QUE VA A EMPALAR ES A MI! – Grito el más alto muriéndose de vergüenza
- ¿Qué? – Mikasa soltó a Reiner – Entonces ustedes son… - Mirándolos fijamente y rascándose la nuca mientras los aludidos estaban tan rojos como un tomate evitando la mirada de Ackerman
- ¿Chicos que hacen aquí? – Apareció Annie en la escena encontrando a dos tomatitos y a una mercenaria con un preservativo en la mano, la detective estaba confundida pero decidió ignorar ese detalle y los hizo pasar a la sala.
- Hoy es viernes Annie – Contesto el rubio tomando asiento sin despegarse del más alto por la presencia de Mikasa
- ¡Mierda lo olvide!, pediré más pizza – Caminando a la cocina por el teléfono seguido de los dos chicos quienes no querían quedarse a solas con la azabache quien se sentó en el sofá sobándose las sienes
- Hey Annie, ¿Qué onda con tu novia? – Mientras hurgaba en la nevera
- ¿Eh? – Sonrojándose violentamente
- Nos golpeó y nos registró para dejarnos entrar, y por cierto es muy bonita – Dijo Bert jugando nerviosamente con una naranja
- Casi me rompe el brazo, pero tiene buen culo – Elogio el rubio lo cual los otros dos asintieron
- Tienes razón, pero ella no es mi novia – Tomando un par de cervezas de la nevera
- Si claro… - Dijeron los chicos dándose una mirada de complicidad
- ¡ANNNIIIIIITTTAAA! – Grito Ackerman con voz melodiosa
- "Ahora si la mato" – Pensó Leonhardt cubriéndose la cara con ambas manos tapando el enorme sonrojo que hasta podría echar vapor mientras en la casa resonaban las carcajadas de Reiner
Dos pizzas de peperoni después…
- Muchas gracias Annie, fue un gusto Mikasa – Empujando a Reiner a la salida
- Adiós Bert, ponle una correa a Reiner – Sugirió Annie sonriendo y encaminándolos a la puerta
- ¡Hey rubio! – Llamo Mikasa a Reiner – Casi olvido devolvértelo – Entregándole el preservativo – Diviértanse – Sonrió pícaramente y los dos salieron volando de allí – Annie, ¿te ayudo con los platos?
- Claro, yo limpio el desastre del bobo de Reiner – Tomando las cajas de pizza para llevarlas a la basura pero un fuerte golpe en la cocina hizo que saliera corriendo a la misma – ¿Ackerman estas bien? – Encontrando platos rotos y a la azabache tirada en el suelo sosteniéndose la cabeza con ambas manos – ¡Mikasa! ¿Qué te pasa? – Arrodillándose y colocando la cabeza de la pelinegra en su regazo
- Me… duele… - Rechinando los dientes por el dolor
- Vamos al sofá – Ayudando a Mikasa a ponerse de pie y recostándola en el sofá - ¡Que hago! ¡Qué hago! … si llamo a una ambulancia la llevaran a un hospital y quien puso la bomba en el departamento de Mikasa la va a buscar a un hospital – Dando vueltas con el teléfono en la mano hasta que recordó – ¡El oficial Arlelt! – Tomo la carpeta que le había dado y marco el número del reverso – "Contesta, contesta, contesta"
- "Hola, habla Armin Arlelt"
- Oficial habla la detective Leonhardt – Annie estaba claramente angustiada
- "Detective Leonhardt, que gusto… A qué se debe…"
- Mikasa está mal, necesito que me ayude – Lo interrumpió
- "¡Que!, ¿qué tiene?"
- No sé solo dice que le duele la cabeza y casi no se puede mover – "En ese momento realmente quería llorar"- Pensaba Annie
- "Dios, y no ha tomado su medicamento"
- ¿Medicamento?
- "Oh por Dios, estoy allí en 15 minutos, por ningún motivo deje que se quede dormida"
- ¿Y qué pasaría si se queda dormida? – Mirando de reojo a la azabache en el sofá
- "No la deje dormir…" – Terminando la llamada
- ¡Mikasa! – Gritándole en la cara ya que la azabache comenzaba a cerrar los ojos
- Mmmhpp Annie déjame dormir – Retorciéndose en el sofá somnolienta
- No, no puedes – Jalándola de los brazos para sentarla – "Piensa Leonhardt si se queda dormida le va a pasar algo terrible… Piensa… ¿cómo mantienes despierta a una pervertida?
