Hola. Hola, aquí el tercer capítulo de este fanfic. Disculpen la tardanza, pero jajaja me había lastimado el brazo; eso pasa cuando se duerme en una sola posición. Jojojo pero ya estoy bien, y espero que la inspiración no se me vaya, vale cuídense.

Este fanfic esta dedicado al grupo de Chicas de Fan Club UlquiorraxOrihime de BleachsSp.

Este fic lo dedico a mi madre que es mi mejor apoyo.

Recuerden que Bleach es obra de Kubo Tite, yo solo uso a sus personajes para escribir tonteras

00ooo000ooo00

Capitulo Dos:

Olvido

00ooo000ooo00

Imágenes pasaban a toda velocidad por su mente. Cuantas más imágenes se le presentaban más recuerdos empezaba a olvidar. La soledad en su mente, era mucho mayor cada instante. Las personas. Los rostros. Los nombres, para ella era como si hubiera sido un extraño sueño.

Los recuerdos, y el hecho de recordar. Esas dos palabras eran borradas de su mente.

Amor. Sentimientos. Humanidad. Orihime apretó mas sus ojos, y comprendió que se perdía entre algo negro y blanco.

00ooo000ooo000

Ella abrió lentamente los ojos, sentía que las fuerzas que antes le habían dejado ahora regresaban, escucho que alguien le llamaba... "¿De quién era esa voz?", se pregunto. Con dificultad se paró de aquella mullida cama, esperando poder dejar de lado aquel terrible dolor de cabeza.

― Orihime chan, despierta…-le dijo aquel hombre de ojos marrones. Su vestimenta blanca le hacía ver más resplandeciente. Ella le miro un poco confusa, pero al ver la sonrisa cálida hacia su persona, solo atino a encarar una de sus cejas con dificultad-. Orihime chan, has despertado –hablo antes de abrazarla. Ella supuso que debía conocerla por la forma de hablarle-

― ¿Orihime? -respondió ella con duda-. ¿Quién es Orihime?

― Tú eres Orihime… –le dijo- Yo soy Aizen, soy tu hermano mayor –informo antes de separarse para mirarla directamente a los ojos-. Pensé que esos Shinigamis acabarían contigo –volvió a decir con tono preocupado-

¿Shinigamis? ¿Hermano mayor? –Cuestiono ella -. Tú eres mi hermano mayor –Orihime le miro con detenimiento-

No entendía nada. No recordaba rostros. No recordaba su calor. No conocía su olor. Orihime se apretó con cierta fuerza la cien de su cabeza. "¡Maldito dolor!", pensó.

― A si es, Orihime –dijo él-. Me alegro que estés bien, no soportaría perderte

― Yo –respondió con confusa por ese abrazo-. Lo siento, no era mi intención -dijo apenada-, lo lamento hermano –hablo con pesadez. Se apretó con más fuerza la cabeza.

Y sin querer se coló en su nariz un olor a colonia. Un color naranja. Unos ojos fieros. Un agradable calor. Inundaron sus sentidos, y sin saber un nombre salió de sus labios- Kuro-saki kun –dijo ella- ¿Quién? ¿Dónde? ¿Quién es Kurosaki kun? –alcanzo a preguntar con voz nerviosa-

"Todavía recuerda el nombre de ese Shinigami. Parece que podre usar ese sentimiento para destruirles", pensó Aizen.

― ¿Kurosaki? –repitió el- Bueno es el... –Aizen cayó por unos instantes-. Es el shinigami que te quiso eliminar

― Entiendo….-dijo ella con tristeza-. Estoy cansada hermano, ¿Podría descansar? –pregunto al tiempo que se dejaba caer en la cama. Ella se volvió a tocar la cabeza. "¡Maldito dolor que no desparece!", se dijo.

Cerró los ojos que extrañamente se le hacía tan pesados, justo como su cuerpo y una extraña sensación de opresión le llegaban.

