LO SIENTO. Perdón, si quieren lincharme, ¡háganlo!, pero recuerden que dejaran a un hijo sin madre y a Itachi san sin mi –grito a todo pulmón-
Cambiando de tema, después de pedir disculpas y de andar perdida y sin inspiración por unos meses, por fin pude actualizar, ¡carajo! Me costo mucho este capitulo, dos días. Dos días sentada frente al ordenador, me duele el trasero –chasquido- Bueno chicas, gracias por esperar...
Este fic lo dedico a las chicas del Fan Club de UlquiorraxOrihime que está en BleachSp.
Este fic lo dedico a mi madre que es mi mejor apoyo.
Recuerden que Bleach es obra de Kubo Tite.
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Capitulo Seis:
Memoria
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Los rayos del sol poco a poco atravesaban la pequeña persiana de la habitación, un pequeño mueble se encontraba junto a la cama. El abrió lentamente los ojos, pudo ver al lado suyo su gran espada que le daba ese rango dentro de las Noches, sintió como alguien se aferraba a su espalda, levanto la sabana que le cubría.
Ella se encontraba desnuda a su lado. Ella respiraba con calma, sus cabellos caían libremente por todo su cuerpo cubriéndola delicadamente.
Orihime también abrió perezosamente los ojos, haciendo que por unos segundos los dos se miraron fijamente. Orihime le sonrió y dio un "buenos días". Él solo se volvió a recostar, esperando que como cada mañana ella tomara un baño, ella lo miro con curiosidad y sin pensarlo se abrazo a su pecho. Acaricio con la punta de sus dedos aquel número 4 que se encontraba en lado derecho de su torso. Orihime jamás había prestado atención a ese número, sintió curiosidad, pero no pregunto.
Ulquiorra al sentir sus dedos encima de su piel, sintió una emoción embriagadora en su cuerpo, se tenso al recordar lo que había hecho anoche con la mujer humana. Si por él fuera volvería a tomarla como lo hacia cada noche desde hace una semana. Sin embargo su deber se lo impedía… Suspiro un poco frustrado al recordar que tenían que salir rápidamente a revisar el último punto para la invocación…
― Ve a bañarte -le ordeno Ulquiorra a la joven-
― Pero,-trato de rezongar ella-
― Tenemos que ir a ver el último punto -dijo con frialdad-. Ya tendremos tiempo -Ulquiorra se levanto dejándose ver desnudo por Orihime la cual se sonrojo, él empezó a vestirse-. Date prisa -le ordeno-
― Sí, -dijo a modo de respuesta-
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Orihime se adentro en el baño, abrió la llave de agua dejándola caer libremente hasta llenar la tina, tomo el peine y cepillo su cabellos. Cuando la tina estuvo lista, metió su cuerpo desnudo, poco a poco se relajo; podía escuchar los pasos de Ulquiorra, que al parecer se alejaban de la habitación. Sonrió.
Había pasado una semana desde que ella y él habían estado juntos por primera vez, sabía perfectamente que él era frio y distante. No le besaba. No le acariciaba. No le decía palabras bonitas ni nada por el estilo, pero, aun a si ella sabía que su forma de expresarse iba más allá.
Ella comprendía que era cuando le miraba penetrantemente. Cuando en las noches le besaba posesivamente dejándola sin aire con sus labios completamente rojos.
Entendía que su manera de hacerla sentir que le tenía afecto, era cuando después de haberla tomado con brusquedad y deseo él se atrevía a preguntarle un, "¿Te hice daño?".
Ella sonrió, porque para Orihime eso era más que suficiente, pese a nunca haberle escuchado decir un "Te quiero".
Se toco la frente al recordar que Ulquiorra siempre depositaba un tierno beso en ella. A sí como al despertarse cada mañana él siempre se encontraba a su lado. Eso para ella era más que suficiente. Ella también, agradecía de corazón el que Ulquiorra borrara sin saber aquel sentimiento sofocante de soledad que le consumía el alma por dentro. Ulquiorra se había convertido en aquel escudo de su propio corazón había elegido.
Se miro a sí misma en el reflejo del agua de la bañera. "Kurosaki kun", pensó. Orihime apretó con fuerza su puño al saber que tarde o temprano de nueva cuenta se enfrentarían con el shinigami de cabellos naranjas.
