OK. Tienen un derecho enorme a lincharme, sin embargo, solo diré que... El fanfic no lo iba a continuar, pero gracias a Mary chan, pues aquí un capitulo corto.

Ahora bien, ciento que los capítulos largos no son mi especialidad, sobre todo cuando no tengo ganas de escribir y sobre todo no tengo inspiración.

Este capítulo, es lo que debe de ser. Prometo que el fin de semana tiene la actualización. Y aunque sean cortos pero los tendrán. ¿Cuándo durara? No sé, que dure lo que tenga que durar.

Este fic lo dedico a mi madre que es mi mejor apoyo.

Recuerden que los personajes de Bleach son obra de Kubo Tite.

Ahora sí. Disfruten.

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Capitulo Siete:

Confusión.

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Kurosaki Ichigo podía ser el joven más valiente en cuestión de Hollow y peleas, pero, ahora, sinceramente estaba completamente atemorizado.

Para Kurosaki Ichigo era su primera vez. Esa donde la joven chica de tiernos ojos, le cita mediante una carta. Esa donde se te declara con un tierno sonrojo mientras nerviosamente entrelazaba sus dedos esperando con ansias la respuesta. Sin embargo, nada de eso había sucedido.

¡Absolutamente nada! ¡Nada de esos cuentos rosas!

Era cierto que una chica se le había declarado. "¡Y no era cualquier chica!", grito un alarmado Ichigo para sí mismo. ¡No señor! Era nada menos que una amiga.

Si. Efectivamente ¡¡Una amiga!!

Ahora que pensaba bien. Inoue Orihime podía ser torpe e inocente, al mismo tiempo de ser tierna y amable.

Inoue tenía cabellos naranjas largos, ojos expresivos, era tierna, era amable, podía ser fiel a sus amistades, y de cierto modo, a los ojos de cualquier chico, esas características eran cualidades que le hacían ver más linda de lo que por sí ya era.

El joven peli naranja dejo salir un hondo y pronunciado suspiro.

¿Cómo vería a Inoue a la cara después de esa declaración? ¿Qué le contestaría? Resonaba una y otra vez en sus debates internos. Sus expresivos ojos fieros de tonos naranjas se empezaron a cerrar por el cansancio.

"Orihime", susurro antes de empezar a soñar.

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― Te quiero Kurosaki kun –dijo una Inoue con mirada tierna- ¿Verdad que tu también me quieres?

― Inoue, yo, la verdad yo…-trato de responderle un Ichigo completamente nervioso-

― Tú no me quieres... –la joven se puso a llorar de pronto- Ichigo no me quiere –la mirada de toda la gente que caminaba por los alrededores les miro con cierto odio, odio que Ichigo sabia iba a su persona. Después el puño de su amiga ver Tatsuki fue lo único que pudo ver junto con la risa de un Ishida.

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― ¡No! –Grito exasperado el joven Kurosaki- Eso no puede pasar -Ichigo se removió incomodo entre sus cobijas, para después cerrar los ojos nuevamente-

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― Te quiero Ichigo –dijo de nuevo una Inoue al tiempo que poco a poco se desbotonaba la camisa del uniforme- Y, ahora mismo te lo demostrare –le dijo en un ronroneo sensual-

― No –respondió nervioso el joven- Inoue, esto no está bien –se excuso Ichigo entrecortadamente al sentir como su compañera le daba pequeños mordiscos en su cuello-

― Shh, solo disfruta de mi amor -dijo al fin Inoue sin ninguna prenda en cima de su torso-

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― ¡No! ¡Joder! Eso menos -grito un Ichigo con respiración alterada. Esta vez alzo sus piernas con enojo, se removió a un más molesto que la vez anterior, y por segunda vez, de nueva cuenta intento dormir como dios manda-

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― Yo, yo –le dijo una Inoue con un sonrojo- Me gustas Kurosaki kun, sal conmigo por favor –termino de decir con una pequeña reverencia-

― Inoue, yo la verdad, yo -Ichigo miro a Inoue que le miraba apenada- Esta bien -dijo al fin-

― Gracias -Inoue abrazo a Ichigo, este solo se sonrojo-

― Ichigo -dijo una Rukia sorprendida- ¡Tú! –Le miro con lágrimas en los ojos -¡E Inoue! –Termino de decir Rukia antes de salir corriendo hecha un mar de lágrimas-

― Espera Rukia, no te vayas, ¡Rukia! –Grito con desesperación-

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― ¡¡Ah!! –Exclamo aun mas sudoroso que las dos veces anteriores- ¡Pero qué mierda ando pensado! -grito un sorprendió Ichigo- ¿Por qué coño soñé con Rukia? –Se dijo antes de sentarse en su cama-

― ¿Que has soñado conmigo? –Pregunto la aludida desde la puerta de aquella habitación-

