Perdón por llegar tarde, pero, me perdí por el camino de la vida –risa por parte de la autora- Lo siento se me fue la inspiración, pero espero pronto que llegue por sí sola. Espero les guste este Capítulo.

Fan dedicado a las chicas del Fan Club de UlquiorraxOrihime de BleachSp

Este fic lo dedico a mi madre por su apoyo en mis ideas locas.

Gracias por todos sus review.

Recuerde que Bleach no me pertenece esta obra pertenece a Kubo Tite sensei.

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Capitulo Cinco:

Adorno Rojo

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La ciudad era completamente hermosa, la noche era bella, la pequeña casita que se encontraba entre todo ese espeso bosque, resaltaba por una pequeña luz tenue, una joven de cabellos naranjas se encontraba cepillándose mientras un joven de tez blanca y ojos de esmeralda miraba la tenue luz que formaba la chimenea.

Ella se encontraba de lo mas entretenida mirando la nueva casa, observo con detenimiento launa cocina, el baño, la pequeña mesa, y una simple habitación, un pequeño rubor cubrió su rostro al percatarse de esto.

El por su parte, se encontraba meditando la tarea que le habían designado, su deber era encontrar el lugar indicado para poder hacer resurgir la llave que los llevaría al terreno celestial, sin saber por que miro a la joven que en ese momento, buscaba algo de comer en la pequeña cocina.

― ¡Mujer! -le llamo Ulquiorra-

― Cofu…omefu….-dijo Orihime con la boca llena de pan―. ¿Qué deseas? –repitió de nuevo para que el Hollow le entendiera. Ulquiorra tomo el adorno que Aizen sama le había encargado.

― Ponte esto…-ordeno él, ella pestaño sin comprender-

― Es un regalo, ¿para mí? –Hablo sonrojada―. Nadie me había regalado algo tan lindo-le dijo mientras le abrazaba, el joven se quedo estático-

― Será mejor que descansemos -dijo con fría-

― Sí, pero, -se excuso Orihime-

― Duerme en la habitación, yo me quedare aquí

― Buenas noches -le dijo ella-

Orihime corrió hacia él, le planto un beso en la mejilla, para, después de nueva cuenta correr hacia la habitación contenta por el presente que le había dado Ulquiorra.

― Hpmf –dijo cansancio-, ¿Qué le pasa esa mujer? –Se pregunto así mismo-

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El mañana llegaba. Un joven de cabellos naranja corría con unas pequeñas vendas en los brazos, su acompañante era una chica de cabellos negros.

― Se nos hace tarde, ¡Rukia apúrate! -le grito Ichigo a la joven-

― ¿¡Y de quien fue la culpa!? -reclamo ella mientras lo miraba con reprobación-

― Acaso no te das cuenta, apenas me estoy recuperando -se excuso él-

― Ishida y Chat están buscando la energía de Inoue en la parte norte –guardo silencio por unos instantes-. A nosotros nos toco en la parte sur-. Espera un poco Inoue –dijo con melancolía-

― Cálmate enamorado -dijo con burla-

― No digas tonterías...

― Lo sé, será mejor que nos separemos, es posible que los Hollows aparecieran en este lugar tan llamativo

― ¡Maldita sea, esto será muy problemático!, hay mucha gente -dijo Ichigo con preocupación-

― Por lo menos tenemos alguna pista... ―contesto ella―

Ichigo señalo con su dedo una dirección.

― Ve por ese lado yo por este...

Ichigo camino por los pasillos con rapidez, esperando poder encontrarse con su amiga de nueva cuenta.

Un increíble sentimiento de culpa se agolpo en su persona, aquel fallo de no percatarse de que su amiga no se encontraba en el mundo humano. Aquel sentimiento de enojo al sentirse traicionado, todos esos sentimientos que le confundía. Aun así, el sabia de ante mano que Inoue era su amiga. Una muy importante camarada.

― Maldita sea -volvió a susurra él. Corrió todo lo que pudo, buscando entre la gente la silueta de su amiga, pero no encontró nada. Se sintió frustrado. ¿¡Qué no habían dicho que la energía de inoue se sentía por ese lugar!? Sus tripas sonaron advirtiéndole que debía comer, sin saber se dirigió a un pequeño establecimiento.

― Bienvenido, ¿Qué es lo que desea?–dijo amablemente una joven-

― Una hamburguesa y una limonada.-contesto él-

― En un momento...