― Ese Shinigami -se dijo a sí misma, mientras el recuerdo de Ichigo llego vagamente a su cabeza-. Me pregunto por qué tiende a confundirme –suspiro-
― ¿Has terminado? –pregunto aquella voz fría-
― ¡¡Ya salgo Ulqui-chan!! -grito con emoción Orihime mientras salía del baño, tomo una talla, seco su cuerpo y se cambio con un pantalón de mezclilla pegado a su cuerpo, una blusa de manga larga y cuello alto, un pequeño suéter terminaba con el conjunto-
Ulquiorra miro salir a la mujer del baño, lista y fresca como cada mañana. El hollow camino a la salida con aquel aire prepotente, Orihime le siguió con paso seguro. Los dos se perdieron junto con los rayos del sol. Orihime pestañeo tratando de que la luz no le lastimara los ojos, al abrirlos por completo pudo ver el paisaje. Una gran planicie estaba frente de ella, los arboles estaban completamente rojos, el suelo parecía estar lleno de un toque otoñal.
Ulquiorra camino en dirección de una gran roca, saco una mano de sus bolsillos, y con un solo puñetazo partido la roca en dos.
― ¿Que es lo que buscamos aquí?-pregunto curiosa Orihime-
― El punto final para crear la llave -contesto sin emoción-
― Ah...
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La casa Kurosaki parecía una sala de juntas. En el pequeño comedor se encontraban reunidos, Chado que miraba las galletitas que Yuzu había puesto.
Ishida acomodaba sus lentes al ver como Karin le ponía una taza de café enfrente. Rukia estaba sentada junto a Renji tratando de explicarle como es que se preparaba el café, este le miraba con atención.
Matsumoto estaba en la cocina ayudando a preparar las tazas de los demás Shinigamis. Ikkaku estaba sentado en el sofá, movía con desesperación una de sus piernas mientras recargaba la espada encima de la pequeña mesa de centro.
Yumichika se encontraba mirando su reflejo mientras se acomodaba su peinado de chico lindo. Hitsugaya estaba sentado junto a Ichigo con los brazos cruzados escuchando la plática que tenia Rukia y Abarai cosa que le hizo fruncir el entrecejo "Vaya panda de Idiotas que le había tocado liderar", pensó para sí.
Ichigo se encontraba sentado en la mesa sin decir palabra alguna. Ahora mismo el ruido infernal que hacían todos no le importaba en lo más mínimo. Se sentía decaído, no por que le hubiesen ganado, si no por que no había dado cuenta que Orihime no se encontraba en ese mundo. Sin querer volvió a recordar el rostro de su compañera.
¿Qué había pasado?, ¿Por qué aquel hollow se había enfado tanto al ver a la chica en sus brazos?, ¿Acaso estaba celoso de que Orihime no le recordara?
"¡No!", grito para sí mismo.
Vaya estupideces que se le ocurrían, ¡Eso jamás pasaría!, ¿¡Un Hollow enamorado de una humana!? ¡¡¡Imposible!!!
― ¡¡MALDITA SEA!! -exclamo mientras daba un golpe en la mesa, todos callaron al escuchar el ruido-
― ¿Qué pasa Ichigo? –dijo Rukia con voz calmada-
― No te pongas a si Ichi-nii, asustas a Yuzu –dijo Karin mientras la mencionada se encontraba atrás de su hermana mayor-
― Suman Yuzu…-respondió Ichigo mientras se rascaba la cabeza-
― Bien, cual es el plan-dijo Ikkaku –
― Urahara san, me comento que posiblemente volverán a parecer. Ellos buscan los lugares indicados para poder formar la llave –explico Renji-
― Solo tenemos que localizarlos, y a si tendremos contacto con Orihime –dijo Matsumoto que llegaba con una pequeña taza, ella la puso enfrente de Hitsugaya taichou-
― ¿Qué es eso Matsumoto? –Pregunto con sorpresa-
― Leche. Recuerde que a su edad debe tomar mucha leche, para crecer fuerte y sano –explico ella como si fuera lo más obvio-
― ¿¡QUE!? –Grito el capitán-. No soy un crio para tomar leche –escupió de forma furiosa-
― Se que le gustara, le puse algo llamado Chocolate –comento Matsumoto-
― Vamos Hitsugaya kun es por tu bien… -dijo Yuzu tiernamente-. Tu mama te lo preparo con mucho esmero… -al joven de cabellos blancos le salió una tremenda vena. Los demás rieron de modo bajito. "Maldita sea", dijo en un susurro-
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Orihime veía curiosa lo que en ese momento estaba haciendo Ulquiorra. El caminaba tan arrogante como siempre con las manos metidas en las bolsas de su pantalón, dio una vuelta recorriendo con la vista cada detalle de aquel gran signo debajo de esa gran roca que hace un momento había roto. Se puso en cuclillas, saco una de sus manos posándola encima, el signo parecía reaccionar con un leve brillo ante el contacto del Hollow. Ulquiorra se incorporo y volteo hacia Orihime.