― Nada, Nada -negaba con la cabeza el joven- ¿Co-co-como esta Inoue? –Alcanzo a preguntar un poco nervioso por recordar la escena de su último sueño corto que había tenido en esa misma noche–

― Ella esta descansado –la joven dio un hondo y casando suspiro- No comprendo nada, es extraño –dijo, camino con tranquilada hasta llegar a la pequeña mesa que componía el mobiliario de la habitación del joven peli naranja. Recargo su frente de manera cansada sobre el frio vidrio.-

― ¿Extraño? –dijo su acompañante. Ichigo se acomodo la camiseta de forma más relajada.-

― El Hollow, Inoue, todo esto –la chica cruzo por unos instes la vista con la del joven, antes de empezar a caminar hacia su cama, y sin decir palabra se dejo caer a los pies de el-

― Inoue no sabe lo que hacía –el joven Kurosaki cerró los ojos dándole un ademan de estar pensando- Solo le lavaron el cerebro. Al final de todo, Inoue es... –Ichigo se cayó por unos momentos...

― Ichigo –llamo Rukia- ¿Qué le contestaras a Orihime? –Pregunto ella con cierta seriedad-

Ichigo medito unos instantes. ¿Qué era Inoue Orihime para él? ¿Qué era lo que él pensaba que era para ella? Y sobre todo, ¿Qué le contestaría ante tal confesión?

Sin saber lo que hacía, recargo su cabeza en el respaldo de su cama. Necesitaba pensarlo bien, necesitaba analizarlo y dar una respuesta sincera.

― No lo sé...-dejo salir con desgano- Definitivamente no lo se...

Rukia le miro unos instantes antes de ponerse de pie.

― Sera mejor que descansemos –le dijo antes de abrir la puerta del armario donde ella siempre dormía-

― Bien – respondió, Ichigo se acomodo entre sus mantas aun calientes-

― Buenas noches –dijo Rukia antes de meterse por completo-

― Buenas...

Rukia se acomodo de manera silenciosa y hasta cierto punto preocupada. Su corazón tenía una opresión ciertamente desconocida, de alguna forma ese "No lo sé" saliendo de la boca del joven Kurosaki, le hacía sentirse enfadada e incómoda.

Le hubiese gustado un "Simplemente la rechazare". Y por alguna extraña razón...por alguna extraña razón, se sintió egoísta y vil.

― Estúpido Ichigo –susurro antes de ella también tratar de dormir-

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Inoue escucho de nueva cuenta aquellos llantos a lo lejos. Camino por aquel pasillo oscuro con temor. A lo lejos pudo ver una pequeña luz, ella sin pensarlo mucho se hecho a correr.

La luz le segó por unos minutos al salir tan abruptamente de esa oscuridad atemorizante, abrió lentamente los ojos, al sentir que poco a poco se acostumbraba a la luz. Su gran iris claro se abrió desmesuradamente ante aquel paisaje sumamente hermoso y tranquilo.

― Ven...-le llamo aquel hombre debajo del árbol. Ella le obedeció sin temor- Es hermoso ¿verdad? -pregunto con una voz vacía pero al mismo tiempo tranquila.-

Orihime sintió como aquel sujeto le tomaba la mano para jalarla así si. Olio con sorpresa el fino perfumé corporal que este desprendía mientras era abrazada por aquellos cálidos y al mismo tiempo fríos brazos. Ese calor abrazador que le hacía querer seguir abrazada a él, juntar su piel con la de él, lo conocía. Su cuerpo se estremeció por esa idea.

Alzo su mirada para observar su rostro con más detenimiento.

Un hermoso y profundo verde resalto en aquel rostro pálido, varonil y fino. Él tenía unos hermosos ojos verdes que le hipnotizaban, le incomodaban al tiempo que la estremecían.

― Te conozco -hablo ella en un pequeño susurro. Él a modo respuesta acaricio sus finos cabellos- No entiendo mucho, pero sé que te conozco, si no estás a mi lado... Si se que no tengo a mi lado esta soledad me terminara devorando –dijo en un susurro la joven, el hombre de ojos verdes le tomo del mentón de manera delicada.

Orihime abrió sus ojos por la sorpresa al sentir su cálida piel sobre sus labios. Un beso. Él le estaba besando. Ella se aferro a él. Orihime dio una pequeña bocanada de aire, al término de ese beso.

― Yo... –dijo avergonzada. El no respondió nada, se levanto con paso elegante y lento-

Ella pudo ver como poco a poco el se perdía mas y mas entre aquella colina. Desesperadamente trato de correr para seguirle el paso, pero gusto cuando lo iba alcanzar, el susurro algo que hizo que la Orihime se quedara estática. Y fue entonces todo se volvió oscuro y confuso.

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― ¡ULQUIORRA! –grito con miedo. Orihime se despertó de golpe. Sudorosa. Temblorosa-¿Dónde estoy?-pregunto de repente a la mujer que se encontraba a sus lado-

Matsumoto se sentó a su lado.