Ichigo se acomodo en una de las mesas, su singular mirar se poso en aquella gente que sobre salía en el ventanal de establecimiento. Suspiro. La gente camina tranquilamente de un lugar a otro, subía y bajaba por aquellos elevadores. Su mirada se poso en la espalda de una joven, sus cabellos naranjas alargados se le hicieron vagamente familiar. Esos cabellos, y esa forma torpe de caminar. No. No era un espejismo producto de su mente, ¡Claro que no!

Ichigo se puso de pie lo más rápido que pudo, presuroso salió del establecimiento.

Corrió.

Corrió.

Quería en esos momentos poder correr más fuerte, ya que la única esperanza para él, era el poder atrapar aquella espalda delicada y femenina, tenía tantas dudas, su alma tenía tanta culpa. Ella estaba a unos cuantos metros. No podía perderla. No debía perderla.

―INOUE –grito-

Orihime al escuchar el nombre volteo con el entrecejo fruncido. Aquel joven que había visto anteriormente se encontraba tomándole del hombro. Aquel joven de ojos naranjas, cabellos rebelde, y atractivo para su vista le sostenía fuertemente. ¿Por qué?

― ¿¡Tú!? ―pregunto desconcertada―

― Inoue, ¿Qué demonios sucedió?

― Otra vez con ese nombre ―dijo al tiempo que quitaba la mano de su hombro―. Ya dije que no te conozco shinigami –término de decir con cansancio-

― ¿¡Cómo!? Tú eres Inoue, ¿Cómo que no conoces ese nombre? ―Ichigo le volvió a tomar del hombre―. Tu nombre es Inoue Orihime, amiga de Tatsuki ―informo―

― Es verdad que tengo ese nombre, pero sinceramente no significa nada para mí, así como tú no significas nada...

La joven saco una espada muy fina con empuñadura de color verde tenia unas orquídeas finamente labradas en el filoso metal. El joven le miro sorprendió

― ¿¡Tú de verdad!? -dijo sorprendió-

― Cuantas veces tengo que decírtelo shinigami. Yo existo para cumplir el deseo de Aizen sama, nada más que eso, ahora si no quieres morir será mejor que luches conmigo.

― No entiendo nada, pero si debo derrotar tu cabezonería ¡Yo lo haré!

Ichigo saco a su zanpakutou al tiempo que gritaba Bankai. Una fina espada de color negro apareció.

― Será mejor irnos de aquí, para no lastimar a nadie… ―dijo―

Los dos empezaron a correr dejando rápidamente el centro comercial, a lo lejos pudieron percatarse de un pequeño bosquecillo que se encontraba fuera del centro comercial, perdiéndose en una parte profunda del bosque-…..creo que aquí es suficiente -hablo Ichigo retadoramente-

-No tendré compasión, la otra vez lastimaste a Ulquiorra –exclamo Orihime mientras se lanzaba contra Ichigo-……..no te perdonare……-una gran explosión se hacia presente-

-No seré flexible contigo……….-y con espada en lo alto dijo-…. Tensazagetsu……-una gran corriente de aire se hizo presente-

-Muy bueno ese ataque……….pero personalmente ………puedo……..repelerlo ……Santenkesshun ……..

-No quiero……..pelear contigo……..eres……..-deja caer su espada. Orihime puso la punta de su espada en la garganta de Ichigo-

-Que soy para ti………Shinigami

-Alguien importante….-termino Ichigo con un sonrojo en las mejillas-

-Por que me dices eso……..no lo entiendo…….por que………sale el agua salada –dijo mientras pequeñas lagrimas surcaban su rostro-…….haces que me sienta confundida. Ichigo se acerco a ella, quitando la espada de Orihime

-Yo……..solo quiero a mi amiga de vuelta……-dijo Ichigo con voz queda mientras sin pensarlo le quito el adorno de la cabeza-

-Ku-ro-sa-ki…..kun –dijo Orihime con una carita tierna-…..yo

-Inoue –dijo Ichigo con sorpresa-….será mejor irnos

-Donde crees que llevas a la mujer…….-hablo Ulquiorra con prepotencia-

-Otra vez tú

-Será mejor que la dejes…………..no la toques con tus sucias manos……..-hablo con enojo Ulquiorra. Ichigo puso a Orihime atrás de él-

-Ella es mi amiga, no dejare que se la vuelvan a llevar…..-grito Ichigo. Ulquiorra con un rápido movimiento, tomo a Orihime-

-Ella es una de nosotros…….y tu no te la llevaras……-ulquiorra vio que el pequeño adorno rojo no estaba en su cabello-

-Yo……..me duele…….Kurosaki kun-dijo antes de desmayarse-

-Inoueeeeeeeee –grito mientras corría para poder alcanzarla, sin embargo un dolor agudo penetro en su cuerpo, una gran cantidad de sangre corría del cuerpo de Ichigo-