- Mmm déjame dormir, así ya no me dolerá – Acariciando su mejilla y cerrando los ojos, pero la rubia se puso a arcadas en el regazo de la azabache y comenzó a besarle el cuello – Mmm y, ¿ahora qué te pasa? - Colocando las manos en la espalda de la más pequeña
- (Lamiendo la mordida que acaba de hacer) – No te dejare dormir Ackerman – Susurro Leonhardt de manera sexy para después morder la oreja de la asiática
- Ah, vas a violarme mientras me estoy muriendo – Mirándola de manera estoica
- Si lo ves de esa manera yo… - Fue interrumpida por una mordida en su mandíbula – Ahhh…
- Shhh… - Colocándole un dedo en la boca y atacando la boca de la rubia con sus labios amarrándola por la cintura – Ahora te haces cargo de lo que provocas – Susurro la azabache de manera sexy para luego besar bruscamente a la detective, sus bocas se fundían de manera perfecta en una lucha por el dominio la pelinegra tenía una leve ventaja por su experiencia con las chicas en cambio Annie era un poco más reservada ya que ella había tenido una sola novia en su vida y ella le enseño muy poco sobre esas cosas pero se había acoplado bien a la azabache y sus manos habían cobrado vida propia colándose bajo la camisa de la pelinegra acariciando el fuerte y tonificado abdomen de la asiática a lo que esta dejo salir un gemido.
- ¿Te gusta? – Cortando el beso para mirar a la asiática con una sonrisa triunfante que se borró rápidamente al ver que la azabache se estaba quedando dormida de nuevo, araño de manera descarada el tonificado abdomen de la pelinegra que hizo un sonido gutural en forma de respuesta y enterró su rostro en el hombro de la pequeña mordiendo su clavícula haciendo gemir a la rubia
- Mmm me encanta escuchar eso – Susurro Ackerman y lamio la mordida que acababa de hacer
- Pensé… que te dolía la cabeza – Pregunto Annie de manera entrecortada
- Tu cuerpo es la mejor droga que he deseado probar – Rodeando con sus brazos a la rubia en un necesitado abrazo – Estando contigo ya no siento dolor nunca más – Miro a Annie de manera dulce y ella correspondió acariciando su rostro tiernamente pero el momento fue interrumpido por el timbre y la rubia le bajo rápidamente la camisa a la azabache y abrió la puerta
- Detective Leonhardt buenas noches – Sonriendo con una bolsita en su mano izquierda
- Buenas noches puede… - Fue interrumpido por el castaño de nombre Eren quien entro corriendo y de golpe a la casa – Pasar – Enarcando una ceja
- Disculpe a Eren es que se preocupó mucho – Armin se disculpó sentándose al lado de su amiga y entregándole las pastillas
- Tsk… ¿Ahora pueden dejarme dormir? – Mikasa con un tono de fastidio mientras tragaba las pastillas que le trajeron
- Duerme bien idiota – Dándole un beso en la frente y parándose junto a Armin
- Bien Mikasa ya no nos asustes – Abrazando a su amiga – Nos retiramos, Estas en buenas manos - Sonriéndole a la rubia haciéndola sonrojar
- Ok, chicos tengan cuidado camino a casa – Somnolienta y recostándose en el regazo de Annie
- Gracias oficial Arlelt… - Annie soltó un suspiro aliviado
- Puede llamarme Armin, llámeme si Mika le causa problemas de nuevo – Guiñándole el ojo y cerrando la puerta
La casa de la detective se quedó en total silencio, silencio parcial que era interrumpido por la suave respiración de la mercenaria que yacía profundamente dormida con una expresión de paz en su rostro que enterneció el corazón de la rubia quien con mucha cautela se las ingenió para quitar la cabeza de la asiática de su regazo y traerle una almohada y unas mantas, luego de acomodar a su compañera la abrigo y le dio un beso en la mejilla y susurro
- No me vuelvas a asustar así idiota – Sonrió y regreso a su habitación donde durmió plácidamente recordando que la persona que amaba estaba con ella y estaba totalmente bien…
La mañana llego temprano para la joven mercenaria que se levantó como una mujer nueva, se dio una ducha con agua fría y le hizo el desayuno a su adorada Annie o Anita como le suele llamar ya que su rostro se ve lindo cuando se enoja. Tarareaba una canción en su lengua natal mientras terminaba unas tostadas a la francesa cuyo olor llego a las fosas nasales de la rubia que comenzaba a despertar con una sensación de tranquilidad, se estiro al estilo canino bajo las sabanas miro su celular que marcaba las 9 de la mañana se desperezo y se ducho rápidamente poniendo seguro a la puerta ya que estaba casi segura que Mikasa la estaría espiando mientras se aseaba …
-Buenos días – Saludo la rubia secándose el cabello con una toalla
-Al fin saliste del coma – Sonrió la azabache colocando una florcita al lado del desayuno de Annie
-¿Coma? – Tomando asiento al lado de Mikasa en el sofá
-Si en realidad pareces una roca cuando duermes – Tomando un plato de cereal - Una roca kawai
-¿Eh?, Gracias supongo – Encogiéndose de hombros mientras alguien tocaba la puerta – ¿Quién mierda viene tan temprano?