― No te preocupes, ya todo paso –la shinigami trato de abrazarla-

― No me toques –dijo con frialdad al tiempo que daba un amago de golpe para evitar el contacto, trato torpemente de ponerse de pie- ¿Dónde esta Ulquiorra? –Pregunto con desconcierto-

― Orihime –llamo Matsumoto con preocupación-

― ¿Dónde estoy? ¡¡Ulquiorra!! ¿Donde esta Ulquiorra?-exclamo con desesperación.-

― Tranquilízate –pidió Matsumoto.-

― ¿Qué le han hecho a Ulquiorra? ¡¡¡Responde!!! –grito con enojo. Orihime se puso de pie tambaleándose por la pared. Matsumoto le siguió mientras torpemente trataba de sostenerla-

-El Hollows fue destruido Orihime –dijo la peli naranja-

Orihime se quedo por unos instantes quieta.

"Ha sido destruido" "Ha sido destruido" "Ha sido destruido" decía una y otra vez esa voz.

― Mientes –susurro antes de sentir que algo en ella se fundía más y más con esa desesperante y terrible oscuridad- Mientes...

― Orihime chan

― ¡¡Mientes!! ¡¡Él no puede estar muerto!! –Exclamo con seguridad- Él me prometido que…-Orihime llamo a sus orquídeas- ¡¡Que demonios!!

Matsumoto trato de acercársele. Orihime al sentir como era abrazada empezó a llorar con desconsuelo.

― Calma Orihime chan, todo esto fue muy duro para ti –Matsumoto llevo con paso lento a la joven de vuelta a su habitación- Ya veras que todo esto será mas claro para mañana

― ¿Quién acabo con Ulquiorra? –Pregunto con desesperación-

― Ichigo, pero lo hizo para salvarte–explico Matsumoto con tono maternal. La sub comandante puso con suavidad a la joven en la cama mullida.- Tú fuiste secuestrada por uno de ellos, no lo recuerdas pero, pese a todo, eres una de nuestras camaradas

Orihime sintió que un cansancio le invadía el cuerpo, pero lo que sintió que más le pesaba, era el dolor sobre su alma.

― Yo... Mientes... Ulquiorra –susurro al final antes de sentir sus ojos cerrarse por inercia-

Matsumoto le acomodo de manera tierna las sabanas. Suspiro más relajada al escuchar su respiración suave y tranquila.

― ¿Crees que ella este enamorado del Hollow? –Pregunto Rukia desde la puerta-

La sub comándate se acomodo uno de sus mechones claros-No lo creo... Simplemente esta confundida –explico la mujer de grandes pechos- Los de Cuarto escuadrón vendrán para poder curarla como es debido, para mañana ella estará mucho mejor y más tranquila

― Eso espero –termino de decir Rukia antes de cerrar la puerta de la habitación-

― Y dime –pregunto Matsumoto con picardía- ¿Crees que Ichigo le dirá que si?

Rukia se rasca la cabeza con cierto nervio.

― No lo sé

― Ellos harían una linda pareja –dijo antes de detenerse- Sin embargo...-se volteo para ver a la joven de ojos negros- Tu y el hace mejor pareja –explico antes de picarle la nariz de forma traviesa.-

Rukia arrugo la nariz de forma molesta. Miro como Matsumoto baja alegremente las escaleras. Y sonrió.

― Estúpido Ichigo –susurro antes de perderse por aquel pasillo-

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Una voz. Una luz blanca. Y la joven de cabellos naranjas mirándolo con ternura era lo que borrosamente podía ver.

― Todo estará bien, todo estará bien –decía ella con desesperación- No te preocupes, yo te cuidare –decía con reconciliadoramente- Solo... Solo no me dejes –escucho decir al final-

Ulquiorra sintió una calidez que hace siglos no sentía. Una calidez que hacia que sus sentimientos mas humanos resurgieran de algún lugar de lo mas profundo de su corazón, si es que aun mantenía alguno.

Orihime trato con fuerza de llevar a Ulquiorra a un lugar poco transitado y seguro. "La cueva", pensó de repente.

Ella se limpio el rastro de las lágrimas que hace unas cuantas horas habían dejado de caer.

No importaba si ella estaba mal, si lo que hacía era incorrecto. No le importaba nada. Absolutamente nada.

Ahora simplemente le importaba el hombre que a duras penas arrastraba con fuerza sobre aquellos rastros de rocas y polvo.

"Yo te protegeré", fue lo último que se dijo antes de perderse por aquel sendero.

Continuara....



Bueno, como dicen por ahí: "Mejor tarde que nunca". Sencillo, nada romántico. O no sé. Perdí el hilo de la historia o simplemente es el cambio que he sufrido durante este año. Espero que les haya entretenido.