― Este es el último punto que nos faltaba –le dijo, antes de verla a los ojos- Regresaremos pronto a las Noches.
― Ya veo -contesto ella mientras le sonreía-, antes de eso -dijo curiosa-, podíamos ir a comer uno de esos grandes helados -pidió con un puchero-, quiero comer uno junto a ti antes de irnos
― Haz lo que quieras -dijo fríamente-
― Iré por él. No tardare… -contesto Orihime mientras se echaba a correr por aquel bosque-
Ulquiorra se quedo observándola hasta que despareció. Una pequeña sonrisa imprescindible se poso en sus labios. Nueva mente volteo su vista al signo, este poco a poco dejo de parpadear, tomo su espada y la introdujo en una pequeña cuarteadura que se encontraba en el signo, la tierra se abrió en dos, mostrando una pequeña escalera en ella. Ulquiorra con paso seguro bajo por los escalones que habían ante él lográndose perderse en la oscuridad de aquel túnel.
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Los Shinigamis corrían a toda velocidad por una camino lleno de hojas secas de color rojo. Después de aquella junta Urahara había aparecido muy contento comiendo unos ricos camotes recién horneados, comento sin mucha prisa que el reatsu de Orihime se podía sentir en la parte Oeste de Karakura donde se encontraba una pequeña zona boscosa.
Todos apresuraban el paso, al llegar al lugar pudieron sentir que ella no se encontraba sola. Ichigo, Chado, Ishida y Rukia salieron presurosos en la dirección donde se encontraba su amiga.
A Ichigo le parecía que el camino se hacia mas largo de lo normal, aquella desesperación por volver a verla hacían que su corazón diera fuertes latidos, un pequeño sudor de nervios yacía en su frente ante la idea de saber como estaba. Lo único que quería era poder disculparse por haberla hecho pasar por esa situación, su corazón pedía con anhelo que ella pudiera encontrar esa tranquilidad que él si querer le había rebatado hace tiempo.
Los demás chicos avanzaban ala misma velocidad que su amigo Ichigo, cada uno apreciaba a Orihime a su forma, para Rukia era su primera amiga, para Chado la hermana menor que nunca tuvo y para Ishida la suma de las dos razones antes dichas.
― ¡¡¡INOOUE!!! –grito Ichigo. La joven que en ese momento corría presurosa se detuvo, volteo al llamado, Ichigo la vio. Orihime se encontraba mirándolos curiosa mientras que con sus brazos estrujaba un pequeño bote-
― ¡Hola! de nuevo Shinigami-exclamo-
― ¡Inoue! –le llamo Rukia. Orihime la miro a los ojos-
― Eres la shinigami de la otra vez -explico mientras se llevaba un dedo a los labios en forma pensativa-. Y ustedes –dijo señalando a Ishida y Chat-, ¿también estaban?-Orihime cambio su mirada tierna por una seria y fría-. ¿Vienen a matarme? –pregunto-
― De donde sacaste esa idea –respondió presuroso Ishida-. Venimos por ti
― ¿¡Por mi!? –Inquirió Orihime con sorpresa-
― ¡Inoue! Ahora vendrás con nosotros quieras no… -dijo un decido Ichigo-
― Que les hace pensar que yo quiero estar con ustedes -respondió con voz altanera y mirada presuntuosa-
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Ulquiorra caminaba lentamente en aquel túnel que se encontraba bajo la tierra. La luz empezaba a mirarse al final del túnel. Ahora, solo le quedaba comer esa cosa llamada "helado" junto a la mujer humana. No entendía por completo esas sensaciones tan extrañas que despertaban en él cuando la mujer estaba cerca, y sinceramente tampoco quería entenderlas de todo.