Ulquiorra tomo el adorno tirado en el piso con una pequeña cuartiadura, desapareció junto con la joven. Ichigo vio con impotencia como la figura del hollow y Orihime en brazos desaparecían de nueva cuenta

-¡INOUE! –Grito impotente Ichigo-

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La habitación era oscura. Una chica llorando, un susurro, un pequeña luz se asomaba por esa habitación, sin querer se puso de pie llevada por la curiosidad que le invadía. Cuando abrió la puerta pudo verse a si misma, 10 años era la edad de ella. Esa niña lloraba. Sentía que por alguna razón el dolor que sentía la pequeña era de ella. Cuando la iba a tocar para darle algún consuelo. Desapareció.

-Espera…………Kurosaki kun……..-sin querer ella abrió los ojos-…….-Ulquiorra al escuchar ese nombre, empezó a sentir de nueva cuenta aquella furia-

-Descansa ……..-le ordeno mientras se disponía a irse, él fue detenido por una mano-

-No me dejes………no quiero estar sola

-Solo duerme….

-Lo siento…….Ulquiorra……-le dijo, ella trato de ponerse de pie-

-No hagas esfuerzos tontos –dijo con cansancio-

-No –dijo ella antes de abrazarle-. No te vayas, no ahora… por favor –le su dijo de forma susurrante su oído―

Ulquiorra se quedo estático al sentir de nueva cuenta aquellos labios cálidos sobre los suyos. Orihime se recostó en su pecho, abrazándole con suavidad.

― No dejes, yo quiero estar contigo -dijo Orihime con voz entrecortada y nerviosa-

Ulquiorra se movió, de tal forma que ella quedara entre la pared y él., junto su cuerpo de forma ruda al cuerpo de la joven.

― Estas segura de esto mujer –le susurro al oído con un toque de deseo en su voz-

― Si –contesto ella―

Nerviosamente llevó sus manos a la cabeza del chico, le beso con desesperación al tiempo que apretaba sin saber sus senos en el cuerpo de él.

Ulquiorra se separo un poco, ella pudo notar su mirada llena de sentimientos confusos.

"¿Que sentía por esa mujer?", se pregunto.

Él no recordaba ninguna de esas sensaciones; entonces, porque había un debate interno sobre lo que sentía por ella.

"¿Le gustaba?, ¿Le deseaba? o acaso, ¿Le producía un fuerte sentimiento que no recordaba?". No lo sabía. No lo comprendía, pero, justo ahora debía admitir que tenia cierto miedo en poder comprenderlo.

― Vamos…-dijo en forma de orden-

― ¿A dónde? –Pregunto con curiosidad-

― Debes descansa -Orihime dio un paso para atrás y le robo un beso fugaz-

― ¿Qué crees que haces? – Pregunto con sorpresa-

― Solo te daba el beso de las buenas noches -contesto ella tiernamente-

― No hagas eso ―le regaño―. No quiero hacerte daño-dijo él un poco frustrado-

― Yo sé que no lo harás -dijo segura mientras tomaba la mano de Ulquiorra guiándolo hacia la pequeña habitación.

Orihime le sentó en la cama, ella se sonrojo al saber lo que estaba punto de hacer. Poco a poco se quito la blusa que llevaba encima, dejando ver un sostén de color blanco, se acerco a él mientras que con su dedo dibujada una línea desde su rostro hasta el conjunto de su ropa. Con timidez la empezó a desabrochar, cuando el camino estuvo listo, ella empezó a besarlo desde su abdomen hasta llegar al pequeño hueco que él tenía en su garganta.

Orihime lo vio con vergüenza. Ulquiorra sonrió con malicia, se quito su espada dejándola a un lado de la cama, tomo a la mujer por la cintura y la sentó en sus piernas, empezó a besarla desde el cuello dejando pequeñas marcar en su piel.

Orihime empezó a respirar rápidamente como respuesta de esas caricias que le quemaban. Ulquiorra poso una de sus manos en la espalda de la joven, buscando quitar ese enfadoso sostén, cuando logro su cometido su mano tomo uno de los senos de Orihime estrujándolo con un poco de fuerza.

― Ulquiorra -susurro ella ante esa caricia-

― Te lo dije mujer, -ronroneo excitado- te puedo lastimar

Orihime como respuesta se puso de pie, mientras poco a poco se quitaba el pantalón quedando solo con unas bragas blancas. Ulquiorra miro curioso el ademan que la mujer hacia, ella le estaba llamando un uno de sus dedos para que se pusiera de pie. Cuando Ulquiorra se paro de la cama, ella se quito su última prenda quedando por fin desnuda. Ulquiorra sonrió con prepotencia al ver como la mujer se recostaba en la cama abriendo las piernas inocentemente.