Aizen le acaricio la cabeza antes de salir de la habitación. Sonrió, al saber que había triunfado en el primer paso de su plan.

― Aizen taichou -le llamo un joven de cabellos morados y ojos como gato- valla que le gusta jugar con los recuerdo de otros, ¿no? –El joven sonrió de manera maliciosa-

― Gin –Dijo Aizen-. Lo mismo podría decir –Aizen empezó a avanzar con lentitud seguido por su sub-capitán-. Lo más probable es que tarde o temprano hare que ella se deshaga de sus propios amigos, será interesante ver cómo es que van reaccionar la sociedad de almas ante esto…

― Solo espero que esto no nos traiga problemas –término de decir Gin antes de darle la espalda a Aizen y dirigirse al pasillo contrario. Aizen solo volvió a sonreír al saber que eso era lo interesante del asunto

00ooo000ooo00

Dos Hollows caminaban en los pasillos blancos y fríos del castillo de las Noches. Uno de ellos era de una gran tamaño en comparación con el otro que parecía frágil y pequeño… El silencio fue quebrantado por la voz socarrona del mayor.

― ¿Para qué Aizen sama mando a traer a esa humana, Ulquiorra? –Pregunto curioso el hollow de piel morena-

― No lo sé Yammy, es algo que no nos concierne Aizen sama sabe lo que hace –contesto el de piel blanca-

― A un a si quiero ¡despedazarla!, por culpa de ella no pude terminar de comer bien –dijo Yammy con odio en su voz- ¡Malditos humanos!

― Deberías tener cuidado con lo que dices. –comento Ulquiorra. Yammy gruño con odio ante esas palabras. Le miro disimuladamente con cierto odio-.

― Gin sama-dijo Ulquiorra-

― Ulquiorra, -el sub-capitán ensancho su sonrisa al ver la mirada intensa de Ulquiorra sobre si mismo-. Aizen sama quiere que vayas por la humana y la lleves al consejo

― Parece que te han puesto como niñero –comento Yammy con tono burlón-

― Entendido -hablo con el con esa pasividad y frialdad en su cara el joven de ojos verdes-

― No deberías decir eso Yammy san –dijo a forma de regaño. Yammy le miro sin inmutarse- Ulquiorra te podría matar –termino de decir con una sonrisa en sus labios. Yammy solo bufo molesto como respuesta. Ulquiorra se perdió por un pasillo ante los ojos de los dos hombres-

00ooo000ooo00

Los pasos huecos resonaron por entre aquella oscuridad. Ulquiorra camino con lentitud y pasividad antes de detenerse enfrente de la habitación donde Aizen sama tenia a la humana.

Él no comprendía del todo que era lo que su líder-amo buscaba con secuestrar a esa joven de mirada dulce. Él reconocía que la mujer-humana tenia poderes que no se encontraban en cualquier lado, pero, aun si, no captaba la idea de tenerla en las noches. ¿Acaso Aizen sama, necesitaba una as bajo la manga para la guerra que se aproximaba?

Ulquiorra no lo sabía, y sinceramente, no le importaba en lo más mínimo. Él obedecería a Aizen y punto. El joven de verdes ojos toco la puerta con cierta fuerza. El silencio fue la respuesta que obtuvo. Volvió a tocar, pero no obtuvo respuesta de nuevo. Decido a retirarse se dio la vuelta, sin embargo antes de dar el primer paso para perderse en aquellos pasillos fríos, estoicos y silenciosos, una voz gentil resonó por el lugar...

― Ulquiorra -llamo Orihime-

"Esa voz", se dijo...

― ¿Cómo conoces mi nombre, mujer? –cuestiono con cierto recelo al tiempo que posaba sus ojos verdes en los de la joven.