Su mundo, hasta ahora había sido blanco, pero con la llegada de la chica, se habían convertido en un sinfín de colores.
Los dos regresarían a las dunas y ahí Ulquiorra les diría a los demás Espadas que ella era su mujer, y que sin duda mataría a cualquiera que le tocase.
Él estaba completamente metido en sus pensamientos que no se dio cuenta que ya había salido de aquel pasaje oscuro, los rayos del sol cegaron por unos segundos su vista.
Abrió sus grandes ojos verdes. Observo el paisaje con detenimiento. Era tranquilo, tan tranquilo que por un instante imagino su vida con ella en ese lugar.
Un poco de paz. Un poco de calidez, y tal vez... tal vez algún día ella le daría un poco de descendencia. Fue sacado de nuevo de sus pensamientos ante el reatsu que elevaba Orihime. Frunció el entrecejo al notar la energía tan molesta de aquel Shinigami de nombre Ichigo.
Una gran cólera se despertó en el, al saber que ese shinigami estaba cerca de ella. Él sabía que era posesivo y sumamente volátil cuando alguien tomaba algo que sentía que le pertenecía, y aun sabiendo que ella no era un objeto, esa mujer le pertenecía en esos momentos. Nadie podía llevársela. Nadie. Absolutamente nadie.
― Estúpidos humanos –dijo antes de desaparecer de aquel lugar-
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― Eres nuestra amiga Inoue –dijo Ichigo a la joven-
― ¿Amiga? –Repitió con sorna- Si eso es verdad, por que no te recuerdo. Si todo lo que me dices tiene algo de verdad porque no... ¡No! –Grito-. Eso que dices es mentira -dijo alterada Orihime-. Yo...
― Porque tardas mujer –sonó una voz prepotente y varonil por todo el bosque-
Los jóvenes levantaron la mirada y vieron al causante de esta voz. Encima de uno de los arboles se encontraba un hollow mirándolos sin expresión alguna.
― ¡¡Ulquiorra!!– Dijo Ichigo con sorpresa-
― Así que recuerdas mi nombre, ni siquiera recuerdo habértelo dicho –dijo el hollow mientras le miraba prepotentemente-. Mujer, vámonos -le ordeno, ella obedeció, pero fue detenida por Ishida, Chat y Rukia-
― ¡Suéltenme!-replico Orihime mientras se jalaba del agarre de Ishida y Chado, Rukia se acerco y le proponía un golpe con su espada, ella se desmayo-
― Kuchiki san –dijo un sorprendido Ishida-, creo que eso fue un poco convencional
― Si no quieren morir. Suéltenla -dijo Ulquiorra con tono pasivo pero enérgico-
― Vaya mierda que dices, Orihime no te pertenece ¡¡CABRON!! –Grito exasperado Ichigo-, y no la dejaremos ir… -el joven Kurosaki preparo su espada-. Ella vendrá con nosotros pase lo que pase –hablo seguro, antes de abalanzarse con su zanpakutou en mano. Ulquiorra solo saco su mano de su bolsillo para detener el ataque con una mano.
― Muy mal para ti -dijo Ichigo mientras poco a poco se empezaba a formar su máscara de Vizards-
Ulquiorra se sorprendió al ver esto. Ichigo salto dejando ver su zanpakutou en segundo nivel. Ichigo se volvió a lazar contra Ulquiorra, este de nueva cuenta paro el ataque, sin embargo, algo era distinto. Ese ataque era mucho mas fuerte, tanto así que mando a volar a Ulquiorra contra los arboles.
Ulquiorra se levanto rápidamente y se lanzo contra Ichigo, este le mando el Getsugatenshou. Ulquiorra trato de pararlo nueva cuenta, pero no pudo.