― Vamos, ¿Qué esperas? -le dijo ella retadoramente -

Ulquiorra sonrió con complacencia, él poco a poco se empezó a quitar la última prenda que cubría su cuerpo. Orihime sintió como aquel joven se echaba encima. Él acaricio lentamente la sedosa piel del vientre para ir luego en busca del torso, él le beso de arriba abajo. Ella al sentir el contacto del arrankar, sintió una descargar eléctrica que le quemaba, le exigía a grito mas y mas de se contacto. Ulquiorra le beso mientras que con sus manos la apretaba mas a él, cosa que hizo que el miembro de Ulquiorra rozara la entrada virgen y desconocida de ella.

El joven coloco las manos de Orihime encima de su cabeza, lentamente bajo su mano y la coloco en una de las piernas de Orihime acariciándola con ternura, su mano poco a poco la fue subiendo con mucho cuidado, rozo levemente su parte intima.

― Un poco más. Un po-co...ma-s -pidió Orihime-

Ulquiorra busco la cara de la joven al escuchar aquellas palabras, él la encontró mordisqueando sus labios. Sonrió para si. Realmente le gustaba ver a esa mujer tan sonrojada y deseosa de sus caricias. Aquello lo excitó tanto que pudo sentir su erección se encontraba en su máximo esplendor, él se introdujo en su interior, ella solo se curvó bruscamente bajo él.

― ¿Te duele? –pregunto el-

Orihime se lo pensó un momento, analizo las sensaciones de su cuerpo, negando al final con la cabeza.

― Es extraño, pero me gusta -jadeó, mientras de aferraba a la espalda de Ulquiorra-. No pares, sigue -dijo ella entre jadeos-

Ulquiorra sonrió, no dudó en hacer que su miembro entrase y saliese, atrás, adelante, atrás, adelante logrando un rítmico movimiento.

― Ahh. Ulquiorra. Ahh –ella cerró los ojos mientras con sus pequeñas manos estrujaba la sabana.-

Era demasiado adictivo, embriagador, ella se dejo guiar por esa emoción rápida, fuerte y placentera. Ella tembló cuando Ulquiorra tomo sus caderas y con suma fuerza apretó la embestida. Ulquiorra al notar el placer que le provocaba a la joven, aumento la velocidad, enloqueciendo a Orihime, ella tiro de su nuca y le beso buscado con impaciencia su lengua, este por el contrario no se molesto, si no que siguió el juego.

Ulquiorra en un intento de transmitirle la intensidad de sus sentimientos, solo atino a decir por primera vez su nombre.

― Orihime -dijo jadeando él. Ella le miro con sorpresa mientras volvía a buscar su boca-

Los dos estaban a punto de terminar aquel pequeño lapsus de éxtasis. Ulquiorra sintió como eyaculaba dentro de la joven. Ella al sentir aquel liquido caliente escurrir entre su piernas se aferro a él con ternura.

― Te quiero, Ulquiorra –le dijo mientras buscaba sus ojos verdes. Ulquiorra sonrió de manera placentera-

― Será mejor que descansemos –ordeno-

Ulquiorra permaneció recostado sobre Orihime hasta que el corazón de de ella se normalizara-

― Ahora eres mi mujer -dijo con suma posesividad-. Y nadie te pondrá las manos encima -dijo con descaro-

Orihime le abrazo tiernamente y le dio una sonrisa cálida.

― Ahora soy sola tuya- no permitas que me aparten de tu lado -dijo por último, antes que el cansancio le ganara- -. Yo quiero estar siempre contigo -hablo al final mientras cerraba los ojos -

Ulquiorra tomo unos de los mechones de la joven mientras depositaba un beso en la frente.

― Yo no recuerdo esa palabra, pero, ahora sé que no dejare que te vayas de mi lado... Orihime

Ulquiorra también empezó a cerrar los ojos. Él ya vería más delante de cómo deshacerse del shinigami de cabellos naranjas

Continuara…



Muajaja ―risa maniaca de parte de la autora―. Capitulo terminado. Uff me costó mucho, este lemon, lo hice lo mejor que pude, haber si les gusta, dios, jjiji se que me querrán linchar pero es que no me pude resistir y dios. Ahh ya me callo, nos vemos en el próximo Capitulo que no sé cuándo será.

Nos vemos.

GRACIAS POR TODOS SUS REVIEWS

Atte.

"El conejito preferido de Itachi Sama"