― ¿¡Eh!? –Dejo salir por los nervios-. Pues, no lo sé –dijo con cierto aire infantil- Ese nombre, ¿no lo debería recordar? -pregunto con suma inocencia mientras se rascaba la cabeza tontamente-

― Aizen sama quiere que vayas a la sala de… -Ulquiorra guardo silencio al ver que la joven empezaba a descubrir su cuerpo- deberías decirme que me retire –inquirió-

― Je je –rio torpemente-. Si es verdad, perdón, ¿te puedes retirar? –le dijo-

Él joven salió de la habitación, para después parase afuera de la puerta a la espera de la joven mujer.

― ¡No, no tardo Ulquiorra!- grito la joven desde adentro. Unos minutos después, la chica salió con la vestimenta típica que la mayoría de los hollow llevaban puestos-. ¡Lista! –exclamo enérgicamente―

Ulquiorra la ignoro empezando a caminar con pasividad por el pasillo

― Que oscuro, me da un poco de miedo –comento Orihime mientras se colocaba al lado de Ulquiorra-. ¿A donde dijiste que me llevas? Por cierto el nombre de Ulquiorra es muy largo, siento que se me olvidara. –hablo rápidamente- . Te diré, ¡Ulqui-chan! –grito enérgicamente-. ¿Qué te parece?

Ulquiorra guardo silencio. Siguió con paso lento y tranquilo, pensado una y otra vez que la presencia de la mujer humana, simplemente le era irrelevante, y hasta cierto punto un poco molesta. Ella parloteaba mucho, cosa que odiaba en sobremanera. "¿Todas las mujeres serán de esta forma?", se pregunto a sí mismo. Se detuvo unos segundo antes de dejar salir de su boca una orden:

― Puedes callarte, haces demasiado ruido –ordeno él-

-¡Eso me dolió!– exclamo Orihime al pegarse con su espalda-

― Humana –Ulquiorra se volteo a verla de nueva cuenta-

― ¿Humana?, ¿Que es una humana? -pregunto curiosa Orihime-

― Démonos prisa –ordeno Ulquiorra. Comenzó a caminar de nueva cuenta-. A Aizen sama no le gusta esperar...

00ooo000ooo00

Una gran mesa con tazas de té encima de ella sobresalía en la habitación completamente blanca. Grandes y majestuosas sillas adornaban el lugar. Grandes y majestuosas sillas que eran ocupadas por todas las 12 espadas más fuertes.

― ¿Aizen sama para que trajo a esa humana? –pregunto un curioso y arrogante Luppy-No se ve tan fuerte, y no creo que lo sea

― Nos ayudara mucho, -comento él-, y si es posible... Ella se deshará de aquellos humanos que se hacen decir sus amigos –comento Aizen con una sonrisa educada-

― Pero, no cree que nos traicione al fin y al cabo ella es uno de ellos, ¿no? –Luppy sonrió con malicia-

― Eso lo probaremos, Luppy chan. Veremos si funciono el lavado de cerebro –dijo antes de tomar un poco del liquido caliente de su tasa-. Sus poderes nos ayudaran, y posiblemente –Aizen guardo silencio a ver a Ulquiorra llegar junto con la joven que observaba todo con asombro. Yammy solo de dejo caer en sus lugar sin educación-

― Esto es, ¿hermano?- le llamo curiosa al ver que todo mundo le observaba-

― Adelante Orihime. Está bien, ellos son amigos, no te esfuerces por recordarlos... No por el momento –Aizen le ofreció una silla, ella se sentó con nervios al seguir sintiendo todas las mirada aun en su persona- Por el momento, deseo pedirte que uses tus poderes para que cures el brazo de Yammy, ¿Podrás hacerlo? –Pregunto-

― Lo intentare –dijo ella al tiempo que se ponía de pie para acercarse a Yammy- ¡Soutenkishun! –una luz brillante se dejo ver-

El poder de Orihime no era sorprende para los Arrankars presentes, pero, todos debían admitir que ninguno de ellos podía curarse a sí mismo. Cosa que era realmente era frustrante para algunos. Por lo menos, la humana no era tan débil, pensaron algunos.