― Imposible-dijo sorprendido Ulquiorra mientras sacaba la otra mano de su bolsillo-
Dos clases de energía se colapsaban entre si, una blanca y la otra negra, un fuerte viento arrasaba con los arboles, los demás trataban de buscar a su amigo, poco a poco las dos energías empezaban a desaparecer. Pequeños trozos de mascara empezaban a caer del su rostro.
― Ichigo ¿¡estás bien!? -grito Rukia-
― Kurosaki, ¿no te has muerto? –Pregunto Ishida-
― Claro que no, idiota –exclamo enfadado el shinigami al tiempo que se limpiaba las ropa- ¿Como esta Orihime? -pregunto Ichigo mientras se acomodaba su espada en su hombro-
― Estará bien -dijo Rukia señalando a Orihime que se encontraba en los brazos de Chat-
― Fue ese todo tu poder -hablo Ulquiorra-
El debía admitir que es ataque le sorprendió mucho, no pudo detenerlo ni con su dos manos. Ulquiorra se limpio su saco con una mano, y noto un poco de sangre.
― Te matare –dijo antes de señalar a Ichigo con uno de sus dedos- Cero... –susurro al final antes de un gran brillo inundara el paraje.
Ichigo corrió para atacarlo. Ulquiorra se movió rápidamente mientras se ponía detrás de él. Ulquiorra se detuvo con dándole una patada en el estomago, el joven reboto en los arboles, el hollow se acerco con paso lento para rematarlo.
― Entonces, ¿quién va a morir? –pregunto Ichigo mientras le atravesaba con la espada su pecho. Ulquiorra se miro con sorpresa al saber que el joven había ganado-
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Despertó con un fuerte dolor de cabeza. Pudo verse a si misma en el espejo que se encontraba enfrente ella. Se paro rápidamente, logrando caerse de nalgas. Se levanto mientras se sobaba al tiempo que abría la puerta lentamente mientras caminaba con paso lento y temeroso. Bajo las escaleras. Escucho un bucolismo de voces provenientes de la parte baja de la casa.
Orihime se quedo parada ante lo que veía, sus ojos se empezaron a llenar de lagrimas. Estaba confundida, le dolía el cuerpo, y sobre todo se sentía cansada. Un pequeño desmayo hizo que se recargara en la pared.
― Chicos… -susurro bajito, los jóvenes voltearon al llamado de la joven-
― ¡INOUE! –Gritaron sus amigos a la vez-
― ¿Que paso? –Pregunto confundida al tiempo que se tocaba la cabeza-
― ¿Por qué bajaste si te encuentras todavía débil? -dijo enojada Matsumoto-
― Lo siento –le dijo con mirada avergonzada-
― Sera mejor que siga descansado Inoue san –sugirió Ishida-
― Si… -contesto Orihime-
Nueva mente ella trato de caminar, pero su cuerpo no le respondía. Sintió como la pesadez le invadía, sus ojos se empezaron a cerrar por el cansancio.
Orihime poso su vista borrosa en Ichigo que al parecer gritaba su nombre, o eso creía su mente borrosa y débil.
Una imagen de un hombre con vestimenta blanca, cabellos negros, ojos verdes diciendo su nombre apareció de repente.
― Inoue, deberías descansar –dijo Ichigo con ella en brazos-
Orihime palmo su rostro con curiosidad. Ese hombre de ojos verdes, ¿Quién era? ¿¡Por que aparecía en su mente!?
― Ichigo -susurro Orihime por primera vez-. Te quiero -dijo al final antes de cerrar los ojos por el sueño-
El joven de cabellos naranjas abrió los ojos ante aquella declaración. Un enorme y marcado sonrojo apareció ante esas palabras. Era la primera vez que se le declaraban. Y ahora que haría.
¿¡Qué!?.
Continuara…………
No fue mi intención llegar tan pero tan tarde. Bueno, bueno la mera verdad es que algunas escenas las tome del manga y otras no. Como han de ver algunas lectoras, borre y cambie la forma de narrar del fic, todo sea por aprender a narrar de esta forma.
Espero que con esto, a ustedes se les haga más cómodo de leer. Básicamente. Todo el escrito fue editado.
Ya casi termínanos este fic, creo que le quedan 3 capítulos mas y daremos el Fin, pero mejor no pensar en eso, chica espero sus opiniones…..Nos vemos…..Cuídense…
Jane
