**AVISO***: Este capítulo es MUY FUERTE, Le recuerdo estimado lector lo que ya está escrito en la Introducción de esta historia y que si ud. es una persona sensible o es un menor de edad no le recomiendo que lo siga leyendo. Está avisado. Gracias.


31/10/2014

—Uffff… Uffff... Aaaggghhhh….Uffff … Uffff… Uffff... Aaagghhh…Uffff … Uffff… Uffff... Uffff …

Nunca en lo que tenía de vida le había sido tan difícil a Aang controlar su elemento, el aire, al entrar y salir de su pecho. Pero Zhao nunca se contenía cuando lo golpeaba y esta vez había al menos una o dos costillas rotas, lo que junto con el dolor que asaltaba todo su cuerpo por oleadas, hacía que hasta respirar fuese una tarea agonizante.

—Tengo que admitirlo Avatar, eres difícil de quebrar… Pero una cosa sí te reconozco, sigues tan estrecho y delicioso como la primera vez—, le susurró al oído Zhao mientras abusaba de él.

Aang, no respondió nada aunque la bilis le subió hasta la garganta al escucharlo. Intentaba distraer su mente de lo que le estaba sucediendo una vez más, algo muy difícil por la forma como el dolor invadía ciertas zonas de su cuerpo con cada empellón de Zhao.

—Es una lástima que el Príncipe Zuko esté muerto… verás Avatar este será un secreto entre tú y yo….nada me hubiese hecho más feliz que volver a poseerle.

Al oír las palabras de Zhao, la mente de Aang empezó lentamente a trabajar y sus ojos se abrieron por la sorpresa.

« ¿Zuko está muerto?...» pensó. La memoria de uno de sus encuentros con Zuko aun fresca en sus pensamientos.

...

—Sabes que es lo peor de haber nacido hace más de cien años…. Echo de menos a mis amigos con los que salía.

—Antes de que empezara la guerra, solía ir a ver a mi amigo Kuzon. Los dos jugábamos y nos metíamos en muchos líos juntos.

—Era uno de mis mejores amigos… Y era de la nación del Fuego… ¡Igual que tú!

—Si nos hubiéramos conocidos antes… ¿Crees que habríamos podido ser amigos?

...

Aunque Zuko había sido un dolor de cabeza constante por la persistencia y el empeño que ponía en capturarle, Aang no le odiaba y mucho menos se alegraba con su muerte. En su interior sabía que probablemente había circunstancias que le habían arrinconado hasta convertirle en su perseguidor más enconado, aunque no en su enemigo mortal. En cada uno de los encuentros en los que habían luchado, Aang había sentido la intensa desesperación y frustración de Zuko con cada nuevo fracaso en su captura, como si de ello dependiera su vida.

Aun estaba procesando lentamente la información que Zhao acababa de revelarle, cuando la segunda parte de la frase penetró en su mente consciente«¿Poseerle?... ¿A qué diablos se refiere Zhao?»

Como si leyera su mente, Zhao siguió susurrándole, mientras continuaba sus depravadas acciones contra él.

—Probablemente él no lo recuerda Avatar, pero el Príncipe Zuko y yo, ya nos conocíamos de las fiestas de Palacio que daba su padre Ozai…. Yo era uno de los afortunados invitados a esas fiestas privadas… Zuko era tan estrecho como tú… tan pequeño, una delicia… y Azula...

En ese instante, algo se quebró en la mente de Aang.

«Zhao es un monstruo… pero Ozai es peor.»

Hasta el momento en que la última frase salió de los labios de Zhao, Aang había luchado con todas sus fuerzas contra todo el odio que se estaba generando en su corazón hacia Zhao y todo lo que este representaba, el odio y la rabia que pugnaban por brotar en su alma desde el primer ultraje al que lo había sometido. Aun en medio de su desgracia, Aang había elegido no traicionar la creencia que le habían inculcado los monjes de respetar la vida por encima de todas las cosas y brindar a las personas una segunda oportunidad para enmendar los errores. Pero encontró que desde que Zhao había comenzado a hablar, estaba perdiendo la batalla rápidamente. La furia y la ira que no sabía que poseía, empezaron a sobrepasar su dolor con creces….

Inadvertidamente sus tatuajes comenzaron a brillar….

El Almirante con los ojos cerrados por el placer y la excitación que le producía su vil acto junto con el recuerdo de Zuko, no lo notó hasta que el dolor que provenía de su miembro, aun dentro del chico le hizo apartarse bruscamente. Adolorido abrió los ojos desmesuradamente y emitió un grito ahogado.

Aang había comenzado literalmente a arder y de pronto el aire muerto de la celda comenzó a girar a su alrededor…

Al ver esto, Zhao no perdió ni un segundo en actuar. Rápidamente tomó un trapo empapado en un líquido transparente e inodoro y lo apretó contra la nariz y boca del chico hasta que sintió como su cuerpo dejó de oponer toda resistencia al desmayarse, momento en que los elementos se calmaron.

Sólo entonces, Zhao respiró aliviado.

«Eso estuvo cerca», pensó agriamente mientras volvía a encadenarlo y se sentaba pacientemente, aun desnudo, a esperar que el chico despertara.

Había sido un idiota al provocar al chico sin revisar antes la colocación adecuada del bloqueador de flujo de energía. El líquido, que era lo que hasta ahora había evitado que el chico pudiese controlar los elementos, bloqueaba el flujo de energía en el cuerpo y actuaba a través de la piel y las mucosas según le explicó el vendedor. Cada día frotaban las cadenas con él, pero por lo visto hoy no había sido suficiente para controlar el estallido de ira del chico.

Zhao estaba seguro que de entrar en estado Avatar, el chico le mataría lenta y dolorosamente antes de hundir la flota entera. No era ningún tonto y sabía que de ser así, todo lo que le había hecho hasta ahora tendría consecuencias funestas para él y su escuadra.

«Pero…», pensó relamiéndose los labios y fijando su vista en el chico, «Ha valido la pena hasta ahora»

Así que Zhao decidió que tendría que ultrajarle aun más…


Hola chicos!... El siguiente capítulo es el segundo del que hablaba en la sección de ADVERTENCIAS. Saldrá pronto si mis obligaciones me lo permiten. Saludos.