― Bien hecho hu… -Exclamo Yammy pero no término por que Aizen hablo-

― Bien hecho Orihime. Recuerda que eres uno de nosotros. No lo olvides jamás. Ahora quiero que observes –la Aizen dio una señal con su mano antes de dejarse ver en gran mesa un holograma. Un joven con lentes. Un joven moreno. Una chica con espada blanca. Escenas de batallas. Y luego Sangre. Orihime observo todo sin inmutarse, y sin ninguna muestra de que reconocía los rostros de esa persona.

"El lavado funciono mejor de lo que pensé", se dijo Aizen a si mismo

Orihime parpadeo unos instantes al ver el último rostro del holograma. Un joven de cabellos naranjas. Unos ojos fieros y una actitud retadora, hicieron que por alguna extraña razón la joven palideciera.

― Hermano ese shinigami –la joven miro a su supuesto hermano-. ¿Lo conozco?

― Sí, es el shinigami que quiso eliminarte –contesto Aizen-

― Oh, comprendo-dijo con voz apagada-

La joven sintió que su corazón se estrujaba en sobremanera. Sin saber, se llevo una de sus manos a su cien. "¡Maldito dolor!". Orihime se palpo el rostro al sentir sus mejillas inundadas de agua- ¿Qué es esto? –le pregunto a Aizen-

― Son lagrimas –le dijo- Será mejor que descanses –ordeno-

Orihime asintió mientras comenzaba a caminar hacia la puerta. Todos guardaron silencio. Aizen sonrió.

― Creo que intensificare la técnica de borrado de memoria.

― ¿Cree que haya recordado, Aizen taichou? –Pregunto el capitán de aspecto afro-

― No creo, pero, se dice que aunque la memoria olvide el cuerpo recuerda. Ulquiorra -llamo Aizen-

― Dígame Aizen sama

― Quiero que la entrenes. Quiero que ella se encargué de sus amigos –informo-. Solo no la mates, ¿entendido?

― Como usted diga Aizen sama –respondió él. Ulquiorra hizo un ademan de respeto antes de retirarse-

00ooo000ooo00

Ella se miro al espejo, toco su cara, sus hombros, sus senos, junto cuando toco su cabello, nuevamente las "lagrimas" salieron de sus ojos. Sonrió. ¿¡Que era esa emoción de calidez al tocarse sus cabellos naranjas!? No comprendía. No entendía. No llegaba a captar lo que eran esas sensaciones. De alguna forma eso le molesto.

"¡Me confunden y las odio por eso!", se dijo, tan sumergida se encontraba en sus pensamientos que no noto que había alguien de nueva cuenta en su habitación, alzo su mirada con sorpresa al ver al joven Ulquiorra observándole detenidamente. Se sonrojo. Al ver que su cara estoica, su rostro pasivo y su cuerpo bien delineado le hacían verse atractivo. Su rostro frió le pareció intimidante. ¿¡Que era esa sensación de nervios en su cuerpo!? ¿¡Que era ese estrujamiento en su estomago? ¿¡De donde le conocía!? ¿¡Que era!? ¿¡Que!?

― Mañana nos vemos en la sala 3 -Dijo con voz de orden-

― Sí, -contesto nerviosa al ver como se salía de su habitación- Ulquiorra-susurro-. ¿De dónde nos conocemos? ¿Quién eres? –Se pregunto antes de dejarse caer en su mullida cama-

Continuara…



Bueno gracias a mis primeros 3 comentarios que me han dejado de verdad muchas gracias, jajaja.

Pienso que, el fanfic se centrara en la manera de ver las cosas desde la perspectiva de Orihime y Ulquiorra. Me pregunto, que diría Ichigo cuando se entere que Inoue está con Aizen.

Gabe logan. Diana. Ashe. Este capítulo va para ustedes.