-Yo voy Annie – La pelinegra se puso de pie y al llegar a la puerta una pequeña rubia lloriqueando se colgó de su cuello
-Gracias a dios, lo siento, lo siento – Christa lloraba dramáticamente en el pecho de Mikasa bajo la mirada celosa de Ymir por supuesto
-Oye quien… - Annie se encontró con la escena anterior y decidió actuar ya que echaba chispas al ver a la otra rubia "Esa perra de nuevo, como se atreve a poner la cara en los pechos de MI Mikasa" "¿Eh?, Estoy siendo posesiva" "Es hora de marcar territorio Leonhardt" – Sonrió Annie de manera diabólica
-Hola… Ella se enteró de lo del departamento de Mikasa y quiso venir a ver que estaba bien – Aclaro Ymir
-Ah… entonces pasen adelante – Haciendo pasar a la morena mientras jalo a la asiática y la tomo posesivamente de la cintura – Pase Srita. Lenz – Dándole una mirada perdida con una sonrisa más falsa que Isayama dejando vivos a sus personajes – Mikasa quieres acompañarme a la cocina por un par de tazas de café
-Ah… No creo que quieran café veras es malo para… - Mikasa sintió una corriente en su espalda cuando Annie corrió sus uñas por sus caderas
-Mika mi amor vamos a la cocina – Rechinando los dientes y jalándola hacia la cocina
-¿Mika mi amor? – Pregunto acorralándola contra el lavabo – Anita cochina quieres hacerlo con personas que puedan escucharnos en la casa – Lamiendo la mejilla de la detective
-Cada día me sorprende lo imbécil que puedes ser – Abofeteando a Mikasa
-¡Auch!, Si sabes que no me cuesta apagarme para que me prendes – Sobándose la mejilla y mirando molesta a Leonhardt
- Shhh… No seas llorona, no te parece sospechoso el que haya venido –Agachándose para sacar un par de pistolas que tenía bajo el lavabo
- Lindo trasero Anita – Mikasa ignoraba lo que la detective decía mientras babeaba
- Concéntrate idiota – Pasándole bruscamente un arma que la pelinegra guardo en su pijama – Ahora hay que sacar información ahí entras tu pero si estas coqueteando con ella esta bala – Cargo su arma – Terminara en tu trasero asiático
- Me excita cuando me amenazas Anita – Mostrandole una cara pervertida a la rubia quien le propino una de sus legendarias y poderosas bofetadas
Mientras tanto en la sala de Annie…
- Oye mi diosa, ¿Por qué haces esto por esa idiota?, sabes que no aceptara tu dinero – Bufo Ymir hastiada en el sofá
- Le debo muchísimo a Mikasa mi amor – Christa se acercó a Ymir – Además entre más rápido terminemos aquí tendremos más tiempo para estar a solas… - Susurro la rubia más pequeña en el oído de su guardaespaldas – Ya sabes Tú y Yo – Jugando con la corbata de la morena
- Mmm mi Christa Lenz – Se acercó lentamente al rostro de la actriz y la beso lenta y apasionadamente
- Mmm el olor a sexo en el aire – Dijo la azabache de manera burlona sosteniendo una charola con dos tazas de café y galletitas…
- Idiota – Murmuro la morena
- No quería ser directa pero… Se puede saber que hacen aquí – Pregunto algo hastiada la detective
- Oh bueno me siento responsable de… - Fue interrumpida por tres disparos que impactaron en una de las paredes de la sala…
- Pero que mierda – Mikasa se arrastró por el suelo y se acercó lentamente a la ventana acompañada de Annie por supuesto – Son seis… Dos para cada una verdad Ymir… ¿Ymir?
- Sálvense como puedan – Salió corriendo con la rubia actriz en brazos hacia el patio trasero
- ¡Maldita cobarde! – Grito Ackerman mientras rompían la ventana y la tomaban del cuello y la sacaban a través de la ventana hacia afuera
- ¡Mikasa! – Grito Annie planeando una estrategia mientras la mercenaria se encontraba en una lucha tenaz con el grandulón que la saco violentamente de la ventana
- Agh… Estoy en desventaja… No ves… Que estoy en pijama – Pronuncio la azabache de manera entrecortada ya que el hombre calvo y musculoso la ahogaba con un abrazo de oso pero fatal…
Ackerman comenzaba a quedarse sin aire así que balanceo su cabeza fuertemente hacia atrás propinándole violentos cabezazos haciendo que el hombre aflojara levemente su agarre permitiéndole a la mercenaria tomar su pistola de entre su pantalón – pijama y darle un disparo en el pie a lo cual el grandulón respondió dando un aullido de dolor y soltando a la pelinegra que logro encañonarlo por la espalda y le disparo a quema ropa matándolo instantáneamente… La mercenaria tuvo sus cinco segundos de aire ya que otro grandulón tomo por atrás a la azabache ahogándola con su antebrazo pero Mikasa con su fuerza descomunal logro zafarse pero perdió su arma así que le lanzo una patada a la cabeza al sujeto pero este logro amortiguar el golpe y le dio un puñetazo en la mandíbula a la asiática que se enfureció y se lanzó a golpearlo improvisadamente con furia ciega...
De pronto se escuchó el rugido de un motor y la detective Leonhardt atropello al matón y a Mikasa…. Pero esta última logro evitar la peor parte del impacto estrellándose contra el parabrisas de la camioneta de Annie, mientras tanto los sujetos restantes subieron a su auto y comenzaron a huir pero Annie no iba a dejar que escaparan…
- ¡ANITA!… ¡AUN SIGO EN EL PARABRISAS! - Grito Ackerman llamando la atención de la rubia quien freno en seco haciendo que la pelinegra cayera hacia adelante
- ¡Apresúrate imbécil que se nos escapan! – Dijo Leonhardt abriendo la puerta del asiento del copiloto para que Mikasa se arrastrara hacia a él y comenzó a conducir de manera endemoniada persiguiendo al auto negro en el que iban los sujetos
- ¡ME ATROPELLASTE! – Reclamo Mikasa con golpes y raspones en brazos y cara
- Quería salvarte… Lo siento… - Annie estaba visiblemente apenada y preocupada
- Tsk… Tienes suerte de ser bonita – Sobándose la mandíbula – Mierda creo que me la rompí cuando me atropellaste Anita
- Tengo un remedio para eso pero no sé si funcione – Se acercó a la mercenaria y beso dulcemente la mandíbula magullada de la asiática - ¿Mejor?
- Si mejor – Respondió Ackerman sonriendo tontamente a su hermosa rubia y esta sonrió de igual manera formando una atmosfera romántica perfecta… Claro excepto por…
- ¡ANITA EL CAMION! - Grito Ackeman haciendo que Annie esquive el tráiler que se les venía encima…
"El amor hace estúpidas a las personas, pero las hace estúpidamente dichosas"
Espero lo hayan disfrutado... Saben muero de emoción porque ya casi sale el manga pero también estoy algo temerosa ya que dicen las malas lenguas que Sasha posiblemente se vaya a cortar margaritas y de esta ni Isayama verde la salva pero bueno lo veremos dentro de unos días... (No se alarmen Fans de la chica patata)... !Nos leemos luego!
Respuestas a los Reviews:
Para gabriela 214 : *Le da una curita de los teletubis para su Kokoro*... Jajaja bueno por lo que viste en este capitulo Annie ya va avanzando con Mikasa... Espero no haber bajado mi nivel de graciosidad en este capitulo ya que siento que no me quedo tan gracioso... :v *La galleta que me lanzaste me golpea en el ojo* !Auch! Gracias por la galleta... Sigue por aquí y si quieres mas Mikaani dame sugerencias... Cuidate... ;) *Busca una pomada para su ojo*
Para Meh : No se quizá la men se ahuevo (El salvador plox)... Jajaja hey saludos a la hermana Republica de Chile, espero te haya gustado el capitulo y si quieres mas historias puedes darme sugerencias... Nos leemos al rato... Pórtate bien...
Para shazam : Lo se es mi maldición... Gracias por leerla y de hecho ya no la continuare por que fue una completa Miasma pero me alegro que te haya gustado (Lo se mejor me voy a escribir Shot of Love) Si tienes algunas sugerencia para un Mikaani o para algún otro Paring puedes comentarla... Dani se va...
Para Prinz. gothic: ¡Hey! Bienvenida es genial que leyeras mi Fic... de hecho yo también leí tu Fic y me encanto (!Armin x Annie Rules!) En la trama me inspire por un Fan Art que encontré por ahí (La imagen de la historia)... Sigue por aquí y si tienes alguna sugerencia o idea para otro Fic puedes comentármela... Cuídate... ;)
¿Reviews?
